El Criticón

Opinión de cine y música

Troya (Director’s Cut)


Troy, 2004, EE.UU.
Género: Histórica, aventura, drama.
Duración: 196 min.
Dirección: Wolfgang Petersen.
Guión: David Benioff.
Actores: Brad Pitt, Diane Kruger, Eric Bana, Orlando Bloom, Saffron Burrows, Julian Glover, Brian Cox, Brendan Gleeson, Sean Bean, James Cosmo.
Música: James Horner.

Valoración:
Lo mejor: La dirección, sobre todo en las escenas de luchas, es de primerísima calidad. Vestuario y decorados de gran nivel.
Lo peor: El guión es quizá demasiado sencillo. Algunos actores son mediocres. La incomprensible decisión de cambiar la banda sonora original: de obra maestra de Yared a un pobre trabajo de Horner.
Mejores momentos: Todas las peleas donde están Aquiles y Hector… o más bien todas las batallas.
La frase: A veces hay que servir para poder comandar.

* * * * * * * * *

Escribí el comentario de Troya allá por el año 2006, y algunas veces que he vuelto atrás la vista no terminaba de convencerme cómo planteé mi opinión, por no decir que con el paso del tiempo he ido apreciando la película cada vez más. El visionado del Director’s Cut me abrió los ojos definitivamente: Troya es muy buena película, a pesar de las irregulares críticas que se llevó en su momento y de que incluso en aquél entonces a mí tampoco me llenó del todo. Así pues, he actualizado la crítica.

Entre la versión estrenada en cines y el Director’s Cut no hay ni un solo cambio que vaya en la línea de añadir escenas dedicadas a ahondar en personajes o a extender partes de la trama que presumiblemente tuvieran que quedarse en la nevera porque se sobrepasaba la longitud aceptada como viable comercialmente. Sin embargo, sí cambia mucho el tono, porque todo lo que se añade es relativo a su crudeza visual. Hay nada más y nada menos que media hora más dedicada a breves planos aquí y allá de sangre, espadazos violentos y escenas de luchas y saqueos. En el tramo final, con el asedio a Troya, ese cambio de tono se hace aún más palpable, porque aquí se incluye gran cantidad de pequeñas escenas que aumentan la longitud, fuerza, dureza y drama de las imágenes, consiguiendo que la breve escaramuza vista en la película (se centraba más en la victoria o caída de los protagonistas) resulte más que trágica durísima: palizas, violaciones, niños estampados contra la pared, muerte, fuego y destrucción por doquier. En resumen, Troya no cambia sustancialmente como lo hizo en El reino de los cielos, pero sí gana en espectacularidad y realismo y tiene un desenlace más intenso y dramático.

El guión de David Benioff parte de una premisa y unas bases simples desde la que aborda conflictos clásicos con bastante acierto. La ambición política y militar, los héroes, el deber, la familia, la patria, etc., forman parte de una trama bélica con tintes históricos que describe muy bien el proceso de la guerra, acertando de pleno a la hora mostrar con detalle cómo se desarrollan las batallas. Sin embargo el dibujo de los personajes no es tan detallado, pues las motivaciones de algunos resultan poco trabajadas, sin aristas, sin matices que los hagan destacar con intensidad. La representación de héroes y princesas funciona muy bien con la familia de Héctor, aun contando con esa falta de empaque que les haga resaltar como grandes roles, pero en cambio otros quedan muy deslavazados. Aquiles es el que peor parado sale, pues su forma de ser no se trabaja apenas y su evolución resulta demasiado evidente y poco atractiva. Igualmente, la política de los reyes termina siendo monocromática después de tanto prometer, hasta el punto de que Agamenón acaba algo caricaturizado. Algunos secundarios, como Briseida, Odiseo o Príamo resultan bastante interesantes (Odiseo incluso se me antoja infrautilizado), pero estos hacen destacar aún más la falta de calidad de algunos de los roles principales.

Pero si por algo destaca Troya es por su fastuosa puesta en escena, que realza las virtudes que guarda el libreto hasta conseguir una cinta épica espectacular. Wolfgang Petersen, aprovechando al máximo el amplio presupuesto, ofrece un festín de batallas realizadas con la mayor claridad que he visto en ninguna película, olvidando la moda de agitar la cámara y embarullar todo de efectos digitales, un recurso facilón y pobre del que abusan directores mediocres últimamente en las películas de corte semejante (Peter Jackson en El Señor de los Anillos a la cabeza). La minuciosidad con que se planifica el rodaje, desde las estrategias de ejércitos hasta las luchas mano a mano entre los protagonistas, es bien palpable y se capta en imágenes de forma magistral. Cada conflicto o batalla tiene un sentido y una forma perfectamente identificable, destacando especialmente el fantástico contraste entre la técnica de Héctor (limpia, de manual) y la de Aquiles (bruta y llena de recursos fruto de la experiencia en numerosos combates).

El ritmo es bastante bueno: las dos horas y cuarenta minutos de la versión de cines o las tres y cuarto de la completa no se hacen largas. Aunque algunas partes sin acción resulten algo faltas de empaque o trascendencia, otras tienen mucha fuerza, como la intensa petición de Príamo a Aquiles en pleno campamento de este último (su enemigo). También me gusta lo hábilmente que se presenta la historia: tras el prólogo pasamos rápidamente al desencadentante del conflicto (el romance entre Helena y Paris), sin perder el tiempo, sintetizando muy bien la situación política y la posición de cada rol en la aventura.

En cuanto a actores, este tipo de producciones es muy proclive a facilitar interpretaciones de gran nivel, pero lo cierto es que aunque tiene un reparto correcto no brilla especialmente. Brad Pitt y Orlando Bloom están muy flojos (este último es especialmente irritante), Eric Bana cumple pero no destaca y las chicas (Diane Kruger, Rose Byrne) se desenvuelven bien en papeles limitados a poner cara de pena mientras ven a los machos hostiarse en el sinsentido de la guerra. Los que sí destacan son el resto de secundarios, todos figuras de sobrada experiencia: Peter O’Toole (aunque sobreactúa en algunos momentos), Sean Bean, Brian Cox, James Cosmo y Brendan Gleeson resultan imponentes y hacen pensar en la errónea idea de elegir actores con más fama que habilidades para los papeles principales.

Una mención especial merece el tema de su música, una historia bastante conocida por los fans del género (vean aquí el artículo que le dediqué). La banda sonora original recayó en un compositor poco conocido pero de sobrada experiencia en el estilo buscado, Gabriel Yared (El paciente inglés). Realizó una composición completamente acorde con la temática del filme: música apoteósica, heroica, que emula la época antigua (ver artículo). Precisamente por eso fue descartada: en los pases de prueba las quejas del público fueron encaminadas principalmente a recalcar que la música sonaba antigua. Ridículo pero cierto. Así que los productores se buscaron algo más comercial, y se recurrió a un contrato de última hora con James Horner, quien tuvo la ardua tarea de crear una partitura compleja y larga en poquísimas semanas. La labor que ofrece un Horner que estaba en unos años de bajón es un auto-plagio constante de sus peores sonidos, utilizados aquí con una exasperante repetición. Una obra bastante vulgar que acompaña a las imágenes sin motivos musicales claros, sin la conexión necesaria (ver artículo). Sin duda hace perder algunos puntos a la película, y los amantes de la obra maestra compuesta por Yared soñábamos con ver un montaje con su partitura algún día, pero viendo que el Director’s Cut es la edición final esa esperanza se desvanece.

Troya no deja ningún personaje o trama para la posteridad, y desde luego no resulta en conjunto una película con la fuerza suficiente como para ganarse un hueco en los anales del cine, pero dentro del género es un título muy gratificante, sobre todo porque en lo relativo a narrar batallas de época supone una producción ejemplar difícilmente superable. Queda lejos de la complejidad y trascendencia de Gladiator, Braveheart o Espartaco, pero merece ser mejor considerada de lo que está.

9 Respuestas a “Troya (Director’s Cut)

  1. Isa 28/05/2006 en 15:59

    ¡Hola!

    Ya veo que has hecho mudanza :)

    A mí Troya me gustó, pero no me encandiló. Creo que tiene virtudes y defectos y coincido bastante con tu análisis. No me meto a analizar las licencias respecto a la obra original. Se que hay gente a la que le habría gustado encontrar la intervención de los dioses en la película. A mí por ejemplo no me habría importado, pero su versión “realista” tampoco está mal.
    Yo creo que técnicamente es magnífica: vestuario, ambientación, etc. Los FX cantan en el plano que mencionas de los miles de barcos aproximándose a Troya. Abusaron mucho del “copy-paste”.
    Por lo que respecta al reparto, el actor que se come la película es Eric Bana, aunque Brad Pitt tampoco es que lo haga mal. Orlando Bloom sosísimo y pavo, como casi siempre.

    Yo le daría un 7/10.

  2. Javier 25/05/2006 en 16:07

    La verdad es que fue una pena que no aparecieran los dioses. La historia pierde gran parte de su gracia.

    Una recomendación literaria: Ilión de Dan Simmons (es buenísimo). En España lo venden en dos partes para poder sacar más pasta. Afortunadamente la edición en bolsillo son solo 5 € cada uno. Más información aquí:

    http://tienda.cyberdark.net/ilion-el-asedio-n556.html
    http://tienda.cyberdark.net/ilion-ii-la-rebelion-n1790.html

  3. Warren Keffer 29/05/2006 en 16:12

    Estoy actualmente con La caída de Hyperion, que atrapa tanto como el primero y, pese a ser tan diferente, es magnífico. No sé si seguiré con el resto, quizá más adelante. Desde luego, por Internet se dice que bajan mucho el nivel.

  4. jetsia 18/09/2006 en 16:13

    Es una película entretenida, con unos actores, en su mayoria, lamentables. Especial mención para Bad Pitt llega a resultar ridículo, ya sea poniendo cara de duro en las escenas de acción, ya sea poniendose dramático. Agudizado todos sus defectos por los aciertos de Eric Bana, que quita todo realismo a la actuación de Pitt. En cuanto a Orlando Bloom…deja entre ver de lo que será “capaz” en el futuro en la película de las cruzadas..

  5. Warren Keffer 18/09/2006 en 16:13

    Pitt tiene cara de llevar una escoba metida por el culete xDDD
    Y Orlando de “por favor, mátame que soy lamentable como actor” :P :P En la de las cruzadas (supongo que te refieres a Kingdom of Heaven) está un poco mejor, pero no lo suficiente como para que lo considere “actor”.
    Eric Bana es un profesional y cumple bien. Lo mejor son los secundarios, todos con mucha experiencia y calidad.

    Saludetes.

  6. hilary 22/06/2007 en 5:56

    —-borrado por el administrador—- Aprende a escribir, por favor, que da asco verlo.

  7. Octavio Monti 25/07/2013 en 21:46

    Debo de ser el único al que la actuación de Pitt le resultó decente, jaja. Coincido bastante con tu crítica. Por cierto, el duelo entre Héctor y Aquiles es espectacular, una maravilla.

  8. Warren Keffer 26/07/2013 en 0:07

    Pues el Pitt tiene buenos papeles, pero desde luego este no me lo parece xD

  9. Octavio Monti 06/01/2014 en 20:05

    jajaja ayer la volví a ver después de muchísimo tiempo y es cierto, Brad Pitt está muy mal, aunque no llega a molestarme, como si Orlando Bloom

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