El Criticón

Opinión de cine y música

Mike Oldfield – Ommadawn


Mike Oldfield – Ommadawn
Género: Rock, folk, fusión étnica
Año: 1975, Virgin
Valoración:

Mike Oldfield: guitarra eléctrica, guitarra clásica, guitarra acústica, guitarra de 12 cuerdas, bajo acústico, bajo, mandolina, bodhran, arpa, bouzouki, banjo, piano de cola, teclados eléctricos, sintetizadores, glockenspiel, percusiones.
Colaboradores: Paddy Moloney (gaitas), Julian Bahula, Ernest Mothle, Lucky Ranku y Eddie Tatane (percusiones africanas), Clodagh Simmonds, Bridget St. John y Sally Oldfield (voces y coros), Terry Oldfield (flautas), The Hereford City Band (vientos), Pierre Moerlen (timbales), David Strange (violonchelo), Don Blakeson (trompeta), William Murray (percusiones).

* * * * * * * * *

Ommadawn es el tercer trabajo de Mike Oldfield, con toda probabilidad el más apreciado por la mayoría de sus seguidores aunque seguido muy de cerca por Amarok y Tubular Bells. Igual que Tubular Bells y Hergest Ridge, es una obra inclasificable tanto por su estilo único como por su calidad inigualable. En Ommadawn Oldfield se embarca en otra singular e inmensa obra instrumental cuyo origen esta vez no puede decirse que sea el rock, pues la insólita fusión resultante está edificada magistralmente con sonidos de procedencias dispares, como los bellísimos toques celtas o los intensos tramos percusivos de aires africanos, todo siempre guiado por extraordinarias guitarras. Este trabajo destila mayor pasión que los anteriores y a la vez es menos áspero, deleitando al oyente con melodías mucho más alegres y emotivas, alejándolo de la impetuosidad del Tubular Bells y de la candorosa y a la vez violenta belleza de Hergest Ridge. Quizá su estilo tan jovial y su enorme expresividad sean capaces de producir tanto placer en el ánimo del oyente que por ello sea tan querido. Solo una pega tiene Ommadawn, y es su corta duración. Compuesto de dos partes de diecinueve y catorce minutos, más una canción de tres y medio, no llega a los cuarenta minutos de audición. Eso sí, su escucha llena y satisface los sentidos plenamente.

Las sonoridades del álbum oscilan entre dulces instantes de fantásticas y embelesadoras melodías de flautas y guitarras sobre atmósferas de teclados eléctricos, imprevisibles explosiones de coros y percusiones, increíbles diluvios de inmensas guitarras, pero sobre todo brilla en los tramos en los que Oldfield interpreta los mejores solos de guitarra de su carrera, diseminados aquí y allá entre las dos partes. Sirvan de ejemplos el intenso y subyugante solo que acompaña el final de la primera parte desde el minuto dieciséis, o el complejo juego en el que se recorre todo el mástil de la guitarra arriba y abajo a partir del minuto nueve (en directo, alucinante), y por supuesto, la tremendísima e inimaginablemente bella melodía que sus mágicos dedos interpretan en los últimos momentos de la segunda parte, con toda seguridad el solo más hermoso y completo que nos ha ofrecido.

El inicio de Ommadawn no ha llegado a ser tan famoso como el del Tubular Bells pero es también muy característico. Muy llamativo se presenta el juego con el estéreo que realiza con la guitarra clásica, desglosando un solo precioso sobre los coros y teclados. A partir de ahí el disco se desarrolla como si de una sinfonía clásica se tratase: un tema o motivo sonoro principal sirve de base para desarrollar melodías afines que van creciendo hasta tomar forma, intercalándose o directamente llegando de golpe. Las transiciones están muy logradas y es imposible perder el interés por largas que sean las dos partes, siendo cada tramo sencillamente genial, impecable, arrebatador. Pero hay instantes sobrecogedores que calan aún más hondo y no podría evitar citarlos, como los mencionados solos, el apoteósico segmento de decenas de guitarras, el glorioso clímax de la primera parte, la aparición de la gaita en la segunda parte que desemboca en otro crescendo insólito y posteriormente en el solo por excelencia de Oldfield, el cual es introducido por una magistral combinación de percusiones… Y la canción que cierra el disco, que nunca ha llegado a estar entre las famosas de este genio, es magristal, con un estilo hippie muy simpático, unos coros infantiles preciosos y sus siempre perfectas guitarras.

Tanto por la naturaleza menos histriónica de la música como por la mayor práctica del joven artista inglés en las labores de producción, Ommadawn ofrece un sonido mucho más límpido que sus predecesores, siendo considerablemente destacable teniendo en cuenta la antigüedad de la obra y su altísima complejidad. En directo ha sido interpretado en gran número de ocasiones, siendo tras el Tubular Bells y alguna canción de las más exitosas la pieza más habitual en sus conciertos. Por ejemplo, muy recomendables son los videos del Live at Knebworth o el estupendo Live in Montreux 1981.

Esto y mucho más es Ommadawn, otra sublime creación de las entonces prodigiosas mente y manos de Mike Oldfield, uno de los discos más inolvidables del panorama musical contemporáneo. Único e imprescindible, genial nota por nota, guitarra por guitarra, es una obra imperecedera.

1. Part One – 19:14
2. Part Two – 17:17
Total: 36:31

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10 Respuestas a “Mike Oldfield – Ommadawn

  1. Bells 13/05/2007 en 0:57

    Estoy deseando poder escucharlo. A ver para cuándo Amarok, del que se puede hablar muchísimo.

  2. Parsec 13/05/2007 en 14:22

    Hola:
    Pues me lo he escuchado un par de veces (es super corto) y no me ha parecido tan bueno. No sé si es que soy raro pero a mi el disco que más me gusta de este hombre es: “The Songs of Distant Earth”. Que escuchado en su versión 5.1 y con el volumen bien alto es una maravilla.

    Un saludo

  3. Warren Keffer 13/05/2007 en 16:04

    The Songs me parece un disco del montón. Hay cientos de obras de nuevas músicas y electrónica infinitamente mejores (“La aventura de las plantas”, los de Ray Linch, los de Spheeris/Voudouris…). Para Ommadawn todo lo que pueda decir se queda corto xD

  4. Pepe 13/05/2007 en 17:25

    TSODE lo colocaría entre mis discos favoritos de Mike, pero la trilogía TB, HR y Ommadawn es insuperable (uno a Amarok). No he querido leer el artículo porque quería preparar para dentro de muy poco el mío para mi blog, cuando lo tenga preparado leeré el tuyo.

  5. MARIVI 14/03/2008 en 17:44

    EL OMMADAWN…….para mi, no es ni musica ni una cancion para mi es como un cuento que yo me cree en mi cabeza nada mas que lo escuche,y tan solo tenia 9 o´10 años y ahora tengo muchisimos ma´s y aun lo recuredo igual me pareze todo como un sueño.

  6. Bulgaroctonos 09/09/2008 en 1:29

    Escuché la primera melodía del Ommadawn en una adaptación modernizadora de la tragedia Antígona, que emitió TVE allá por 1976.
    Creo que es la mejor obra de Mike Oldfield, claramente superior a HR (excesivamente irregular) o a TB (a mi juicio, demasiado monótono); donde ha sabido usar los acordes iniciales para dar entrada a sucesivas evocaciones (celtas, griegas), y retornar de forma solemne, con los tambores africanos, al tema básico.
    La segunda parte, con el muy inspirado solo de guitarra, es realmente un digno colofón.
    En conjunto, una obra original, dinámica, y muy sólida y lúcida.

  7. unokeva 16/02/2009 en 20:56

    He escuchado Ommadawn no se cuantas veces ya y lo sigo disfrutando como la primera vez ( de hecho la primera vez no supe apreciarlo,creo que para eso hay que escucharlo mas veces igual que Amarok), es un disco inmortal y del que no te cansas, es perfecto y eso que me gustan todos los discos de Mike, pero este se lleva la palma. Alguien sabe si han sacado alguna edición con un mejor sonido que el original de los setenta?

  8. Warren Keffer 16/02/2009 en 22:24

    No hay ediciones remasterizadas de ningún disco de Oldfield, salvo si contamos la regrabación del Tubular Bells (Tubular Bells 2003), que suena a mierda hecha con dos intrumentos y un ordenador :P
    De todas formas, en mi opinión Ommadawn tiene un sonido perfecto.

    Un saludo.

  9. Sheyimash 03/04/2009 en 18:13

    Para mí, este disco es la obra musical más cercana a la perfección de cualquier género, época o artista, aun cuando no soy seguidor prioritario de la obra de Mike Oldfield. Lo descubrí hace unos meses y se ha convertido para mí en una experiencia que va más allá de lo puramente musical…

    Comparto aquí una interpretación visual de las sensaciones que produce en mí la escucha de esta magnífica obra maestra, espero que os guste:

    Saludos!

  10. Nahuel 13/05/2010 en 4:39

    pensar que siempre tuve este disco, y nunca lo habia escuchado hasta hace unos dias. es por demàs excelente el trabajo vocal sobre el colchon generando la textura casi politonal. este disco va mas alla de una obra musical. es como todos dicen, un cuento. igual nadie superara a Js Bach. un saludo

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