El Criticón

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Capitana Marvel


Captain Marvel, 2019, EE.UU.
Género: Acción, superhéroes.
Duración: 124 min.
Dirección: Anna Boden, Ryan Fleck.
Guion: Anna Boden, Ryan Fleck, varios.
Actores: Brie Larson, Samuel L. Jackson, Jude Law, Ben Mendelsohn, Lashana Lynch, Annette Bening, Clark Gregg, Djimon Hounsou, Lee Pace, Gemma Chan, Rune Temte.
Música: Pinar Toprak.

Valoración:
Lo mejor: Historia algo más elaborada y sutil de lo habitual. El carisma de los protagonistas (Danvers y Furia).
Lo peor: Le falta desarrollo a algunos secundarios. Hay pasajes algo faltos de garra, sobre todo en lo visual.
Mejores momentos: Hostiando a una anciana en el metro. Todas las apariciones de la gata. Carol Danvers levantándose y plantando cara.

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Aunque no estemos hablando de una obra de gran complejidad, hay que agradecer el intento por apartarse un poco de la fórmula más convencional del cine de superhéroes. Es cierto que Guardianes de la galaxia Vol. 1 y Vol. 2 tenían un guion bastante inteligente y lleno de detalles ingeniosos o velados (muchas veces la relación de los personajes se matiza mediante un gesto o información oculta en el diálogo) y El Soldado de Invierno ofrecía un thriller político inesperadamente complejo, pero Capitana Marvel es la película más impredecible, profunda y sutil de la serie Los Vengadores hasta ahora. Sin ver los avances, hasta bien entrada la película no sabía de qué iba a ir exactamente y cómo la protagonista entraría en el camino de aceptar su destino. Es inevitable que una vez presentados todos los elementos de la historia (su pasado, las facciones) el final quede más o menos claro, pero raro es hoy en día la cinta que no se ve venir enterita desde los primeros minutos.

Para empezar, nos salimos de la manida idea de tener un villano arquetípico y un desarrollo convencional de confrontación con él, algo que parecen haberse tomado como una obligación y hay casos en que no les han puesto ganas suficientes o es evidente que sobraba y hacía falta otra manera de lanzar la presentación y maduración del héroe. Por ejemplo, en Ant-Man y la Avispa, como los que parecían malos no lo son tanto, meten con calzador a un mafiosillo del tres al cuarto, pero viendo que el reto era entrar en el mundo cuántico a buscar a la madre, ¿qué necesidad había? Y, ¿alguien se acuerda de los supervillanos de Iron Man 2 y 3? Tampoco tenemos la manida relación amorosa en tensión o la familia cursi de turno: no hacen falta para reforzar el viaje y las motivaciones del rol central.

Aquí la heroína tiene que encontrarse a sí misma y hallar razones para seguir adelante en un mundo más complejo. La guerra Kree-Skrull se desarrolla con diversos planteamientos muy jugosos y expuestos con bastante sutileza a veces. En el primer acto no tenemos la típica escena de acción que suele introducir al enemigo, sino que nos presentan un mundo que le queda grande a la protagonista. Política, guerra, terrorismo, condicionamiento del soldado, espionaje, agendas secretas… La ambigüedad moral y la confusión que sufre Vers es tal, que en mi sala había niños que se preguntaron en varias ocasiones quiénes eran los malos. Y creo que hay bastantes adultos que esperaban peleas y espectáculo sin más y no han visto el rico panorama.

Cuando acaba en la Tierra, saliendo de su zona de confort, su mundo empieza a tambalearse. ¿Y si todo lo que me han enseñado es mentira? En su odisea tropieza con otro que está despertando a lo que tiene que ofrecer el universo: Nick Furia. Por muy carismático que fuera, siempre ha quedado en un lugar secundario, sin ahondar en su vida y pensamientos más allá de su trabajo. Ahora gana presencia, mostrando una cara más humana y formando con Carol Danvers una pareja digna de ver en acción.

La aventura resultante está entre el cine de superhéroes, la distopía y lo bélico, y para rematar tiene un toque feminista muy bien hilado, sin el tono machacón o torpe de otras propuestas recientes (Los últimos Jedi -2017-, Wonder Woman -2017-, Cazafantasmas -2016-). Con lo básico hacen de Carol Danvers un personaje femenino modelo al que admirar: fuerza interior, independencia, capacidad de superación en un mundo que por ser mujer te pone trabas extra. La escena que resume cómo se ha estado levantando y plantando cara toda su vida para llegar hasta donde está es de las mejores que ha dado el cine de superhéroes: no te bastan los superpoderes, sino que dependes principalmente de la confianza en ti mismo y del coraje para luchar contra las injusticias.

Brie Larson, además de tener una energía contagiosa, está muy bien en un rol más exigente de lo que suele verse en este ámbito. En su gesto e incluso en sus movimientos se observa el cambio gradual: la convicción ciega del fanatismo inicial, las dudas cuando su mundo se resquebraja, y finalmente la seguridad y determinación cuando con plena libertad elige su destino. Samuel L. Jackson aprovecha muy bien el tiempo extra, tanto por su gran personalidad y la química con Larson como porque se mete muy bien en la piel de una versión más joven: sin la obsesión y las cargas de la Iniciativa Vengadores es más jovial y abierto. Cabe señalar que tiene el rostro rejuvenecido por ordenador, pero está tan bien hecho que no te saca del personaje, salvo en un par de escenas en que aparece corriendo y parece que se va a morir, donde deberían haber usado un doble, que el actor tiene setenta años ya.

En los secundarios tenemos diversos soldados que son a la vez extensión de la guerra y víctimas de la misma, algunos con su momento de bajeza o de redención. Aun así, quizá podían haberles dado algo más de entidad a los acompañantes de Yon-Rogg, y en especial a Korath (Djimon Hounsou) y Ronan (Lee Pace), por eso de haberlos visto ya en Guardianes de la galaxia, pero claro, no hay tiempo para todo. Parece que hay una escena eliminada donde Ronan interactúa algo más con Rogg y Vers; me pregunto qué problema habría con ella. Más destacable resultan Maria Rambeau, la compañera militar de Carol Danvers, y su hija, que son un estupendo nexo con la humanidad y su pasado, y desbordan simpatía y complicidad con ella. En cuanto a intérpretes, Lashana Lynch (Rambeau) me ha parecido que cumple por los pelos y es el encanto del personaje lo que la salva; Ben Mendelsohn (Talos) es un actorazo que da gusto ver, pero la verdad es que empieza a cansar el tenerlo como malo en todas las películas de los últimos años; y Jude Law (Yon-Rogg, aunque dicen su nombre de pasada y es difícil quedarse con él) va por el mismo camino, estando encasillado ya en el tipo de gesto encabronado, así que en su personaje sí me carga un poco.

Aunque tenga una personalidad propia, la cinta también mantiene el sello de la serie, con multitud de referencias culturales e internas y humor bien medido. Por si no fuera suficiente con el homenaje en los créditos, Stan Lee se lleva un cameo con chiste sobre Mallrats (Kevin Smith, 1995) que resulta muy emotivo. La inmersión en los noventa es total, con multitud de detalles (empezando por la camiseta de Nine Inch Nails), una buena selección musical y chistes tronchantes; atención al momento del ordenador cargando lentamente. Y los guiños a la saga, como Coulson o el ojo de Furia, son divertidísimos.

A estas alturas no iban a sorprendernos con malos efectos especiales, y aunque no hay grandes despliegues como en otros episodios, funcionan de maravilla, destacando que ha dejado constancia de que el rejuvenecimiento facial aguanta en el tipo en un protagonista principal, con lo que seguramente veremos esta técnica en más películas. Sin ir más lejos, Martin Scorsese está rodando así parte de su último trabajo. Y la música es bastante buena: Pinar Toprak ha cumplido de sobras en su salto a la primera división, codeándose de tú a tú con Alan Silvestri en estilo y calidad; y si alguno pensaba que la eligieron por ser mujer, habrá callado muchas bocas.

