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Harry Potter y las Reliquias de la Muerte – Parte 2


Harry Potter and the Deathly Hallows – Part 2, 2011 EE.UU., Reino Unido.
Género: Aventuras, fantasía.
Duración: 130 min.
Dirección: David Yates.
Guion: Steve Kloves, J. K. Rowling (novela).
Actores: Daniel Radcliffe, Rupert Grint, Emma Watson, Ralph Fiennes, Helena Bonham Carter, Alan Rickman, Bonnie Wright, Tom Felton, Jason Isaacs, Evanna Lynch, David Thewlis, John Hurt.
Música: Alexandre Desplat.

Valoración:
Lo mejor: Nada digno que recordar.
Lo peor: Que la saga termine sin volver a ofrecer el buen nivel de su tramo central.

* * * * * * * * *

Tras el fatídico bache cualitativo que sufrió la saga con la errónea idea de mantener a David Yates como director y Steve Kloves como guionista, quienes nos han dado unos títulos finales insípidos y aburridos, no cabía esperar un desenlace de mucho mayor nivel, pero sí tenía esperanzas en que al menos en el aspecto de ritmo y entretenimiento ofreciera algo más digno, pues se trata nada más y nada menos que de la batalla final. Pero no, la cinta se mantiene en la misma línea narrativa apática, torpe, indefinida y aburridísima.

El guion es superficial, incapaz de exprimir el potencial cinematográfico que ofrece la novela (personajes interesantes, aventuras dignas de ver en la gran pantalla, y, en este episodio más que nunca, tensión y sorpresas finales bastante decentes –que bueno, la saga literaria tampoco es una obra maestra-) y sobre todo incapaz de edificar con coherencia y dinamismo lo poco que narra. Como viene ocurriendo desde bastante atrás, la historia que se nos cuenta… casi no se nos cuenta. Se reconocen a los personajes muy bien, pero la trama no hay manera de seguirla si no has leído los libros recientemente. Los objetivos de los protagonistas, los diversos eventos y sus efectos colaterales, las resoluciones de conflictos varios, las sorpresas cruciales para asimilar el desenlace… nada se explica con la claridad suficiente como para comprender qué se está viendo. No se expone claramente qué son los horrocruxes y qué las reliquias, ni por qué quieren destruir unos y de qué demonios va lo otro, ni se atisba sentido alguno en el asunto de las varitas… y claro, todo ello confluye en que la derrota de Voldemort no se sabe por qué ocurre. ¿Cómo puedes terminar una trama de dos horas en un clímax que no resulta inteligible? Sumémosle a todo esto los momentos desaprovechados, los personajes secundarios infrautilizados (¿cómo puede ser que no se nos muestre la muerte de algunos caracteres importantes?) y algún tramo verdaderamente incomprensible (¿pero qué demonios es ese cielo-limbo al que va Potter y qué aporta a la historia?) y el resultado es una amalgama sin pies ni cabeza. Ni siquiera el momento Snape, la mejor parte de la novela, ofrece algo digno de recordar.

Pero de nuevo lo peor de todo es lo que iba diciendo de que como entretenimiento, como película de aventuras de gran presupuesto, no luce lo más mínimo, pues visualmente es bastante monótona. Como dije en anteriores entregas, es triste ver como una saga visualmente arrebatadora en los primeros cuatro episodios ha terminado resultando tan fría y simplona. La puesta en escena de Yates es pobre y plana, y el tono tan oscuro no ayuda lo más mínimo. Todos los planos se componen de la misma forma, la proyección carece de ritmo, dinamismo y vitalidad, y no sé si es también por el director, pero el presupuesto no parece haberse aprovechado como debería, con lo que tampoco tenemos la belleza y capacidad de asombrar esperadas. En el clímax en Hogwarts se esperaba algo grande… y lo poco que nos ofrecen se ve de fondo, de refilón, sin sacar partido alguno de la espectacularidad. Ni siquiera los extraños añadidos funcionan, como esa escena absurda en que Voldemort abraza a Harry y salen por ahí volando, otro momento tan incomprensible como cutre.

Larga y descentrada, fría y aburrida, confusa cuando no completamente ininteligible… Resulta un penoso cierre para una saga que llevaba varias entregas agonizando. Sólo queda lamentarse de nuevo de que tras ese pico de calidad alcanzado con Alfonso Cuarón (El prisionero de Azkaban) y Mike Newell (El cáliz de fuego) los productores no supieran buscarse autores que mantuvieran esa energía y entereza, y peor aún, qué triste que no se dieran cuenta con la primera aportación de Yates que este tipo no valía para una saga tan importante.

Saga Harry Potter:
– 1. Harry Potter y la piedra filosofal (2001)
– 2. Harry Potter y la cámara secreta (2002)
– 3. Harry Potter y el prisionero de Azkaban (2004)
– 4. Harry Potter y el cáliz de fuego (2005)
– 5. Harry Potter y la Orden del Fénix (2007)
– 6. Harry Potter y el príncipe mestizo (2009)
– 7.1. Harry Potter y las Reliquias de la muerte – Parte 1 (2010)
-> 7.2. Harry Potter y las Reliquias de la muerte – Parte 2 (2011)
– 1. Animales fantásticos y dónde encontrarlos (2016)
– 2. Animales fantásticos: Los crímenes de Grindewald (2018)

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Harry Potter y las Reliquias de la Muerte – Parte 1


Harry Potter and the Deathly Hallows – Part I , 2019, EE.UU., Reino Unido.
Género: Aventuras, fantasía.
Duración: 146 min.
Dirección: David Yates.
Guion: Steve Klobes, J. K. Rowling (novela).
Actores: Daniel Radcliffe, Rupert Grint, Emma Watson, Ralph Fiennes, Bill Nighty, Helena Bonham Carter, Alan Rickman, Brendan Gleeson, Bonnie Wright, Tom Felton, Jason Isaacs, Evanna Lynch, David Thewlis, Imelda Staunton, John Hurt, Robbie Coltrane, Timothy Spall.
Música: Alexandre Desplat.

Valoración:
Lo mejor: Cri, cri, cri…
Lo peor: Guion, dirección, ritmo, el actor principal, las eternas malas decisiones de los productores…

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La verdad es que no cabía esperar una mejora sustancial teniendo al frente al mismo guionista torpe (Steve Kloves) y al mismo director tan poco dotado (David Yates), pero al menos los mandamases que la producen sí podrían haberse ahorrado el enorme timo que supone la división en dos partes, pues con una sola película se hubiera ido al grano y por cojones, por aglomeración de tramas y acción, el entretenimiento hubiera estado asegurado. Pero tuvieron que exprimir aún más la saga para obtener más y más millones, que hay que renovar la flotilla de aviones privados y Ferraris, y claro, esta primera parte queda como una introducción de dos horas, con todo lo que eso conlleva: casi nada de contenido y un ritmo casi insoportable.

Y en estas condiciones no se puede entender cómo el guionista no se esforzó (o sí lo intentó pero no lo logró) en dar coherencia, vida y densidad a la historia. La cinta ofrece dos horas de nada, tanta nada que seguramente inspiró a Michael Ende, cuando había en las novelas enjundia de sobra de la que sacar material tangible y atractivo. Para empezar, todo lo que inexplicablemente no se abordó en las anteriores películas, detalles cruciales como que las varitas de Potter y Voldemort son gemelas o presentar debidamente qué son los horrocruxes (por citar los dos más importantes, que hay mucho más), debería haberse dejado bien clarito aquí. Pero las explicaciones, cuando las encuentras entre tanta escena vacía, se limitan a un par de citas o revelaciones soltadas de golpe sin el contexto adecuado, con lo que no se captan bien. Por ejemplo, qué son los horrocruxes y para qué los necesitan se mete de tapadillo en una escena que va de otra cosa, y lo suelta Ron de espaldas, como en segundo plano. ¿Pero qué broma es esta? ¿El argumento central de la película lo expones así? Y el resto de la narración se dedica a personajes vagando por bosques, en una búsqueda que, incluso si has pillado esa frase, no se entiende muy bien de qué va: ¿qué decías que eran los objetos, de dónde salen, por qué están por ahí, cómo esperan encontrarlos y qué esperan hacer con ellos cuando los tengan, por qué se pasan semanas de acampada sin hacer nada, por qué de repente asaltan el Ministerio, cómo dices que vuelve Ron, de dónde sale el elfo, por qué antes usaban escobas y ahora se tele-transportan y por qué unas veces se tele transportan y otras no…?

La lista de interrogantes, vaguedades, tramas mal expuestas y peor desarrolladas es incluso superior a las otras entregas. Un no lector no puede comprender lo que está viendo, y yo no puedo entender que en esas condiciones se pueda disfrutar la película. Yo mismo no tengo la novela fresca en la memoria y lo único que veía eran escenas huecas y eternas puestas en fila, una cantidad enorme de metraje que no me daba contenido, drama, acción. El único acierto es la explicación de qué son las Reliquias de la Muerte, con ese curioso cuento que casi es un corto dentro de la película, pero todo lo demás queda en el aire y no hay manera de hilarlo sin los libros delante.

Tampoco se saca partido alguno de los protagonistas a pesar de que toda la historia se centra casi exclusivamente en los tres chavales. Tanto tiempo en pantalla y no sabemos qué piensan, qué esperan de sus compañeros, qué miedos y motivaciones les asaltan y empujan en sus desventuras. No ayuda que el director sea un completo inútil también a la hora de dirigir actores, pues los deja ahí plantados delante de la cámara sin otra instrucción que recitar el diálogo. Tampoco beneficia que de los tres sólo Emma Watson medio se defienda, porque Rupert Grint da risa y Daniel Radcliffe llega a provocar asco de lo mal que lo hace.

La superproducción no luce lo más mínimo, porque no hay lo que se dice escenas que den para ello. La poca acción con efectos especiales que encontramos se halla en el inicio, con la huida de la casa de Harry, pero entre la infame dirección y los mediocres efectos digitales (como dije en la anterior entrega: ¿cómo narices es posible que visualmente la saga vaya a menos?) el caos resultante resulta casi molesto y desde luego no emociona lo más mínimo. Más allá de eso sólo hay algunos grandes angulares de paisajes entre escenas largas y tediosas de personajes sentados sin hacer nada. No le va el dinamismo y la energía a David Yates, qué se le va a hacer.

La única mejora ostensible es que por fin se han decidido a cambiar al compositor de la banda sonora, dejando al inadecuado Nicholas Hooper de lado y contratando al que parece que será el relevo de John Williams como gran maestro de la música del cine: Alexandre Desplat. Si bien su trabajo no es memorable (y tiene muchas bandas sonoras que sí lo son) desde luego muestra una profesionalidad sin fisuras. Y hablando de Williams, es descarado que Desplat imita su estilo (quizá por imposición), pero como lo hace bien no tengo queja sobre ello.

También debo decir que la película no parece estar dedicada a un público claro. Es un error enorme hacerla tan oscura, no sólo porque es un coñazo ver una cinta tan apagada, sombría y fría visualmente cuando la saga destacaba por destilar magia en cada plano, sino sobre todo porque se supone que es para niños. Y por si fuera poco su nivel de violencia, terror y sangre supera a producciones que se suponen para adultos: me quejo de la poca visceralidad de cintas como Terminator Salvation y esta tiene bastante más… ¡y es no recomendada para menores de siete años! ¿Cómo han conseguido colar algo así? Luego está el tema de que tampoco debería funcionar para los no lectores, por eso de que no se entiende, pero qué más da, es el producto mediático del año, qué digo, de la década, va a arrasar tenga la calidad y estilo que tenga, la gente va a verlo aunque no se entere de nada.

