El Criticón

Opinión de cine y música

Ennio Morricone – Secret of the Sahara

Ennio Morricone – Secret of the Sahara
Género: Banda sonora original
Año: 1987
Valoración:

Entre la amplísima discografía de Ennio Morricone figuran verdaderos clásicos, como las partituras para películas de Sergio Leone (muy mal tratadas en ediciones de apenas media hora) o composiciones míticas como La Misión. Si bien, mi favorita y sin duda una de sus mejores obras, es también una de las más desconocidas: El secreto del Sáhara. Esta estupenda miniserie de seis horas se emitió hace muchos años por las televisiones españolas; tuvo cierta repercusión por la aparición de algunos famosos nacionales, pero pronto fue olvidada y no se supo más de ella hasta alguna reposición donde resumían todos los capítulos en un par de horas (increíble pero cierto). Actualmente se puede comprar en DVD.

En cierta medida, la música de El secreto del Sáhara recuerda a La Misión: el uso de vientos y coros de forma tan bella y embelesadora, el carácter tan emotivo impreso en cada una de las notas… No hay duda de que Morricone sabe crear temas que llegan muy hondo.

Esta partitura mantiene un tono de mágica intriga, con un uso de coros muchas veces en segundo plano con los que consigue, conjugándolos con las cuerdas y vientos, un aura casi mística. En las ocasiones de más acción recurre a trompetas y metales, y en los más intimistas a enternecedores solos de tuba y flauta bajo (una flauta larga de sonidos muy dulces) interpretados por artistas como Carlo Ingrati y Paolo Zampini, respectivamente.

Ya en Secret of the Sahara exprime al máximo esta capacidad creativa ofreciendo un tema inolvidable: un sugerente coro de reminiscencias angelicales sumerge al oyente en un sueño; seguidamente la flauta desgrana suavemente una melodía preciosa que va llevando el tema hasta que la orquesta va haciendo acto de presencia con una delicadeza asombrosa. Las cuerdas generan ahora una música celestial que pronto incorpora los vientos de las trompetas.

Red Ghosts es el otro de los grandes temas del disco. Otra encantadora melodía, esta vez rodeada de mayor rudeza entre percusiones y golpes sonoros que rasgan de vez en cuando, además de los coros que otorgan el aire misterioso. Al final, un chirriante juego de flautas cierra el corte.

Sholomon es un solo de flauta con un ligero fondo instrumental que le da una tenue atmósfera. La melodía es también muy inspirada y bonita. A continuación viene el corte más largo, The Mountain. Este tema resume muy bien la tónica del disco, mostrando diez minutos de altibajos sonoros: ora sutiles coros de tono misterioso y melodías atmosféricas, ora estruendos de metales y coros altisonantes, y el último tramo escenifica perfectamente la magia de lo desconocido.

Morricone no sólo sabe crear solos estupendos, sino también temas de mayor instrumentación, como Kerim, donde la orquesta de cuerda desarrolla otra composición llenísima de emociones, de cautivadora belleza. En The Hawk sin embargo, vuelve al solo en parte del tema: un dramático violín da paso a un flirteo de flautas que emulan el canturreo de unos pájaros. The Golden Door es un caos de coros, con frases y gritos algo aleatorios, que termina en un breve inciso de trompetas. The Myth and the Adventure vuelve al estilo de mágica aventura, desgranando poco a poco el corte en la línea habitual del disco: el coro de fondo, las trompetas apareciendo puntualmente.

Anthea and the Desert utiliza un estilo repetitivo, una cadencia desasosegante perfecta para la etapa del tortuoso viaje por el desierto. El solo violín con el que comienza se utiliza también en Farewell Orso, primero de una serie de temas cortos: Death ot Tamaneth, un breve inciso de corte trágico, y Secret of the Sahara, una corta aproximación a dicho tema.

First Dedication y Second Dedication son dos cortes prácticamente iguales donde predomina el viento sobre un trasfondo de cuerda, guiado en primer plano por la tuba. Son dos momentos lentos, tristes, que producen una sensación de alejamiento. Del mismo estilo pero sin la inclusión de vientos, es Miriam and Philip; esta vez las cuerdas son las que generan con parsimonia la sensación de pérdida y el lamento.

En última instancia tenemos la canción Sahara Dream, interpretada por Amii Stewart. La composición de Morricone ajusta totalmente la pieza al estilo del resto de la banda sonora: Stewart pone la voz a otro tema de delicada belleza, una versión de Secret of the Sahara (el sugestivo coro de fondo, las suaves cuerdas) interpretada con gran fuerza y pasión, con la conseguida sensación de que estamos ante algo mágico.

 

1. Secret of the Sahara – 4:30
2. Red Ghosts – 4:29
3. Sholomon – 3:24
4. The Mountain – 10:14
5. Kerim – 2:56
6. The Hawk – 3:06
7. The Golden Door – 2:07
8. The Myth and the Adventure – 4:30
9. Anthea and the Desert – 3:27
10. Farewell Orso – 1:54
11. Death of Tamaneth – 1:41
12. Secret of the Sahara – 1:58
13. First Dedication – 3:51
14. Second Dedication – 3:28
15. Miriam and Philip – 2:26
16. Sahara Dream – 3:10
Total: 57:17

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