El Criticón

Opinión de cine y música

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Los Vengadores: Fin del juego (sin spoilers)

Avengers: Endgame, 2018, EE.UU.
Género: Superhéroes.
Duración: 181 min.
Dirección: Anthony Russo, Joe Russo.
Guion: Christopher Marku, Stephen McFeely.
Actores: Robert Downey Jr., Chris Evans, Mark Ruffalo, Scarlett Johansson, Jeremy Renner, Don Cheadle, Paul Rudd, Karen Gillan, Zoe Saldana, Josh Brolin, Gwyneth Paltrow, Chris Pratt, Benedict Cumberbatch, Chadwick Boseman, Brie Larson, Tom Holland, Evangeline Lilly, Tessa Thompson, Rene Russo, Elizabeth Olsen, Anthony Mackie, Sebastian Stan, Danai Gurira, John Slatery, Tilda Swinton, Bradley Cooper.
Música: Alan Silvestri.

Valoración:
Lo mejor: Es capaz de ofrecer un giro inesperado y dejarte pasmado cada pocas escenas, y aun así hilar un relato muy coherente en sí mismo, en relación con toda la serie, y como homenaje a la misma y a los seguidores. En otras palabras, el guion es sublime. La puesta en escena no se queda atrás, con un trabajo de dirección magnífico y unos efectos especiales perfectos. El reparto lo da todo.
Lo peor: Capitana Marvel no encaja. Ojo de Halcón tiene mucha presencia pero menos recorrido dramático que los demás. Quizá podían haber sacado más de un par de secundarios.
La frase:
1) ¡Vengadores… reuníos!
2) Yo soy Iron Man.

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Alerta de spoilers: Esta versión de la crítica no contiene datos reveladores. —

Creo que todo el mundo esperaba que abordaran este esperadísimo capítulo con la premisa en apariencia más fácil: ofrecer algo más grande y espectacular. ¿Es posible satisfacer unas expectativas tan infladas? Pues a estas alturas difícilmente, visto el nivel de las entregas previas. Pero los guionistas Christopher Markus y Stephen McFeely, que se han estado llevando menos alabanzas de las merecidas durante la serie, con gran inteligencia y valentía han optado por una historia mucho más original y compleja que cualquier cosa que, al menos yo, pudiera imaginar. Tenemos varias películas en una, en plan temporada final en vez de episodio final. Se mezclan muchas ideas, hay tramos de distinto estilo e incluso que saltan entre géneros. La trama se desarrolla por caminos diversos, muy originales y exprimidos al máximo. Los personajes tienen un recorrido muy elaborado. Y en lo emocional es una montaña rusa para el espectador, tan conmovedora en el drama como asombrosa en el espectáculo. Las casi tres horas que dura se hacen muy cortas.

De entre todos sus logros, lo más destacable es que el número de giros y sorpresas inesperadas es abrumador, de forma que cada parte, una vez presentada, evita lo más fácil, desconcierta tirando por desvíos imprevistos una y otra vez, con lo que estás siempre absorto y alerta. Hay que señalar que conseguir esto en géneros tan gastados (superhéroes, acción), en la parte final de una saga con más de veinte títulos a cuestas, es insólito y digno de aplausos en cantidad.

Hay tiempo para que los personajes y el mundo se lamenten tras el genocidio de Thanos y algunos traten de recomponerse, y todo sin que el proceso parezca un trámite con el que cumplir mientras se da paso a la búsqueda de la clave para enfrentar al villano, sino transmitiendo toda la desesperación de la situación. El análisis de las opciones para levantar cabeza tampoco transcurre de forma lineal, porque hay varios baches y cambios de rumbo enriquecedores. Cuando se pone en acción el plan fue el único momento en que dudé, y además seriamente, porque la línea abierta no me convencía nada. Pero hacen falta pocos minutos para recordar que hay talento y valentía de sobras. Las emotivas historias personales, los giros ingeniosos y el humor y el drama tan bien mezclados llevan el listón más allá de lo esperado una y otra vez, dejándote sin aliento en gran parte del metraje.