Sin embargo, los autores no terminan de explotar todo el potencial latente. Parece que en el esfuerzo de mezclar tantas cosas y salir airosos con un relato fluido y ameno se han dejado sin pulir algunos pasajes de transición y acción, sobre todo en lo visual. No puedo dejar de pensar que en manos de alguien con el talento de James Gunn esta propuesta podría haber sido memorable, pero Anna Boden y Ryan Fleck se quedan a medio gas. Eso sí, hay que aplaudir el buen talante de los productores de la serie, capaces de buscar autores poco conocidos pero con potencial y darles bastante libertad creativa; como ejemplos de lo contrario que resultaron en desastres tenemos The Amazing Spider-Man, la serie DC y la deriva (esperemos que temporal) de La guerra de las galaxias (Han Solo a la cabeza).

En lo argumental, podría haber ganado bastante con un acto central más elaborado. El choque cultural y de personajes en la Tierra se despacha con unos pocos chistes, efectivos pero sin más trascendencia, y la investigación sobre el pasado de Danvers tiene partes que donde pierde fuerza dramática e intriga, cuando precisamente debería destacar en esos factores. La entrada en el complejo del proyecto secreto es un bache importante. Todo parece muy fácil, las revelaciones llegan sin mucho esfuerzo ni sensación de peligro, y las peleíllas en los pasillos del archivo no ayudan, porque parecen forzadas. Estas últimas señalan el otro problema: en lo visual se queda un peldaño por debajo de lo que suele ofrecer la serie. La incursión inicial que presenta el trabajo de los soldados tiene un escenario sugerente, pero no aprovechan la intriga y el espectáculo como para impresionar; la lucha en el metro está bien, pero la falta de originalidad y ambición pesa; las peleas en las instalaciones secretas son caóticas y repetitivas, ni se ve nada ni emocionan; los duelos de aeronaves podría haberse aprovechado mejor. No es hasta el final, con Danvers convertida en Capitana Marvel, cuando dan rienda suelta al aspecto visual en un clímax breve pero espectacular.

Alerta de spoilers: En adelante destripo a fondo. —

He visto alguna queja porque Marvel no ataque la nave de Ronan. En realidad solo destruye una de las varias naves que llegan, y las razones me parecían bien claras. Ella no tiene por qué saber que hay a bordo un alto mando de los que promueven la guerra, y si su intención es precisamente luchar por acabar con la injusticia de la misma, no es plan de cargarse a miles de soldados que serán tan pringados como ella antes de despertar. Además, dejarlos ir transmite el mensaje de que la Tierra está protegida.

La escena en casa de Maria me ha gustado bastante. La parte inicial de Carol descubriendo su pasado es previsible, pero el toque humano se aprovecha bien. Sin embargo, cuando llegan los Skrull se juega con la confusión de los personajes, la tensión del momento y el humor muy bien, logrando que una de las escenas clave sea emocionante sin acción alguna y en un escenario bastante limitado. Por cierto, ¿tengo la mirada sucia o se intuye una relación homosexual entre Maria y Carol?

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Serie Los Vengadores:
Iron Man (2008)
Iron Man 2 (2010)
Thor (2011).
Capitán América: El primer Vengador (2011)
Los Vengadores (2012)
Iron Man 3 (2013)
Thor: El mundo oscuro (2013)
Capitán América: El Soldado de Invierno (2014)
Guardianes de la galaxia (2014)
Los Vengadores: La era de Ultrón (2015)
Ant-Man (2015)
Capitán América: Guerra Civil (2016)
Doctor Strange (2016)
Guardianes de la galaxia Vol. 2 (2017)
Spider-Man: Homecoming (2017)
Thor: Ragnarok (2017)
Black Panther (2018)
Los Vengadores: La guerra del infinito (2018)
Ant-Man y la Avispa (2018)
-> Capitana Marvel (2019)
Los Vengadores 4 (2019)
Spider-Man 2 (2019)
Guardianes de la galaxia Vol. 3 (2020)

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Los Vengadores


The Avengers, 2012, EE.UU.
Género: Acción, superhéroes.
Duración: 143 min.
Dirección: Joss Whedon.
Guion: Joss Whedon. Stan Lee y Jack Kirby (cómics).
Actores: Robert Downey Jr., Chris Evans, Scarlett Johansson, Mark Ruffalo, Chris Hemsworth, Jeremy Renner, Tom Hiddleston, Clark Gregg, Cobie Smulders, Stellan Skarsgård, Samuel L. Jackson, Gwyneth Paltrow.
Música: Alan Silvestri.

Valoración:
Lo mejor: Todo: el sentido del espectáculo y el dominio narrativo del que hace gala Joss Whedon desde el guion (confección de personajes, diálogos, trama) a la puesta en escena (impecable, sobre todo en el manejo de efectos especiales).
Lo peor: Nada de la película. Lo de siempre: que por el género no se considera cine de primera división, cuando da un varapalo tremendo a todas las nomidadas a los Oscar de su año, igual que el El Caballero Oscuro en el suyo.
Mejores momentos: El interrogatorio de Viuda Negra a Loki, la tensión en en laboratorio del helicarrier, el ataque al mismo, y prácticamente todos los capítulos de la batalla final.
La escena: En la batalla, la cámara yendo de un héroe a otro.
El título: Paso de ese cutre título con la marca insertada: “Marvel Los Vengadores”.
Las frases:
1) -Thor: Cuida lo que dices. Loki perdió la razón, pero es de Asgard, y es mi hermano.
-Viuda Negra: Mató a ochenta personas en dos días.
-Thor: Es adoptado.
2) -Capitán América: Lo único por lo que realmente peleas es por ti mismo. No eres del tipo que decide sacrificarse, que se tira sobre el alambre para que los demás pasen sobre ti.
-Iron Man: Creo que yo sólo cortaría el alambre.
3) -Loki: Tengo un ejército.
-Iron Man: Nosotros tenemos a Hulk.

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Joss Whedon fue el elegido para desarrollar la que probablemente era la película de superhéroes más esperada de la historia, y para poner las cosas más difíciles se enfrentaba a una producción realmente complicada. Primero, es un capítulo crucial en la serie Marvel, el final de un ciclo y la transición hacia otro, algo así como el esperado final de una temporada. Segundo, tenía que reunir a muchos personajes, darles a cada uno su parte para que no queden deslucidos, montarse una trama que causara un mínimo de impresión y, sobre todo, encontrar la forma de hacer que toda la mezcla fuera no sólo entretenida, sino más espectacular que todos los capítulos previos, porque si no probablemente no satisfaría a gran parte del público. Marvel se jugaba un montón de dinero y prestigio, y Whedon prácticamente su futuro en el negocio.

Sin duda este realizador presentaba cualidades de sobra como guionista, pero el tamaño y complejidad del proyecto, sobre todo en el apartado de dirección, parecía demasiado para quien en su salto al cine con Serenity se había quedado tan corto en comparación con sus logros en televisión y cómic. Como guionista, ya desde Buffy, la Cazavampiros (1997) y su hermana Ángel (1999), mostraba una especial sensibilidad a la hora de construir personajes que resultan muy verosímiles y complejos indistintamente del entorno donde los sumerja, y también quedó claro que en eso último no fallaba tampoco, pues se montó un universo particular muy interesante. En Firefly (2002), cancelada por los patanes de la cadena Fox, su madurez quedó patente al lograr en tan pocos capítulos una serie mucho más sólida y fascinante que las anteriores. Por si fuera poco, en todas esas producciones deslumbró como director en los episodios que dirigió, mostrando una visión artística única en televisión. Y finalmente el otro gran argumento a su favor es que en su trabajo como escritor de cómics marcó una época con Atonishing X-Men (2004), considerado por muchos una obra maestra.

