El Criticón

Opinión de cine y música

Archivos en la Categoría: Bandas Sonoras Originales

Fallece Jóhann Jóhannsson

Inesperada y dolorosa ha sido la muerte del compositor islandés Jóhann Jóhannsson, pues contaba con tan sólo 48 años y su carrera estaba en pleno auge. Fue hallado muerto el 9 de febrero en su piso en Berlín, y estamos en espera de que informen de la causa.

Ya empezó a hacerse notar con dos de sus primeros discos, Englabörn (2002) y IBM 1401, a User’s Manual (2006), con los que, junto a otros músicos como Max Richter y Colin Stetson, marcó una nueva tendencia en la sinfónica moderna con un estilo minimalista muy llamativo. Su fama sin embargo llegó al saltar a las bandas sonoras para Hollywood, con la multipremiada La teoría del todo (The Theory of Everything, 2014) y sus trabajos para el director Denis Villeneuve (Prisioneros, Sicario, La llegada). Este año además pasó por España (Auditori de Barcelona) y tenía otra cita en el Primavera Sound.

Discografía. Biografía.

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Fallece John Morris, compositor habitual de Mel Brooks

Iniciado en la escena musical de Broadway, John Morris dio el salto al cine de la mano de Mel Brooks con Los productores (The Producers, 1967). Mostró un gran talento con él, destacando El jovencito Frankenstein (Young Frankenstein, 1975) y La loca historia de las galaxias (Spaceballs, 1987), pero el prestigio le llegó con la notable partitura para El hombre elefante (The Elephant Man, David Lynch, 1980), que le garantizó premios y el recocimiento y admiración del gremio. Pero, a pesar de ello, su carrera en vez de despegar se fue apagando hasta casi desaparecer en el olvido, siendo recordado por pocos aficionados a la música de cine.

Falleció el 25 de enero a los 91 años, dejando un legado de culto.

Fallece el gran James Horner

Sin palabras me hallo. He tenido que leer la noticia varias veces en distintas fuentes porque no quería creérmela ni podía asimilarla. Con 61 años nos deja uno de los músicos más importantes de la historia, un referente sin igual en la música de cine. Un accidente con su avioneta ha sido la causa de tan inesperado y trágico fallecimiento.

Formaba junto a John Williams y Jerry Goldsmith el trío de oro de la música de cine moderna. Los tres marcaron el tono en la última mitad del siglo XX. Incluso contando con los grandes Morricone, Herrmann o Rózsa, seguiría poniendo aquellos por encima. Nadie más acumula tantas obras maestras, tantos temas memorables, tantas películas realzadas magistralmente por sus batutas.

Las bandas sonoras más famosas de Horner estarán eternamente en el corazón de melómanos y cinéfilos, pero también de un gran número de espectadores casuales, tal fue la huella que dejó en todo el globo. Braveheart, Titanic, Aliens, Leyendas de pasión, Willow, En busca de Bobby Fischer, Star Trek II, Avatar… Se despide además dejando un buen recuerdo, porque uno de sus últimos títulos, El último lobo (Le dernier loup), es muy gratificante y ha tenido muy buena recepción entre los críticos y los fans.

Pero también arrastró cierta leyenda negra. La industria del cine es muy exigente, obliga a componer con prisas y a realizar varios trabajos al año si quieres mantener tu estatus y caché. En otras palabras, la rutina y las prisas pueden minar la creatividad. Horner tuvo bajones sonados, y también una práctica bastante criticada: no tenía vergüenza a la hora de utilizar temas de autores sinfónicos previos (Khachaturian y Schumann sus favoritos) y repetir patrones. Mítico es su “parabará” (nacido en Star Trek II), con el que llegó a cansar en productos malogrados como Troya o Enemigo a las puertas. También reconocibles son algunos coros y pianos que sobó más de la cuenta. Con ellos tuvo una cima creativa en 1993 con Los fisgones, En busca de Bobby Fischer y El hombre sin rostro, de las que derivaron otras muchas, alguna que incluso sorprendente e injustamente alcanzó más fama que las originales, como Una mente maravillosa. Y los motivos de acción de Krull, The Rocketeer y Willow también los paseó por decendas de películas con mayor o menor éxito.

A modo de homenaje y referencia para quien quiera sumergirse en su fascinante universo musical, dejo una lista con las que probablemente sean sus diez mejores bandas sonoras:

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Fallece John Barry

El pasado 30 de enero un infarto se ha llevado a John Barry, quien contaba ya con 77 años de edad. Fue un grandísimo compositor de música para el cine, de esos que sin llegar a alcanzar el éxito de los más renombrados siempre ha tenido un hueco en el corazón de los amantes de las bandas sonoras originales gracias a su estilo inconfundible y a unas pocas composiciones geniales que no pocos consideran obras maestras, como la mítica e inolvidable Dance with Wolves (¿quién no conoce los temas principales de Bailando con lobos?) u otras tan memorables como Out of Africa (Memorias de África) The Lion in Winter (El león en invierno), Robin and Marian o sus aportaciones a la saga de James Bond.

Hans Zimmer – Inception

Hans Zimmer – Inception
Género: Banda sonora original
Año: 2010, Water Music
Valoración:

Christopher Nolan parece haber encontrado en Hans Zimmer su compositor fetiche, con quien trabajar codo con codo cinta tras cinta. Sin embargo es una combinación que no me termina de convencer. Nolan es uno de esos pocos directores de gran nivel que no consiguen cogerle el puntillo a la utilización de la música en sus películas, empleándola generalmente como un irrelevante trasfondo y un burdo apoyo al ritmo (de ahí que sus BatmanI y II– o esta Origen tengan música sonando constantemente) y no como parte y complemento de la narración, mientras que la última etapa de la carrera de Hans Zimmer se inclina hacia caminos demasiado comerciales, y aunque salvo Piratas del Caribe no cae demasiado bajo, sí da la sensación de que en general se esfuerza poco.

La partitura funciona muy bien en algunos momentos intensos, como el excepcional clímax en los sueños, pero en el resto de metraje la implicación con las imágenes y la variedad temática es bastante limitada. O dicho de otra forma, se obsesiona en un tema central algo simple y fuera de él se ofrece poca evolución y un escaso ajuste a los distintos momentos y personajes. Pero también es una composición de acción poderosa y a ratos espectacular que llena completamente los oídos del espectador… de hecho en ocasiones lo hace más de la cuenta, por dos razones que suponen el otro aspecto negativo de la obra: uno es que Nolan se empeña en llenar cada minuto de metraje con ella, sobrecargando el filme demasiado con un fondo sonoro de pocos contrastes, y el otro es que me da la sensación de que Zimmer, de tanto jugar con samplers y sintetizadores, a veces se olvida de centrarse en realizar composiciones más complejas, pues utiliza demasiado el volumen del sonido como creador de momentos álgidos en vez de partir del pentagrama.

El tema central se construye utilizando la base rítmica de la canción que emplean los protagonistas como señal de final del sueño, Non je ne regrette rien de Edith Piaf (que aparece citado brevemente en Waiting for a Train). Es un corte poderoso, de ritmo muy marcado, grandilocuente pero épico. Se emplea en las ocasiones de más acción y los puntos críticos de los sueños, siendo Dream Is Collapsing y Dream Within a Dream sus máximos exponentes en la presente edición. Fuera de este hilo central el tono se inclina más hacia el acompañamiento incidental, con algunos instantes bastante insustanciales como We Built Our Own World, Radical Notion y Old Souls. Solo se aparta de la tónica un aislado momento de acción que aunque correcto parece sacado de los restos de The Dark Knight: Mombasa.

Inception me ha resultado un choque de sentimientos. Por un lado es espectacular, eficaz en las escenas de acción y muy agradable de escuchar en disco, por el otro es algo simple y se utiliza con desigual acierto en la película. Es decir, como disco está francamente bien, pero como música compuesta para una película arrastra algunas deficiencias notables. Y para rematar mi leve resquemor también lo tiene todo (una película exitosa que la lance al estrellato y un tema pegadizo con el que venderse fácilmente) para ser una banda sonora de éxito por encima de obras de muchísimo más valor, cuando en realidad es una obra más bien convencional a la par que comercial y un producto poco arriesgado de un autor que puede y debería dar mucho más de sí. Y todo sea dicho, una película tan original y bien construida habría ganado enteros con una banda sonora de mayor calidad.

1. Half Remembered Dream – 1:12
2. We Built Our Own World – 1:55
3. Dream Is Collapsing – 2:28
4. Radical Notion – 3:43
5. Old Souls – 7:44
6. 528491 – 2:23
7. Mombasa – 4:54
8. One Simple Idea – 2:28
9. Dream Within a Dream – 5:04
10. Waiting for a Train – 9:30
11. Paradox – 3:25
12. Time – 4:35
Total: 49:13

Michael Giacchino – Star Trek 2009


Michael Giacchino – Star Trek 2009
Género: Banda sonora original
Año: 2009, Varese Sarabande
Valoración:

Michael Giacchino es un tipo solvente y enérgico que se ha ganado un más que meritorio hueco entre los amantes de las bandas sonoras. Sus memorables partituras para la saga de videojuegos Medal of Honor y sus exitosas labores en la televisión (Alias, Perdidos) propiciaron que estuviera en boca de los melómanos antes incluso de que diera el paso al cine (Los Increíbles). Sin embargo en este medio no termina de encontrar la película perfecta para mostrar todo su potencial, y por ahora se ha limitado a ofrecer partituras de acción eficaces pero algo exiguas. Star Trek 2009 está en esa línea, aunque para mi sorpresa está recibiendo (igual que la infame película) críticas más que buenas incluso desde fuera de los amantes del género.

Para un servidor Star Trek 2009 no pasa de ser una composición de acción sencilla y poco original, aunque no por ello está exenta de ritmo y espectacularidad. El filme al que acompaña muestra notables limitaciones, pues sus autores idearon una producción de acción ampulosa con el fin de reventar la taquilla, y la música está destinada a funcionar casi como un efecto sonoro más. Mucho caos y ruido, no era necesario más, y probablemente ni el compositor más inspirado hubiera podido ofrecer algo realmente destacable para apoyar esas burdas imágenes.

En estas condiciones hay que decir que Giacchino se desenvuelve aceptablemente bien. La orquestación como es habitual en él resulta espléndida, con un sonido majestuoso, brillante, mientras que en la composición anda falto de imaginación pero no de energía. Las sonoridades son limitadas, lineales, sin despliegues temáticos relevantes. Recupera el tema original en los créditos, sí, pero no es más que un obligado homenaje, pues no aporta una nueva melodía que se ancle en tu memoria para nunca irse, sólo ofrece un tono en plan logo breve y simple que repite en demasiadas ocasiones. El único motivo dedicado a algo concreto es el de Spock, de rasgos orientales, y resulta insustancial y primario. Así pues, esto implica un sonido rutinario, a vaces machacón, y desde luego bastante previsible (muchos momentos recuerdan a muchas otras partituras de acción, todo suena a visto). Pero consigue disimularlo gracias a la acción constante con gran carga épica. La mayoría de los temas son impersonales, pero con su ritmo intenso y su empaque no resultan fríos, sino lo suficientemente estimulantes como para cumplir con lo exigido. Pero además tiene varios tramos trabajados con más esmero, es decir, donde exprime el factor épico como se esperaba de él. Así, Nailin’ the Kelvin, Nero Death Experience, Nero Fiddles y Narada Burns son instantes casi sobrecogedores que salvan un título que podría haber resultado demasiado monótono.

Pero como ocurre con el filme, no se puede decir que sea una entrega digna de la saga, sino una reinvención con claras intenciones comerciales. La comparación con otras entregas (en algunos casos consideradas de las mejores bandas sonoras de la historia del cine: la primera parte, de Jerry Goldsmith, y la segunda, de James Horner) es pues una pérdida de tiempo.

* * * * * * * * *

1. Star Trek – 1:03
2. Nailin’ the Kelvin – 2:09
3. Labor of Love – 2:51
4. Hella Bar Talk – 1:55
5. Enterprising Young Men – 2:39
6. Nero Sighted – 3:23
7. Nice to Meld You – 3:13
8. Run and Shoot Offense – 2:04
9. Does It Still McFly? – 2:03
10. Nero Death Experience – 5:38
11. Nero Fiddles, Narada Burns – 2:34
12. Back From Black – 0:59
13. That New Car Smell – 4:46
14. To Boldly Go – 0:26
15. End Credits – 9:11
Total: 45:20

Fallece Maurice Jarre

Con 84 años falleció Maurice Jarre en Los Ángeles. Fue un compositor bastante aclamado y con una obra algo atípica. Deja como legado bandas sonoras muy conocidas y hermosas como Doctor Zhivago, Lawrence de Arabia, Pasaje a la India

Recordemos también que su hijo, Jean-Michelle Jarre, es un reputado artista de electrónica y nuevas músicas.

Fuente: BBC.co.uk (castellano).