El Criticón

Opinión de cine y música

La cosa

The Thing, 1982, EE.UU.
Género: Ciencia ficción, terror.
Duración: 109 min.
Director: John Carpenter.
Escritores: Bill Lancaster, John W. Campbell (relato).
Actores: Kurt Russell, Wilford Brimley, T. K. Carter, David Clennon, Keith David, Richard Disant, Charles Hallahan, Peter Maloney.
Música: Ennio Morricone.

Valoración:
Lo mejor: Ritmo, atmósfera opresora e inquietante. Los efectos especiales que dan vida a las criaturas. La música de Ennio Morricone.
Lo peor: Nada destacable.
Mejores momentos: La criatura atacando a los perros, la larga secuencia donde mediante la sangre comprueban quién es humano y quién no.

* * * * * * * * *

Hay quien piensa que La cosa de John Carpenter (The Thing, 1982) es un remake de El enigma de otro mundo (The Thing from Another World, Christian Nyby, 1951), un error bastante comprensible dado que ambas se basan en el relato John W. Campbell. Pero compararlas sigue siendo lógico, pues son dos visiones de una misma idea. Ambas son bastante semejantes en su desarrollo, y su diferencia más notable radica en que la de Carpenter es más visual (la criatura tiene mucha presencia) y tiene el punto a favor de que al jugar con la intriga de los humanos duplicados gana en complejidad. En cuanto a la calidad, la más moderna obtiene una narración más impactante y sobrecogedora, sin menospreciar por ello las virtudes de la anterior.

John Carpenter nos introduce en una atmósfera perturbadora donde la intriga, el terror y la tensión se mantienen con una constancia magistral. La exquisita unión de tres elementos clave es crucial para ello: los personajes y por ende las dudas sobre quién está duplicado y quién no, el aspecto de la criatura, espeluznante, y la música de Morricone, terrorífica y subyugante.

La presentación de los caracteres es somera y muchos de ellos ni siquiera llegan a tener una presencia remarcable, pero se mantienen muy bien ubicados en el relato y cuando la criatura empieza a realizar los dobles se maneja de forma sublime el misterio, el caos y la psicosis en la que se sumergen al no saber quién es quién. En todo momento la duda está presente incluso con el protagonista (el rostro más conocido, Kurt Russell), y se alcanzan algunos impresionantes climax donde no queda otra opción que agarrarse a la butaca y esperar a que se maten entre ellos o emerga la asquerosa criatura mientras el corazón aprieta el pecho y se lucha por apartar la mirada de los acontecimientos.

El monstruo es un prodigio de diseño artístico y efectos especiales. Su apariencia informe es inquietante, sus transformaciones y sus movimientos son acojonantes y su metabolismo escalofriante (atención a las advertencias del médico sobre la facilidad que tendría para invadir la Tierra si saliera de la Antártida). El dinamismo de sus movimientos y fluidos resulta tan realista que produce verdadero asco, con lo que la cinta no es apta para todos los espectadores. Huelga indicar que la calidad de la criatura, sobre todo teniendo en cuenta su antigüedad, es toda una lección para muchos realizadores actuales que se empeñan en dejárselo todo al ordenador, aunque sea evidente que es mejor realizarlo de otra forma (ejemplo: los zombis de Soy Leyenda). No me cabe duda de que es una de las creaciones más aterradoras y geniales que ha dado el cine de terror, al nivel del alien o el depredador.

Aunque hay otros aspectos importantes a la hora de lograr este acongojante ejercicio cinematográfico, como la ubicación de los acontecimientos (un lugar tan aislado y relativamente desconocido, una base tan claustrofóbica) y por supuesto la eficaz dirección de John Carpenter (el ritmo es excelente: la proyección se hace cortísima), tal y como indicaba al principio destacaría un tercer aspecto concreto: la banda sonora de Ennio Morricone. Entre sus obras maestras o genialidades que nos apetezca citar (numerosas), La cosa ocupa para muchos de sus seguidores un puesto especial debido a su peculiar sonido y es sin duda esencial en la creación del ambiente desquiciante gracias a sus melodías chirriantes, rítmicas y estremecedoras.

Sólo una queja le puedo poner, y es un apunte del guión muy forzado y nada creíble: que uno de los dobles se construya una nave en tan poco tiempo y con el poco material que hay a su alrededor. Por lo demás, en general no es lo que se dice peliculón como por ejemplo Alien (por citar una obra semejante), pero tiene cualidades más que de sobra para ser recordada, para considerarla una cinta de culto y un pequeño clásico de los generos de la ciencia ficción y el terror.

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4 Respuestas a “La cosa

  1. Pepe 11/08/2009 en 16:19

    Posiblemente sea mi película favorita, como suena, pero no sólo por los impresionantes efectos especiales sino por saber crear esa atmósfera tan especial de no poder fiarse de nadie.

    Por cierto, no aparece ninguna mujer en toda la película.

  2. Warren Keffer 11/08/2009 en 16:53

    No veo qué relevancia tiene lo de la mujer xDD

  3. Octa 10/06/2012 en 7:03

    Creo que Pepe comentó lo de la mujer como una curiosidad nada más. La verdad, yo no recuerdo otra película en la que no aparezca ninguna mujer XDDD

  4. Warren Keffer 10/06/2012 en 14:41

    Fijo que muchas bélicas. De hecho las modernas hacen malabares para meterlas.

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