El Criticón

Opinión de cine y música

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El mayordomo


The Butler, 2013, EE.UU.
Género: Drama.
Duración: 132 min.
Dirección: Lee Daniels.
Guion: Danny Strong, Wil Haygood.
Actores: Forest Whitaker, Oprah Winfrey, David Oyelowo, Cuba Gooding Jr., John Cusack, Terrence Howard, Lenny Kravitz, James Marsden, Vanessa Redgrave, Alan Rickman, Liev Schreiber.
Música: Rodrigo Leao.

Valoración:
Lo mejor: Si vacías tu cerebro, entretiene. Los actores están bien.
Lo peor: Tan edulcorada que indigesta, tan milimétrica que resulta enormemente predecible.

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El mayordomo es un clásico producto hollywoodiense hecho a medida para conmover al público blandengue y ganar Óscares, que ya sabemos que son muy amigos de las historias de superación facilonas y las lecturas históricas monocromáticas. Las típicas críticas compradas repiten las típicas frases cansinas como “veraz, conmovedora y sincera”… Pero resulta que es precisamente lo contrario. Es maniquea, es sensiblera y es sensacionalista. Rebosa de mensajes simplones excesivamente remarcados, sentimentalismo barato, clichés cansinos, personajes arquetipo…

El ensalzamiento patriótico es cargante, con ese tono a lo Forrest Gump donde el humilde y atontado protagonista se ve metido sin quererlo y sin mover un dedo en todos los eventos importantes de unas cuantas décadas (varias presidencias –Nixon y Kennedy a la cabeza- y sus problemas). Sí, sirve para retratar el movimiento social de los negros en busca de igualdad y respeto, pero esto se podía abordar perfectamente sin necesidad de forzar tanto la grandeza de la situación, sin perseguir un relato tan pretencioso. La idealización de los presidentes es una manipulación flagrante (tan endiosados que parecen caricaturas), porque la historia muestra solo una cara, la que el guionista y director quieren para motivar los sentimientos del espectador. Como consecuencia, la enseñanza histórica y moral resultante es empalagosa. El drama familiar resulta también superfluo, con problemas triviales que son mostrados como si del fin del mundo se tratase. Los personajes, unidimensionales y con diálogos tan básicos que resultan bastante falsos. Así pues, la maduración final del protagonista no podría ser más previsible y forzadamente tierna.

Tiene un par de momentos intensos, como la violencia psicológica y física a la que son sometidos los jóvenes afroamericanos por atreverse a romper las reglas injustas, donde destaca la escena del restaurante, pero no ofrecen nada nuevo, son una lectura muy básica de hechos de sobra conocidos. Lo único realmente llamativo es que desfilan ante nuestros ojos un puñado de buenos actores y ninguno defrauda, aunque Forest Whitaker tiene papeles mucho mejores, y por suerte la campaña publicitaria empeñada en sobrevalorar su labor no ha causado mucho impacto.

Aunque es entretenida (el ritmo es fluido a pesar de los saltos temporales), vistosa (correcta puesta en escena) y ligera (superficial equivale también a poco densa, es decir, fácil de ver), El mayordomo está encasillada en unos patrones demasiado gastados y previsibles, ahogada en un tono maniqueo y endulzado hasta provocar vergüenza ajena en no pocas ocasiones. No hay lugar a la reflexión, porque todo te lo dan machacadito. Como le ocurre a Dallas Buyers Club, se opta por lo fácil y cobarde, construyendo una fábula tramposa que te dice exactamente cómo debes pensar y sentirte, sin enseñar realmente a pensar y plantearse las cosas por uno mismo. Solo los espectadores impresionables podrán emocionarse con este cuento tan simplista… y me temo que son legión, lamentablemente, de hecho, he leído sobre salas llenas de aplausos y lágrimas.

A pesar de ser un telefilme con ínfulas de grandeza, hay gente que se sorprende de que no sea una de las favoritas en los Oscar. Yo me alegraría de que Hollywood por una vez no hubiera caído tan bajo, pero resulta que han optado por nominar a Dallas Buyers Club, que es lo mismo, es venderse al cine prefabricado y a la fábula maniquea. Al menos, El mayordomo no es descaradamente mentirosa, solo manipuladora, y aunque sea resumida y cocinada alguna lección de historia dejará en el espectador.

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X-Men 2


X2, 2003, EE.UU.
Género: Superhéroes.
Duración: 133 min.
Dirección: Bryan Singer.
Guion: Michael Dougherty, Dan Harris, David Hayter, historia de Bryan Singer, David Hayter y Zal Penn.
Actores: Patrick Stewart, Hugh Jackman, Ian McKellen, Halle Berry, Famke Janssen, James Marsden, Anna Paquin, Rebbeca Romijn, Brian Cox, Alan Cumming, Aaron Stanford, Shawn Ashmore.
Música: John Ottman.

Valoración:
Lo mejor: Los personajes están medianamente bien tratados. La dirección de Bryan Singer.
Lo peor: En el fondo está limitada a la típica historia de buenos contra malos, con final previsible en la guarida del malo. Y como la primera, sabe a poco.
Mejores momentos: La fuga de Magneto. El sacrificio de Jean.
La curiosidad: El compositor John Ottman también se encarga de realizar el montaje.
La frase: ¿Has intentado no ser un mutante?

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Los personajes y una historia decentilla priman sobre el vacuo efectismo de las superproducciones de acción elementales, aunque en el fondo la trama carga con la limitación de basarse en un cómic: todo se limita a la situación de buenos contra malos y a los escenarios habituales, como la guarida del enemigo. Es raro encontrar algo más en una película de estas características, y la verdad es que ni si quiera lo exijo, pues precisamente ése es su tema. Lo importante es que la historia esté bien contada y tenga buenos personajes y otros alicientes (acción, buenos efectos, dilemas entre superhéroes…) que la hagan atractiva, y que no se caiga en tópicos ni en un relato demasiado convencional. En este género cinematográfico X2 cumple de forma justita, igual que la primera entrega.

No es fácil mantener un reparto tan amplio con personajes que requieren cierta presencia si se les quiere dar profundidad… y aquí es algo necesario ya que trata sobre un grupo de superhéroes y no sobre un individuo en solitario. A pesar de que se centra sobre todo en Lobezno la mayoría de los presentes tienen bien repartida su labor por el metraje y han trabajado bastante bien su psicología, hasta el punto de que secundarios como Pyros y el Hombre de Hielo están bien conseguidos y resulta muy interesante seguir la evolución de ambos hasta que el primero se decanta por el bando de Magneto. Así pues, es una lástima que tanto la relación entre estos dos jóvenes como el resto de personajes no tuvieran una correcta extensión en la tercera entrega.

Pícara ha perdido algo de protagonismo, pero sigue ahí. Es una pena que no hayan aprovechado al máximo el personaje del cómic (que obtiene fuerza y capacidad de vuelo de otro mutante; de hecho, la Pícara más conocida es la que vuela). Tormenta no hace mucho más a parte de mostrar sus poderes, pero no resulta un personaje vulgar. La relación de Jean Grey con Cíclope (y Lobezno de por medio) es algo muy visto, pero no funciona nada mal, aunque desgraciadamente Cíclope tiene tan poca presencia y carisma (esto es cosa del actor) como en la primera parte. Rondador Nocturno está muy bien introducido, y pese a ser muy secundario se alza como uno de los más interesantes del conjunto gracias también a la buena labor del intérprete y al excelente maquillaje. Por otro lado, la Némesis de Lobezno (Yuriko o Dama Mortal) sólo sirve para las escenas de lucha, casi igual que Mística, quien desde el principio de la saga está convertida en una “chica para todo”. Así, en este capítulo también se echa de menos que Magneto tuviera acompañantes más interesantes.

Volviendo al argumento, en este caso se unen los dos bandos (al menos los cabecillas de ambos) para combatir a ese mal común representado por la presión del gobierno y la carta blanca que dan a un loco como Stryker (Brian Cox excelente como siempre). La parte en que trabajan juntos está bien lograda, relatando bien los roces y chistes que pueden obtenerse de semejante situación. Lo único que falla, a mi modo de ver, es que todo termina con una muy típica confrontación en la base enemiga, finalizando ésta con su apoteósica destrucción. Al menos tiene el aliciente del sacrificio de Jean, uno de los instantes dramáticos mejor acabados, y del buen hacer del director Bryan Singer, quien alterna con suma eficacia los muchos frentes de la acción que hay en el clímax, donde cada protagonista va por su lado. Sin duda sin un buen director el resultado podría haber sido caótico, confuso. Sólo un desliz encuentro: la lucha entre Lobezno y Yuriko, donde Singer experimenta con movimientos de cámara extraños, una especie de evolución del efecto Matrix más alocado. Desentona este intento de modernidad en una cinta acertadamente convencional, pero no es especialmente grave.

La correcta exposición de personajes y de la trama (que resulta algo esquemática pero no simplona) sumado al buen pulso del director (sobre todo en los citados tramos intensos) ofrecen una narración de ritmo más que correcto y con buen equilibrio entre sus distintos momentos: el humor funciona de maravilla (la irónica salida del armario de un mutante es divertidísima), los tramos centrados en personajes no resultan aburridos, la acción no peca de excesiva (algo habitual en el género) sino que se esfuerza por mantener a los protagonistas por encima de los fuegos artificiales… En resumen, estamos ante una película y secuela digna y un entretenimiento de lo más agradable, aunque destaca más que nada porque como cinta de superhéroes es, junto a la primera parte, una de las más notables, lo cual, desgraciadamente, no es decir mucho.

Para terminar, me apetece comentar algunos detalles y plantear algunas preguntas:
-Mientras se inicia el asalto al colegio cuando los adultos están fuera, un chaval que está viendo la televisión ve un documental donde el narrador dice: pero en ocasiones todas las madres tienen que salir y, sin ella, las crías están indefensas.
-¿Mística con una cicatriz? Si es capaz de cambiar de aspecto (incluso simular ropa), debería poder ocultarla. Hay dos opciones que lo justifiquen: que el tejido dañado no pueda cambiar; o que la haya mostrado a propósito para que Logan la reconozca, aunque esto último no me cuadra.
-Parece que Stryker tarda pocas horas (apenas un día) en construir una réplica de Cerebro. No queda claro si ya lo tenía a medias (tiene información en los ordenadores) y sólo necesitaba robar el toque final del colegio de Xavier.
-Al ser asaltado el colegio, Logan y compañía huyen en coche, saliendo del perímetro lleno de enemigos sin toparse con vigilancia alguna. Una fuga bastante forzada.

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Saga X-Men:
X-Men (2000)
-> X-Men 2 (2003)
X-Men: La decisión final (2006)
X-Men orígenes: Lobezno (2009)
X-Men: Primera generación (2011)
Lobezno inmortal (2013)
X-Men: Días del futuro pasado (Rogue Cut) (2014)
X-Men: Apocalipsis (2016)
Deadpool (2016)
Logan (2017)
Deadpool 2 (2018)
X-Men: Fénix Oscuro (2018)
X-Men: Los nuevos mutantes (2019)