El Criticón

Opinión de cine y música

Naves misteriosas

 

Silent Running, 1972, EE.UU.
Género: Ciencia-Ficción.
Duración: 89 min.
Director: Douglas Trumbull.
Escritores: Deric Washburn, Michael Cimino, Steven Bochco.
Actores: Bruce Dern, Cliff Potts, Ron Rifkin, Jesse Vint.
Música: Peter Schickele.

Valoración:
Lo mejor: Decorados y maquetas.
Lo peor: El guión: infantil, vacío, aburrido, lleno de agujeros.
El título: Naves misteriosas es una traducción sin sentido del original. Más correcto sería Naves silenciosas o Carrera silenciosa.
Curiosidades: El guionista Michael Cimino es famoso por su gran obra, El cazador; Steven Bochco es uno de los grandes genios de la televisión, autor de NYPD, Señora Presidenta, L.A. Law, Hill Street Blues, Over There…; Ron Rifkin, jovencísimo e irreconocible en esta película, es un secundario muy habitual en cine y televisión, y conocido sobre todo por las series Urgencias y Alias.

En un futuro donde los humanos han consumido todos los bosques de la Tierra, un proyecto espacial intenta conservar en varias naves-invernadero multitud de especies de animales y sobre todo vegetales. Salvo algunos ecologistas, la humanidad ya no conoce la belleza de la naturaleza y sus frutos, y el proyecto poco a poco cae en el olvido hasta que se decide desmantelarlo. Es entonces cuando el protagonista, un hombre solitario, marginado, dedicado enteramente al cuidado de los bosques de una de las naves, comienza su caída irremediable hacia la locura. Asesinando a sus compañeros y desviando el rumbo de la nave consigue salvar su preciado tesoro… Pero pronto se da cuenta de que ha perdido otro tesoro en su arriesgada aventura: el contacto humano.

Esta producción de ínfulas ecológicas y vagas pretensiones de cine de CF inteligente termina siendo una historia aburridísima, con ideas de un carácter tan infantil que resultan ridículas, un desarrollo cada vez menos inspirado y atractivo, una falta de rigor científico total… Una película difícil de ver por lo mediocre que es.

La presentación de las naves y los cuatro personajes no está mal expuesta, con los diálogos justos para mostrar la situación social de forma resumida y clara y con las escenas necesarias para ver cómo funciona el trabajo que realizan y las relaciones entre estos escasos tripulantes. El paso de Lowell, el desquiciado biólogo, a la locura es evidente y muy acorde con su personaje. Los decorados y maquetas cumplen muy bien pese a su antigüedad. Pero a partir de ahí el despropósito es de enormes proporciones.

El guionista no tiene la suficiente habilidad para llenar una hora de metraje con las aventuras de un solo personaje en un escenario limitado. La narración consiste en varias escenas bastante penosas puestas unas detrás de otras hasta alcanzar la duración estándar para el filme. Hay una falta total de interés y contenido en los diálogos y situaciones, desaprovechando completamente la buena idea de que Lowell intente rehacer su vida anterior de la forma que a él le gustaría, utilizando a los robots de la nave como sus nuevos amigos. Estos robots resultarían infantiles hasta en una producción de Disney: parecen cachorrillos remolones con constantes demostraciones de sentimientos, escenas increíblemente absurdas como un robot dándole toques con su mano a otro para que se dé la vuelta, o los mismos llorando la pérdida de otro… No hay ni un solo momento que merezca ser rescatado.

El propio guionista parece no esforzarse en tapar las carencias y enormes agujeros del libreto: ¿por qué en vez de dedicar tantos recursos para conservar bosques enteros no guardan las semillas y ya está?, ¿por qué con la tecnología que tienen no son capaces de rastrear a una nave que se desvía del rumbo?, ¿por qué los demás se olvidan de ella en cuando se aleja un poco?, ¿cómo una nave tan avanzada y con tantos robots no tiene un equipo médico adecuado y el protagonista tiene que reprogramar (de forma muy cutre e increíble) a los robots de mantenimiento para que le cosan una simple herida?, ¿por qué destruyen partes tan grandes de las naves en vez de acabar con los bosques de otra manera? La lista de despropósitos es larga, pero en cuanto se plantea algo de rigor científico cae aún más bajo: la nave pasa por los anillos de Saturno… ¡donde hay un viento terrible que azota a los robots que andan por el casco como si ahí hubiera gravedad!

En fin, una película que parece escrita por algún aficionado, y eso que el nivel de producción denota un presupuesto más que decente.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: