El Criticón

Opinión de cine y música

Mike Oldfield

Con el polifacético Mike Oldfield fui iniciándome en la adolescencia en mi afición por la música. Es pues prácticamente imprescindible dedicarle un monográfico y comentar sus discos. Pero como es un artista archiconocido y es muy fácil conocer al detalle su historia por muchas publicaciones dedicadas a su persona (recomiendo la wikioldfield y un libro excelente, aunque algo anticuado ya –Mike Oldfield, de José Cantos. Ed. Cátedra 1996-, así como el blog en castellano A Man and His Music) no me extenderé hablando en profundidad sobre su vida (no creo que sea importante mencionar el número de esposas e hijos que ha tenido) y los detalles sobre la creación de sus distintas obras. Más que nada daré información clave y opiniones personales sobre sus trabajos y cualidades.

Mike Oldfield nació en 1953 en Reading, Inglaterra. Inspirado por su padre, que solía cantar con su guitarra, y por grupos del momento, su afición por la música le llegó en la más tierna infancia. Sus hermanos Terry y Sally también se dedicaron a la música (él flautista, ella tiene una larga carrera en el folk), pero son artistas muy desconocidos. A los trece años fundó con su hermana Sally el grupo folk Sallyangie, de corta vida. En la adolescencia fue puliendo su asombrosa capacidad de tocar la guitarra realizando constantes conciertos en bares donde interpretaba temas de otros grupos. Entre colaboraciones con Kevin Ayers, David Bedford y otros músicos fue aprendiendo a tocar gran cantidad de instrumentos, demostrando una habilidad innata de aprendizaje impresionante. Gracias a estos amigos del mundo de la música tuvo acceso al famoso estudio Abbey Road, donde encontró multitud de instrumentos y fue adquiriendo más conocimientos en el arte de la producción. Y siguió experimentando y experimentando, dando formas a sus ideas, acercándose al Tubular Bells

A principios de los años setenta realizó una maqueta de lo que sería su primer disco, pero la extraña composición que hizo no fue recibida con agrado por ninguna discográfica: una especie de sinfonía de rock de cincuenta minutos dividida en dos cortes. Le dijeron que no tenía ninguna posibilidad de venderse. Como suele ocurrir, los empresarios sólo buscan dinero y no ven la calidad, sólo lo comercial, es decir, el esquema conocido. Cuando alguien innova y se arriesga no son capaces de ver una obra con potencial o una posible joya musical.

Mike hizo nuevos amigos importantísimos en su vida, como Richard Branson, Tom Newman y Simon Heyworth (estos dos últimos son ingenieros de sonido), que le ofrecieron la posibilidad de emplear un estudio grabación. En él fue construyendo su primer álbum, en el que interpretó casi la totalidad del altísimo número de instrumentos exceptuando unos pocos (voces, percusiones y flautas). Debido a la complejidad de la obra se necesitó muchísimo el talento de Newman y Heyworth en las mesas de grabación y la facilidad de aprendizaje de Oldfield tanto a los instrumentos como en las labores de producción. Es imprescindible decir que, aparte de llegar a ser uno de los mejores guitarristas de la historia y un músico inspiradísimo en gran parte de su carrera, Oldfield es también uno de los mejores productores del mundo. Sus trabajos siempre han estado dotados de una calidad de sonido excelente, y ha llegado a realizar producciones de un nivel técnico y una calidad de sonido vez más alucinantes. En cambio sus video clips, en la mayoría de los casos realizados por él, son lamentables.

Tuvo suerte con Richard Branson, quien acababa de fundar por su cuenta una discográfica a la que llamó Virgin. Éste aceptó editar la extraña obra que había creado el joven músico, y así, Tubular Bells apareció el 25 de mayo de 1973. Y sonó la campana. Y empezó a vender y a vender. Llegó al número uno en toda Europa en ese mismo año, y en otros ocho vendió diez millones de copias. Gracias a él Virgin es hoy día una de las empresas más grandes y poderosas del mundo y una de las principales discográficas. Y Mike Oldfield, con 20 años, reinventó la música. Para muchos, Tubular Bells es el disco más importante y revolucionario de la música contemporánea.

Como suele ocurrir cuando sale algo mínimamente innovador, la gente se vuelve loca intentando anclar el disco en una clasificación en concreto, como si la música tuviera que ser obligatoriamente etiquetada. Para definir estilos musicales y no confundirse está bien, pero no hay que llevarlo al extremo, pues muchos discos son inclasificables. Erróneamente algunos consideran a Mike Oldfield el inventor de las Nuevas músicas, cuando dista muchísimo de semejante definición. Quizá la mejor definición para su primera etapa sea rock sinfónico, pero también pop/rock o música contemporánea.

Tubular Bells fue un éxito impresionante, manteniéndose en la primera posición de las ventas hasta que llegó el siguiente álbum. El director de cine William Friedkin incluyó un extracto en la película de terror de culto El exorcista; era el inicio a piano tan maravilloso e inolvidable, y contribuyó aún más para el éxito y la fama del disco.

Ante tal apabullante recibimiento, Mike, muy tímido, se recluyó en su nueva casa. Allí compuso en 1974 Hergest Ridge (el nombre de una colina cercana), muy en la línea de Tubular Bells. En él llevó al extremo su afán por utilizar un elevado número de instrumentos: en su clímax se oyen treinta guitarras al unísono, dobladas para hacer sesenta, más otro número altísimo de bajos. Su primera parte, con unos solos de guitarras, oboes y trompetas preciosos, quizá sea la mejor composición que ha realizado.

Por alguna razón que no llego a comprender se realizaron versiones orquestales de estos dos discos en 1975. Son soporíferos, con una orquestación y una calidad de grabación bastante pobres. Sólo se editó el Orchestal Tubular Bells, pero el Orchestal Hergest Ridge puede hallarse en las redes de intercambio de archivos.

Ommadawn fue el siguiente, también en 1975 y de nuevo manteniéndose fiel a esta especie de rock sinfónico. Paddy Moloney (del mítico grupo celta The Chieftains) colaboró con solos de gaita, y Mike Oldfield, además de crear el que para mí es su mejor solo de guitarra (en la Parte 2), incluyó también una peculiar y bonita canción, del estilo de la época (un aire hippie), al final del disco. Para gran número de seguidores, éste es su mejor disco.

Para llenar un descanso de dos años Virgin editó un recopilatorio llamado Boxed, que incluía los tres anteriores discos más algunos temas cortos que Mike había compuesto de vez en cuando.

Incantations llegó en 1978, un álbum larguísimo dividido en cuatro movimientos, donde el sonido se volvía más alegre, menos intenso (disminuyó la instrumentación). El abundante uso de xilófonos y coros es excelente, y tiene grandes momentos. Es el último de su primera etapa, el último de los grandes (si descontamos la excepción que supuso Amarok).

El siguiente álbum, Platinum (1979), marcó un cambio de estilo bastante notable. Si bien el primer tema era uno largo dividido en cuatro de duración estándar (o sea, cortes de cuatro-cinco minutos), el estilo dejó de ser tan sinfónico y se volvió más más hacia el pop/rock de aspecto comercial, pero sin olvidar la asombrosa originalidad que seguirá destilando durante bastantes años más. Las canciones Sally y I Got Rhythm son maravillosas, aunque no tienen tanta fama como otras de su carrera.

Durante este año y los siguientes se enfrascó en algunas giras que hoy día suponen las mejores que ha realizado. Poco a poco van sacándolas, al fin, en DVD. La más conocida y compleja fue Tour of Europe (1979, más conocida como Exposed), una macro gira extraordinaria con una cantidad de músicos enorme, orquesta inclusive. Económicamente fue una ruina que sufragó con las ventas de Platinum y del disco de la gira, un álbum doble excelente (Exposed, 1979), con la mejor versión de Tubular Bells en directo. Otra importante fue la de 1981 por Europa, que también acaba de salir en DVD (Live in Montreux).

El que para mí es uno de los discos más extraños de su carrera, QE2 (siglas del colosal barco Queen Elizabeth II), está formado por temas muy cortos, con un estilo muy alegre y sencillo (prácticamente es pop casi sin letras), e incluso cuenta con dos inspiraciones en temas de otros grupos (Abba y The Shadows). La calidad no es muy alta, salvo en el corte que da título al disco y en Taurus. Cabe mencionar que supuso la primera colaboración (tras probarla en una gira) con la cantante Maggie Reilly, quien con su maravillosa voz acompañó a Oldfield en varios discos y en sus canciones más exitosas.

En 1982 creó Five Miles Out inspirado en un accidente de aviación que tuvo mientras pilotaba. Un trabajo muy bueno (y uno de mis favoritos), con un sonido pop/rock muy complejo y temas instrumentales largos entremezclados con otros cantados. La canción Five Miles Out se convirtió en un éxito, aunque del disco yo me quedo con el inmenso Taurus II, un corte instrumental de veinte minutos que incluye otra colaboración de Paddy Moloney.

Crises vino después (1983). Es como una versión de Five Miles Out pero más cercano al pop/rock electrónico que al rock. Moonlight Shadow es seguramente la canción de Mike Oldfield más conocida por el público (cantada por Maggie Reilly) y el corte Crises es otro instrumental largo excepcional.

Le siguió Discovery (1984), en la línea de Crises pero con más canciones y un tema instrumental poco atractivo olvidado al final del disco. Las canciones son interesantes, con toques originales, una producción sublime y sus guitarras casi inhumanas, pero en general no es un gran disco.

Siempre interesado en probar cosas nuevas, Oldfield se aventuró en la creación de una banda sonora original: The Killing Fields (Los gritos del silencio, 1984). El resultado fue desastroso, probablemente la peor obra del músico inglés. Sin embargo, adaptando una composición Francisco Tárrega creó uno de los temas más bellos que he escuchado nunca: Etude. Por lo demás, completamente olvidable.

El recopilatorio más conocido y destacable de su obra es The Complete (1986), de dos discos, donde en el primero se incluyen sus canciones más exitosas y una larga lista de temas que no están en ningún disco, imprescindibles casi todos ellos, y el segundo contiene una selección de extractos de los cuatro grandes discos y de la banda sonora y, lo más llamativo de la edición, un directo exquisito de Platinum (y un par de temas de QE2 y Five Miles Out), con solos de guitarra larguísimos e impresionantes. Los temas inéditos fueron recopilados de unos singles que fue creando a lo largo de su carrera y no vieron la luz en ningún disco, incluyendo temas gran calidad como In Dulci Jubilo, Guilty, Mistake y una versión más larga de Shadow on the Wall. Este disco doble siempre ha sido carísimo, y eso que ya tiene bastantes años.

Islands (1987) siguió en el estilo de pop/rock de esta década, incluso contó con la colaboración de una artista muy conocida en la época, Bonnie Tyler. La canción Islands fue otro gran éxito, y el resto (algunas con la voz de la noruega Anita Hegerland) son bastante notables. En este trabajo Mike juega mucho más que en anteriores con los sintetizadores, y a la vez afirma estar en contra de componer exclusivamente con ordenadores.

Uno de sus trabajos menos conocidos es Earth Moving (1989), que parece más propio de artistas como Madonna: pop electrónico comercial donde la poca inspiración musical se suple con buenas técnicas de grabación. Es alegre, sencillo, con algunos elementos interesantes: sus guitarras, las siempre maravillosas voces que encuentra y una calidad de sonido como es habitual sublime.

