El Criticón

Opinión de cine y música

El ilusionista

 

The Illusionist, 2006, EE.UU., República Checa.
Género: Drama, romance.
Duración: 110 min.
Director: Neil Burger.
Escritores: Neil Burger, Steven Millhauser (relato corto).
Actores: Edward Norton, Paul Giamatti, Jessica Beil, Rufus Sewell.
Música: Philip Glass.

Valoración:
Lo mejor: La bellísima iluminación y los retoques en los colores.
Lo peor: Es tan previsible que aburre muchísimo.
Mejores momentos: El truco de la espada.
La frase: Vi cosas extraordinarias, pero el único misterio que nunca resolví fue por qué mi corazón no podía renunciar a ti.

Si hay algo que no recomiendo es ver El ilusionista después del desfile de genialidad que supone El Prestigio. Tras disfrutar la impresionante apuesta de calidad y madurez que supone la obra de Nolan, esta producción que también prometía bastante se queda en un aburrido telefilme con buena presencia gracias un presupuesto que, aun estando lejos del Hollywood actual (unos escasos 17 millones de dólares), sí es más que suficiente para lucirse.

Aunque la fotografía no es muy destacable, sobre todo porque el director (el novato Neil Burger) imprime a la función una realización poco agraciada, bastante convencional, sí impresiona por el exquisito uso de la iluminación natural y los retoques en la post-producción, otorgando al ambiente una gama de tonos apagados y naranjas mate que ofrecen un repertorio de planos preciosistas y cautivadores, enriquecidos de manera sustancial con un diseño de vestuario muy rico y un atrezo detallista hasta resultar extraordinario. La visualización de la película garantiza gracias a ello numerosos instantes donde deleitar nuestras miradas, sin embargo es una lástima que semejante esfuerzo no dignifique el resultado final de la obra por culpa de una historia que cuanto más avanza menos atrapa, porque El ilusionista es, por encima de todo, un envoltorio vacío.

Ya desde el largo y pesado prólogo se augura que la película va a ser otro aburrido acercamiento a la historia de amor más vieja del universo: los jóvenes adolescentes separados por los adultos, reencontrados años después en otras circunstancias y donde deben hacer frente al matrimonio convenido de la muchacha y al poderoso futuro marido. La inclusión de un mago con poderes fantásticos que no terminan de encajar bien en la trama (a veces parece que se le va a dar un tratamiento realista, a veces peca de ser demasiado fantasioso), el intento de adornar la función con una estructura que consta de narración (intermitente, mal ubicada, incluso despista a veces) y el fallido empleo del engaño final que en teoría ha de hacer que nos replanteemos la cinta entera, fallan estrepitosamente a la hora de intentar ofrecer algo distinto.

El desarrollo de la trama es tan simple y plano que se muestra agotado en recursos desde el primer minuto de proyección; los personajes son arquetipos vacíos, sin vida, apenas salvados un par de ellos por dos grandes interpretaciones (unos Rufus Sewell y Paul Giamatti muy buen caracterizados); hay momentos en que se echan a perder buenas ideas, como la revolución que está a punto de causar el mago, relegada a segundo plano y luego olvidada por la simplicidad del hilo principal. En consecuencia todo resulta previsible hasta la exasperación, no hay dosis alguna de sorpresa o dinamismo en esta historia cuyo desarrollo y desenlace es conocido de antemano. Y por si fuera poco, la tramposa vuelta de tuerca final es forzada y sobre todo increíble, pues el personaje de Giamatti es capaz de imaginar eventos que de ninguna manera podría haber deducido y otros que ni siquiera ha presenciado.

La banda sonora original de Philip Glass me levanta sentimientos encontrados: como lleva haciendo toda su vida, repite el mismo patrón de forma constante, pero aunque suene muy visto o incluso agotado, no sólo no funciona nada mal con las imágenes, sino que a veces es un complemento que ensalza las pocas virtudes de la película.

Adornada con sumo acierto con un bellísimo acabado visual, pero una producción que debería haber tenido un realizador con carisma que la alejara de tantos convencionalismos. Para amantes de viejas historias de amor con final feliz.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

A %d blogueros les gusta esto: