El Criticón

Opinión de cine y música

Archivos por Etiqueta: Bob Peterson

Up


Up, 2009, EE.UU.
Género: Animación, drama, aventuras.
Duración: 96 min.
Dirección: Peter Docter, Bob Peterson.
Guion: Peter Docter, Bob Peterson, Thomas McCarthy.
Actores: Edward Asner, Christopher Plummer, Jordan Nagai, Bob Peterson, Delroy Lindo, Jerome Ranft.
Música: Michael Giacchino.

Valoración:
Lo mejor: Lo de siempre: guion, animación, imaginación, belleza de las imágenes…
Lo peor: Tiene altibajos y es irregular en estilo (pasa de drama lacrimógeno a comedia absurda en varias ocasiones).
Mejores momentos: El resumen de la vida de la pareja. El perro con la voz estropeada.
La frase: ¡Ardilla!

* * * * * * * * *

De nuevo Pixar ofrece una aventurara familiar completísima, brillante en todos los aspectos posibles. Es enormemente hermosa y divertida, sus personajes son encantadores, el derroche de originalidad y la capacidad de fascinar no conocen límites, y los momentos conmovedores son tantos como los que exponen diversión más sencilla pero igualmente deliciosa. Ideas y momentos sublimes hay muchos: el peculiar caso que atañe al anciano protagonista (inspirado en un caso concreto, pero visto más de una vez en esta perturbada e irrespetuosa sociedad), su idea para el viaje, la aparición del gamusino, la de los perros (tronchante el aparato de hablar estropeado), los chistes que casi te hacen llorar de risa (el grito de “¡Ardilla!”, por ejemplo)… pero entre todos ellos destaca el tramo inicial, que es tan grande que incluso se me antoja excesivo para una obra de carácter tan distendido y destinada a todos los públicos como esta. Es muy realista, directo y duro, y la verdad es que aunque me impactó hasta el punto de humedecerme los ojos ni lo esperaba ni me encaja del todo en este tipo de película.

Ese problema se extiende a toda la cinta: le pesa una gran la sensación de irregularidad en ritmo y estilo. La narración pasa de drama lacrimógeno a comedia absurda, variando la intensidad y también el interés de forma chocante. Queda un poco extraño que en unos momentos parezca una cinta tan seria y en otros se vuelva hacia la animación más infantil, de hecho, la aparición de los perros parlantes y las exageradas escenas de acción han descolocado a más de uno. Otro ligero fallo es que tiene algún apunte un tanto previsible: la reaparición del explorador se ve venir desde muy lejos, y su aspecto de villano clásico es quizá demasiado simplón para lo que nos tienen acostumbrado estos autores. Y por extensión, el tramo final, con la confrontación en la guarida y dirigible del enemigo, tiene ritmo y muchos buenos momentos, pero le falta algo, le falta ese toque distintivo de Pixar, el que te hacer pensar que esto nunca lo he visto y es impresionante.

Como es habitual, hay que agradecer la magnífica labor de todos los implicados en la obtención de esta pequeña maravilla: escritores, directores, música (gran tema central y en general buena partitura de Michael Giacchino) y animadores principalmente. Aunque me pone de los nervios que la gente afirme con demasiada ligereza que cada nueva película de Pixar es la mejor y es perfecta aunque ni por asomo lo sea (hasta de Ratatouille y Los Increíbles se dijo, y son cintas menores), es un entusiasmo del que tampoco puedo quejarme mucho, porque el esfuerzo y el resultado que ofrece Pixar en comparación con cualquier otra compañía de Hollywood (la animación japonesa es otro cantar), en las que todo se hace para buscar fáciles y rápidos beneficios monetarios y por lo tanto se concatenan títulos comerciales de dudosísima calidad uno detrás de otro, es encomiable e inimitable. Valga como ejemplo que la propia Disney se quejó bastante de que el protagonista fuera un vejete, algo que no se puede vender tan bien en muñecos como algún monstruito o robot simpático, y a Pixar se la trajo floja, y el público respondió bien porque esta compañía de genios sabe unir como casi nadie el entretenimiento y la calidad sin ir a lo fácil, sin venderse a la taquilla, manteniéndose fieles a nuestros corazones.

Anuncios

Buscando a Nemo


Finding Nemo, 2003, EE.UU.
Género: Animación, aventuras, drama.
Duración: 100 min.
Dirección: Andrew Stanton, Lee Unkrich.
Guion: Andrew Stanton, Bob Peterson, David Reynolds.
Actores: Albert Brooks, Ellen DeGeneres, Alexander Gould, Willem Dafoe, Brad Garrett, Allison Janney, Austin Pendleton, Stephen Root, Vicki Lewis, Joe Ranft, Geoffrey Rush, Andrew Stanton, Elizabeth Perkins, Bob Peterson.
Música: Thomas Newman.

Valoración:
Lo mejor: Guion, animación, imaginación sin límites, personajes adorables, música… Todo.
Lo peor: Nada, excepto que por ser animación se menosprecia y no se le otorga los méritos que merece.
Mejores momentos: Tantos que me es imposible elegir: el prólogo, las medusas, las gaviotas, el relato del viaje de Martin circulando de boca en boca, la escena final…
La frase: Mío, mío .

* * * * * * * * *

Otra maravilla más de la factoría Pixar, otro derroche insólito de imaginación al que se ha dado forma a través de un guion impecable y una animación exquisita. Lástima que al ser del género de animación y más concretamente apta para todos los públicos sólo se considere una cinta familiar, un entretenimiento sin más valor que mantener a los críos ocupados un par de horas. Pues no señores, esto es cine con mayúsculas, como también lo fueron Toy Story 1 y 2, Bichos o Monstruos S.A.. De hecho, estas obras están a años luz del resto del cine actual en cuanto a originalidad y riesgo artístico, y respecto a guiones pocas las igualan o superan.

Buscando a Nemo narra la epopeya de un padre en busca de su hijo desaparecido. La aventura es embriagadora y a ratos fascinante, emotiva, espectacular y divertida a partes iguales. Como es habitual en Pixar asistimos a un desfile asombroso de protagonistas carismáticos y situaciones encantadoras o impactantes. Los autores del libreto (Andrew Stanton, Bob Peterson y David Reynolds) son auténticos genios de la descripción de personajes y la narrativa ágil. El repertorio de personajes es memorable, y más teniendo en cuenta que algunos son introducidos bien avanzada la proyección y aun así resultan encantadores.

De la animación tampoco puedo escribir otra cosa que halagos. La calidad de las texturas, los avances tecnológicos aplicados con tanta sabiduría, la belleza de las imágenes, los diseños de las criaturas protagonistas (donde juega un papel crucial la expresividad)… En concreto las imágenes del agua son increíbles, se ha alcanzado un realismo total. Otro aspecto primordial es la música, donde a pesar de repetir los mismos esquemas de siempre Thomas Newman consigue sacarnos sonrisas y lágrimas a partes iguales; especialmente destacable es el momentazo en la red de los pescadores, que de deja sin aliento. Hay que agradecer también el gran trabajo de los dobladores españoles, que acertaron de lleno en todas las voces, en especial en casos tan complicados como los niños y la alocada Doris (en inglés Ellen DeGeneres, en castellano una espléndida Anabel Alonso).

Drama, comedia y acción pasan ante nuestros ojos a toda velocidad a través de un hermoso relato que versa sobre el sacrificio, la valentía, la amistad, la familia, los peligros y también la belleza del mundo que nos rodea… Las secuencias inolvidables son tan numerosas que no me queda otra opción que decir lo evidente: la película es maravillosa y perfecta de principio a fin.