El Criticón

Opinión de cine y música

Equilibrium


Equilibrium, 2011, EE.UU.
Género: Drama, acción, ciencia-ficción.
Duración: 107 min.
Director: Kurt Wimmer.
Escritores: Kurt Wimmer.
Actores: Christan Bale, Sean Bean, Sean Pertwee, William Fichtner, Taye Diggs, Emily Watson.
Música: Klaus Badelt.

Valoración:
Lo mejor: La base del guión, el papel de Christian Bale.
Lo peor: Las escenas de acción absurdas afean considerablemente el conjunto.
Mejores momentos: El despertar del protagonista (sus visitas a la chica detenida, su asombro ante la belleza del amanecer, la sorpresa de sus hijos…).

* * * * * * * * *

Mezclando hábilmente géneros y estilos y un montón de títulos concretos, Matrix deslumbró con un guión inteligente, una puesta en escena sin igual y una capacidad insólita para atrapar al espectador de principio a fin en un viaje fascinante. Las huellas de esos elementos en los que se basaba estaban sin duda ahí, unos referenciados directamente, otros introducidos con maestría en el argumento y otros exprimidos hasta donde nadie llegó antes (las luchas marciales herederas del cine asiático), pero todo elemento formaba parte de un conjunto magistral. Equilibrium claramente pretende algo parecido, y aunque tengo mis dudas de que naciera a remolque de Matrix sí pienso que el éxito de aquella forzó a meter escenas de acción hipertrofiadas que buscaban un sello personal concreto. Sea como sea, el resultado es que Equilibrium, al contrario que Matrix, carece de ese equilibrio mágico entre la trama y estilo de sus secuencias acción, resultando éstas tan ajenas al resto y tan mal ejecutadas que empobrece el conjunto de forma fatídica.

Basándose descaradamente en Farenheit 451 (Ray Bradbury), Un mundo feliz (Aldoux Huxley) y Este día perfecto (Ira Levin), entre otros hitos de la literatura, se nos presenta una clásica distopía futurista donde el gobierno dirige hasta el más mínimo detalle de la vida de sus ciudadanos. Con la excusa de que el descontrol al que nos llevan las emociones provoca dolor, crímenes y guerra, la población se encuentra sumida en un letargo propiciado por el control intelectual (educación y trabajo bajo régimen estricto) y sobre todo emocional (para lo cual se usan tanto drogas como una campaña atroz que lleva a destruir todo el arte). Como es de esperar en el género, nuestro protagonista termina despertando de tal sueño inducido y abre sus ojos a la realidad, y en el proceso es captado o se ve atraído por la resistencia que lucha contra el sistema, donde se convertirá en el eje central de un nuevo intento de revolución final.

Como ven, cualquier aficionado al género intuirá el desarrollo y desenlace de la historia, pero no es algo que importe demasiado si la trama se construye con solidez y los personajes que la habitan tienen fuerza suficiente como para que nos interesemos por sus problemas. Y aquí es fácil introducirse en las tribulaciones del protagonista, sea por el inmenso papelón de Christian Bale (atención a su evolución, a cómo cambia en el despertar) o porque el guión sabe mostrar muy bien el mundo recreado y el resto de personajes que en él viven. Hay sensación de realismo, la situación transmite agobio y rabia, se sufre con los problemas de los protagonistas… Cabe imaginarse que con semejante base que bebe de lo mejor del género tenemos casi garantizada una buena película…

… pero lo que se presentaba como una historia sumamente atractiva pronto se va diluyendo, absorbida por una concepción totalmente errónea de lo que debería ser la película. De un claro drama y thriller se empeñan en conseguir una de acción aparatosa, sin duda influenciada como decía por Matrix. Y el resultado es catastrófico. La fuerza y calidad que hubiera podido alcanzar queda reprimida, prácticamente eliminada, por esa conversión a la acción sensacionalista. Conforme la proyección avanza ni la calidad de su protagonista ni los puntos álgidos de la historia (el plan de la resistencia, las dificultades de hacer de topo) son capaces de brillar por encima de tanta estulticia visual, pues las secuencias de acción son irreales, absurdas, estúpidas y ridículas tanto en su concepción (menuda gilipollez lo de la técnica óptima para disparar: quedarse en medio del tiroteo poniendo posturitas) como en su puesta en escena (aparatosa, exagerada, confusa). Hay momentos que provocan vergüenza ajena, como la lucha a base de culatazos de pistola o la secuencia del recibidor copiada descaradamente de la cinta de los Wachowsky. Finalmente, el desenlace, a base de tiroteos y luchas a espada infumables con algún momento digno del peor cine cutre (esa cara cortada…), termina por estropear una producción que nacía con bastantes buenas ideas.

Y es una pena, porque fuera de estas escenas malogradas está bien dirigida. Apoyándose muy bien en los tonos sombríos y fríos de la fotografía consigue transmitir de maravilla el aura de dictadura, de sociedad derrotada. Los planos de los ciudadanos robotizados o las ciudades sin vitalidad alguna son desoladores, y contiene numerosas escenas (el protagonista tocando el pasamanos sin guantes, por ejemplo) propias de una buena película, una del tipo Hijos de los hombres.

Estoy convencido de que Equilibrium tenía potencial de sobra para tener bastante éxito: el tirón del actor principal y una llamativa historia de ciencia-ficción/acción, más un plus de interés por la estela del éxito de Matrix, deberían haber dado sus frutos en taquilla. Pero nadie sabe por qué la distribuidora (o la productora, a saber) se empeñó en hundir la cinta en el olvido. Su trayectoria por EE.UU. fue lamentable (ni recuperó su pequeño presupuesto) debido a la escasa distribución y publicidad que tuvo, pero es que al resto del mundo apenas llegó. En España por ejemplo no se estrenó en cines… ni en DVD. A lo largo de los años, sin duda empujada por este aura de cinta maldita, se ha ganado la denominación de obra de culto, es decir, de película atractiva por razones varias pero cuyo público real y potencial es escaso también por razones varias (principalmente suele ser porque el género atrae sólo a cierto público, pero aquí cuenta mucho lo difícil que es llegar a conocerla). Creo sin dudarlo que se merece tal categoría, pero por extensión también arrastra otro factor común de las películas de culto: se sobrevalora en exceso por sus fans. No veo que Equlibrium destaque más allá de ser una curiosidad, una cinta menor de ciencia-ficción que deja una clara sensación de película con un potencial no alcanzado.

Una respuesta a “Equilibrium

  1. María 24/12/2011 en 0:49

    No podía estar más de acuerdo con todo. La ví por recomendación de una amiga (quien la vió más por Bale que por otra cosa) y al acabarla me dejó un poco esa sensación de pena por lo que podía haber sido y no llegó a ser. Es de esas películas que me cuesta recomendar incluso a los fans de la ciencia ficción (entre los que me cuento) porque siempre pensé que, al acabar de verla, sus defectos se notan más que sus virtudes. Mención especial la escena de Sean Bean leyendo el poema, desde el principio temí que acabase como acabó…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: