El Criticón

Opinión de cine y música

Archivos en la Categoría: Patrick Doyle

Patrick Doyle – The Last Legion

Patrick Doyle – The Last Legion
Género: Banda sonora original
Año: 2007, Varese Sarabande
Valoración:

Sigue sorprendiendo que un autor del nivel de Patrick Doyle no consiga despuntar comercial y artísticamente tras su presencia en la popular Harry Potter. Su siguiente proyecto con posibilidad de hacer que ganara popularidad, Eragon, fue una banda sonora bastante decepcionante que se olvidará tan rápido como la película, pero me temo que ha vuelto a caer en otra producción de calidad menor, The Last Legion, y tampoco ha supuesto la vuelta al nivel que puede ofrecer el inglés. Sin embargo, a pesar de que este trabajo no ha salido bien parado en la crítica considero que está mejor resuelto que la cansina Eragon.

Con su innata habilidad para unir la belleza a la grandilocuencia y la espectacularidad Doyle elabora un tema central modélico que enamora desde los primeros compases. Si la partitura al completo fuera digna de ser recordada estaríamos hablando ya de un tema mítico, pero como es un disco menor pasará bastante desapercibido. El motivo se utiliza quizá en exceso a lo largo de la banda sonora, pero no es eje de todos y cada uno de los cortes como en Eragon, con lo que a parte de restar originalidad y movimiento a la música no termina saturando pesadamente.

Cuando se sale del hilo principal Doyle pierde fuerza. La composición carece de entidad en algunos tramos, no ya porque pueda ser música más o menos incidental, sino porque no se atisba por ninguna parte el alma que suele imprimir a sus obras. Estos pasajes algo insípidos van desde cortes de ligeros tonos aventureros a tramos de estilo bélico, pero sin olvidar los momentos intimistas. La parte más atractiva del álbum está en algunas de las poderosas fanfarrias (Coronation, Goths Seize Rome) y un curioso tema que recuerda mucho al John Powell de Bourne pero aún así se alza como uno de los instantes más interesantes: Escape From Capri.

En cuanto a la ejecución no hay queja alguna. Doyle es un maestro en darle vida a la música, en sacar todo el partido de la orquesta, y en el sonido final eso se nota muchísimo. La fluidez, la nitidez y el equilibrio de la instrumentación es casi sobresaliente, y engrandece una partitura que salvo momentos puntuales no alcanza buenas dosis de calidad.

The Last Legion es pues una banda sonora sencilla y ciertamente efectiva, con un tema central apoteósico y una orquestación espléndida, pero también presenta notables limitaciones en la creatividad fuera de ese tema e incide más de lo deseado en el mismo. Ligera decepción para los que como yo esperan mucho más de este músico, pero siendo justos es un trabajo con mayor personalidad y mejor acabado sonoro que los auto plagios de conocidos compositores y las muchas bandas sonoras que hoy día se construyen mediante piezas de otras.

 

1. Sacred Pentangle – 2:57
2. Coronation – 2:16
3. Goths Seize Rome – 4:14
4. Wrong Answer – 2:07
5. Secret Sword – 5:53
6. Escape From Capri – 3:23
7. Nestor’s Betrayal – 3:15
8. Journey to Britannia – 2:30
9. Hadrian’s Wall – 2:15
10. Excalibur – 1:51
11. Sword Play Romance – 1:12
12. Who Killed Them? – 3:14
13. The Battle of Hadrian’s Wall – 6:17
14. Death of Vortgyn – 4:18
15. No More War – 5:41
Total: 51:23
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Patrick Doyle – Eragon

Patrick Doyle – Eragon
Género: Banda sonora original
Año: 2006
Valoración:

Para orquestar la abominación de película que supuso Eragon se recurrió a un autor que hasta su aparición en Harry Potter estuvo alejado de superproducciones comerciales: Patrick Doyle. Tras la obra maestra que compuso para la saga del joven mago sorprende muchísimo que no se contara con él para la siguiente entrega, herida que curó temporalmente la noticia de su fichaje para esta nueva franquicia de fantasía comercial destinada al público juvenil e infantil. Y digo temporalmente porque la decepción que supone el trabajo aquí ofrecido es notable.

Supongo que se juntaron varios factores que impidieron a Doyle expresar toda la gama de sonidos, espectacularidad y belleza propia de él, como una inclinación excesivamente comercial en las intenciones de los productores y la nula calidad de la película, porque la composición resultante es muy simple, monótona y aburrida.