Nada hay para recordar en este bodrio insoportable, salvo los nombres de sus artífices para los maleficios que les queráis lanzar. Es una pena en la mitad de los capítulos de la saga, teniendo tanto potencial, teniendo un presupuesto infinito, un equipo técnico envidiable y un reparto de la hostia, hayan fallado los dos artífices más importantes, el guionista y el director, y más cuando es una serie donde precisamente podían cambiarse. Pero claro, quienes la hayan producido se basaban en un solo criterio: el dinero. Como me pasó con El Señor de los Anillos, me apenas todo lo que pudo ser y no fue, lo cerca que se estuvo en algunos momentos (¡que buena fue El prisionero de Azkaban!) y lo bajo que se cayó en otros. Sólo queda ver si la segunda parte merece la pena como cinta de entretenimiento sin pretensiones, porque esperar algo a estas alturas es absurdo.

Saga Harry Potter:
– 1. Harry Potter y la piedra filosofal (2001)
– 2. Harry Potter y la cámara secreta (2002)
– 3. Harry Potter y el prisionero de Azkaban (2004)
– 4. Harry Potter y el cáliz de fuego (2005)
– 5. Harry Potter y la Orden del Fénix (2007)
– 6. Harry Potter y el príncipe mestizo (2009)
-> 7.1. Harry Potter y las Reliquias de la muerte – Parte 1 (2010)
– 7.2. Harry Potter y las Reliquias de la muerte – Parte 2 (2011)
– 1. Animales fantásticos y dónde encontrarlos (2016)
– 2. Animales fantásticos: Los crímenes de Grindewald (2018)

Harry Potter y el príncipe mestizo


Harry Potter and the Half-Blood Prince , 2019, EE.UU., Reino Unido.
Género: Aventuras, fantasía.
Duración: 153 min.
Dirección: David Yates.
Guion: Steve Kloves, J. K. Rowling (novela).
Actores: Daniel Radcliffe, Ruper Grint, Emma Watson, Jim Broadbent, Michael Gambon, Maggie Smith, Alan Rickman, Julie Walters, Mark Williams, Bonnie Wright, Helena Bonhan Carter, Tom Felton, Evanna Lynch.
Música: Nicholas Hooper.

Valoración:
Lo mejor: Jim Broadbent.
Lo peor: Todo lo demás: dirección, guion, actores jóvenes, música…
El título: Me niego a emplear la horrorosa traducción El misterio del príncipe que se sacaron de la manga los de la editorial en español y patéticamente han mantenido los de la distribuidora.

* * * * * * * * *

¿Pero esto qué es? ¿Por qué cuando la saga debe ir a más, siguiendo las novelas, va a menos? ¿Por qué los directivos y productores tienen tanta fe en un guionista (Steve Kloves) que no consigue rascar más allá de la superficie y un director (David Yates) al que (como al elegido en las primeras entregas, Chris Columbus) le falta muchísima maduración? Así, mientras La Orden del Fénix se salvó por los pelos aquí los fallos de aquella han ido a más y consiguen que Harry Potter y el Príncipe Mestizo sea un despropósito, el peor capítulo de la serie cinematográfica. Y aún así contarán con el mismo equipo para el último episodio, que para colmo ha sido dividido en dos. ¿Por qué, por qué después de este fiasco siguen manteniendo a los mismos realizadores? ¿Sólo ven la taquilla, no son conscientes de cómo cala la adaptación entre el público?

Hay tanto de lo que quiero quejarme que no sé ni por dónde empezar. Como indicaba la cinta ofrece un retroceso en vez de un progreso lógico, tanto en la forma como en el contenido.

La historia de la novela correspondiente (bastante interesante teniendo en cuenta que la saga literaria es poca cosa más allá de un entretenimiento decente) se sigue sólo por encima, omitiendo todo lo jugoso, y lo que podría haber sido una cinta oscura y espectacular resulta una bobada de amoríos juveniles: Hogwarts es un putiferio constante donde no parece haber peligro alguno. Se alargan demasiado cosas obvias, se dan rodeos absurdos, se repiten las mismas ideas constantemente (¿de verdad hace falta recalcar situaciones tan obvias como la atracción entre Ron y Hermione, de verdad hay que sacar un plano de Malfoy en cada escena para que sepamos que está tramando algo?). En resumen, se opta por un tono demasiado adolescente donde falta una historia tangible, una narración sólida que exprimiera toda la aventura y los misterios latentes en la novela.