Cuando se acercaba el final de su contrato casi esclavista con Virgin y mientras crecían los rumores de que Tubular Bells II estaba al caer editó dos álbumes muy distintos: Amarok (1990) y Heavens Open (1991). El primero es su creación más incomprendida fuera de sus fans habituales, una pieza de sesenta minutos rarísima, detallista y llena de mensajes ocultos (incluidas indirectas contra Virgin), una genial amalgama de sonidos extraños que entran y salen a veces sin sentido aparente y melodías tan caóticas como bellas. La crítica no supo qué tenía entre manos, la publicidad fue nula y apenas vendió, y su estilo es completamente inclasificable. Probablemente es el disco más extraño y complejo de la música contemporánea, una obra maestra que para el que esto escribe es el mejor disco de este autor. El segundo, el infame Heavens Open, lo creó como despedida para Virgin, y su nula calidad se podría interpretar como un insulto deliberado hacia la discográfica. En él cantaba todas las canciones por primera vez en su carrera (tras recibir clases para ello). Salvo la canción que da nombre al disco y No Dream, ambas de cierta calidad (sobre todo en el acabado sonoro), el resto son morralla, y el corte instrumental largo es totalmente olvidable.

El paso a la discográfica WEA no pudo ser mejor, realizándolo a lo grande: con Tubular Bells II (1992), una versión moderna de su más famosa obra. Se preparó una buena campaña de publicidad y se presentó en un concierto inolvidable (Edimburgo, 1992). Así pues, fue un exitazo de ventas. El disco, sin ser uno de los grandes de su carrera, sí es muy bueno, y sobre todo de los más fáciles de escuchar pese a su forma instrumental. Es muy recomendable para iniciados, pues suele gustar a casi todo el que lo escucha; de hecho, es raro el hogar que no tiene uno de estos dos primeros Tubular Bells: son clásicos atemporales.

Le siguió otro de sus experimentos extraños que recibió críticas dispares incluso entre los fans, aunque son muchos más los que lo consideran un buen trabajo. The Songs of Distant Earth (1994) fue una aproximación a la electrónica y a las Nuevas músicas, géneros que ya tenían muchos años a cuestas. Es un disco interesante y bastante curioso, con buenos momentos, pero no muy destacable y sobre todo incomparable con cualquier gran obra de estos géneros. También tuvo buena publicidad y ventas, y contó con una edición especial que traía material multimedia.

Inquieto como es, siguió explorando distintas formas musicales. El siguiente paso le llevó a la música celta. Tomando un tema de sus amigos gallegos Luar Na Lubre (folk recomendable, aunque no de lo mejor de España) creó el primer tema de Voyager (1996), un disco donde puso su impecable mano como productor a algunos temas tradicionales y otras creaciones propias. Cabe destacar la colaboración poco anunciada y poco conocida de algunos de los mejores músicos celtas del momento (Aly Bain, Sean Keane, Liam O’Flynn y muchos más). Salvo algunos (pocos) buenos instantes, es un disco bastante aburrido, una aproximación comercial a la música celta pero nada inspirada en la composición e interpretación de los temas.

A partir de aquí, aun teniendo altibajos enormes anteriormente, se acabó el auténtico Mike Oldfield para mí. Lo que vino después fue una retahíla de despropósitos: aberraciones musicales con muchísima grabación directamente desde los ordenadores (cuando años antes se mostró muy en contra de componer así) inspiradas en las discotecas de Ibiza, su residencia en aquella época, como Tubular Bells III; intentos fallidos de fusiones étnicas, como Millenium Bell, que como el anterior trabajo se valió de las mágicas campanas en el nombre para intentar vender más; y lo que es peor, su aproximación al chill out y al tecno, con los mediocres Tr3s Lunas (¡que guay es poniendo un 3 en vez de una e!), y Light + Shade. Incluso tomó la dudosa decisión de volver a grabar Tubular Bells con la tecnología actual (Tubular Bells 2003), con un resultado muy discutible: suena chillón y estridente, electrónico, con la instrumentación simplificada al máximo… y me niego a mencionar la introducción discotequera que tiene y que ya es suficiente para echar pestes del disco.

Sin embargo, cabe destacar entre tanta tontería un interesante Guitars (1999), que como su nombre indica está realizado enteramente con guitarras. No es uno de sus discos más notables, pero no está nada mal.

En la última década estuvo realizando algunas giras en las que aparte de presentar los nuevos trabajos incluía temas antiguos. No sé si lo hacía para ocultar en parte su fracaso artístico (comercialmente sigue muy vivo), pero el resultado de estos conciertos fue desigual, en algunos casos interesante (Then an Now Tour, con temas de Guitars y The Songs of Distant Earth principalmente) y en otros nefasto: conciertos como The Art in Heaven o la presentación del Tubular Bells III, con cuatro músicos a los aparatos electrónicos haciendo interpretaciones lamentables de grandes temas como Tubular Bells u Ommadawn y de canciones míticas como Moonlight Shadow… y eso por no explayarme en la ridícula orgía tecno-orquestal de los temas de Millenium Bell o la incorporación de una cantante llamada Pepsi (¡!), una hortera que estaría mejor en un espectáculo circense. Sin embargo, en 2006-2007 se ha unido a la gira Night of the Proms, una serie de conciertos que cada cierto tiempo reúne a varios músicos y proporciona conciertos de gran importancia por Europa. En dicha gira Oldfield aporta un segmento de veinte minutos donde aborda sus temas más conocidos con interpretaciones espectaculares donde la orquesta juega un papel magnífico. La fecha de los conciertos de España son: 30 de marzo en Valencia y 31 de marzo en Madrid.

Y para terminar, el propio Mike ha mencionado en varias ocasiones que su próximo trabajo podría ser de índole orquestal. Veremos qué es capaz de hacer este superdotado e inquieto artista que tantas genialidades creó en su momento y que ahora más le valdría dedicarse exclusivamente a la producción de discos de otros músicos o a vivir de sus rentas. La esperanza nunca se pierde, ¿verdad?

DISCOGRAFÍA

Iré enlazando discos a medida que cree los artículos. Me limitaré a destacar lo importante, huyendo de rarezas, singles y maxis. Son CDs salvo que se indique lo contrario. En los recopilatorios, señalo los temas raros que no se incluyen en discos normales.

->Discos:
Tubular Bells, 1973.
Hergest Ridge, 1974.
Orchestal Tubular Bells, 1975.
Ommadawn, 1975.
Incantations, 1978.
Platinum, 1979.
QE2, 1980.
Five Miles Out, 1982.
Crises, 1983.
Discovery, 1984.
The Killing Fields, 1984. Banda sonora original.
Islands, 1987.
Earth Moving, 1989.
Amarok, 1990.
Heavens Open, 1991.
Tubular Bells II, 1992.
The Songs of Distant Earth, 1994.
Voyager, 1996.
Tubular Bells III, 1998.
Guitars, 1999.
The Millennium Bell, 1999.
Tr3s Lunas, 2002.
Tubular Bells 2003, 2003. Rregrabación/reinterpretación del Tubular Bells original.
Light + Shade, 2005.
Music of the Spheres, 2008.
->Recopilatorios:
Boxed, 1976. Tres discos, con sus tres primeros álbumes y varios temas muy poco conocidos: Portsmouth, In Dulci Jubilo, Argiers, Speak, The Phaeacian Games, First Excursion, The Rio Grande.
The Complete, 1985. Dos discos, cuatro secciones: 1) Temas instrumentales, generalmente raros (casi todos imprescindibles). 2) Canciones exitosas. 3) Extractos de sus cuatro grandes discos y de The Killing Fields. 4) Magníficos directos de Platinum, QE2 y Five Miles Out.
Los temas raros son: Mistake, William Tell Overture, Cockoo Song, In Dulci Jubilo, Portsmouth, Jungle Gardenia, Guilty, Blue Peter, Waldberg (The Peak).
The Best of Mike Oldfield: Elements, 1994. In Dulci Jubilo, Portsmouth. Recopilatorio de sus temas más conocidos.
The Best of Mike Oldfield: Elements, 1994 (VHS). Recopilación de sus videos musicales más importantes hasta la fecha.
XXV: The Esential, 1997. Incluyó un avance de Tubular Bells III y remixes de Tubular Bells II.
The Best of Mike Oldfield: Elements, 2004 (DVD). Los mismos videoclips que la versión VHS, pero tiene contenidos nuevos: Tubular Bells Part 1 en directo en la BBC en 1976, un video montaje de diecisiete minutos de música de Incantations con motivos de cohetes espaciales, y algún tema viejo como Don Alfonso (increíble lo ridículo que es dicho video).
The Best of Tubular Bells, 2001. Recopila distintas versiones de los Tubular Bells.
Collection, 2002. In Dulci Jubilo, Portsmouth. Recopilatorio editado en pocos países, con nada diferente respecto a otros.
The Complete Tubular Bells, 2003. Tres CDs y un DVD: Tubular Bells I, II y III, aunque lamentablemente la versión de Tubular Bells es la regradaba en 2003. El DVD trae un video y varios temas mezclados en sonido 5.1.
The Platinum Collection, 2006. Tres discos con extractos de los grandes discos, canciones exitosas y temas raros (no incluyo los que hay en otros recopilatorios): Pictures in the Dark, Shine (Extended Version). Y varios temas remezclados o alargados que vieron la luz en maxis y singles: To France (Extended Version), Islands (12’ Mix), Flying Star (12’ Mix), The Time Has Come (12’ Mix), Innocent (12’ Mix), Earth Movin (Club Version), Heaven’s Open (12’ Mix), Moonlight Shadow (12’ Mix), Guilty (12’ Mix).
-> Directos:
The Essential: Live at Knebworth, 1980 (VHS). Concierto de Tubular Bells, Ommadawn y Guilty.
Exposed, 1979. Tubular Bells e Incantation.
Tubular Bells II: Premiere Performance Live at Edinburgh Castle, 1992 (VHS), 1999 (DVD). Presentación de Tubular Bells II en Edimburgo.
Tubular Bells III: Premiere Performance Live at Horse Guards Parade London, 1999 (VHS). Presentación del Tubular Bells III en Londres.
Tubular Bells II y III, 1999 (DVD). Los conciertos anteriores en DVD.
The Art in Heaven, 2001 (DVD). Millenium Bell más varios temas clásicos, en Berlín.
DVD Collection, 2004 (DVD). Edición que recopila los DVDs de Tubular Bells II y III y Millenium Bell.
Exposed, 2005 (DVD). Tubular Bells e Incantations en Wembley Conference Center en 1979. Opción multiángulo con cuatro ángulos.
Live in Montreux 1981, 2006 (DVD). Platinum, Tubular Bells y Ommadawn.

6 Respuestas a “Mike Oldfield

  1. Pepe 08/02/2007 en 23:19

    Un artículo muy completo y sobre todo muy necesario a estas alturas de blog. Aunque casi todos le conozcan ya, si alguien no ha escuchado sus grandes obras, por favor, que no lo dude!!!

  2. Warren Keffer 09/02/2007 en 22:14

    Poco a poco iré poniendo sus discos :), pero sin olvidarme de BSOs y celta y otros tantos que tengo pendientes. Me falta tiempo :P :P

  3. perdo 10/09/2007 en 1:30

    Uno de los mejores compositores del siglo XX, machacado por una crítica consumista, y nunca reconocido por el mundo de la música. Pero su obra quedará para la historía .

  4. Claudio 23/05/2011 en 21:09

    Un gran saludo; esta muy completa tu información en lo personal me gusto y no esta muy empalagosa. Sabes mi albun favorito de Mike Oldfield The Songs of Distant Earth, lastima que no aya sido muy destacable. Saludos.

  5. Antonio 14/01/2014 en 12:01

    Para mi es el mejor musico de la historia contemporanea, no cabe ni la mas minima duda

  6. Warren Keffer 14/01/2014 en 14:59

    Pues para mí no hay dudas de que no lo es. Hay compositores mucho más grandes. John Williams, Ennio Morricone, Jerry Goldsmith, James Horner…

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