Todos los personajes, y son muchos, tienen su arco muy bien desarrollado, sus momentos de bajeza, de redención y sacrificio, sus reencuentros, sus homenajes y despedidas, todo encajando a la perfección en la trama global y el ritmo del relato, sin que parezca precipitado, forzado, o ajeno a su trayectoria previa. Tenemos a Juego de tronos (David Benioff, D. B. Weiss, 2011) como ejemplo contrario, otra gran y admirada serie que ha encarado su etapa final, pero esta lo ha hecho sacrificando la coherencia para intentar contentar con lo fácil, sea porque sus autores pensaron que era más vendible o porque se agotaron intelectualmente.

El colofón de la batalla final da la talla incluso después del memorable espectáculo que supuso La guerra del infinito, porque, como en aquella, no son sólo tortas y efectos especiales grandilocuentes, hay una férrea conexión con los protagonistas de la que los autores sacan el máximo partido: entre golpe y golpe hay tiempo para terminar de apuntalar cada evolución personal y relación. Pero también se mantiene el fatalismo hasta el último instante. ¿Cómo podrán salir de esta, cuán amarga será la victoria?

Fallos hay muy pocos. Solo destacaría que vuelven a tener miedo de los héroes más poderosos (Capitana América está ausente gran parte del tiempo con excusas peregrinas, o incluso sin ellas), y que para haber recuperado el protagonismo que no tuvo en la primera parte, Clint Barton (Ojo de Halcón) podría estar mejor aprovechado. También hay que señalar que las reclamaciones políticas de Disney empiezan a tocar las pelotas a muchos espectadores: con todos los temas morales que tan bien trata la cinta, ¿de verdad era necesario hacer una pausa para colar un anuncio feminista?

Huelga decir a estas alturas que en lo visual cumplen de sobras. Efectos especiales y sonoros magníficos y perfectamente integrados, música notable (Alan Silvestri también se ha llevado menos halagos de los merecidos), montaje y fotografía estupendos y, sobre todo, un reparto entusiasta y comprometido hasta la médula parecen poner las cosas fáciles a los directores, los hermanos Russo… Pero no nos engañemos, levantar una producción tan grande, y más con un guion tan complicado y detallista, de forma que resulte tan equilibrada en sus muchas facetas, es digno de hacerles una estatua.

Eso sí, es tan grande y densa que resulta agotadora, pero en el buen sentido de la palabra: es una obra maestra que te deja tocado durante días. Por ello puede resultar menos apetecible para revisionados en plan “vamos a echar el rato con algo épico” como sí lo son otras de la serie. Es más de degustar tranquilamente, de dejarte embargar por sus muchas propuestas narrativas y emocionales ejecutadas con maestría. Por extensión, no me parece apta para menores de 13 años, es demasiado compleja y oscura.

Fin del juego es el fin de una era, la cima del cine de superhéroes. Han dejado el listón tan alto (y recaudado tanto) que casi hace pensar que este género ha terminado aquí y todo lo que venga después es superfluo, intrascendente.

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Serie Los Vengadores:
Iron Man (2008)
Iron Man 2 (2010)
Thor (2011).
Capitán América: El primer Vengador (2011)
Los Vengadores (2012)
Iron Man 3 (2013)
Thor: El mundo oscuro (2013)
Capitán América: El Soldado de Invierno (2014)
Guardianes de la galaxia (2014)
Los Vengadores: La era de Ultrón (2015)
Ant-Man (2015)
Capitán América: Guerra Civil (2016)
Doctor Strange (2016)
Guardianes de la galaxia, Vol. 2 (2017)
Spider-Man: Homecoming (2017)
Thor: Ragnarok (2017)
Black Panther (2018)
Los Vengadores: La guerra del infinito (2018)
– – Ant-Man y la Avispa (2018)
Capitana Marvel (2019)
-> Los Vengadores: Fin del juego (2019)
Spider-Man 2 (2019)
Guardianes de la galaxia Vol. 3 (2020)

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Guardianes de la galaxia, Vol. 2


Guardians of the Galaxy Vol. 2, 2017, EE.UU.
Género: Superhéoes.
Duración: 136 min.
Dirección: James Gunn.
Guion: James Gunn.
Actores: Chris Pratt, Zoe Saldana, Dave Bautista, Bradley Cooper, Michael Rooker, Karen Gillan, Pom Klementieff, Kurt Russel, Elizabeth Debicki, Sean Gunn, Chris Sullivan, Vin Diesel.
Música: Tyler Bates.

