El Criticón

Opinión de cine y música

Parque Jurásico


Jurassic Park, 1993, EE.UU.
Género: Acción, aventuras.
Duración: 127 min.
Dirección: Steven Spielberg.
Guión: David Koepp, Michael Crichton (también autor de la novela).
Actores: Sam Neill, Laura Dern, Jeff Goldblum, Richard Attenborough, Joseph Mazzello, Ariana Richards, Samuel L. Jackson, Wayne Knight.
Música: John Williams.

Valoración:
Lo mejor: Atrapa de principio a fin, asombra y emociona como pocas películas consiguen hacerlo. Dirección excelente, efectos especiales rompedores, música magistral, grandes personajes, escenas míticas por doquier…
Lo peor: Nada.
Mejores momentos: El ataque del tiranosaurio al coche. Los velocirraptores dentro del complejo persiguiendo a los niños.
La taquilla: Rompió el récord de película más taquillera mantenido por E.T. desde 1982, y duró hasta la llegada de Titanic (1997).

* * * * * * * * *

Una de las superproducciones más recordadas, aclamadas y exitosas de los noventa así como una de las obras más reconocidas de Steven Spielberg (y esto es como decir que está entre por lo menos diez títulos inolvidables) fue la extraordinaria Parque Jurásico.

En cuanto Michael Crichton publicó su nueva novela, en Hollywood se pelearon de lo lindo por los derechos de adaptación, pues aparte de la fama del autor Parque Jurásico tenía un enorme potencial como versión cinematográfica. Spielberg se hizo con ellos y no falló con su visión comercial: bajo su batuta David Koepp logró un guión redondo que llevó a imágenes poniendo gran énfasis en la reconstrucción de los dinosaurios, deslumbrando con una historia muy bien narrada y visualmente sobrecogedora que rápidamente se ganó un hueco entre las grandes películas de acción y aventuras de la historia. Aunque tampoco hay que olvidarse de que la música de John Williams también fue clave a la hora de dejar huella: las notas que presentan la isla forman uno de sus temas más famosos y memorables.

El relato nos introduce con mucho tacto en la aventura, dosificando la intriga, describiendo personajes sin prisas, reservando la acción a su momento justo y con previos bien trabajados. El ritmo está perfectamente equilibrado, y el interés no decae en ningún instante, ni siquiera en los recesos sensibleros con los niños. Los prólogos, la llegada a la isla, la descripción del parque y el descubrimiento de los grandes dinosaurios juegan con maestría con las emociones del espectador: misterio y fantasía envolviéndonos poco a poco, captando toda nuestra atención. Y todavía se dedica más tiempo para dotar de vida a los protagonistas y sus relaciones (¡niños que no resultan repelentes, sino de hecho simpáticos!), sentar las bases del complot (no muy sorprendente pero efectivo) y lanzar la catástrofe que abre la veda a la cacería de humanos por dinosaurios, todo ello de nuevo manejando la tensión de forma sublime, sugiriendo más que enseñando, llegando al espectador a través de protagonistas muy humanos.

Cuando nos acercamos a los momentos cumbre el espectáculo explota a lo grande. Esta obra es el ejemplo perfecto de algo que repito muchas veces: hay dos factores clave a la hora de conseguir una buena escena de acción. Primero, hay que tener unos personajes atractivos y que estos sean el centro de los acontecimientos, porque sin establecer una conexión emocional la secuencia puede perder mucho. Segundo y no menos importante, los efectos especiales deben ser un medio narrativo y no un protagonista forzado.

El ataque del T-Rex es inolvidable. Ha pasado merecidamente a los anales del cine como una de las escenas más impactantes y recordadas. La huella, el rugido, los chavales gritando mientras sujetan el cristal, el coche aplastado… La fuerza de las imágenes te mantiene incrustado en el asiento, aguantando la respiración. Y no se queda atrás el tramo final en las cocinas, con la persecución de los velocirraptores: el raptor levantando a la chiquilla al golpear la rejilla, la treta del chaval con el reflejo…

En cuestión de efectos especiales es sin duda una de las mejores películas de la historia. La combinación de varios tipos de trucajes es magnífica, y Spielberg dirige tal mezcla de técnicas con gran control y visión, sabiendo perfectamente qué quería conseguir y lográndolo de la mejor forma posible a pesar de que lo que buscaba requería técnicas apenas desarrolladas o muy complejas. El avance en efectos digitales marcó un hito, y de hecho ha envejecido bastante mejor que superproducciones que han ido llegando muchos años después. Pero es evidente que si los dinosaurios funcionan tan bien es porque rara vez son de origen digital (sólo los gallimimus y el diplodocus). El grueso de escenas mezcla muñecos, gente disfrazada (los velocirraptores) y robots enormes. Y el resultado es impresionante: los monstruos son tan realistas que cuando respiran o rugen en primer plano te olvidas de que estás ante un truco. En la página www.stanwistonschool.com se pueden ver algunos videos sobre cómo los hicieron.

Como adaptación es notable, pues capta muy bien lo mejor de la novela y resume o elimina lo innecesario o lo que no concuerda con el lenguaje cinematográfico, y todo ello sin perder fidelidad. De hecho es uno de esos pocos casos donde se puede decir que supera al original, pues resulta mucho más intensa e impactante. El único cambio notable es el abuelo, representado en el libro como un empresario capitalista que sólo piensa en el dinero y en la película como un abuelito simpático. Está claro que Spielberg quería una obra familiar sin mensajes en contra del modelo de vida estadounidense: aquí las cosas salen mal únicamente por la avaricia de agentes externos, los protagonistas son buenos y no cometen errores graves. No se lo voy a criticar, es su decisión y la película funciona sin caer en sensiblería forzada o maniquea. Otra alteración notable viene de la propia novela, que modifica a su antojo la anatomía de los velocirraptores para hacerlos más peligrosos y temibles. En realidad no eran así, sino que medían medio metro de altura y con toda probabilidad estaban cubiertos de plumas. Está claro que ver a los protagonistas luchando contra gallinas con dientes hubiera sido más bien un chiste, pero también es cierto que si pretende ser una ficción científica resulta una licencia muy llamativa: ¿no hubiera sido mejor elegir otro dinosaurio?

Con el paso del tiempo Parque Jurásico no ha perdido nada de su capacidad para entretener e incluso asombrar. Desde los primeros efectos sonoros te atrapa por muchas veces que la hayas visto. Lo único que puede ocurrir es que de tanto verla encuentres algún gazapo que le quite algo de gracia. Por ejemplo, por mucho que lo digan los personajes se ve claramente que los coches no van sujetos al rail, y además en un plano se ve un conductor. Pero lo que descubrí en su último visionado y me fastidió bastante es la gran trampa que esconde la escena del T-Rex. El coche de los niños está al lado de la cabra, por donde entra el Tiranosaurio, y en toda la secuencia del ataque se ven plantas y árboles, ergo ese lado de la valla está al mismo nivel que el camino… Pero cuando tienen que huir saltando el muro bajo de la valla resulta que el suelo se ha convertido en un desnivel de diez o veinte metros, y los árboles se ven abajo a lo lejos. Una vez descubierto el engaño resulta muy descarado y difícilmente justificable, pero lo cierto es que la secuencia es tan absorbente que es difícil verlo. Es la magia del cine, depende de cada uno perdonar y aceptar el engaño o no.

Parque Jurásico es una de esas películas que marca una generación. Es tan buena y tan querida que difícilmente una secuela podría llegar a su nivel, y desde luego no lo hacen las dos entregas tan poco trabajadas que la siguieron. La cuarta parte lleva en proceso durante una década, y a la hora de escribir esto está confirmada, pero lo tiene aún más difícil, porque a estas alturas hay que luchar además contra el recuerdo idealizado.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: