El Criticón

Opinión de cine y música

Archivos por Etiqueta: Francis Lawrence

Los Juegos del Hambre: En llamas


The Hunger Games: Catching Fire, 2013, EE.UU.
Género: Acción, fantasía.
Duración: 146 min.
Dirección: Francis Lawrence.
Guion: Simon Beaufoy, Michael Arndt, Suzanne Collins (novela).
Actores: Jennifer Lawrence, Liam Hemsworth, Josh Hutcherson, Elizabeth Banks, Woody Harrelson, Lenny Kravitz, Stanley Tucci, Toby Jones, Philip Seymour Hoffman, Jena Malone, Donald Sutherland.
Música: James Newton Howard.

Valoración:
Lo mejor: Los personajes tienen algo de calidad, el mundo imaginario posee bastante potencial.
Lo peor: Superficial, irregular, aburrida.

* * * * * * * * *

Como la primera parte, esta es una película de quieros y no puedo. Por suerte no espero nada de la saga (no soy lector de las novelas ni fan de la adaptación) y simplemente las veo y las olvido, porque si no me estaría tirando de los pelos por ver tantas posibilidades desaprovechadas. Hay un potencial enorme en todos los elementos de la trama y en todos los personajes, pero nunca termina de emerger del todo. La dictadura, el pueblo a un paso de la hambruna y de la rebelión, el control de la población que se hace a través de los medios de comunicación y los juegos, los personajes planteándose formas de lucha, el complot del que Katniss es una herramienta más… Todo se queda en la superficie, porque se difumina unas veces o se pasa descaradamente de ello otras.

Metraje hay de sobra, pero el guion nunca parece ser capaz de concretar y ahondar e ir al grano. Se pierde en cosas triviales y dedica demasiado tiempo a exponer cosas evidentes. Una escena magistral de un viejo ejecutado es un gran ejemplo de lo alto que podría llegar el relato, un listón que olvida en un trajín de intrascendentes viajes, cansinos lloriqueos de los protagonistas, romances simplones y apariciones en la tv demasiado largas, por no mencionar que se fuerza demasiado el tono juvenil, con el cansino triángulo amoroso.

Y de nuevo el paso al juego rompe el poco ritmo que había, pues deja de lado una trama política con algo de contenido para ir a una aventura de supervivencia anodina. Igual que en el primer capítulo la estancia en el juego (supongo que heredándolo de la novela) es incapaz de mostrar algo emocionante y complejo, ofreciendo un viaje desganado donde los pocos recursos que ofrece son bastante tramposos y rebuscados: en vez de reforzar el prometedor conflicto entre personajes y la lucha contra la hostil naturaleza, tenemos triquiñuelas tecnofantasiosas que parecen improvisadas.

Para colmo, la evolución respecto al episodio precedente es mínima. Se ve que Katniss ha cambiado bastante, de hecho, es un buen rol central, pero la trama es exactamente la misma, paso por paso, capítulo por capítulo. Sabiendo que iba ser una historia apenas cambiada por los nuevos puntos de vista de la protagonista podrían, qué digo, deberían haber aprovechado para dar más entidad a los correctos pero mejorables personajes secundarios y sobre todo al entorno, a la exposición y desarrollo del universo. ¿Sabemos algo nuevo del mundo tras otras dos horas y media de película, o ha cambiado este lo suficiente como para ofrecer nuevos horizontes narrativos? Nada de nada. Tan solo el epílogo va un paso más allá. Así pues, parece un remake realizado con más presupuesto. Y se nota en la ambientación (la ciudad y la selva son bastante espectaculares), pero no en la puesta en escena, que es bastante normalita.

Como la primera parte, resulta demasiado irregular, larga, pesada y poco emocionante a pesar de prometer mucho. Como suele ocurrir, esto no es problema para que la taquilla reviente, pues el público ya está acostumbrado a tener el listón muy bajo.

Saga Los Juegos del Hambre:
Los Juegos del Hambre (2012)
-> Los Juegos del Hambre: En llamas (2013)

Anuncios

Soy leyenda


I Am Legend, 2007, EE.UU.
Género: Suspense, ciencia-ficción.
Duración: 101 min.
Dirección: Francis Lawrence.
Guion: Mark Protosevich, Akiva Goldsman, Richard Matheson (novela).
Actores: Will Smith, Alice Braga, Charlie Tahan.
Música: James Newton Howard.

Valoración:
Lo mejor: La dirección de Francis Lawrence, eficaz en todo momento, la sobria interpretación de Will Smith.
Lo peor: El forzado tono católico en la parte final. Y sobre todo, la equivocada elección de crear los zombis/vampiros con efectos digitales (de resultados muy mediocres) en vez de con personas maquilladas.
La pregunta: ¿Por qué los perros se pueden contagiar y el resto de los animales no parece hacerlo?
Mejores momentos: El protagonista en pos de su perra en un edificio a oscuras.

* * * * * * * * *

En Soy leyenda asistimos a las difíciles aventuras del último superviviente de una plaga que ha acabado con toda la humanidad exceptuando a una pequeña parte que ha sido convertida en algo parecido a animales que no soportan la luz de Sol. De forma parecia al Náufrago de Robert Zemeckis (2000) el eje de la narración es este único personaje cuya integridad psíquica se ve cada vez más afectada por la situación extrema de soledad y peligro en que se encuentra. No trato de comparar a Will Smith con Tom Hanks, pero lo cierto es que su papel en esta cinta es exquisito. Los miedos del protagonista, la tensión constante sobre sus hombros y la desesperación y locura en las que va cayendo son mostrados a través de una interpretación digna de ser recordada, sobre todo teniendo en cuenta durante casi toda su carrera Will Smith ha estado anclado en insulsos personajes de comerciales cintas de acción (hay pocas excepciones, como Seis grados de separación -1993-) hasta que nos sorprendió con el reciente giro hacia del drama de En busca de la felicidad (2006).

El otro gran hallazgo de la función es la correcta labor de Francis Lawrence, quien dirigió anteriormente la simplona pero entretenida Constantine (2005). El guion es sencillo, nada sorprendente y quizá con algún desliz (¿los perros se pueden contagiar pero el resto de animales no?, y no queda claro cómo llega la superviviente si se supone que Manhattan ha sido aislada derribando los puentes), pero Lawrence lo exprime al máximo y consigue que la cinta mantenga expectación y tensión a pesar de su ritmo pausado y de su único personaje. Los escasos cien minutos que dura (algo nada común hoy día) están aprovechados con sabiduría y se hacen cortísimos, y hay varios clímax fantásticos, ya sean en el drama, la intriga o la acción: los impresionantes planos de la ciudad desierta, que son numerosos y muy realistas; el protagonista buscando a su perra en un edificio a oscuras en el que en cualquier esquina puede encontrarse un grupo de los sanguinarios monstruos, escena donde el uso del sonido y la iluminación es muy acertado; la trampa en la que cae y de la que tiene que librarse antes del anochecer; y sobre todo, alguna tragedia y sorpresa que prefiero no destripar.

El gran error de la cinta es una elección que me resulta incomprensible (y veo que en Internet está siendo muy comentada por los espectadores), la de crear a los humanos mutados de forma digital en vez de con actores maquillados cuando claramente no era necesario recurrir a la informática. Tendrían que haber sido efectos especiales muy buenos para resultar creíbles, y no es el caso, pues son prácticamente ridículos. El enfrentamiento entre el protagonista y un líder vampiro que muestra algunos vestigios de inteligencia queda desvirtuado por culpa de lo cutre que resulta visualmente dicho enemigo.

Otro aspecto que me molestó ligeramente es su descarado tono católico. Empieza de forma disimulada, dándole importancia a la familia tradicional a través de los relamidos pero eficaces recuerdos del protagonista, pero en el último tramo adquiere un tono mesiánico excesivo y bastante forzado con el tema de la cura y los demás supervivientes. El impactante final (semejante al de la versión con Charlton HestonBoris Sagal, 1971-) y el bonito epílogo (nada que ver con la novela, por lo que algunos lo critican dura e injustamente) se bastaban solos para hablar del sacrificio y la esperanza, todo el rollo místico de visiones y revelaciones sobraba por completo. Es una pena que todos los dilemas éticos y los grandes discursos que podrían haberse incluido se limiten a ser una burda oda por la Fe en el Dios cristiano.

Quitando este mensaje algo tontorrón Soy leyenda funciona muy bien como un entretenimiento intrascendente, que es lo mínimo que espero de una película, pero tiene una factura muy buena y una interpretación estupenda, con lo que gana varios puntos extras. Está suponiendo una gran decepción porque mucha gente va con la idea de ver un clásico de la ciencia-ficción literaria adaptado al cine sin perder una gota de calidad, cuando no es más que una versión muy, muy libre de la obra de Richard Matheson. Otros van esperando una cinta de acción (los tráileres engañan bastante, como suele ser demasiado habitual) y les ocurre más o menos lo mismo. En cambio, quien vaya con la mente abierta dispuesto a disfrutar de un entretenimiento pasajero y sin intenciones de fulminarlo por no ser lo que esperaba quizá se lleve una sorpresa tan grata como la que ha obtenido un servidor.