El Criticón

Opinión de cine y música

Hijos de los hombres

Children of Men, 2006, EE.UU.
Género: Drama, Ciencia-Ficción.
Duración: 109 min.
Director: Alfonso Cuarón.
Escritores: Alfonso Cuarón, Timothy J. Sexton, David Arata, Mark Fergus, Hawk Ostby, P. D. James (novela).
Actores: Clive Owen, Julianne Moore, Michael Caine, Chiwetel Ejiofor, Claire-Hope Ashitey, Pam Ferris.
Música: John Tavener, varios.

Valoración:
Lo mejor: La sublime dirección de Cuarón, la fotografía, los actores, los detalles que salpican el relato, la visión del futuro, la banda sonora… todo.
Lo peor: Que la etiqueta de Ciencia-Ficción la haya relegado a película de poca importancia.
Mejores momentos: La escena del coche y todo lo que sucede desde Bexhill hasta el final.
La frase: Todo se fue a la mierda antes de lo de la infertilidad.

Hay muchas cosas sorprendentes en Hijos de los hombres hablando de su calidad cinematográfica, pero también resulta estremecedora por lo pausible de su contenido, ese futuro negro donde exprimimos la Tierra hasta sus límites, donde el odio racial provoca guerras en todo el mundo, incluso en la comodidad de nuestros hogares del primer mundo, donde los humanos han perdido la esperanza en sí mismos. Omitiendo el elemento más ficticio de la función, el problema de la infertilidad, la película de Cuarón no es sino una advertencia de nuestro porvenir, un estudio que casi podría definirse como documental sobre lo que nos espera de aquí a muy pocos años si seguimos por este camino de autodestrucción y esta manera en que estamos fomentando el odio entre pueblos.

Hijos de los hombres funciona pues como estupendo drama de denuncia, capaz de tocar la fibra sensible al presentar al espectador un panorama desolador tan logrado y perturbador que logra sumergirnos en dos horas de desasosiego y congoja. Es una de las mejores películas de 2006 y una de las propuestas más maduras e inteligentes que ha dado la Ciencia-Ficción en muchísimo tiempo, pero lamentablemente su etiquetado bajo dicho género produce un efecto disuasivo en gran parte del público y sobre todo en la crítica, quienes se empeñan en denostar el género, en verlo como algo de baja categoría, cuando no debería importar el tema de la película, sino su auténtica calidad. Así, la sublime producción de Alfonso Cuarón, aunque bien recibida en general en la taquilla y alabada por unos pocos críticos más abiertos de mente, ha tenido una presencia mínima en los grandes medios y en los premios de cine más importantes, siendo olvidada, barrida entre las producciones menores y nominada a premios de baja repercusión, en vez de optar entre las mejores películas del año, lugar donde sin duda destacaría en una temporada donde la gran calidad ha asomado en poquísimas ocasiones. No me cabe duda de que en un mundo justo habría luchado codo con codo con Infiltrados por ser la mejor producción del año y por el mejor guión adaptado, y en lo que a mí respecta hubiera merecido indudablemente la condecoración de mejor director para el genial Cuarón.

En Hijos de los hombres se huye de artificios y de recursos fáciles de impacto directo, basando la fuerza del relato en la solidez del guión y la puesta en escena metódica, en la creación de escenas bien planificadas y resueltas con habilidad pasmosa. Es cine de calidad que no hace concesiones comerciales y simplistas, cine donde se presupone que el espectador es inteligente y paciente para disfrutar de una película que va creciendo poco a poco y cuyo resultado se basa en la calidad del conjunto, no en esporádicas escenas lustrosas, en renombradas estrellas o en clichés argumentales de emotividad asegurada. Un tipo de arte que cada vez llega con menos frecuencia a las salas y que por tanto cuando sucede brilla con especial intensidad aunque no sea una obra maestra.

