El Criticón

Opinión de cine y música

Superman Returns


Superman Returns, 2006, EE.UU.
Género: Fantasía, acción.
Duración: 154 min.
Director: Bryan Singer.
Escritor: Bryan Singer, Dan Harris, Michael Dougherty.
Actores: Brandon Routh, Kate Bosworth, Kevin Spacey, Fran Langella, James Mardsen, Parker Posey.
Música: John Ottman.

Valoración:
Lo mejor: La monumental banda sonora. Los efectos sonoros. La recreación del yate de Luthor.
Lo peor: Personajes vacíos, interpretaciones sin carisma, trama lineal y sin sustancia, efectos especiales y escenas de acción no a la altura del presupuesto… Como parte de la serie no aporta nada, como película independiente es mediocre.
La pregunta: En los mapas, Metrópolis aparece ubicada donde Nueva York. ¿Entonces Nueva York no existe en este universo?

* * * * * * * * *

No sé cuántos años se han tirado tratando de resucitar la serie Superman, pero sí que tuvo etapas delirantes, como la versión que estuvo a punto de hacer Tim Burton con… ¡Nicolas Cage como Superman embutido en un traje de luces horteras que ríete tú de la orgía homosexual de los Batman de Joel Schumacher! Tras tanto cambio de guionista, director y pruebas de rodaje infructuosas, el gasto se estaba disparando cosa mala, de forma que llegó un momento en que parece que en el estudio se acobardaron y tiraron por lo fácil: rodar una entrega muy conservadora, olvidando la lógica actualización o reinicio y disfrazando de continuación un remake que en realidad quedó malamente disimulado. La jugada no salió del todo mal en la crítica, quizá porque la fórmula tan cercana a la original hizo recordar las emociones vividas con la cinta de Richard Donner (yo no la conocía en su época, pero vista ahora, me parece cutre y tontorrona… como el propio Superman, héroe del que no entiendo su fama). Pero el público no ha sido tan fácil de enganchar: a las nuevas generaciones les ha parecido aburrida, y las viejas se han quejado precisamente de lo poco que se innova. La taquilla refleja el desencanto: 390 millones para un presupuesto descomunal de unos estimados 200 (y algunas fuentes lo elevan a 270), a lo que debes sumar como mínimo 100 más en publicidad y distribución, es un claro fracaso que probablemente haya dado cifras negativas.

La película es floja. Quizá no horrenda, pero apenas vale como espectáculo veraniego de los de disfrutar sin pensar, y como parte de la saga es un quiero y no puedo. Muchos son sus fallos y pocos sus aciertos… de hecho no tiene ninguno notable más allá de su gran banda sonora y conseguir que dos horas y media de una historia muy pobre, con personajes aburridos y actores inertes, resulte un visionado aceptablemente entretenido, aunque como es obvio no soporta revisionados sin desmoronarse por completo.

Para empezar, lo de mezclar remake y continuación queda muy raro. No tienen reparo alguno en que la historia parta de Superman II, haciendo como si la III y IV no existieran. Vale, dicen que son muy malas, pero a mí también me lo parece la primera, y de todas formas la serie es la serie, o sigues en ella o la reinventas. Y resulta que quieren hacer las dos cosas, porque la venden como un capítulo más pero a la vez intentan modernizarla trasladando la acción a 2006. Pero vamos a ver: ¿estás siguiendo una línea narrativa ambientada a finales de los setenta o no? Porque queda muy confuso y extraño que Superman se vaya cuatro o cinco años pero aparezca en 2006… y toda la gente sigue con la misma edad que en los años setenta. Por si fuera poco, Bryan Singer se empeña no sólo en repetir la misma trama, sino que ofrece un aspecto visual añejo, como tratando de llevarnos a esa época. Así, las oficinas, las calles de Metrópolis y el vestuario tienen un aspecto de hace décadas… pero entre medio hay teléfonos móviles, modernos aviones y lanzaderas espaciales, espectaculares yates…

Como es esperable, al argumento le pesa que es una imitación del primer filme, con lo que resulta muy predecible, pero empeora al no ofrecer un relato con garra y profundidad. Los personajes no tienen savia alguna, y con su recorrido emocional tan limitado no llegan a despertar el interés. El triángulo amoroso de hecho resulta un tanto infantil, y esta escritura tan endeble provoca unos efectos secundarios tronchantes: básicamente las relaciones se resumen en que Lois es una zorrona que se busca un millonario que la mantenga mientras sueña con que vuelva Superman, y este llega en celo y se dedica a llevársela en vuelos para calentarla, sin importarle si rompe la familia. Digno de una historia de amoríos de instituto. El resto de secundarios son puro relleno para cumplir con la saga: flashbacks innecesarios para incluir a la madre (¿alguien se acuerda de ella tras el visionado?) y clichés cansinos con los compañeros de trabajo.

Pero lo que remata el desastre es el fallido casting. Se supone que se las vieron putas para encontrar un actor que pudiera sustituir al icónico Christopher Reeve, pero asombrosamente terminaron cogiendo a un tipo cualquiera por la calle. La falta de experiencia de Brandon Routh es bien patente, con lo que su papel roza la vergüenza ajena. Con Lois tampoco sé qué hicieron, porque parece que también buscaron a propósito una mala actriz: Kate Bosworth. Y supongo que para no desentonar fichan a James Marsden como el novio, sabiendo lo mal que lo hizo en X-Men. El otro problema es la edad, lo que magnifica la pregunta de cómo pudieron cagarla tanto con el reparto. ¿Pero cómo coges a unos niñatos para hacer de unos Clark y Lois supuestamente maduros, que han vivido de todo y tenido hijos? Todo esto termina además con una sorpresa inesperada: el gran Kevin Spacey está muy poco convincente como el loco despiadado de Luthor, pues realiza una interpretación muy apática. La única que convence es Parker Posey como Kitty, la mujer florero de Luthor, quien consigue hacer verosímil un rol difícil: el de secundario cómico tonto.

Sobre otro tema primordial, la relación de Superman con la humanidad, no sacan nada digno de mención. Me da la impresión de que buscaban un tono melancólico, con el héroe encontrándose con que el mundo ya no lo necesita y sintiéndose completamente solo y desubicado. Pero esto se queda en esa sensación, porque no hay una evolución dramática en la historia y el personaje que aborden el tema y lo encaucen hacia alguna parte. El único amago que llegan a mostrar lo resuelven de forma bastante lastimera: Superman se dedica a detener pequeños robos y accidentes de tráfico, como si quiera aparecer en las noticias… Pero las guerras, dictaduras y hambrunas del mundo le importan un pimiento.

Al final lo único que parece ofrecer la cinta es el enfrentamiento con Lex Luthor, que en giro simple pero efectivo sale de la cárcel y se hace con una nueva fortuna. Si el resto hubiera ido tan al grano como la presentación de este personaje… Pero me temo que es un momento de lucidez fugaz, porque luego le dedican mucho metraje para exponer cosas muy obvias, y todo con una narración apática, sin ritmo ni escenas de acción de relleno que agilicen las cosas (hay un tiroteo, pero sin interés). Cuando por fin empieza la batalla entre ambos, ha pasado nada más y nada menos que hora y media de proyección… Y el espectáculo no es tan llamativo como para olvidar todas esas tramas insustanciales y esa narrativa aburrida.

Primero, partimos de varios agujeros de guión y de lógica. En plan de Luthor es un sin sentido. ¿Qué espera ganar con una tierra rocosa y yerma? Por no decir que habla de la superioridad tecnológica de los cristales de Krypton para doblegar al mundo, pero lo único que sabe hacer es crecer minerales. Un helicóptero con francotirador, y adiós megalómano. Lo de Superman levantando la inmensa roca es imposible, se clavaría en ella antes si quiera de despegar. La “malaciencia” no acaba ahí, porque la capa agitándose en el espacio como si hubiera aire resulta ridículo. Segundo, las secuencias de acción no son gran cosa. El caos en el yate es lo único llamativo, por ser algo más elaborado y que funciona en lo visual. Por lo demás, en un relato de este superhombre, que permitiría escenas de todo tipo, la falta de imaginación los lleva a basar uno de los clímax principales en el despegue de una avioneta con mar revuelto, una escena de tensión impostada que provoca más bien risa.

Tercero, todo esto se ejecuta con efectos especiales bastante mejorables. La escena del yate y la creación del nuevo continente parecen de otra película, porque su acabado es muy superior al resto. Los efectos por ordenador se quedan cortos, en especial los horribles dobles digitales, y las pantallas de fondo se notan mucho, con lo que las escenas de vuelo dan bastante el cante, y momentos cumbre, como la caída del avión, parecen sacados de finales de los noventa. Es decir, el conjunto no cumple como superproducción. Si te fijas bien se nota que Singer trata de esconder esas carencias, quedando cortes abruptos en el montaje y secuencias que parecen huir de la espectacularidad. Un ejemplo claro es ese momento en que la cámara nos va acercando a la gran roca que levanta Superman, donde esperas que el tráveling acabe llegando al héroe pero de repente hace un forzado cambio de plano para plantarte su careto.

Pero cuidado, porque si has terminado el segmento más intenso alucinado por la falta de pretensiones y las carencias del guión, aún queda como media hora de final insípido. Toda la parte de la falsa muerte y los ineficaces cierres de las historias personales terminan agotando la paciencia de cualquiera. Lo único bueno de la función es tan destacable que queda muy por encima de ella: la monumental banda sonora del poco conocido John Ottman pasó desapercibida por el poco impacto de la película, y es una pena, porque la composición es brillante, ofreciendo una serie de temas de acción vibrantes, algunos con una fuerza épica arrolladora.

Al final, lo mejor de este proyecto fue la charla que dio uno de los guionistas que pasó por él antes de ser descartado, el friki de Kevin Smith, donde aprovechó para poner a caldo las malas artes de los productores que no tienen ni idea de cine y manejan estas producciones de mala manera.

PD: Revisionada en bluray en febrero de 2016, hay que decir que envejece fatal por su trama y estilo anticuados, pero es que ahora los efectos especiales parecen realmente horribles.
PD2: Por lo visto existe un Extended Cut que pasa de 154 a 169 minutos (15 más). ¡Pero si ya le sobra metraje! Quizá incluyan una escena que se sabe que fue rodada: la llegada de Superman a Krypton, donde sólo encuentra ruinas.

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