El Criticón

Opinión de cine y música

Lobezno: Inmortal


The Wolverine, 2013, EE.UU.
Género: Thriller, fantasía.
Duración: 126 min.
Dirección: James Mangold.
Guión: Mark Bomback, Scott Frank.
Actores: Hugh Jackman, Tao Okamoto, Rila Fukushima, Hiroyuki Sanada, Svetlana Khodchenkova, Brian Tee.
Música: Marco Beltrami.

Valoración:
Lo mejor: Fuera de las escenas de acción, visualmente cumple bastante bien.
Lo peor: Simple, aburrida, y no parece una película de superhéroes.

* * * * * * * * *

Decir que no parece una película de superhéroes se podría considerar un cumplido si se entiende que por ello no abusa de los clichés del género, pero me temo que se va al otro extremo: los superhéroes están metidos con calzador en un thriller muy trillado. El empresario que se jubila, la pelea por el trono entre los hijos, los contactos políticos y mafiosos, el romance… Nada sorprende, todo se desarrolla de la forma más previsible y simple posible.

Sobre los superhéroes, Víbora aparece por cumplir el cupo y aburre cosa mala, y Lobezno no parece Lobezno. Apagado, sin el estilo arisco de costumbre que tan simpático y gracioso resultaba, es un rol aburrido que va de acá para allá sin que se sepa por qué hace lo que hace; es decir, no se justifican sus acciones: repite mucho que no quiere estar ahí pero se apunta a todo… Odio este tipo de protagonistas con personalidad indefinida. La vidente que lo acompaña es más simpática, pero no se le saca mucho partido. Ya no hay más mutantes, y el resto de personajes son clichés de lo más insípidos.

La chica tiene un pase porque la actriz elegida cumple bien en el físico y en la interpretación como joven tímida a la que hay que proteger (resulta encantadora y dulce), pero precisamente eso la hace incongruente respecto a la trama donde la sumergen: esta niñita no cuela como empresaria candidata a dirigir la compañía más grande del país. Además el romance con Lobezno es muy facilón y falto de interés. El hermano malvado es insoportable, por típico y predecible, y el villano no despierta mucho interés, pues aunque su objetivo se trabaja bastante no tiene presencia ni carisma como para dejar huella; quizá también es que Magneto ha puesto el listón muy alto, o que el desenlace en plan monstruo final de videojuego no sorprende lo más mínimo.

Lo mejor que puedo decir es que visualmente es muy correcta. En manos de un artesano como James Mangold (Copland, El tren de las 3:10) Japón luce bien, el tempo narrativo es fluido a pesar de que no hay un guión consistente detrás, y en líneas generales la película entra sin problemas a pesar de su larga duración, aunque al final te quedes con cara de no haber visto nada. Pero por esa sobriedad también se queda corta. De nuevo, no parece una cinta de superhéroes. Las escenas de acción son bastante normalitas: peleas a puñetazos y espadas nada impactantes, con una puesta en escena muy básica y un montaje mejorable. La secuencia más espectacular tampoco logra un aprobado: la parte del tren está puesta ahí claramente porque hay que cumplir con el género y porque veían que la cinta se venía abajo en este tramo; resulta tan aparatosa e intrascendente como injustificada.

Además los efectos especiales, para los pocos que hay, no lucen nada, de hecho son reguleros. En un principio parecía que apostaban por la acción tradicional, pero pronto se ven trucajes digitales mediocres por todas partes. La parte del tren es bastante floja visualmente, pero es que incluso escenas simples de tiroteos están llenas de pantallas de fondo y extras añadidos cutremente: qué mal queda la gente superpuesta en los tejados. Cada vez se dejan más cosas al ordenador, supuestamente ahorrando dinero y esfuerzo pero perdiendo verosimilitud y espectacularidad. El colmo del absurdo está en la cama adaptable del empresario: ¿de verdad aporta algo esa chorrada de efecto digital?

Lobezno: Inmortal como thriller es uno del montón, nada destacable. Como aventura de superhéroes resulta confusa, porque la mezcla con el anterior género no funciona, no termina de llevar a nada no ya nuevo, sino simplemente atractivo. Y además es monótona y aburrida. Resulta menos sustanciosa y entretenida que X-Men Orígenes: Lobezno, que tampoco era gran cosa.

3 Respuestas a “Lobezno: Inmortal

  1. MaríaJoséDMG 08/01/2014 en 23:44

    Estoy totalmente de acuerdo con la crítica que le haces a la película. No es destacable, es aburrida, el 3D aparte de un par de escenas es irrisorio y lo más importante para mi… ¿Dónde se dejaron a los mutantes? Eso me mató. :)

  2. Alberto E. V. 09/01/2014 en 14:01

    Esto ya es el colmo; ¿mejor nota a “Orígenes” que a esta? ¡Pido una intervención a lo “Cómo conocí a vuestra madre”, leches! XD
    Precisamente, donde ves el fallo yo le veo un acierto: si esta película hubiese seguido por la senda de “no quiero parecer una película de superhéroes”, para mi gusto hubiésemos tenido una de las cintas más peculiares del género. Y si hubiesen explotado algunas ideas, sin duda hubiese sido de las mejores.
    Por momentos me parecía estar viendo un thriller de conspiraciones empresariales en las que la Yakuza está metida, y en el que el protagonista es un antihéroe silencioso y con mala leche que ha de proteger a una jovencita. Pero con la diferencia de que en esta ocasión Clint Eastwood lleva garras de adamantium y se regenera.
    Ahora bien, cuando la película tiene que cerrar esas tramas empresariales decide irse por la tangente y convertirse en una más. Y pierde la oportunidad de ser distinta. Creo que el género de superhéroes debe apostar por fórmulas nuevas si no quiere desgastarse: ya “El caballero oscuro” probó con el tono policíaco con acierto, aunque también en su tramo final se volvía más de lo mismo (aunque con una calidad superior a la de “Lobezno inmortal”, claro está).
    El resto de la película entretiene, pero no me dice nada. Para colmo, tengo que tragarme algunas incoherencias de guión que tienen tela. Quitando eso, está rodada con estilo y ritmo, claro. Pero a estas alturas ya nada me sorprende.
    Tantos problemas son fruto, y esto está probado, del cambio de director y de las prisas por rodar. Con Aronofsky sí hubiésemos tenido algo rompedor. Con Mangold, no. Hubiese preferido que la película se hubiese centrado solo en un aspecto: o un thriller puro sin ningún elemento sobrenatural, aunque el resultado final no pareciese una cinta de superhéroes, o una película palomitera sin pretensiones, aunque hubiese sido más de lo mismo. “Lobezno inmortal” se queda a medias. Y, aunque no la machaco, sí me da pena la oportunidad perdida.

  3. Warren Keffer 15/01/2014 en 18:25

    Yo no tengo nada contra la idea de hacer un thriller clásico con Lobezno de prota, pero es que es tan básico y aburrido…

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