La anterior entrega fue convertida en una comedia tontorrona pero al menos no recortaba nada realmente importante, era entretenida y tenía unos cuantos instantes dignos de mención, pero en esta se avanza a través de escenas inconexas e incoherentes. Las injustificables dos horas y media de metraje se hacen eternas, y por fin, cuando llegamos al tramo final, de gran fuerza y espectacularidad en el libro, todo sucede de forma tan rápida y superficial que sólo queda soltar un “¿y ya está, tantos minutos para tan poca cosa?”.

Aparte de los negligentes recortes en la trama hay un agujero de guion notable: no sé por qué tanto empeño en el recuerdo del profesor Slughorn (un estupendo Jim Broadbent) si es irrelevante para la historia, pues es exactamente lo que Dumbledore está haciendo y dicha información no supone revelación alguna ni es una pista que permita hallar los objetos (sobre los que no se explica casi nada, pues toda esa parte por desgracia se salta). Y por favor, que alguien me explique el sentido de la escena del ataque a la Madriguera, un drástico e innecesario cambio respecto al original. Y qué penosa la escena revelación del Príncipe Mestizo: “¡Yo soy el príncipe, síii, enfócame más de cercaaa por si alguien no se ha enterado todavíaaa!”.

El mediocre director ya se notaba limitado en La Orden del Fénix, pero aquí anda perdidísimo. La cinta está rodada de forma tan plana e impersonal que parece un telefilme de alto presupuesto. Todos las escenas se ruedan de la misma forma: planos medios (algunos demasiado alejados) y fijos y actores inertes recitando diálogos sin chispa. Y ésa es otra: no sabe dirigir a los actores. ¿Pero en qué cabeza cabe que una escena se puede construir con tipos que se quedan de pie balbuceando tonterías? ¿Dónde está el dinamismo, la vida? Es una de las superproducciones peor rodadas que he visto en mi vida.

Hablando de superproducción, volvemos a lo de que parece un retroceso en vez de un avance: los efectos especiales se me antojan bastante inferiores a los de las anteriores películas, de hecho el presupuesto parece ser la mitad que antes, pues no hay nada espectacular, no se encuentra ninguna imagen o escena que sorprenda o emocione por su grandeza visual. Incluso en momentos clave falla: la mítica parte de la cueva y el posterior ataque a Hogwarts son trasladados de forma tan aburrida, tan insípida… y por desgracia no hay más instantes remarcables en este relato.

Un aspecto que me duele mucho, otro error que se arrastra desde La Orden del Fénix y seguirá así hasta el final de la saga, es que el compositor de la banda sonora es totalmente inadecuado: Nicholas Hooper proporciona una partitura vergonzosamente mediocre. ¡Con todos los grandes músicos que podían haber elegido! ¡Qué gran error fue pasar de Patrick Doyle!

Y por último una breve nota sobre los actores. Como es habitual destacan los adultos, pero lamentablemente estas grandes figuras desaparecen en los recovecos de este relato insulso y se les desaprovecha totalmente (en especial a los siempre impresionates Alan Rickman y Michael Gambon), exceptuando al ya citado Broadbent, que sobresale aún más porque está rodeado de críos incapaces de la más mínima expresión (Daniel Radcliffe en concreto resulta incluso una presencia molesta).

Pues nada, lo que ocurre más de la cuenta en Hollywood: qué poco se cuidan a la hora de tratar de conseguir buenos resultados artísticos, cómo se nota que solo importa la pasta.

Saga Harry Potter:
– 1. Harry Potter y la piedra filosofal (2001)
– 2. Harry Potter y la cámara secreta (2002)
– 3. Harry Potter y el prisionero de Azkaban (2004)
– 4. Harry Potter y el cáliz de fuego (2005)
– 5. Harry Potter y la Orden del Fénix (2007)
-> 6. Harry Potter y el príncipe mestizo (2009)
– 7.1.
Harry Potter y las Reliquias de la muerte – Parte 1 (2010)
– 7.2.
Harry Potter y las Reliquias de la muerte – Parte 2 (2011)
– 1. Animales fantásticos y dónde encontrarlos (2016)
– 2. Animales fantásticos: Los crímenes de Grindewald (2018)