El Criticón

Opinión de cine y música

Archivos en la Categoría: Bandas Sonoras Originales

Fallece el gran James Horner

Sin palabras me hallo. He tenido que leer la noticia varias veces en distintas fuentes porque no quería creérmela ni podía asimilarla. Con 61 años nos deja uno de los músicos más importantes de la historia, un referente sin igual en la música de cine. Un accidente con su avioneta ha sido la causa de tan inesperado y trágico fallecimiento.

Formaba junto a John Williams y Jerry Goldsmith el trío de oro de la música de cine moderna. Los tres marcaron el tono en la última mitad del siglo XX. Incluso contando con los grandes Morricone, Herrmann o Rózsa, seguiría poniendo aquellos por encima. Nadie más acumula tantas obras maestras, tantos temas memorables, tantas películas realzadas magistralmente por sus batutas.

Las bandas sonoras más famosas de Horner estarán eternamente en el corazón de melómanos y cinéfilos, pero también de un gran número de espectadores casuales, tal fue la huella que dejó en todo el globo. Braveheart, Titanic, Aliens, Leyendas de pasión, Willow, En busca de Bobby Fischer, Star Trek II, Avatar… Se despide además dejando un buen recuerdo, porque uno de sus últimos títulos, El último lobo (Le dernier loup), es muy gratificante y ha tenido muy buena recepción entre los críticos y los fans.

Pero también arrastró cierta leyenda negra. La industria del cine es muy exigente, obliga a componer con prisas y a realizar varios trabajos al año si quieres mantener tu estatus y caché. En otras palabras, la rutina y las prisas pueden minar la creatividad. Horner tuvo bajones sonados, y también una práctica bastante criticada: no tenía vergüenza a la hora de utilizar temas de autores sinfónicos previos (Khachaturian y Schumann sus favoritos) y repetir patrones. Mítico es su “parabará” (nacido en Star Trek II), con el que llegó a cansar en productos malogrados como Troya o Enemigo a las puertas. También reconocibles son algunos coros y pianos que sobó más de la cuenta. Con ellos tuvo una cima creativa en 1993 con Los fisgones, En busca de Bobby Fischer y El hombre sin rostro, de las que derivaron otras muchas, alguna que incluso sorprendente e injustamente alcanzó más fama que las originales, como Una mente maravillosa. Y los motivos de acción de Krull, The Rocketeer y Willow también los paseó por decendas de películas con mayor o menor éxito.

A modo de homenaje y referencia para quien quiera sumergirse en su fascinante universo musical, dejo una lista con las que probablemente sean sus diez mejores bandas sonoras:

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Fallece John Barry

El pasado 30 de enero un infarto se ha llevado a John Barry, quien contaba ya con 77 años de edad. Fue un grandísimo compositor de música para el cine, de esos que sin llegar a alcanzar el éxito de los más renombrados siempre ha tenido un hueco en el corazón de los amantes de las bandas sonoras originales gracias a su estilo inconfundible y a unas pocas composiciones geniales que no pocos consideran obras maestras, como la mítica e inolvidable Dance with Wolves (¿quién no conoce los temas principales de Bailando con lobos?) u otras tan memorables como Out of Africa (Memorias de África) The Lion in Winter (El león en invierno), Robin and Marian o sus aportaciones a la saga de James Bond.

Hans Zimmer – Inception

Hans Zimmer – Inception
Género: Banda sonora original
Año: 2010, Water Music
Valoración:

Christopher Nolan parece haber encontrado en Hans Zimmer su compositor fetiche, con quien trabajar codo con codo cinta tras cinta. Sin embargo es una combinación que no me termina de convencer. Nolan es uno de esos pocos directores de gran nivel que no consiguen cogerle el puntillo a la utilización de la música en sus películas, empleándola generalmente como un irrelevante trasfondo y un burdo apoyo al ritmo (de ahí que sus BatmanI y II– o esta Origen tengan música sonando constantemente) y no como parte y complemento de la narración, mientras que la última etapa de la carrera de Hans Zimmer se inclina hacia caminos demasiado comerciales, y aunque salvo Piratas del Caribe no cae demasiado bajo, sí da la sensación de que en general se esfuerza poco.

