El Criticón

Opinión de cine y música

Pacific Rim


Pacific Rim, 2013, EE.UU.
Género: Acción, ciencia-ficción.
Duración: 131 min.
Dirección: Guillermo del Toro.
Guion: Travis Beacham, Guillermo del Toro.
Actores: Charliel Hunnam, Diego Klattenhoff, Idris Elba, Rinko Kikuchi, Charlie Day, Burn Gorman, Max Martini, Ron Perlman.
Música: Ramin Djawadi.

Valoración:
Lo mejor: Dirección artística, efectos especiales, vestuario.
Lo peor: Guión simple y estúpido lleno de personajes planos, secundarios insoportables y humor infantil.

* * * * * * * * *

Esperaba bastante más, viendo las críticas decentillas, la buena pinta de los avances y que Del Toro suele ser original y arriesgado. Aquí el único riesgo ha sido el económico, porque en el narrativo Pacific Rim es un refrito de mil cosas ya vistas. De hecho por momentos da la impresión de ser un capricho poco meditado del realizador: solo quería ver monstruos gigantes pegándose y soltar unos cuantos homenajes a sus animes y mangas favoritos, y parece que se pensaba que el resto saldría solo. Y no, sin guión difícilmente puede funcionar una película.

El libreto no es que sea simple, es que es un despropósito. Los personajes se definen y relacionan con clichés viejos y cansinos, y su evolución en la aventura es tan evidente y predecible que más que aburrir desesperan. El comandante duro con pasado oscuro que al final realiza una heroicidad, el protagonista que es un héroe noble pero herido, el héroe contrincante que es un chulo imbécil con éxito, la chica que quiere meterse en un mundo de hombres pero no la dejan, los amigos del bueno (forzadamente simpáticos) y los secundarios cómicos… bueno, los últimos requieren un párrafo extra. Estamos ante un récord. Los dos científicos son los personajes más insoportables que he tragado en una película. Ni los robots gemelos de Transformers, ni Jar Jar Binks, ni Arwen. Los dos son descritos de forma tan caricaturesca que no parecen formar parte de la misma película, porque el resto no se desarrolla como una parida del mismo calibre; y los dos pobres actores tienen que sobreactuar como lunáticos porque el guión describe los roles humorísticos más salidos de madre que puedas imaginar. Griterío sin sentido, chistes ridículos, muecas horteras… una gilipollez sin nombre detrás de otra. ¿En qué cabeza cabe pensar que podrían resultar graciosos?

La trama es floja y no se expone muy bien. Se pierde más tiempo en tratar de describir el mundo imaginario, que tampoco se logra con eficacia (ya desde el largo y cansino prólogo), que en desarrollar una historia clara y concreta con capacidad para enganchar y emocionar. De hecho, el objetivo de los monstruos termina resultando confuso, porque se empeñan en darle importancia a las tonterías de los científicos en vez de al argumento, y no termina de entenderse realmente cuál era el plan del enemigo. También hay algunas partes que no vienen a cuento, como el entrenamiento en artes marciales, donde no se entiende para qué sirve, qué puntúan y qué demonios tiene que ver el vencer a alguien con un palo con tener buena conexión para el enlace. Y bueno, lo poco que hay de trama se compone de un sinfín de clichés también. Se sabe perfectamente qué escena vendrá después de la actual, cuándo la chica será aceptada, cuándo el protagonista renacerá como héroe y se limarán las rencillas con su rival, etc. Los homenajes al manga y anime me parece que funcionan, aunque como no soy experto en el tema no puedo decir si oscila más hacia la referencia bien incluida o hacia el tomar ideas muy vistas.

Al final lo único que queda son las peleas de robots y monstruos gigantes. Pero como siempre digo, sin nada detrás que respalde a las imágenes difícilmente se puede establecer una conexión. La trama aburre, los personajes no interesan… era complicado levantar el tinglado, se necesitaba una fuerza narrativa y visual importante para maquillar un guión tan pobre… Y en cierta manera el espectáculo es gratificante, pero también tiene varios problemas importantes. Las peleas son bastante mejorables, pues todas siguen un patrón repetitivo y bastante tramposo, tanto que llega a molestar en un par de ocasiones. Ya pueden sufrir los robots, que los protagonistas se sacarán en el último momento una artimaña o un arma que les garantiza la victoria en un instante (al más puro estilo manga/anime barato, todo sea dicho). El porqué no han empleado antes algo tan útil en vez esperar a que el enemigo destruya media ciudad y los deje hechos polvo no se explica, porque se busca el efectismo por encima del sentido común y la coherencia. La escenita en que la chica saca la espada da vergüenza ajena, por ejemplo. Igualmente, se dejan mil preguntas en el aire que exponen la poca credibilidad y lógica del argumento: peleas a puñetazos en vez de lanzar armamento a distancia, el absurdo de esperar a que los monstruos se acerquen a las ciudades en vez de poner misiles apuntando a la grieta, el científico yendo sin escolta a una misión vital, el robot que se supone analógico cuando vemos electricidad y ordenadores por todas partes, lo mal que queda lo de que el robot puede pegarse hostias enormes pero los pilotos se menearán un poco y ya está…

Lo que sí luce de maravilla es el dinero. El diseño artístico es excelente desde el vestuario a los titanes, y los casi 200 millones de presupuesto los hacen realidad de forma alucinante. La destrucción de ciudades, los monstruos, los efectos de agua, la mezcla de decorados reales y digitales… Todo resulta impresionante y creíble, en ningún momento hallamos alguna digitalización cantosa que pueda fastidiar un poco la magia de las escenas (otra cosa es que el sinsentido del guión sí lo haga). Del Toro rueda con tino la complicada mezcla de escenas “pequeñas” (a ras de tierra con humanos) y de grandes proporciones (mostrando edificios y robots desde las alturas), transmitiendo muy bien en todo momento la sensación de gran tamaño de los colosos. Es evidente que todo el dinero ha ido a los efectos especiales, porque el reparto aglutina actores baratos (sin estrellas, provenientes de la televisión); por suerte son todos de demostrada calidad, con los carismáticos Idris Elba (The Wire, Luther, Prometheus) y Charlie Gunham (Hijos de la anarquía) a la cabeza.

He de decir que Pacific Rim entretiene, sobre todo si sabes a lo que vas, a ver una aventura sencilla y de cachondeo. El problema es que en muchos momentos lo sencillo se convierte en estúpido y cutre, y el salto de fe en plan “bueno, sino no habría película” es muy difícil de hacer cuando los fallos y carencias son tan visibles. Una cosa es que no debas tomártela en serio, otra que te rías más de la propia película que con ella. La gran fuerza visual le da más valor, pero ni por esas puedo citarla como una buena cinta de acción palomitera; ni siquiera llega al nivel de Transformers 1 y 2, sus comparaciones más obvias. Y no me gusta nada el argumento que algunos esgrimen para defenderla: “es espectacular, que es lo que se espera”. Matrix, Aliens y Terminator 2 son las películas más espectaculares de la historia… y tienen unos guiones perfectos. Se puede hacer cine de acción y efectos especiales que tenga un mínimo de calidad. Se puede hacer una película espectacular y divertida sin que resulte tan profundamente gilipollas que parezca un insulto a la inteligencia del espectador.

9 Respuestas a “Pacific Rim

  1. Alberto E. V. 01/11/2013 en 21:29

    Discrepamos, pues, porque a mí “Pacific Rim” me parece el gran entretenimiento palomitero del año.
    ¿Predecible? Sin duda. ¿Personajes arquetípicos? Por supuesto. ¿Mal guión? En absoluto. No comparto para nada que no llegue al nivel de “Transformers”; para mí, Guillermo del Toro se mea encima de los subproductos de Michael Bay. Transformers se empeña en ser estúpida y en ofrecer espectáculo hueco sin más. Del Toro, como el gran experto de fantasía que es (otra cosa es que en sus películas lo llegue a reflejar mejor o peor, pero su bagaje es incuestionable), se empeña en crear un trasfondo creíble.
    Con “Pacific Rim” veo que la película es conscientemente tópica. Como si Del Toro supiese que ya hemos visto mil veces la misma historia. ¿Qué le queda, entonces? Sorprender visualmente.
    Esto no es Transformers: aquí te explican con detalle cómo funcionan los robots, cuál es el mundo en que viven, y la conexión mental con los humanos ofrece una perspectiva ingeniosa que Bay jamás podría soñar. Además, Del Toro sabe que esto son peleas entre titanes, y rueda la película en consecuencia: cada puñetazo es colosal y te deja clavado en el asiento. Punto para él. Como decía, sabe qué material tiene entre manos.
    ¿Que los personajes son lo de siempre? Mejor. Así funciona. Personalmente, pude sacrificar ese punto flojo. A cambio, me estaba llevando dos horas genialmente hechas; y no me refiero solo a los aspectos técnicos, sino a que cada pelea está cojonudamente planeada, y aprovecha todas las posibilidades al alcance del universo que se ha creado. Y el carisma de Kikuchi, por ejemplo, es insuperable: nadie mejor que Del Toro para explotar sin misericordia los miedos infantiles.
    Esta película está hecha con mimo. Es solo robots y bichos gigantes peleando. Nada más. Y, a pesar de eso, se empeña en sacar lo mejor posible de tan escaso material. ¿Que hay películas que aparte de un buen guión son espectaculares? Cierto. A esas les reservo los primeros puestos. Pero un entretenimiento sin pretensiones tan fuerte como “Pacific Rim” no lo veo todos los días en pantalla. Yo disfruté como un enano. Claro está, es mi punto de vista.

    Un saludo.

  2. Alberto E. V. 02/11/2013 en 17:32

    Ah, lo olvidaba; a mí los dos científicos me encantaron. Tal vez porque los vi desde la perspectiva de que eran como dos secundarios de una serie de dibujos, concretamente manga. Encajan a la perfección.

  3. Warren Keffer 06/11/2013 en 3:15

    Sí, como no tiene guión, intenta sorprender visualmente… Pero yo no veo que lo consiga, sino que falla estrepitosamente, porque digas lo digas, las peleas son cutrísimas y el universo se desarrolla fatal. Sí, buenos efx, pero aburre cosa mala, porque no hay argumento, ni personajes ni escenas de acción que sostengan el relato. Transformers 1 y 2 no son tan arquetípicas ni simples en argumento y personajes, aunque tampoco sean una maravilla, y sobre todo en la parte de la acción le dan mil vueltas a Pacific Rim en todos los aspectos que puedas citar: capacidad para sorprender, planificación y ejecución de escenas (dirección), argumento que seguir mientras los colosos se hostian. No puedes comparar las escenas bélicas y la destrucción de ciudades que orquesta Bay, complejas, variadas, espectaculares… con la memez de darse cuatro puños y cuando están a punto de perder sacar un golpe único que antes no han empleado.

  4. Alberto E. V. 06/11/2013 en 22:44

    En Pacific Rim veo no solo más realismo a la hora de representar lo que son combates entre moles (golpes lentos e intensos, dificultad en los movimientos); también se esfuerzan en crear categorías establecidas en los enemigos (los cuatro niveles de los Kaiju) y en los robots (dependiendo de si son más o menos antiguos, sus características serán diferentes), y construyen la trama a partir de esas clasificaciones. Los combates emplean continuamente recursos de perspectiva para que seas consciente de la diferencia de tamaño (algo que señalaban en la crítica de Las Horas Perdidas). En lo referente al caos, yo no veo dificultad en Pacific; al contrario, es en Bay donde encuentro sobresaturación de explosiones, fuegos artificiales y combates con unos espectaculares FX, cierto, pero que acaban siendo repetitivas. En ese sentido, todo el combate en Hong Kong de Pacific me parece ejemplar; tanto, que la pelea final pierde mucho en comparación. En Transformers solo veo un “aquí llegamos, nos hostiamos y uno gana”; en Pacific se ve lo mismo, claro (al fin y al cabo, es el esquema mínimo de cualquier combate), pero siempre en base a unas condiciones ya expuestas, y buscando forzar las dificultades hasta el límite. Solo por eso creo que hay mucha más complejidad, y que no es solo una película de palomitas como cualquier otra; hay conocimiento de lo que se cuenta, e intención de hacerlo bien.

  5. Warren Keffer 07/11/2013 en 14:55

    Esto resume el sinsentido de la peli, de las escenas de acción, perfectamente xDD

  6. Alberto E. V. 08/11/2013 en 0:00

    Contraatacar con un vídeo de Hishe es un golpe bajo: esos tíos son tan buenos que son capaces de encontrarle puntos flacos hasta a “Casablanca” XD

  7. Warren Keffer 08/11/2013 en 3:06

    El de Guerra Mundial Z es la hostia xDDD

  8. Alberto E. V. 08/11/2013 en 22:41

    ¿Y el de “El hombre de acero”? Pocas veces han estado tan geniales como en ese: porque aquí podemos estar discutiendo años sobre lo de la espadita (recurso que también se sacan de la manga en “Transformers 2” :-P)… pero a la de Superman es que la crucifican de un sablazo. Cojonudo XD

  9. Octavio Monti 30/11/2013 en 18:53

    Coincido prácticamente en todo tu comentario Warren, excepto en que los científicos si me divirtieron un poco. En cuanto al tema del enlace entre humano y robot, no es una idea que se le haya ocurrido a Del Toro. Es una idea que sacó del anime Neón Génesis Evangelion, que es de 1995 y que tiene mucha pero MUCHA más calidad que esta película.

    Saludos XD.

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