La de Eragon es una partitura de fanfarrias heroicas y sonoridades apoteósicas llenas de acción. La orquestación tan inglesa de Doyle se acerca ahora más a un sonido de acción más facilón, tipo los trabajos comerciales de Hans Zimmer (el parecido con King Arthur es notable) o James Horner, repitiendo las mismas melodías constantemente y empleando mucha percusión, pero sin rehuir de los momentos con marcado acento británico de los de vientos y cuerdas.

Temáticamente hablando la partitura se muestra limitadísima. El tema principal, aunque algo bonito, está demasiado estereotipado en cuanto a lo que se espera de un tema heroico, y su constante uso durante todos y cada uno de los cortes acaba por resultar muy cansino. A pesar de la facilidad con que se escucha este comercial toque, el disco al completo resulta cargante y hay pocos tramos que destaquen por encima de tanta repetitividad. Podemos citar Fortune Teller, Battle for Varden o Saphira Returns entre las pistas más interesantes.

En resumen, la música se adapta bien a una película de calidad menor y es pegadiza, pero no da mucho de sí y termina siendo un disco tedioso, aunque eso sí, de buena factura. Y cómo no, incluye un par de canciones ultra comerciales de pop barato destinadas a un público que quizá compre el disco únicamente por ellas, pero que afean el producto a quien busca buena música. Un trabajo menor de un gran compositor, aunque en un momento de su carrera en el que se esperaba mucho más. Lástima que eligiera mal la película.

 

1. Eragon – 4:12
2. Roran Leaves – 3:22
3. Saphira’s First Flight – 2:12
4. Ra’zac – 2:48
5. Burning Farm – 3:08
6. Fortune Teller – 3:55
7. If You Were Flying – 2:55
8. Brom’s Story – 2:53
9. Durza – 2:20
10. Passing the Flame – 3:05
11. Battle for Varden – 9:59
12. Together – 2:18
13. Saphira Returns – 1:49
14. Legend of Eragon – 2:08
15. Keep Holding On – Avril Lavigne – 4:03
16. Once in Every Lifetime – Jem – 4:17
Total: 55:24

Pactrick Doyle – Harry Potter and the Goblet of Fire

Patrick Doyle – Harry Potter and the Goblet of Fire
Género: Banda sonora original
Año: 2005
Valoración:

Cuando John Williams tuvo que dejar de lado la composición de la cuarta entrega de la saga de Harry Potter se recurrió a un autor bastante desconocido por el público en general. Pero no era un cualquiera, pues Patrick Doyle tiene una completa carrera llena de trabajos de enorme calidad, como muchas partituras para películas de Shakespeare de Kenneth Branagh, entre ellas alguna impresionante, como Henry V.

El estilo habitual de Doyle es muy distinto al de Williams, más sombrío y rudo. Pero se adapta muy bien a las necesidades de las películas y, al igual que Williams, es capaz de crear registros muy variados, muy ricos, y sobre todo con una orquesta sencillamente perfecta. El compositor ha recurrido, por temática del filme, a sonidos más tensos y tétricos; además, ha dejado constantemente huellas de su origen inglés, algo que dada la nacionalidad de la obra a la que orquesta viene a complementar perfectamente el conjunto.

Como estamos dentro de una misma saga, las comparaciones son casi ineludibles. La parte de Williams fue muy buena, aunque no tan completa como cabía esperar de este autor… hasta que llegó El prisionero de Azkaban, un trabajo muy notable con temas inolvidables. Pero no puedo evitar decir que Patrick Doyle ha llevado la música a un nivel incluso, por difícil que parecía, superior. En su partitura no hay un solo agujero; incluso en los temas más largos y en apariencia sencillos o atmosféricos existen complejas composiciones, tanto que parece haber distintas melodías en un mismo instante. Prueba de ello es el tema más destacable de esta edición, el de Voldemort, un tema intensísimo pero empleado de forma muy atmosférica en varias ocasiones, momentos en los que también está dotado de una composición extraordinaria.

Los cortes más destacados son grandes temas, de esos momentos antológicos inolvidables. La mayoría son de la parte que contiene más acción, pero también los hay dedicados a secuencias de intriga y tensión y otros más alegres y bellos: The Quidditch World Cup, The Dark Mark, Golden Egg, Harry in Winter, The Black Lake, The Maze, Voldemort. El que haya seleccionado tantos temas bajo la etiqueta de imprescindibles no implica que el resto no sean interesantes o no tengan tanta calidad, sino que hay muchísimo que destacar en un trabajo ya de por sí magistral. Procedo a describir las distintas piezas y opinar sobre ellas:

The Story Continues contiene uno de los únicos momentos que toman brevemente un tema de las anteriores entregas. Acompaña a la introducción del filme, y tanto las escenas mostradas como la música empleada denotan un severo cambio en el estilo empleado: mucho más oscuro e inquietante.

Frank Dies muestra unas melodías que representan el recurrente tema de Voldemort, siendo por necesidad el más oscuro del disco. Metales y vientos, sostenidos sobre sutiles percusiones, crean un ambiente de muchísima intriga para acompañar a la presentación del archienemigo.

The Quiddicth World Cup representa uno de los instantes más alegres de la historia, además de retratar el brevísimo mundial de Quidditch. Espectaculares percusiones y orquesta con un marcadísimo toque inglés abren paso a la segunda parte del corte, donde las percusiones se recrudecen y se apoyan en masculinos coros y en contundentes vientos. No llega a los dos minutos de duración, pero se alza directamente como uno de los mejores momentos del disco. En tan pocos segundos Doyle ha condensado de forma magistral un tema de enorme fuerza y con una melodía que tiene presentación, desarrollo y desenlace. Puro virtuosismo el de este hombre.

The Dark Mark es otro de los momentazos de la BSO, otro con una fuerza imponente, una orquesta exquisita. Una introducción de acción caótica, producto de la presencia de los Mortífagos, precede a una nueva aproximación al tema de Voldemort que comienza con reminiscencias de la acción y se va diluyendo cada vez más, adquiriendo un tono inquietante y misterioso.

Foreing Visitors Arrive recupera las notas creadas por Williams como tema de la saga desde una perspectiva más típica de Doyle, y el arreglo va in crescendo. Una presentación deslumbrante de los nuevos visitantes de Hogwarts, también tan breve como impresionante.

The Goblet of Fire es un largo clímax de tensión que desarrolla pausadamente el tema de Voldemort. No parece representar ningún momento en concreto, sino que es como un resumen de un tema empleado aleatoriamente en la película.

En Rita Skeeter se cambia completamente de registro para introducirse en la parte más humorística de la entrega. Doyle juega con las cuerdas llenando el tema de comicidad.

Sirius Fire es un tema que se balancea entre unas pocas notas esperanzadoras y el constante sonido inquietante característico del filme.

Harry Sees Dragons se introduce con paz y armonía, pero rápidamente se torna en unas notas que representan muy bien el susto que se lleva el joven mago al ver en qué consistirá la primera prueba del torneo.

Golden Egg es uno de los cortes más largos, otro de grandes fanfarrias y apoteósicos momentos. Las percusiones se presentan tan intensas como en el mundial, pero pronto pasan a segundo plano sirviendo de acompañamiento a la melodía creada por los vientos. Más adelante los metales se añaden constantemente enfatizando la acción. El corte se cierra con unas repetitivas notas que ensalzan el triunfo de Harry Potter.

Neville’s Waltz, como su nombre indica, es un vals. Potter Waltz es el otro. Ambos son cortes alegres de estilo clásico para remarcar momentos de celebración como las Navidades.

Harry In Winter es un bellísimo tema dedicado a Harry Potter y sus primeros pasos en los amores juveniles. No me llamó la atención en la película (habría que volver a verla), y de hecho me parece una composición demasiado grandiosa para ser empleada en secuencias de amoríos infantiles. Pero es de lo mejor del disco, un tema que pone los pelos de punta por su calidad casi inhumana.

Underwater Secrets sigue a Harry Potter en sus indagaciones sobre el Cáliz de fuego hasta los baños, donde un fantasma le echa una mano. Para esta escena, demasiado tontorrona y larga en la película cuando había cosas más importantes donde centrarse, se recurre a unos coros angelicales llenos de ecos cuando el Cáliz nos enseña las pistas que esconde. El comienzo del corte ofrece sonidos simpáticos evocando
con facilidad estas secuencias en las que el agua es protagonista. No es nada fácil inducir en el espectador alguna imagen sólo con música, pero Doyle lo realiza como si fuera algo de lo más sencillo.

The Black Lake es otro acercamiento a la acción iniciado con tenues momentos intrigantes. Los protagonistas se sumergen, nunca mejor dicho, en otra prueba del torneo. En algunos instantes las cuerdas marcan el ritmo de la instrumentación, pero pronto esta tarea recae en los vientos y percusiones, que se ven envueltos en toda la fantástica orquesta. Se cierra con una brevísima explosión de alegría cuando nuestros héroes salen ilesos.

Otro instante típicamente inglés es utilizado como himno de Hogwarts: Hogwart’s March. Es un corte que descoloca un poco incluso en un trabajo tan marcado por la nacionalidad de sus autores, pues parece creado para un desfile de soldados o algún otro acto oficial.

The Maze, el laberinto, es la última prueba, la que decidirá el campeón… y en la que los participantes se dirigen irremediablemente a enfrentarse con su destino ante nada más y nada menos que Voldemort.

Voldemort es el corte por excelencia del disco, donde el tema del señor tenebroso se muestra en todo su esplendor. Nueve minutos de una explosión musical de extraordinaria calidad, una composición de intensidad creciente llena de matices y variaciones exquisitas. El violín es uno de los principales elementos del corte durante su inicio, utilizado para exprimir el perturbador tema de Voldemort hasta su máxima potencia, sacando de él los momentos más inquietantes durante su largo desarrollo. Se conjuga con algunos momentos donde la fanfarria adquiere mayor actividad, para continuar con predominio de vientos y cuerdas alternándose en el primer plano. Y la traca final llega sobre el minuto siete, desembocando en una conexión entre el tema de Voldemort y el de Harry.

En Death of Cedric unas cuerdas capaces de desgarrar el alma, que sólo podían salir de la mente de un genio del calibre de Doyle, despiden al personaje brutalmente asesinado por Voldemort. El discurso de despedida de Dumbledore en el gran salón de Hogwarts es terriblemente doloroso, y esta magistral pieza acompaña estos duros momentos y de nuevo, pese a su duración tan escasa, el autor aprovecha cada nota y cada segundo con gran desenvoltura y demostrando que domina el arte con gran maestría.

Another Year Ends es el típico tema de despedida, lento y de tendencia lacrimógena. Hogwart’s Hymn sigue en esta misma línea, por lo que el nombre que se le otorga no es muy descriptivo, pues la música no define ningún tema en concreto para Hogwarts.

Los tres temas ajenos a la composición de Patrick Doyle son auténticas aberraciones, donde la voz y las guitarras demuestran los peores sonidos que pueden salir del rock. Do The Hippogriff no tiene ritmo, no tiene nada. This Is The Night da auténtica pena, y más valdría que el cantante pasara por una buena escuela antes de seguir realizando basuras así. Magic Works es vulgarmente aburrido. La audición de estos temas en el disco es una auténtica tortura, pero por suerte en la película pasan desapercibidos.

Estamos ante una banda sonora original impecable, en la que analizando todos los elementos, como son la composición, la variedad y riqueza de los temas, la calidad del sonido que se saca de la orquesta y la funcionalidad junto con las imágenes, no puedo sino opinar con total seguridad que es una obra maestra.

El problema de esta edición es que la duración debe estar limitada a menos de ochenta minutos, con lo que algunos temas de las más o menos dos horas de música que tiene la película se quedan fuera, y es de suponer que la mayoría de los temas presentes son recortados (de ahí que duren unos escasos dos minutos casi todos) para poder incluir la mayor parte de ellos. Si a eso sumamos la vergonzosa decisión de incluir nada más y nada menos que tres temas completamente incongruentes con el resto del disco, tres canciones rock insufribles, abominables, que se comen nada más y nada menos que diez minutos, la partitura de Patrick Doyle se resiente aún más de tener que estar recortada. Lamentablemente, aunque la banda sonora es una auténtica obra maestra, un trabajo antológico digno de ser recordado como una de las mejores composiciones de la historia del cine, estamos ante una edición que no es perfecta. Quizá algún día tengamos una versión extendida de dos discos.

No logro entender la poquísima repercusión y las tan sólo medianamente buenas críticas que ha obtenido esta partitura tan maravillosa. Quizá su estilo tan oscuro y su altísima complejidad no resulta tan agradable de escuchar como los pegadizos temas de John Williams. Espero sinceramente que el tiempo la coloque en un justo lugar de honor que sin duda se merece. Mi más sincera enhorabuena y mi enorme agradecimiento a Patrick Doyle por este grandioso regalo para los oídos.

 

1. The Story Continues – 1:31
2. Frank Dies – 2:12
3. The Quidditch World Cup – 1:52
4. The Dark Mark – 3:27
5. Foreign Visitors Arrive – 1:30
6. The Goblet of Fire – 3:23
7. Rita Skeeter – 1:42
8. Sirius Fire – 2:00
9. Harry Sees Dragons – 1:54
10. Golden Egg – 6:11
11. Neville’s Waltz – 2:11
12. Harry In Winter – 2:56
13. Potter Waltz – 2:19
14. Underwater Secrets – 2:28
15. The Black Lake – 4:37
16. Hogwart’s March – 2:46
17. The Maze – 4:44
18. Voldemort – 9:39
19. Death of Cedric – 1:59
20. Another Year Ends – 2:21
21. Hogwart’s Hymn – 2:59
22. Do The Hippogriff – Jarvis Cocker – 3:39
23. This Is The Night – Jarvis Cocker – 3:24
24. Magic Works – Jarvis Cocker – 4:01
Total: 75:45