El libreto, desarrollado por cinco autores (entre ellos Cuarón) a partir de la novela de mismo nombre de P. D. James está confeccionado articulando los elementos descriptivos del universo fictio (no tan ficticio, como mencioné antes) con la presentación de personajes y la construcción de la trama de forma muy efectiva, sin saturar de información, sin recurrir a tópicos, acertando sobre todo en el manejo del tiempo, pues va erigiendo la historia de manera que la tensión crece paulatinamente, la atmósfera se vuelve opresiva mientras el anti-heroe protagonista (descrito y desarrollado de manera magistral) se va hundiendo cada vez más en una misión que le viene grande a él y a todo el mundo, pero donde cada individuo aporta lo que puede según su propio criterio (este crisol de personajes ambiguos y con objetivos propios es otro logro lleno de dolorosas huellas humanas). Destacar también el asombroso nivel de detalles que salpican el relato, que terminan de redondear una historia excepcional y ensalzan las virtudes unos personajes ya de por sí muy interesantes: el nombre de bebé, los problemas de calzado del protagonista, los diálogos tan descriptivos sobre la personalidad de cada carácter…

Hay gran cantidad de sorpresas y debido a lo original de la propuesta uno no sabe cómo van a desarrollarse los acontecimientos, así que el primer visionado atrapa de forma irremediable, y dada su calidad las revisiones no hacen sino engrandecerla. Tan sólo se podrían indicar pequeños aspectos como mejorables, como la necesaria pero rebuscada forma en que el protagonista descubre la traición, donde el traidor comete la sorprendente negligencia de ponerse a hablar del tema en la misma casa en la que cobija a sus invitados, poniendo en bandeja la revelación al protagonista (eso sí, la huída, sin un solo alarde ni acción descontrolada, es estupenda).

En cambio la dirección de Alfonso Cuarón no presenta fisura alguna, encumbrándose definitivamente (ya apuntaba alto con La princesita y Harry Potter y el prisionero de Azkaban) como un autor muy personal, de amplios recursos y sobre todo innovador, arriesgado. Aborda la dirección desde un estilo poco común, lleno de planos larguísimos que requieren gran planificación y, en algunos casos, una increíble técnica, como la alucinante escena del coche, grabada de un tirón desde una sóla cámara dando vueltas dentro y fuera del vehículo, mucho más eficaz que el también genial plano de Spielberg en La guerra de los mundos y en apariencia más difícil de hacer, porque, ¿dónde demonios mete la cámara y cuántas veces han ensayado dicha escena? La sensacional fotografía de Emmanuel Lubezki con la cámara en mano más las largas secuencias donde casi no hay edición proporcionan una visión casi documental absorbente, con momentos sobrecogedores como toda la parte final, cuando el ejército y los inmigrantes se enzarzan en una lucha mientras los personajes corren por en medio.

Si a todas las virtudes mencionadas sumamos una gran labor del reparto, en especial un Clive Owen que ofrece el mejor papel de su vida, una banda sonora que conjuga temas de John Tavener con una selección musical elegida con esmero y cuidado en la que, aunque sobran un par de canciones incluidas sin mucho sentido, la parte sinfónica es sumamente eficaz, con algunos instantes espeluznantes (el Threnody for the Victims of Hiroshisma de Krzysztof Penderecki, por ejemplo), tenemos una película magistral, pero sobre todo original y estremecedora. Imprescindible.

5 Respuestas a “Hijos de los hombres

  1. Parsec 18/03/2007 en 23:50

    Buenas, estaba hoy en el coche acordándome de esta película y rumiándola un poco y entro aquí y me encuentro una crítica xD

    Pues como ya puse en cierto sitio a mí la película no me emocionó demasiado. Sí, es cf algo diferente a la usual. No se tira de efectos especiales y aquí se ha trabajado un poco el guión, pero aún así, creo que sigue adoleciendo de la otra lacra del sub-género: las escenas de acción. Hay que reconocer que los protagonistas se encuentran este tipo de escenas y no las generan, que ya es algo, pero lo que podía haber sido una película de cf pura y dura se fastidia.

    En cuanto al guión, bueno, como lector de este tipo de cosas, me esperaba algo que tuviera algo más de interés y sobre todo que culminara en un final digno.

    Porque dime, ¿cual crees que es el mensaje de la película? Un: “Todo se ha ido a Parla y no sabemos por qué estamos intentando salvar a la chavala” o un: “Mientras hay vida hay esperanza” A mí no me cuadra absolutamente ninguno de los dos y por eso la peli me parece un (otro) intento fallido de contar un buena historia de cf.

    Saludetes ^^

    PS: “Con este simbolito señalo los mejores temas o simplemente alguno que me guste más el resto.” ¿No faltaría un “qué” por ahí?

  2. Isa 20/03/2007 en 11:53

    Estoy bastante de acuerdo con la opinión de Parsec. La película es tan fría que falla en lo que nos quiere transmitir, a parte de ser ambigüa porque no me queda nada claro si es esperanzadora o desoladora. De todas formas, a pesar de ser entretenida, no la veo tan trascendente como mucha gente cree.
    Eso sí, chapeau técnicamente. La dirección de Cuarón es perfecta.

    Un saludo!

  3. Warren Keffer 20/03/2007 en 13:42

    Sí que faltaba un “que”… lleva un año así y no me había dado cuenta xDD

    La peli me parece todo lo contrario a fría: desgarradora, realista, cruel, muestra lo peor del ser humano. Es sobre todo desesperanzadora, en todo momento hace incapié en que los humanos se han buscado la situación narrada, que la culpa no la tiene la infertilidad. A la vez, la presencia de la embarazada sirve de empujón para que los más activos hagan algo importante (en vez de poner bombas, pues recordemos que el grupo era terrorista, que Cuarón es un cabroncete cachondo xD) y que los pasivos (como el prota o la gitana) ofrezcan su vida por algo superior a ellos: el final abre la puerta a la esperanza. Por cierto, pedazo final, mantiene el corazón en un puño, yo pensaba que no se salvaba nadie y al final queda la gotita de esperanza ahí en el aire.
    Las escenas de acción más bien son de tensión; toda peli tiene alguna parte más activa, y en esta las que hay son completamente necesarias además de alucinantes: sería ridículo que se pasearan con la embarazada por todo el caos sin que les molestara una mosquita.

    Como fan del género, me encanta esta película y me duele que haya tan poquísimas producciones de este calibre, que aúnen calidad en la historia y en la puesta en escena, que no se pierdan en abusos de EFX sin sentidos.

  4. Eidián 23/03/2009 en 9:08

    A estas alturas de la historia posiblemente este comentario no lo lea nadie pero no importa: quiero decir que esta película me parece extraodinaria…extraordinariamente hermosa, extraordinariamente bien tratada, bien interpretada, bien realizada, bien dirigida. No la vi en su estreno y he tardado casi dos años en comprar el DVD, aunque llevaba muchísimo tiempo tras él. Cuando la vi se me saltaban las lágimas con tanto personaje destrozado buscando algún medio de vivir aún con dignidad, de dar sentido a tanto dolor. La humanidad de todo lo que veía en pantalla me resultó abrumadora y la ambigüedad moral de muchos personajes no hacía más que resaltar esa penosa humanidad. Y, gracias al cielo, al final ese resquicio para la esperanza…El hecho de que se trate de una película que podíamos calificar de ciencia ficción no hace más que dar mayor realce al contenido de la película o ese es mi parecer al menos. Para mí es una gran película, se mire por donde se mire. Será que aún queda grandeza en el cine.

  5. Warren Keffer 24/03/2009 en 23:59

    Efectivamente, aún queda grandeza, de vez en cuando aparece una gran película como ésta entre morralla comercial y tonterías sobrevaloradas.

    Un saludo.

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