El Criticón

Opinión de cine y música

El imperio del fuego

Reign of Fire, 2002, EE.UU.
Género: Acción, Ciencia-Ficción.
Duración: 101 min.
Director: Rob Bowman.
Escritores: Gregg Chabot, Kevin Peterka, Matt Greenberg.
Actores: Christian Bale, Matthew McConaughey, Izabella Scorupco, Gerard Butler, Alexander Siddig .
Música: Ed Shearmur.

Valoración:
Lo mejor: El aspecto del futuro: colorido, decorados, el trasfondo de la historia…
Lo peor: Inverosimilitudes en el guión y partes muy mejorables. La banda sonora imitando a Aliens.
El plano: El dragón sobre el castillo rodeado de fuego.
La frase: Envidiad al páis que tenga héroes, ¿no? No, compadeced al país que los necesite. -Van Zan.

* * * * * * * * *

En un primer vistazo es una cinta atractiva de ciencia-ficción con el curioso detalle de que se incluye una criatura que siempre ha estado anclada en la fantasía, los dragones. Al contrario que en la mayoría de obras en que están presentes, que los incluyen generalmente de forma que estos monstruos son inteligentes e incluso poseen la capacidad de comunicarse, en El imperio del fuego no son más que criaturas depredadoras tipo el bicho de la saga Alien.

Aunque el prólogo es bastante convencional introduce de forma correcta en la historia y complementa la explicación que viene a continuación sobre la existencia de los dragones y su retorno. Los siguientes capítulos nos muestran la vida tras el holocausto que provoca el regreso de esta feroz especie con instantes muy interesantes: la dificultad de hallar alimentos, el terror con que viven las dispersadas comunidades sobrevivientes… El mundo carbonizado se expone con determinación y buen hacer tanto en forma (iluminación, decorados…) como en contenido (realismo y solidez en la propuesta). La aparición de los americanos que cazan dragones aporta un punto extra de interés al abrir la posibilidad de un enfrentamiento contra los animales, y así mismo proporciona un contrapunto muy interesante entre los personajes principales (Quinn –Christian Bale– es el racional y sentimental que desea una vida apacible, Van Zan –Matthew McConaughey– es una desequilibrada y fría máquina de matar) y entre ambas formas de vida (esconderse o luchar, pero siempre bajo la sombra de la muerte). Pero cuando comienza el esperado enfrentamiento se cae en tópicos y se dejan muchas cosas con explicaciones poco plausibles: ¿cómo sabe Van Zan que Quinn va en caballo a socorrer a uno de sus hombres si no lo ha visto?, ¿no es un poco absurdo que la comunidad de Quinn viva tan cerca del asentamiento principal de los dragones?, ¿cómo saben que hay un solo macho sin más pruebas que haber matado a unas cuantas hembras?, ¿por qué expertos cazadores de dragones se enfrentan en su misión clave contra ellos a pie y todos juntos?, ¿cómo tres individuos se meten en pleno nido de dragones cuando la humanidad entera no pudo parar su avance? Así mismo, la lucha final no aporta dosis de tensión ni originalidad, con lo que el interés cae aún más en picado. Otro de los errores del filme, que quizá pase desapercibido para muchos espectadores, es la insistente banda sonora que, para colmo, no es más que una versión poco respetuosa de la obra maestra de James Horner, Aliens.

Rob Bowman, autor afincado en televisión y conocido sobre todo por ser habitual director de la sombría Expediente X, de la que realizó también la adaptación cinematográfica, se luce en este otro salto al cine (luego hizo Elektra, que pinta fatal) al otorgar a la narración de El imperio de fuego un ritmo bastante correcto pero sobre todo un aspecto visual que se ajusta a la perfección a la naturaleza del relato. Le faltó dar más garra a los tramos de acción, sobre todo en los últimos minutos del metraje, pero tampoco podía sacar demasiado de un guión ya completamente desintegrado. Así pues, El imperio de fuego se presenta como un aceptable entretenimiento que destaca por la buena labor de su realizador y por la atractiva atmósfera pero que se ve frenado por un guión que desaprovecha lamentablemente una historia con buenas posibilidades. Digno resultado, pero la sensación de que podría haber sido infinitamente mejor lo lastra demasiado.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: