El Criticón

Opinión de cine y música

Piratas del Caribe: En el fin del mundo

Pirates of the Caribbean: At World’s End, 2007, EE.UU.
Género: Acción, fantasía.
Duración: 168 min.
Director: Gore Verbinski.
Escritores:. Ted Elliot, Terry Rossio
Actores: Johnny Depp, Geoffrey Rush, Orlando Bloom, Keira Knightley, Jack Davenport, Bill Nighy, Jonathan Pryce, Kevin McNally, Stellan Skarsgard, Naomi Harris.
Música: Hans Zimmer.

Valoración:
Lo mejor: Algunos tramos muy entretenidos y divertidos. ¡Y por fin ofrece una banda sonora original más que digna! La parte buena del reparto es impresionante (Johnny Depp, Geoffrey Rush, etc.).
Lo peor: Un metraje ridículamente abultado, un guión que se lía sobre sí mismo sin rumbo fijo. La parte mala del reparto es infame (Orlando Bloom) o poco interesante (Keira Knightley).
Mejores momentos: La gran reunión de piratas, que reúne muchos de los mejores chistes de la función (mención especial para el personaje de Keith Richards).
El plano: Por cutre, la pierna de la protagonista perfectamente depilada tras meses de ajetreada vida en navíos.
La frase: Tortugas marinas, amigo.

* * * * * * * * *

No es que fuera una saga destacable más allá de rendir como un entretenimiento sin complicaciones que suplía su falta de originalidad y calidad cinematográfica ofreciendo espectacularidad y grandes dosis de humor y acción, amén de un personaje que probablemente será recordado durante años, Jack Sparrow, pero esta tercera entrega tiene un notable sabor a decepción, a oportunidad desaprovechada. Y es que Piratas del Caribe: En el fin del mundo recae en los mismos errores que cometió la segunda entrega, es decir, no saber ir al grano y recortar escenas para contar lo estrictamente necesario para la historia, pero además de presentar estas faltas bastante agravadas se añade un desgaste en el sentido del humor y de la acción, con lo que la película funciona irregularmente como diversión pasajera. Si no se es exigente se deja ver y permite algunas risas, y como el público no lo es sin duda arrasará en taquilla de forma que probablemente indicará a los productores que éste puede ser exprimido con otra entrega, pero es una obra que deja bien claro el poco esfuerzo que se pone hoy día en ofrecer cintas que además de entretenimiento aúnen unas dosis mínimas de calidad.

Si ya la segunda entrega no exponía claramente las tramas, las cuales a pesar de ser sencillas a veces eran complicadas de seguir, el guión de En el fin del mundo se vuelve aún más obtuso, irregular y caótico. A lo largo del interminable metraje las historias de piratas, maldiciones, traiciones y amores se suceden de forma casi aleatoria, entrando y saliendo de la narración ora ofreciendo una sorpresa interesante, ora chocando torpemente, lo que se traduce en un galimatías en el que es difícil mantener el interés y la comprensión. Sumando a esto la ingente cantidad de escenas que no aportan nada al relato (la larga estancia de Sparrow en los dominios de Davy Jones, totalmente fuera de lugar) o que alargan numerosos tramos de manera más o menos negligente, obtenemos una cinta demasiado inflada (¡dos horas cuarenta minutos!) que aburre a ratos, que no atrapa de manera regular. Dudo que aguante más de un visionado sin llegar a ser soporífera.

Como decía, las aventuras de Sparrow y los demás piratas y criaturas han perdido bastante fuelle en cuanto al sentido del humor, mostrándose éste realmente acertado y sorprendente en muy pocas ocasiones (genial la aparición de Keith Richards o las múltiples personalidades de Jack). Le falta inspiración y hay muchos momentos en los que se recurre a la broma demasiado fácil o se abusa de chistes de animales (que es lo más bajo donde puede caer el humor). También falla otro sentido que caracterizaba bastante bien a la saga, el de la acción trepidante, tanto aparatosa como visualmente llena de recursos. Las escenas de esta categoría apenas superan el par, y no es que las que se ofrecen tengan tanta garra y sean tan vistosas como las de las anteriores entregas. Sin ir más lejos, el conflicto final está cerca de ser un desastre: el ritmo es ineficaz, se abusa de efectos visuales y sonoros por encima de escenas con personajes y hay momentos muy mal resueltos, como esa flota enemiga huyendo sin razón.

Teniendo en cuenta que la segunda y tercera partes fueron realizadas de un tirón, observo el resultado final de las mismas y no puedo sino pensar que rodaban sobre la marcha, con un guión que se sobrescribía prácticamente en directo como sucedió con El Señor de los Anillos de Peter Jackson (así le fue…). No parecen darse cuenta de que rodar sin un guión bien escrito y cerrado se traduce en una falta de consistencia narrativa notable (sobre todo si en la mesa de montaje no se atina a formar bien la película), en escenas que se acoplan o estorban, en fallos e inconsistencias… Me gustaría saber si Gore Verbinski, un director del que pienso que tiene bastantes recursos y creo que ha conseguido que esta saga no sea un estropicio absoluto aportando un sólido manejo de la cámara, tuvo las manos atadas por la productora (o sea, obligado a seguir directrices comerciales y no recortar ni aportar nada de su propia mano) o si los errores son también en parte culpa suya.

De los elementos denominados técnicos no hay reproche digno de mención. La música ha mejorado muchísimo, siendo la única parte de la (por ahora) trilogía que denota un trabajo real en su composición. El reparto tiene grandes intérpretes, como el genial Johnny Depp retratando al desequilibrado Sparrow o el estupendo Geoffrey Rush como Barbossa, más un número amplio de secundarios de gran profesionalidad, aunque también están los consabidos rostros bellos que no dan nada de sí: ya estoy cansado de nombrar a Orlando Bloom como un actor incapaz de la más mínima expresión (a ver si es verdad eso que dijo sobre retirarse del cine). El vestuario es detallista, los decorados impresionantes, los efectos especiales muy creíbles… Todos estos elementos están a la altura de lo esperado, pero nada consigue que El el fin del mundo destile buenas sensaciones excepto la de que se presenta como una extensión fallida e innecesaria de una saga de aventuras que, aunque no terminaba de cuajar, era un disfrutable espectáculo que bien valía la entrada de cine.

Una respuesta a “Piratas del Caribe: En el fin del mundo

  1. Crash 04/06/2007 en 0:54

    Que va tío a mi me a encantado me partió en el cine y sobretodo en el final cuando hacen el parlamento y se ve a davy john en un cubo de agua por eso de que no puede pisar tierra, la película tiene muchos detalles así que hay que fijarse muy bien y te partes por que son surrealista.

    Al final de los créditos aparece una escena inédita. 10 años después, Elizabeth se encuentra en una playa con su hijo esperando a que Will regrese y entonces se ve el mismo resplandor verde con el que se le vio partir, lo que quiere decir que Will volvió al mundo de los vivos con la tripulación del Holandés Errante.

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