Pero como señalaba, en su paso al cine no estuvo a la altura de lo esperado. Serenity (2005), intento de resucitar y a la vez darle un final digno a Firefly, resultó algo irregular e insatisfactoria tanto en escritura como en dirección, aunque es cierto que esto no pareció importar mucho, porque tuvo bastante éxito entre el fandom. ¿Estaría Whedon entonces a la altura de un proyecto muchísimo más ambicioso y con mucha más expectación sobre él? Yo la verdad es que tenía serias dudas. Pero el resultado fue superior a cualquier predicción y expectativa, tanto en calidad como en taquilla. Y de buena nos libramos, porque el guion original corrió a cargo de Zak Penn, autor de la innombrable El increíble Hulk. Con críticas entusiastas y el clamor del público, Los Vengadores llegó a 1.500 millones de dólares de recaudación, convirtiéndose en la tercera película más taquillera de la historia hasta el momento y asegurando así la continuidad de la serie Marvel en su momento más crítico, así como confirmando a Whedon tanto para la siguiente entrega (Los Vengadores: La era de Ultrón) como para, supongo, cualquier otra producción que quiera realizar.

Whedon estuvo inspiradísimo, todas sus cualidades están presentes en su máximo esplendor. El dibujo de los personajes es exquisito, cada uno tiene su hueco y momento estelar sin pisarse unos a otros en carisma y relevancia, quedando claras sus personalidades, sus puntos fuertes y débiles y su evolución a lo largo de los acontecimientos. Brillan cómo no los diálogos ingeniosos con su característico sentido humor, destacando estos en las numerosas escenas donde se reúnen varios protagonistas. Whedon explota aquí otra de sus grandes habilidades, la de soltar una o dos frases que reúnen todo lo necesario para darle sentido y gran fuerza a una escena: describen al personaje y su situación, dan réplica a otro personaje, y la vez son un chiste muy fino. Por ejemplo, en la sublime secuencia en el laboratorio donde la tensión está al máximo tenemos un sinfín de estos diálogos, como aquel entre el Capitán e Iron Man que remarca el clima de la situación, el pique personal, las características de ambos implicados… y encima es tronchante:

-Eres un gran hombre con un traje de armadura. Quita eso y, ¿qué queda?
-Genio, multimillonario, galán, filántropo.

La narración posee un ritmo ejemplar donde se combinan a la perfección las escenas íntimas (sin miedo a recesos explicativos, como la conexión entre Viuda Negra y Ojo de Halcón), se expone la trama principal, esto es, las intrigas de Loki (mostradas de forma que sean inteligibles y a la vez no parezcan facilonas: no se toma por tonto al espectador), y se abordan las indispensables escenas de acción. Montarse varios clímax de acción donde tengan su hueco casi todos los personajes, evolucionen sus motivaciones y a la vez crezca la trama, no está al alcance de muchos, pero Whedon casi lo hace parecer fácil. Hay tres grandes momentos así: la captura de Loki, la lucha en el helicarrier y la larga batalla final, todas resueltas con una pericia pasmosa. El truco que usa Whedon para ello es genial. Era inevitable centrarse en la formación del grupo de Los Vengadores, no en vano es el argumento de la película, pero lo exprime al máximo manteniendo al villano como otro personaje principal y haciendo que su plan sea precisamente atacar las relaciones y puntos débiles de los Vengadores. Así, no hay una sola escena desaprovechada, todo instante tiene a los protagonistas como objetivo.

Obviamente para que todo esto funcionara no bastaba tener un buen guion, aunque esa es la base imprescindible. En la puesta en escena Whedon también está impecable a pesar de que también se enfrentaba a grandes retos. El tamaño de la producción y la cantidad de efectos especiales no acobardaron al realizador, que se monta un filme colosal donde el dinero luce tanto como el talento. El tono es clasicista, no se inclina por artificios (cámara en mano o alguna otra filigrana) más allá de usar mucho tráveling y movimiento sutil constante para dar dinamismo. Sólo en los momentos de acción más aparatosa se permite algún vacile, como aprovechar los efectos especiales a lo grande en la escena del helicarrier y con ese plano secuencia que recorre a todos los Vengadores en plena batalla final. En esas luchas se discierne sin problemas lo que está ocurriendo, se maneja bien la tensión y sobre todo el sentido del asombro, amén de lo ya comentado: siempre se ruedan con el componente dramático y personal como núcleo de la escena. Como los efectos especiales son perfectos (atención a la recreación de la ciudad, donde prácticamente todo es digital y no se nota nada), el espectáculo resultante es de los que hacen época, de los que te dejan clavado al asiento por muchas veces que veas la película.

Como puntilla final tenemos un reparto que ya tiene cogido el tono a sus personajes gracias a las películas previas. Sólo Mark Ruffalo es novato en su Banner/Hulk, pues sustituyó a Edward Norton, un cambio que vino bien para separar ese engendro de El increíble Hulk de la serie Marvel buena, quien a su vez sustituyó a Eric Bana de la llamativa Hulk de Ang Lee que pretendieron borrar con tan lastimero resultado. Y Ruffalo está a la altura, de hecho sorprende porque con tan sólo su pose y mirada define al personaje: intenta estar tranquilo pero se lo ve alerta para esquivar cualquier motivo de estrés. Los demás están como es esperable estupendos: Robert Downey Jr. se ha apropiado de Iron Man de tal forma que será complicado si algún día quieren cambiarle el rostro, Chris Evans creció un montón como actor desde la nefasta Los Cuatro Fantásticos y consigue captar el estilo inocente pero decidido del Capitán América muy bien, Scarlett Johansson destila sensualidad a la vez que logra un personaje que se nota afligido por un pasado convulso, Chris Hemsworth quizá queda algo por debajo del resto pero cumple de sobras, y Tom Hiddleston como Loki vuelve a estar genial como villano con gran personalidad y un clásico pero efectivo conflicto interno. Los secundarios tienen buen nivel, por ejemplo Jeremy Renner como Barton/Ojo de Halcón tiene pocas escenas complejas pero se esfuerza como si fuera el actor principal.

Sólo podría encontrar algún aspecto negativo si afino mucho, y son recursos narrativos exigidos por la simplificación y reducción de la trama en favor de otras cosas más necesarias. Tenemos el efectillo con ojos de los personajes convertidos o hipnotizados por Loki, un truco facilón para señalar su posición en el tablero, o lo conveniente que resulta que los chitauri se desconecten al perder su nave nodriza, dos recursos que se perdonan como se perdona que los indios no disparasen a los caballos en La diligencia. Un poco más discutible es que Hulk, supuestamente incontrolable y temible, en la batalla se comporta bastante bien, atacando sólo a los malos; supongo que se puede justificar con que el poder dirigir y explotar su ira en otro objetivo le evita pagar su berrinche con los más allegados. Fallos gordos sólo veo uno en que nadie suele fijarse, un cliché que me pone de los nervios: los soniditos innecesarios, las pantallas y otros objetos que hacen ruidos absurdos. ¿Pero por qué el destornillador con el que Stark pincha a Banner hace un sonido de chisme electrónico? No tiene ni pies ni cabeza. Y hay unos pocos así: un minúsculo micrófono que debe pasar desapercibido, con su pipipipi; una flecha que debe ser ligera, con sistema de luces y pipipipi. ¿Por qué una producción tan profesional cae en estas tonterías?

Sólo me queda exclamar: ¡qué barbaridad de película! Qué lección de cine a todas esas bazofias del género que nos hemos tragado durante años, donde sólo algunas honrosas excepciones destacaban (Spider-Man 2, Hulk), y también al cine comercial en general. Es la última gran muestra de que se puede hacer cine de calidad que venda bien, cine de entretenimiento que deje entrever profesionalidad y estilo, e igualmente pone de manifiesto que no es necesario recurrir al drama profundo y trascendental (como El Caballero Oscuro) para deslumbrar con el género. También es una lección para los productores que, al menos en Marvel, parecen estar aprendiendo: pon un realizador con personalidad e interés y déjalo trabajar sin trabas.

Los Vengadores pone el listón a una altura que parecía difícilmente igualable, de hecho con el tirón consiguió que Iron Man 3 se marcara unos bárbaros 1.200 millones de dólares de recaudación (quedándose a 300 de esta), y eso a pesar de que no estuvo a la altura de lo esperado. Pero por suerte no fue un momento puntual de grandeza, porque la maduración del género ha seguido adelante, como así atestigua la notable Capitán América: El soldado de invierno, o mejor aún, la grandiosa Guardianes de la galaxia, que para mí es incluso mejor que la propia Los Vengadores.

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Serie Los Vengadores:
Iron Man (2008)
Iron Man 2 (2010)
Thor (2011).
Capitán América: El primer Vengador (2011)
-> Los Vengadores (2012)
Iron Man 3 (2013)
Thor: El mundo oscuro (2013)
Capitán América: El Soldado de Invierno (2014)
Guardianes de la Galaxia (2014)
Los Vengadores: La era de Ultrón (2015)
Ant-Man (2015)
Capitán América: Guerra Civil (2016)
Doctor Strange (2016)
Guardianes de la galaxia Vol2. (2017)
Spider-Man: Homecoming (2017)
Thor: Ragnarok (2017)
Pantera Negra (2018)
Los Vengadores: La guerra del infinito (2018)
Ant-Man and the Wasp (2018)
Capitana Marvel (2019)
Los Vengadores 4 (2019)
Spider-Man 2 (2019)
Guardianes de la galaxia Vol. 3 (2020)

Thor


Thor, 2011, EE.UU.
Género: Acción, superhéroes.
Duración: 115 min.
Dirección: Kenneth Branagh.
Guion: Ashley Miller, Zack Stentz, Don Payne, J. Michael Straczynski, Mark Protosevich.
Actores: Chris Hemsworth, Natalie Portman, Tom Hiddleston, Anthony Hopkins, Stellan Skarsgard, Kat Dennings, Clark Gregg, Idris Elba.
Música: Patrick Doyle.

Valoración:
Lo mejor: No se toma en serio ni ambiciona más de la cuenta. El reparto está muy bien elegido.
Lo peor: Su falta de trascendencia le resta algo de fuerza potencial. La ciudad de Thor resulta irreal y los efectos especiales que la recrean son mejorables.
El cameo:Straczynski, escritor de los cómics en épocas recientes y autor del primer guion de la película, aparece como el primer campesino que intenta coger el martillo del cráter.

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En cómic esta historia tan imaginativa (tanto en lo visual como en el argumento) seguramente funcione (no se lo conoce por ser mediocre), porque es un medio distinto y la narración habla de otra manera, pero lo que se veía en los avances de la versión cinematográfica parecían espeluznantes dioses travestidos y ciudades imaginarias horteras que prometían una orgía visual sin pies ni cabeza tipo Batman y Robin, y por extensión la trama tan fantasiosa tenía todas las de resultar irreal o incluso esperpéntica. Se arriesgaron mucho con la película. Creo que en pocas manos podría haber salido algo decente, y tuvimos suerte de que fue puesta en marcha por un grupo de guionistas que supo captar la esencia del cómic puliéndolo para que en el formato de cine no resultara excesivo y un director que supo darle un aspecto bastante tradicional para no resultar una fantasmada visual. Tan solo algunas imágenes de la ciudad tienen ese tono exagerado, irreal, porque era difícil representar semejante mundo y los diseños y efectos digitales no son perfectos (el camino de lucecitas casi resulta ridículo, por ejemplo).

Acertadamente se tomaron la cinta como un pasatiempo inofensivo, optando por un tono distendido con visos de autoparodia muy bien medidos. Se parte de lo básico, es decir, la vieja historia del rey sabio y los dos hijos que esperan heredar el trono, uno el favorito, impetuoso y heroico pero poco dado a pensar, y el otro infravalorado pero inteligente y sobre todo vengativo. El rey los pone a prueba, los antiguos enemigos se presentan de nuevo, un hijo madura y el otro mueve sus hilos para conspirar y llegar al poder. Y en el proceso nos topamos con la Tierra y sus propias historias. La unión de las dos líneas es bastante eficaz, sobre todo porque, y esto para mí supone lo mejor de la película, Thor va de sobrado y el actor Chris Hemsworth lo borda, y la chica babea constantemente ante tal tiarrón (Natalie Portman también está fantástica). El choque de culturas y las atípicas relaciones entre protagonistas ofrecen momentos humorísticos muy logrados.

Siguiendo por la idea de que esto tenía todas las de salirse de madre, me sorprende también que incluso personajes secundarios que podrían haber resultado un risorio sin sentido, como el guardián o los enemigos, ofrezcan atractivo suficiente como para que el conjunto resulte bastante sólido. Sin embargo nos vamos al extremo opuesto, al de que hay roles que se quedan en poca cosa. Obviamente por tiempo no se podía tenerlo todo, y el grupo de amigos de Thor se ve simplificado hasta el punto de que muchos fans se quejaron por su falta de protagonismo y no fans como yo nos preguntemos qué pintan en el relato, qué aportan.

La puesta en escena es como decía tradicional, sencilla, sin tirar de alardes innecesarios en una aventura que de base ya tiene cosas exageradas (la guerra en el mundo de los enemigos funciona correctamente a pesar de su tono casi de dibujos animados). Es evidente que Kenneth Branagh pone el énfasis en la dirección de actores, en sacar partido de los personajes y la química entre ellos, con lo que la alta fantasía queda muy bien dirigida hacia lo personal. Es decir, si te crees a los personaje, si te crees el entorno. El único problema es que aquí también, por tiempo y obligaciones (el género, el no intentar abarcar demasiado para no patinar), se contruye una trama quizá demasiado sencilla: más o menos todo se ve venir.

El más que correcto ritmo, la fuerza de los personajes y la gran labor de sus actores, los estupendos diálogos y unas cuantas buenas escenas consiguen que Thor, sin ser la más llamativa del género, de hecho resulta muy intrascendente, termine siendo un capítulo bastante decente de la serie de adaptaciones de cómics Marvel.

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Serie Los Vengadores:
Iron Man (2008)
Iron Man 2 (2010)
Thor (2011).
Capitán América: El primer Vengador (2011)
Los Vengadores (2012)
Iron Man 3 (2013)
Thor: El mundo oscuro (2013)
Capitán América: El Soldado de Invierno (2014)
Guardianes de la galaxia (2014)
Los Vengadores: La era de Ultrón (2015)
Ant-Man (2015)
Capitán América: Guerra Civil (2016)
Doctor Strange (2016)
Guardianes de la galaxia Vol2. (2017)
Spider-Man: Homecoming (2017)
Thor: Ragnarok (2017)
Pantera Negra (2018)
Los Vengadores: La guerra del infinito (2018)
Ant-Man and the Wasp (2018)
Capitana Marvel (2019)
Los Vengadores 4 (2019)
Spider-Man 2 (2019)
Guardianes de la galaxia Vol. 3 (2020)