La partitura funciona muy bien en algunos momentos intensos, como el excepcional clímax en los sueños, pero en el resto de metraje la implicación con las imágenes y la variedad temática es bastante limitada. O dicho de otra forma, se obsesiona en un tema central algo simple y fuera de él se ofrece poca evolución y un escaso ajuste a los distintos momentos y personajes. Pero también es una composición de acción poderosa y a ratos espectacular que llena completamente los oídos del espectador… de hecho en ocasiones lo hace más de la cuenta, por dos razones que suponen el otro aspecto negativo de la obra: uno es que Nolan se empeña en llenar cada minuto de metraje con ella, sobrecargando el filme demasiado con un fondo sonoro de pocos contrastes, y el otro es que me da la sensación de que Zimmer, de tanto jugar con samplers y sintetizadores, a veces se olvida de centrarse en realizar composiciones más complejas, pues utiliza demasiado el volumen del sonido como creador de momentos álgidos en vez de partir del pentagrama.

El tema central se construye utilizando la base rítmica de la canción que emplean los protagonistas como señal de final del sueño, Non je ne regrette rien de Edith Piaf (que aparece citado brevemente en Waiting for a Train). Es un corte poderoso, de ritmo muy marcado, grandilocuente pero épico. Se emplea en las ocasiones de más acción y los puntos críticos de los sueños, siendo Dream Is Collapsing y Dream Within a Dream sus máximos exponentes en la presente edición. Fuera de este hilo central el tono se inclina más hacia el acompañamiento incidental, con algunos instantes bastante insustanciales como We Built Our Own World, Radical Notion y Old Souls. Solo se aparta de la tónica un aislado momento de acción que aunque correcto parece sacado de los restos de The Dark Knight: Mombasa.

Inception me ha resultado un choque de sentimientos. Por un lado es espectacular, eficaz en las escenas de acción y muy agradable de escuchar en disco, por el otro es algo simple y se utiliza con desigual acierto en la película. Es decir, como disco está francamente bien, pero como música compuesta para una película arrastra algunas deficiencias notables. Y para rematar mi leve resquemor también lo tiene todo (una película exitosa que la lance al estrellato y un tema pegadizo con el que venderse fácilmente) para ser una banda sonora de éxito por encima de obras de muchísimo más valor, cuando en realidad es una obra más bien convencional a la par que comercial y un producto poco arriesgado de un autor que puede y debería dar mucho más de sí. Y todo sea dicho, una película tan original y bien construida habría ganado enteros con una banda sonora de mayor calidad.

1. Half Remembered Dream – 1:12
2. We Built Our Own World – 1:55
3. Dream Is Collapsing – 2:28
4. Radical Notion – 3:43
5. Old Souls – 7:44
6. 528491 – 2:23
7. Mombasa – 4:54
8. One Simple Idea – 2:28
9. Dream Within a Dream – 5:04
10. Waiting for a Train – 9:30
11. Paradox – 3:25
12. Time – 4:35
Total: 49:13

Michael Giacchino – Star Trek 2009


Michael Giacchino – Star Trek 2009
Género: Banda sonora original
Año: 2009, Varese Sarabande
Valoración:

Michael Giacchino es un tipo solvente y enérgico que se ha ganado un más que meritorio hueco entre los amantes de las bandas sonoras. Sus memorables partituras para la saga de videojuegos Medal of Honor y sus exitosas labores en la televisión (Alias, Perdidos) propiciaron que estuviera en boca de los melómanos antes incluso de que diera el paso al cine (Los Increíbles). Sin embargo en este medio no termina de encontrar la película perfecta para mostrar todo su potencial, y por ahora se ha limitado a ofrecer partituras de acción eficaces pero algo exiguas. Star Trek 2009 está en esa línea, aunque para mi sorpresa está recibiendo (igual que la infame película) críticas más que buenas incluso desde fuera de los amantes del género.

Para un servidor Star Trek 2009 no pasa de ser una composición de acción sencilla y poco original, aunque no por ello está exenta de ritmo y espectacularidad. El filme al que acompaña muestra notables limitaciones, pues sus autores idearon una producción de acción ampulosa con el fin de reventar la taquilla, y la música está destinada a funcionar casi como un efecto sonoro más. Mucho caos y ruido, no era necesario más, y probablemente ni el compositor más inspirado hubiera podido ofrecer algo realmente destacable para apoyar esas burdas imágenes.

En estas condiciones hay que decir que Giacchino se desenvuelve aceptablemente bien. La orquestación como es habitual en él resulta espléndida, con un sonido majestuoso, brillante, mientras que en la composición anda falto de imaginación pero no de energía. Las sonoridades son limitadas, lineales, sin despliegues temáticos relevantes. Recupera el tema original en los créditos, sí, pero no es más que un obligado homenaje, pues no aporta una nueva melodía que se ancle en tu memoria para nunca irse, sólo ofrece un tono en plan logo breve y simple que repite en demasiadas ocasiones. El único motivo dedicado a algo concreto es el de Spock, de rasgos orientales, y resulta insustancial y primario. Así pues, esto implica un sonido rutinario, a vaces machacón, y desde luego bastante previsible (muchos momentos recuerdan a muchas otras partituras de acción, todo suena a visto). Pero consigue disimularlo gracias a la acción constante con gran carga épica. La mayoría de los temas son impersonales, pero con su ritmo intenso y su empaque no resultan fríos, sino lo suficientemente estimulantes como para cumplir con lo exigido. Pero además tiene varios tramos trabajados con más esmero, es decir, donde exprime el factor épico como se esperaba de él. Así, Nailin’ the Kelvin, Nero Death Experience, Nero Fiddles y Narada Burns son instantes casi sobrecogedores que salvan un título que podría haber resultado demasiado monótono.

Pero como ocurre con el filme, no se puede decir que sea una entrega digna de la saga, sino una reinvención con claras intenciones comerciales. La comparación con otras entregas (en algunos casos consideradas de las mejores bandas sonoras de la historia del cine: la primera parte, de Jerry Goldsmith, y la segunda, de James Horner) es pues una pérdida de tiempo.

* * * * * * * * *

1. Star Trek – 1:03
2. Nailin’ the Kelvin – 2:09
3. Labor of Love – 2:51
4. Hella Bar Talk – 1:55
5. Enterprising Young Men – 2:39
6. Nero Sighted – 3:23
7. Nice to Meld You – 3:13
8. Run and Shoot Offense – 2:04
9. Does It Still McFly? – 2:03
10. Nero Death Experience – 5:38
11. Nero Fiddles, Narada Burns – 2:34
12. Back From Black – 0:59
13. That New Car Smell – 4:46
14. To Boldly Go – 0:26
15. End Credits – 9:11
Total: 45:20

Fallece Maurice Jarre

Con 84 años falleció Maurice Jarre en Los Ángeles. Fue un compositor bastante aclamado y con una obra algo atípica. Deja como legado bandas sonoras muy conocidas y hermosas como Doctor Zhivago, Lawrence de Arabia, Pasaje a la India

Recordemos también que su hijo, Jean-Michelle Jarre, es un reputado artista de electrónica y nuevas músicas.

Fuente: BBC.co.uk (castellano).

John Williams – The Kingdom of the Skull Crystal

John Williams – Indiana Jones and the Kingdom of the Skull Crystal
Género: Banda sonora original
Año: 2008, Concord Records
Valoración:

No hay tantos fanáticos de la música de cine como cinéfilos o simplemente seguidores de la saga de Indiana Jones, pero aún así la expectación ante la vuelta de John Williams a una de sus sagas más conocidas y aclamadas también era altísima. En cierta manera ha ocurrido lo mismo que con la película: dicha expectación superó a la realidad, esperando gran parte del público la última obra maestra del género. No ha sido así y muchos se han echado injustamente las manos a la cabeza. La realidad sólo es agria si no se acepta como tal: El reino de la calavera de cristal es una banda sonora de alta calidad, algo a lo que nos tiene acostumbrados John Williams, pero está un escalón por debajo de la trilogía. Hay que decir que estuvo mucho más inspirado en las nuevas entregas de La guerra de las galaxias, pero no por ello esta obra deja de ser un plato de agradable degustación.

En busca del arca perdida giraba en torno a una leyenda de gran calado en el subconsciente con una música repleta de temas poderosos, sobrecogedores, El templo maldito se inclinaba más hacia la acción y el terror con motivos oscuros e imponentes, y La última cruzada ofrecía un sin fin de temas de aventuras. El reino de la calavera de cristal se mueve por lo general en un tono de misterio, de magia oculta. Los motivos principales son de rasgos místicos y etéreos donde se sugiere más que se expone. Es por ello menos espectacular que sus hermanas y puede dejar algo indiferente en una primera escucha, pero es indudable que la música sigue siendo de primerísimo nivel y se amolda a la perfección a las imágenes. Hay que indicar que en la edición en disco los cortes no mantienen el orden correcto, siguiendo la nefasta política que vimos en la antigua trilogía. Es imperdonable que a estas alturas se sigan cometiendo estos estropicios.

La composición se inicia cómo no con los acordes de la Raiders March, a los que siguen una versión del tema de Marion, también protagonista en esta entrega. A continuación hacen acto de presencia los temas centrales: Call of the Crystal e Irina’s Theme. El primero, obviamente centrado en las calaveras de cristal, ofrece melodías suaves, etéreas, de misterios latentes, y consigue atrapar e inquietar con gran eficacia. Irina’s Theme mantiene notables semejanzas con el anterior al estar el personaje muy relacionado con las calaveras, pero el registro es más oscuro y dramático. Se retrata muy bien la personalidad fría y con creencias esotéricas de la villana. En el tramo final el corte adquiere gran fuerza con unos espectaculares vientos, para luego volverse sutil de nuevo.

Para presentar al joven Mutt tenemos el característico corte de acción y humor en la línea de Basket Game o Escape from Venice. Es divertido, pegadizo y muy bonito. Se mantiene en una línea semejante The Snake Pit, otro instante de humor muy logrado. Con un homenaje al tema del Arca (en La última cruzada también hubo uno) volvemos al motivo de la calavera, encontrándose ahora mezclado con notas de misterio y tenues marchas marciales para remarcar la presencia de los soviéticos. Es una aproximación al tema central bastante variada e intensa, y cerca del final Williams ofrece unas melodías magistrales como sólo él sabe hacer: poderosas, sobrecogedoras y con espléndidas fanfarrias.

The Journey to Akator es un corte de transición, con versiones del tema de Indiana Jones y la música dedicada a presentar la aldea sudamericana, cómo no de rasgos mejicanos. A Whirl Through Academe es una pista de acción, completamente puesta a las órdenes de las imágenes y no especialmente destacable, mientras que “Return” es parecida pero inclinada hacia la línea de intriga. Mucho más interesante es lo que viene a continuación. El inmenso The Jungle Chase está a la altura de los grandes temas de acción del maestro: gran imaginería, con constantes y geniales variaciones que se amoldan a las imágenes sin perder los motivos que son representados y por supuesto un fantástico sentido del espectáculo. Las marchas militares rodeadas de vientos son fascinantes.

La búsqueda de las tumbas de los Conquistadores y por ende de las calaveras es representada por motivos de intriga (Orellana’s Cradle) y de acción (Grave Robbers). Este último se construye con una comedida amalgama de percusiones y orquesta que producen muy bien sensaciones de agobio y peligro, mientras que el que le precede muestra rasgos misteriosos muy sencillos. Hidden Treasure and The City of Gold exprime el tema de la calavera hasta conseguir un clímax que deja sin aliento, y a continuación, con notas que recuerdan a War of the Worlds, deambula a través de tonos de tensión algo oscuros. Otros momentos de transición no especialmente destacables son Secret Doors and Scorpions y Oxley’s Dilemma.

El ataque de las hormigas caníbales se acompaña por el corte Ants!. Su dinamismo, su ritmo demencial y las notas afiladas y agobiantes ofrecen otro de los magníficos temas de acción del maestro, sólo limitado porque las melodías recuerdan a Munich y a la nueva trilogía de Star Wars. La resolución de la aventura llega de la mano de Temple Ruins and The Secret Revealed, un tema de gran fuerza y tensión que prácticamente se enlaza con The Departure, el cual se mantiene en la misma línea y ofrece un clímax apoteósico. El epílogo y los créditos (Finale) como es habitual reúnen varios de los temas principales: el de Marion, el de Indiana, etc.

La conclusión que un servidor saca del álbum es que la edición es mejorable pero contiene una cantidad más que aceptable de la composición, mientras que, como es habitual con John Williams, estamos ante una banda sonora con gran personalidad, muy dinámica y llena de temas espléndidos. Se le puede criticar algo no muy común en él, la reutilización de temas de otras de sus obras, bastante evidentes en algunos casos, pero no es un gran lastre en una partitura muy completa y eficaz.

1. Raiders March – 5:06 2. Call of the Crystal – 3:50
3. The Adventures of Mutt – 3:12
4. Irina’s Theme – 2:26
5. The Snake Pit – 3:15
6. The Spell of the Skull – 4:24
7. The Journey to Akator – 3:08
8. A Whirl Through Academe – 3:34
9. “Return” – 3:12
10. The Jungle Chase – 4:23
11. Orellana’s Cradle – 4:22
12. Grave Robbers – 2:29
13. Hidden Treasure and The City of Gold – 5:14
14. Secret Doors and Scorpions – 2:17
15. Oxley’s Dilemma – 4:46
16. Ants! – 4:14
17. Temple Ruins and The Secret Revealed – 5:51
18. The Departure – 2:27
19. Finale – 9:20
Total: 77:30

John Williams – The Last Crusade

John Williams – Indiana Jones and the Last Crusade
Género: Banda sonora original
Año: 1989 (1989, Warner Bros.)
Valoración:

John Williams – Indiana Jones and the Last Crusade (expanded bootleg)
Género: Banda sonora original
Año: 1989 (199?, edición no oficial)
Valoración:

En Indiana Jones y la última cruzada estamos en el mismo caso que en su predecesora: la asombrosa e injusta falta de una edición que contenga la mayor parte posible de la composición. No pido un disco doble, aunque es una banda sonora que lo merece, sino simplemente que me expliquen por qué demonios no llegaron a los setenta y cinco (más bien casi ochenta) minutos que permite un CD y que se avergüencen por no ordenar los cortes como es debido. Estamos ante una obra maestra cercenada (al menos ya no son cuarenta, sino sesenta minutos) y la valoración de álbum debe reflejar, muy a mi pesar, ese aspecto. Y de nuevo se hace imprescindible la recomendación de recurrir a las ediciones no oficiales, de las que hay varias bastante completas (aunque probablemente sólo las encuentren en mp3, con la consecuente enorme pérdida de calidad de sonido). Yo he elegido una y me guío por sus nombres, que son muy representativos, pero en otras ediciones serán algo distintos.

John Williams había llegado muy alto en las dos primeras entregas, pero no me cabe duda de que La última cruzada es una de sus grandes obras maestras, una de sus cinco mejores partituras. La variedad temática es indescriptible, cada momento tiene su propio motivo elaborado con total dedicación y con resultados extraordinarios. Todos, absolutamente todos los temas ofrecen sonoridades de gran personalidad, espectacularidad y belleza, y lo consigue sin venderse a la melodía simplista y facilona y sin sacrificar lo más mínimo la correspondencia con las imágenes. De hecho, esta es una de esas maravillosas ocasiones donde la música y las imágenes al unirse forman una obra de arte de una magia sin igual. Por supuesto huelga decir que la orquesta suena perfecta.

Esta aventura se inicia en la adolescencia de nuestro héroe, en una de sus primeras investigaciones importantes. El motivo empleado ofrece un tono vivaz y alegre que expresa muy bien la juventud, emoción y felicidad casi infantil ante la materialización de los sueños del personaje. Pero esta primera incursión del joven Indy en la verdadera arqueología no se completa hasta que ya es adulto. El viaje tras la cruz de Coronado está ahora lleno de peligros y la música realza ese aspecto en The Circus Train and Stealing the Cross y The Cross of Coronado. Atención a los eficaces instantes de rítmicas percusiones, esas grandiosas marchas de acción heroica que fluyen hacia la fanfarria dedicada a nuestro héroe cuando por fin cumple su objetivo. A continuación breves momentos de transición ofrecen a Indiana Jones pistas sobre el posible paradero del grial (Packet from Dad, Incription on the Rock), dando pie así a la trama central de la película.

En Ransacked House observamos por primera vez, entre tonos de misterio, el tema dedicado a los alemanes, aunque lo hace de forma más sutil y ligera a como aparecerá posteriormente. Es una melodía que incluso escuchada a parte de la cinta transmite un claro tono de maldad. El viaje tras el grial nos lleva a Venecia a través de X Marks the Spot, un tema que también incluye la búsqueda de la tumba. El corte, precioso, aúna la magia y el misterio que ofrecen las aventuras en las que los protagonistas se embarcan. En la línea clásica de esta saga asistimos a continuación a momentos de intriga y casi terror y a la aparición de animales que ponen en apuros a los héroes: Into the Catacombs y Ah, Rats!! El primero ofrece un homenaje al tema del arca, recuperando el tema de la primera película, y el segundo incorpora, entre instantes de intriga, notas más bellas y emotivas dedicadas a la protagonista femenina de esta ocasión, Elsa. Seguidamente deja entrever durante unos segundos el tema del caballero cruzado (aquí dedicado al que está en la tumba, pero será expuesto en toda su plenitud más adelante para el que aparece protegiendo el grial) y en los últimos instantes se decanta por el peligro cuando las catacumbas se incendian.

En la huída de Venecia hallamos un tema (Escape from Venice) que en cierta manera (más por las intenciones que por la música) recuerda al de las cestas (The Basket Game) de En busca del arca perdida, pues la situación en la película es parecida. Además, si aquél fue de lo mejor en aquella espléndida partitura, éste se encuentra en la misma posición en la que aquí analizo. Nos encontramos ante un espléndido corte de acción y humor, inspiradísimo en sus notas y construido con toda la sabiduría del maestro. Muy original y de melodías muy atractivas, su primer tramo es evidentemente humorístico, pero pronto adquiere un matiz de peligro. De entre todos los grandes temas que ha dado la saga siempre ha sido uno de mis favoritos.

Searching for Dr. Jones y Papa Jones retratan la búsqueda del Doctor Jones, el padre de Indiana. Estos proporcionan instantes de transición, el primero de rasgos intrigantes y el segundo de notas emotivas para resaltar el reencuentro familiar. Precioso juego de insinuaciones entremezcladas con temas varios (incluido el de los alemanes) encontramos en Elsa’s Betrayal. Tras unas escenas no muy destacables (Escape in the Truck y The Jones Tied Up) hace acto de presencia el otro gran tema, la otra joya extraordinaria de la partitura: el famoso Scherzo for Motorcycle and Orchestra. La magistral secuencia de acción de la persecución en motos es acompañada por una sonoridades que mezclan diversión, espectacularidad y tenues rasgos marciales. La composición que Williams nos regala es uno de sus temas más recordados, una pieza desbordante de originalidad y carisma, un auténtico prodigio.

El viaje a Berlín (Blasphemy / To Berlin) expone emotivas notas dedicadas a la familia Jones, pero el final se torna más oscuro, pues deben introducirse en la boca del lobo para recuperar el diario con las pistas sobre el grial. La partida de Alemania
encadena excelentes variaciones del motivo de los alemanes: The Berlin Air Terminal, No Ticket, y Flight to Austria. El más destacable es el inmenso No Ticket, de gran carga cómica, que resulta otro de los granes temas de la película e incluso de la saga. Para finalizar estas escenas hallamos un instante más sosegado e incidental: Keeping Up with the Joneses.

El siguiente tramo musical acompaña a los peligros que sortean los protagonistas a través del desierto hasta llegar al cañón de la Media Luna. La aparición de la hermandad que custodia el grial se representa a través de Brother of the Cruciform Sword y Death of the Messenger from God. El ataque a los alemanes se salda con la muerte de este grupo, pero nuestros héroes aprovechan la confusión para atravesar las líneas enemigas y sembrar el caos. Los cortes juegan con el tema de los alemanes, tonos ligeros de acción y algún instante algo trágico. La espléndida pelea contra la bestia de acero, el tanque de los enemigos, se acompaña por uno de esos magníficos temas de acción marca de la casa: Belly of the Steel Beast. Su inicio es marcial y oscuro para recalcar la presencia del peligro, y desde ahí prosigue a través de un sin fin de melodías espectaculares y fanfarrias heroicas, de transiciones constantes que adaptan con maestría la música a las imágenes. La resolución del conflicto deja momentáneamente unas tristes notas, pero cuando descubrimos que Indiana sigue vivo en seguida se da el salto al cañón de la Media Luna (The Canyon of the Crescent Moon), adquiriendo entonces la música un tono de misticismo con tenues rasgos orientales para en los últimos segundos decantarse por el misterio.

En los pasos finales de la aventura el padre de Indiana recibe un disparo para forzar la intervención del intrépido arqueólogo, para que obtenga el grial para los alemanes. Las sonoridades de Papa Jones Shot son de rasgos oscuros y entristecedores: Indiana sufre la pena y debe enfrentarse a las peligrosas trampas que custodian el preciado tesoro. En el proceso de sortearlas (The Peninent Man Will Pass) Williams expone toda la magia y asombro del momento de forma ejemplar. Destaca un instante que me pone los pelos de punta; son sólo unos pocos segundos, pero el maestro construye con esas escasas notas uno de los momentos más gloriosos de su carrera: transcurridos alrededor de un minuto y veinte segundos el tema alcanza un clímax sobrecogedor, indescriptible. Llegamos a la sala del grial y aparece su custodio, el último caballero cruzado: The Keeper of the Grail. La música mantiene los rasgos de misterio, tensión y revelación con predominio de la sección de cuerdas. La elección del cáliz (The Wrong Chalice / Papa Jones is Healed) pasa por momentos de terror cuando Donovan yerra en su decisión, pero se torna alegre y emotivo cuando Indiana acierta y usa sus poderes para sanar a su padre.

En Temple Destroyed / Illumination / End Credits se desarrollan los últimos minutos de la cinta: el caos que rodea a la destrucción del templo, la salvación de nuestros héroes tras aceptar que no deben abrazar la avaricia y soberbia de jugar con algo superior a ellos y la despedida y fanfarria que cierra esta espléndida aventura. Como es habitual, en los títulos de crédito se rememoran los momentos más importantes de la banda sonora, una banda sonora que para un servidor es sin duda una de las diez mejores de la historia de la música de cine. Indispensable a pesar del inconveniente de tener una edición oficial incompleta y la dificultad de hallar versiones más satisfactorias.

 

1989 (1989, Warner Bros.)
1. Indy’s Very First Adventure – 8:11
2. X Marks the Spot – 3:07
3. Scherzo for Motorcycle
and Orchestra – 3:49
4. Ah, Rats!!! – 3:36
5. Escape from Venice – 4:21
6. No Ticket – 2:42
7. The Keeper of the Grail – 3:21
8. Keeping Up with the Joneses – 3:35
9. Brother of the
Cruciform Sword – 1:53
10 Belly of the Steel Beast – 5:26
11. The Canyon of
the Crescent Moon – 4:16
12. The Penitent Man Will Pass – 3:23
13. End Credits (Raiders March) – 10:36
Total: 58:40
1989 (199?, edición no oficial)
1. Indy’s Very First Adventure – 8:13
2. The Circus Train and
Stealing the Cross- 3:35
3. The Cross of Coronado – 2:18
4. Packet from Dad – 0:54
5. Incription on the Rock – 1:04
6. Ransacked House – 2:04
7. X Marks the Spot – 3:12
8. Into the Catacombs – 2:39
9. Ah, Rats!! – 3:41
10. Escape from Venice – 4:24
11. Searching for Dr. Jones – 1:49
12. Papa Jones – 2:09
13. Elsa’s Betrayal – 2:01
14. Escape in the Truck – 0:50
15. The Jones Tied Up – 2:37
16. Scherzo for Motorcycle
and Orchestra – 3:53
17. Blasphemy / To Berlin – 1:08
18. The Berlin Air Terminal – 2:05
19. No Ticket – 2:46
20. Flight to Austria – 1:26
21. Keeping Up with the Joneses – 3:38
22. Brother of the
Cruciform Sword – 1:56
23. Death of the
Messenger from God – 2:23
24. Belly of the Steel Beast – 5:29
25. The Canyon of
the Crescent Moon – 4:17
26. Papa Jones Shot – 2:54
27. The Peninent Man Will Pass – 3:23
28. The Keeper of the Grail – 3:24
29. The Wrong Chalice/
Papa Jones is Healed – 4:27
30. Temple Destroyed /
Illumination / End Credits – 10:37
Total: 1:35:32