El Criticón

Opinión de cine y música

Archivos mensuales: junio 2009

Transformers: La venganza de los caídos


Transformers: Revenge of the Fallen , 2009, EE.UU.
Género: Acción, fantasía.
Duración: 150 min.
Dirección: Michael Bay.
Guion: Alex Kurtzman, Roberto Orci, Ehren Kruger.
Actores: Megan Fox, Shia LaBelouf, John Turturro, Josh Duhamel, Tyrese Gibson, Ramon Rodriguez, Kevin Dunn, Julie White.
Música: Steve Jablonsky.

Valoración:
Lo mejor: Espectáculo inconmensurable. Efectos especiales y sonoros perfectos.
Lo peor: El guion es prácticamente inexistente y el humor infantil.
Mejores momentos: La batalla en el desierto, larguísima y alucinante.
Los planos: El del helicóptero sobre los protagonistas, y luego el helicóptero visto desde los protagonistas.
La traducción: “The Fallen” es “El Caído”, no los caídos como dice en el título.

* * * * * * * * *

Ni sorprende ni decepciona, es justamente lo que esperaba, una repetición de la primera entrega pero con sus elementos potenciados. Sí, podríamos quejarnos de que Michael Bay no sabe hacer una secuela sin arriesgarse a ir un poco más allá, y de que de nuevo carece de guion, pero, ¿de verdad alguien esperaba una gran historia y no únicamente un grandioso espectáculo?

Tiene por tanto prácticamente los mismos fallos y aciertos que su predecesora. La trama no es más que una excusa para lanzar la acción, aunque sí es cierto que un poco más de consistencia narrativa y profundidad se le podría exigir. A pesar de su buen ritmo y sus altas dosis de espectacularidad sus más de dos horas de metraje son excesivas. Hay pasajes que se podrían haber resumido o eliminado por completo, pues aportan más bien poco (especialmente inservible es el episodio en la universidad, sobre todo la parte de la madre drogada). Los diálogos son simples pero divertidos, aunque el humor es por lo general bastante estúpido y además pierde algo de fuelle con respecto a la primera entrega y se hace aún más pueril (demasiado chiste de testículos y patéticas apariciones de animales fornicando –como he dicho alguna vez, recurrir a animalitos para mí es lo más bajo que se puede caer en una comedia-). Y se vuelve a echar de menos una mayor dedicación a la personalidad de los robots, que sólo están ahí para zurrarse y soltar algún chiste (a este respecto, los gemelos son muy cargantes); ni el Caído ni Megatrón imponen como deberían, mientras que de los buenos sólo Optimus Prime posee diálogos que aporten algo.

En la puesta en escena Bay se muestra más comedido que otras veces, más centrado y dispuesto a buscar planos más coherentes y eficaces. Por supuesto que hay escenas donde parece masturbarse con el ejército, secuencias grabadas dando vueltas con la cámara que no se sabe muy bien a qué vienen y es descarada la búsqueda constante del rostro de Megan Fox (siempre perfectamente maquillada), pero por lo general ofrece un aspecto visual muy controlado donde maneja muy bien las numerosas dificultades que ofrece una producción de este tipo: constantes planos amplios y aéreos para mostrar el tamaño de los robots y sus acciones, algunas acertadas ralentizaciones para aclarar situaciones confusas, escenas de acción bastante claras donde la unión de efectos digitales y los escenarios elegidos es perfecta, etc.

El resultado es un producto palomitero sin pretensiones artísticas que va directo a tratar de divertir y deslumbrar con sus extraordinarias secuencias de acción: es una montaña rusa con momentos de indescriptible espectacularidad. Aparte del descomunal prólogo destacaría el largo y bien aprovechado tramo final, que se inicia con la aparición de John Turturro (de nuevo es el personaje más logrado) y alcanza su clímax en la batalla en el desierto, llena de innumerables escenas que mantienen el nivel de asombro constante: la llegada de numerosos enemigos, los bombardeos, la aparición de Devastator, la escalada a la pirámide, los constantes enfrentamientos entre robots… Hay por supuesto tropiezos de guion notables (ese súper cañón que no vuelve a aparecer) y la historia del Caído es sumamente previsible, pero qué más da, no hay necesidad de ofrecer un relato de gran complejidad, todo es acción sin límites. Huelga decir que los efectos especiales (tanto digitales como artesanales –explosiones bestiales-) y sonoros son cojonudos.

De nuevo la taquilla está siendo reventada y como respuesta previsible la tercera parte se ha puesto rápidamente en marcha. Habrá que ver si a Michael Bay le sale bien repetir la misma fórmula otra vez o si el desgaste que aquí se ve ligeramente en algunos instantes (en el guion, la puesta en escena incluso mejora) se acrecienta de forma peligrosa, es decir, veremos si pasa de ser un relato trivial pero espectacular a un bodrio ruidoso, pues estas dos entregas están en precario equilibrio sobre el abismo.

Anuncios

17 Hippies en el FAM de Miajadas, 27-06-09

En mi región hay numerosas y enormes vallas publicitarias anunciando al patético Melendi, que habría que discutir si llamarlo música es correcto o no, pero nos traen a 17 Hippies, uno de los mejores grupos de Europa, y no hacen publicidad alguna. Lo de siempre: para enterarse de los conciertos de música folk/étnica tienes que andar todos los días siguiendo webs de grupos y festivales y aún así se te escaparán muchos grandes eventos. De hecho me enteré del concierto de 17 Hippies en Miajadas (pueblo a menos de quince minutos del mío) el mismo día y de pura suerte. Y claro, así les va: ¿cómo pretenden que un concierto de un grupo desconocido por el público tenga audiencia si no le dan publicidad? Esperaban un lleno (de hecho el cartel indicaba que el aforo era limitado y habían preparado grandes zonas de parking), pero ahí no hubo ni trescientas personas.

17 Hippies (en realidad son “sólo” 13) es un grupo que ya presenté en el blog y al que le tenía muchas ganas. ¡Cuál fue mi sorpresa al encontrármelo prácticamente en la puerta de casa! Es una formación de artistas de diversos países de Europa que interpretan con gran maestría músicas tradicionales del continente, sobre todo del este (Alemania –Berlín es su ciudad natal-, Polonia, Serbia, pero también tienen rasgos franceses y belgas). El sábado 27 de junio fue cabeza de cartel en el llamado FAM (Festival de las Artes de Miajadas) que en dicho pueblo cacereño proporcionó una semana de conciertos y actividades artísticas (danza, teatro, etc.).

El concierto fue bastante bueno dada las circunstancias. Tardó en empezar por el retraso de un ridículo espectáculo de pirotecnia (surrealista el momento en que dijeron por megafonía que la organización no se hacía responsable de los heridos que pudieran causarse) y tuvo un público bastante escaso y en su mayor parte desconocedor de su obra (¿habría alguien a parte de mi hermano y yo que los conociera?). Sin embargo es una banda que llena el escenario y sabe levantar el ánimo del público y pronto todo el mundo estaba bailando y aplaudiendo. Sus temas son marchosos y bailables, sus músicos echan todo en los directos y constantemente buscan la conexión con el espectador, pidiendo que sigamos el ritmo, que aplaudamos o que participemos con nuestras voces haciendo coros. Manejan de forma magistral las improvisaciones y los cambios de protagonismo: cada tema es llevado por unos instrumentos principales y unos acompañamientos determinados, y los técnicos de sonido controlaron muy bien el equilibrio sonoro dando el volumen adecuado en cada momento.

Sólo dos anécdotas dieron la nota. Una, el torpe tópico y desconocimiento de uno de los músicos al decir que la zona le recordaba a Méjico (y todo por estar tocando en un campo de fútbol de arena, que el resto de la zona es de regadíos), y la otra que a pesar de tocar en un festival se marcaron un par de buenos bises. Fue la primera vez que tocan en Extremadura, y espero que haya otras.

Caída del blog

El blog ha estado unos días sin funcionar debido a un problema en los servidores de blogsome. Parece que ya lo han arreglado.

Sobre el estado del cine: ¿crisis artística?

Me puse a escribir una pequeña reflexión y crítica sobre el estado actual del cine en cuanto a la poca originalidad y calidad de las películas ofrecidas y al final me ha salido un largo ensayo que empieza por ahí y acaba derivando en temas y conclusiones paralelos y anexos varios más o menos entrelazados. En fin, lean hasta que se aburran.

A finales de los noventa, aunque ya había títulos emblemáticos mucho antes (Urgencias, Babylon 5, El prisionero, Twin Peaks, Canción triste de Hill Street), el auge de la televisión fue impresionante, creciendo el número de producciones de gran calidad de forma rápida y asombrosa (podría incluir una lista casi interminable, pero basta citar a la cadena HBO como ejemplo). Pero al mismo tiempo el cine iba cayendo en un desgaste bastante llamativo, y hemos llegado a un punto en el que mientras en el mundo de la televisión se pone cada vez más énfasis en la calidad de la producción y se buscan historias más originales, arriesgadas y complejas con las que saciar a los exigentes espectadores, el cine se inclina por exprimir la taquilla fácil a base de superproducciones ultra comerciales. Así pues, se podría decir que en esta última década la industria cinematográfica está sumida en una crisis de ideas que, sumada a la avaricia de las productoras, se ha transformado en un ciclo oscuro y peligroso en el que el cine auténtico cada vez es menos rentable y sólo se buscan los ganchos fáciles y los espectáculos llamativos pero vacíos con los que hacer caja.

No hay riesgo artístico, no hay hueco para la creatividad, la inteligencia asusta, no se promueven las nuevas ideas pensando que no serán rentables. El panorama está dominado por adaptaciones de libros y cómics, remakes, secuelas y más secuelas. Cualquier saga conocida, cualquier historia gratamente recordada, cualquier nombre mítico son proclives a ser reutilizados una y otra vez, pues son valores seguros. No importa el guión ni el director, sólo que cueste lo suficiente como para que tenga muchos efectos especiales y se orqueste una campaña publicitaria de escándalo. Por supuesto que hay excepciones, hay casos donde tenemos la suerte de que cuentan con un director dotado y éste puede trabajar con un guión decente. Pero por cada saga de Spider-Man (quitando la fallida primera entrega), Iron Man y Batman (las de Christopher Nolan) tenemos quince Los Cuatro Fantásticos, Alien VS Predator, Daredevil, Catwoman, Ghost Raider…; y por cada adaptación (proveniente del formato que sea) de calidad (No es país para viejos, Gone Baby Gone) tenemos otras tantas fallidas como las pretenciosas Watchmen y 300, El código da Vinci, etc. Y no me meto a hablar de los incomprensibles éxitos de comedias estúpidas tipo American Pie o sagas de pseudo terror como Saw, que acabaría suicidándome.

Leer más de esta entrada

Michael Giacchino – Star Trek 2009


Michael Giacchino – Star Trek 2009
Género: Banda sonora original
Año: 2009, Varese Sarabande
Valoración:

Michael Giacchino es un tipo solvente y enérgico que se ha ganado un más que meritorio hueco entre los amantes de las bandas sonoras. Sus memorables partituras para la saga de videojuegos Medal of Honor y sus exitosas labores en la televisión (Alias, Perdidos) propiciaron que estuviera en boca de los melómanos antes incluso de que diera el paso al cine (Los Increíbles). Sin embargo en este medio no termina de encontrar la película perfecta para mostrar todo su potencial, y por ahora se ha limitado a ofrecer partituras de acción eficaces pero algo exiguas. Star Trek 2009 está en esa línea, aunque para mi sorpresa está recibiendo (igual que la infame película) críticas más que buenas incluso desde fuera de los amantes del género.

Para un servidor Star Trek 2009 no pasa de ser una composición de acción sencilla y poco original, aunque no por ello está exenta de ritmo y espectacularidad. El filme al que acompaña muestra notables limitaciones, pues sus autores idearon una producción de acción ampulosa con el fin de reventar la taquilla, y la música está destinada a funcionar casi como un efecto sonoro más. Mucho caos y ruido, no era necesario más, y probablemente ni el compositor más inspirado hubiera podido ofrecer algo realmente destacable para apoyar esas burdas imágenes.

En estas condiciones hay que decir que Giacchino se desenvuelve aceptablemente bien. La orquestación como es habitual en él resulta espléndida, con un sonido majestuoso, brillante, mientras que en la composición anda falto de imaginación pero no de energía. Las sonoridades son limitadas, lineales, sin despliegues temáticos relevantes. Recupera el tema original en los créditos, sí, pero no es más que un obligado homenaje, pues no aporta una nueva melodía que se ancle en tu memoria para nunca irse, sólo ofrece un tono en plan logo breve y simple que repite en demasiadas ocasiones. El único motivo dedicado a algo concreto es el de Spock, de rasgos orientales, y resulta insustancial y primario. Así pues, esto implica un sonido rutinario, a vaces machacón, y desde luego bastante previsible (muchos momentos recuerdan a muchas otras partituras de acción, todo suena a visto). Pero consigue disimularlo gracias a la acción constante con gran carga épica. La mayoría de los temas son impersonales, pero con su ritmo intenso y su empaque no resultan fríos, sino lo suficientemente estimulantes como para cumplir con lo exigido. Pero además tiene varios tramos trabajados con más esmero, es decir, donde exprime el factor épico como se esperaba de él. Así, Nailin’ the Kelvin, Nero Death Experience, Nero Fiddles y Narada Burns son instantes casi sobrecogedores que salvan un título que podría haber resultado demasiado monótono.

Pero como ocurre con el filme, no se puede decir que sea una entrega digna de la saga, sino una reinvención con claras intenciones comerciales. La comparación con otras entregas (en algunos casos consideradas de las mejores bandas sonoras de la historia del cine: la primera parte, de Jerry Goldsmith, y la segunda, de James Horner) es pues una pérdida de tiempo.

* * * * * * * * *

1. Star Trek – 1:03
2. Nailin’ the Kelvin – 2:09
3. Labor of Love – 2:51
4. Hella Bar Talk – 1:55
5. Enterprising Young Men – 2:39
6. Nero Sighted – 3:23
7. Nice to Meld You – 3:13
8. Run and Shoot Offense – 2:04
9. Does It Still McFly? – 2:03
10. Nero Death Experience – 5:38
11. Nero Fiddles, Narada Burns – 2:34
12. Back From Black – 0:59
13. That New Car Smell – 4:46
14. To Boldly Go – 0:26
15. End Credits – 9:11
Total: 45:20

Black Hawk derribado

 

Black Hawk Down, 2001, EE.UU.
Género: Acción, bélica.
Duración: 144/152 min.
Director: Ridley Scott.
Escritores: Mark Bowden, Ken Nolan (novela).
Actores: Johs Hartnett, Ewan McGregor, Eric Bana, Tom Sizemore, William Fichtner, Ewen Bremner, Sam Shepard, Jeremy Piven, Jason Isaacs, Zeljki Ivanek, Glenn Morshower.
Música: Hans Zimmer.

Valoración:
Lo mejor: Dirección, montaje, sonido, fotografía, actores. El ritmo endiablado garantiza un espectáculo memorable.
Lo peor: Nada de la película. Que no tuviera los innumerables reconocimientos que merecía.
Mejores momentos: Tantos… las caídas de sendos helicópteros, los vehículos siendo masacrados por las calles, el ataque final realizado al amparo de la noche…
Error de traducción: Hay un fallo muy notable y ciertamente molesto: utilizan máquina en vez de ametralladora (machine gun), un falso amigo que no se le escaparía a un alumno de la ESO.
Versión extendida: Se ha editado una versión con ocho minutos más con escenas muy breves que añaden pequeños detalles no especialmente relevantes. Lamentablemente en la versión española no se han doblado y sólo se ha subtitulado la película al completo, no hay un subtítulo únicamente para esas escenas (al menos en la edición especial de dos discos que yo tengo).

* * * * * * * * *

Black Hawk derribado narra uno de tantos despropósitos militares de Estados Unidos por el mundo. Relata la operación a fondo, desde que los planes son mostrados a los soldados hasta que el caos consigue ser más o menos resuelto, y lo hace teniendo en cuenta a toda la cadena de mando, desde el soldado raso hasta el general al mando de la base. Observamos cómo trabaja el ejército, los problemas que conllevan despliegues humanos y materiales tan complejos (las órdenes tardan en llegar, falta de coordinación, falta de respuesta a eventos inesperados…) y la peligrosa situación que ofrecen estos países inmersos en el conflicto eterno así como lo lejos que estamos de poder solucionar nada.

La narración es pues sumamente detallista, pero el guión es excelente y no se va por las ramas, sino que sabe contar la historia con una fluidez insólita. La presentación de los numerosos personajes es muy adecuada, saltando de uno a otro sin perder el tiempo más de lo debido, y gracias el cuidado guión y la inmejorable puesta en escena (el uso del tiempo es exquisito, vivimos la historia como si estuviéramos ahí en directo) las distintas situaciones a las que estos se enfrentan paralelamente se pueden seguir con mucha facilidad: en todo momento sabemos dónde y con quién estamos. La buena labor del reparto, con algunas figuras populares pero sobre todo repleto de secundarios de enorme calidad que no suelen ser nombres conocidos por el gran público, es imprescindible para dotar de vida y carisma a estos personajes que tienen el tiempo en pantalla tan repartido y que son descritos rápidamente, sin perder el tiempo buscando un dibujo innecesariamente complejo.

Técnicamente es lo más cercano a la perfección que he podido ver en una película. Los efectos sonoros, esenciales como cualquier otro elemento, y más en este caso, son de primer nivel. La fotografía es brillante, ofreciendo plano tras plano genial. Y el montaje es perfecto, uniendo cada trozo de este enorme puzzle de forma que cada escena obtenida encaja de forma espléndida en el conjunto. El director, el gran Ridley Scott, bastante criticado últimamente porque no todo lo que hace son peliculones (¡qué desconsiderado es!), maneja esta inmensa producción con un control impresionante. Levanta una película colosal y dificilísima con aparente facilidad: el ritmo es endiablado y muy equilibrado, mostrando una escena espectacular detrás de otra durante dos apasionantes horas. El metraje está muy bien aprovechado y la proyección resulta un espectáculo apabullante que puede ser visto una y otra vez sin cansar, y por si fuera poco la acción es mostrada con una claridad que pocos autores son capaces de obtener: sin florituras, sin artificios ni soluciones de realizadores mediocres como mover la cámara frenéticamente y montar todo con planos rápidos para transmitir sensación de velocidad, de acción, Scott nos introduce en el corazón de la guerra más caótica de forma que sabemos en todo momento qué está pasando y podemos observar cada genial secuencia con una nitidez abrumadora.

Descomunal, soberbio, impoluto y memorable trabajo de dirección y ejemplar película esta Black Hawk Down que sin embargo no tuvo el éxito que se merecía. Como siempre la cobardía de los Oscar se tradujo en que nominaron obras más fáciles y comerciales y premiaron a la niña popular del año, Una mente maravillosa, aunque fuera un telefilme donde sólo destacaba su reparto, en vez de ir a por obras de más calidad y sobre todo más arriesgadas que no se tuvieron casi en cuenta, como Memento, Amelie, Monsters S.A. o esta maravilla de Ridley Scott que sin duda es uno de los mejores trabajos tras las cámaras de la década y un espectáculo inconmensurable.

Los mundos de Coraline

 

Coraline, 2009, EE.UU.
Género: Animación, fantasía.
Duración: 100 min.
Director: Henry Selick.
Escritor: Henry Selick, Neil Gaiman (novela).
Actores: Dakota Fanning, Teri Hatcher, Jennifer Saunders, Dawn French, Keith David, John Hodgman, Robert Bailey, Ian McShane.
Música: Bruno Coulais.

Valoración:
Lo mejor: Diseño artístico, animación, la sublime banda sonora y la fascinante belleza que alcanza la conjunción de todos estos elementos.
Lo peor: La historia es muy típica y el ritmo no es perfecto.

* * * * * * * * *

Coraline es la primera película de animación tradicional (es decir, que se obtiene moviendo muñecos fotograma a fotograma) rodada en 3D, y dicen que el resultado es más que bueno. Pero todavía falta bastante para que todos los cines estén a la última, así que no todos hemos podido disfrutarla al completo. Pero obviando los prometedores efectos que se obtengan de dicha técnica, Coraline sigue siendo completamente disfrutable en cines o reproductores de DVD normales.

El personaje principal es cautivador y lo suficientemente sólido como para sostener la cinta en sus hombros. En Coraline se representan clásicos miedos y deseos infantiles y a través de sus aventuras se exponen algunos problemas habituales de esa edad, como los padres ausentes, las amistades y el inicio de la independencia intelectual. Gran parte de la calidad de este carácter se debe al guión y la animación, pero sin una voz adecuada que se ajustara a la personalidad buscada no se habría logrado un resultado tan bueno: la joven y conocida actriz Dakota Fanning, que ha demostrado su buen hacer en numerosas ocasiones, ofrece una interpretación que se ajusta perfectamente a cada matiz, transmitiendo cada sentimiento y emoción de la protagonista.

El exquisito y detallista diseño artístico y las excelencias de la animación ofrecen un aspecto visual brillante, arrebatador, pero el conjunto final gana enteros gracias a la sublime partitura de Bruno Coulais (que se dio a conocer al mundo con Los chicos del coro), imaginativa, hermosa y perfectamente acoplada a las imágenes. Sin embargo el guión no es perfecto. La historia, al ser la enésima revisitación del clásico Alicia en el país de las maravillas está muy vista y por lo tanto su trayectoria en general se ve venir. A eso hay que sumarle que el ritmo es algo irregular y en algunas ocasiones parece incluso perder el rumbo (la presencia de algunos personajes secundarios se alarga innecesariamente), con lo que, a pesar de que cada escena es un torbellino de magia y emociones y en conjunto la cinta es un espectáculo bellísimo y gratificante, se ve lastrada por ese ritmo mejorable y la falta de garra en la trama. Y no es un pero, pero considero oportuno añadir que no es una producción apta para los más pequeños, pues contiene momentos agobiantes y algunos tramos bastante oscuros.

La historia se basa en una novela gráfica de Neil Gaiman (ilustrada por Dave McKean), quien ya ha visto algunas de sus obras adaptadas a la gran pantalla (Beowulf –animación digital también rodada en 3D-, Stardust…), y pocos son conocedores de que el director Henry Selick fue también el artífice de la obra de culto Pesadilla antes de Navidad, pues siempre se le atribuye el mérito a su productor, Tim Burton. Quizá los buenos resultados económicos y críticos de Coraline sirvan para que ambos nombres obtengan el peso y fama que merecen.