Valoración:
Lo mejor: Magnífico equilibrio entre acción, humor, referencias a la cultura pop ochentera y el desarrollo dramático de los personajes. Aspecto visual arrebatador, y música (original y selección) excelente.
Lo peor: Un pequeñísimo bajón de ritmo en el tramo central (la llegada al planeta de Ego, la estancia de unos personajes en una jaula), y el poco trabajo con las motivaciones de Ego.
La frase:
1) -Peter: Finalmente he encontrado a mi familia. ¿No lo entiendes?
-Gamora: Creí que ya la habías encontrado.
2) Lo siento. Sólo puedo soportar perder a un amigo hoy -Rocket.

* * * * * * * * *

Como en la primera entrega, la inteligente y brillante visión de James Gunn al guion y la dirección ofrece una película llena de capas, energía y corazón. Es alegre y triste, abrumadora y relajada, fastuosa e intimista sin que nada se pise, formando un equilibrio mágico. Pero todo ello no podría haber funcionado sin la férrea conexión emocional que se establece con los numerosos protagonistas, con un dibujo realista y cautivador.

Cabe destacar de nuevo la habilidad para desarrollarlos a través de un sinfín de aventuras y escenarios fascinantes por los que saltamos con un ritmo demencial pero muy bien medido: entre el asombroso repertorio de acción apabullante, humor ingenioso unas veces y loco otras y referencias cultares mil da tiempo a que toda vivencia cale y genere una experiencia que hará a cada protagonista responder de otra forma más adelante. Y el entusiasmo y la química de los actores son notorios, sólo Chris Pratt está un poco más débil en un par de momentos dramáticos (algunas escenas con Ego).

Si el episodio inicial presentó a cada individuo y dio forma al grupo, en esta se ahonda en los problemas familiares y pasados que arrastra cada uno, impidiendo que las penas sean superadas y las relaciones terminen de fluir sin conflictos. Quill con los traumas de padre ausente, Rocket incapaz de aceptar sus defectos y poniendo una máscara de tipo duro, Yondu afligido porque no encuentra su lugar, Gamora y Nebula enfrentadas por celos de la infancia y un padre abusón… El tonto bruto de Drax es el único que parece haber asimilado sus desgracias y el primero en aceptar que su nueva familia son sus compañeros de aventuras.

Sólo un pequeño bajón de ritmo se puede citar. El receso en las estancias de Ego combinado con el cautiverio con los piratas se alarga más de la cuenta. Da la sensación de que Gunn fuerza una pausa para reservar unos personajes para el final (los enjaulados) y llevar a otros al escenario deseado. En la nave pirata, además de estirar el chiste de la aleta demasiado, canta bastante que después de todo el jaleo sin que nadie pille al personaje yendo de acá para allá aparezcan dos guardias plantados ante la celda justo a tiempo para facilitar la fuga y dejarles armas a mano. También es muy conveniente que Ego se duerma en su nave para postergar las explicaciones hasta llegar a su planeta, donde pueden vacilar del vistoso escenario y el enredo con las cápsulas-televisión. Lo lógico sería que hubiera soltado su relato por el camino y llegar al planeta directamente para empezar a asimilar las cosas.

El propio Ego también el único rol endeble en un reportorio por lo general extraordinario. Se podría perdonar si solamente fuera el típico villano que empuja la trama, de hecho su presencia es secundaria, lo que importa es la reacción de los protagonistas. Pero dada la conexión emocional con el personaje principal deberían haberse trabajado mejor sus motivaciones. El arquetipo de ente destructor del universo aquí no pega, hacía falta algo más humano, verosímil. Simplemente bastaba con que quisiera obligar a sus hijos a vivir con él en su paraíso de fantasía, forzando que abandonaran sus vidas y amigos. Así el dilema de Quill sería más duro, pero con lo que tenemos sabemos que reaccionará en cualquier momento sin albergar más dudas. También creo que no hacía falta poner a la tripulación de piratas repleta de tanto imbécil y actor sobreactuado; entre eso y los excesos de tortas, de nuevo se Gunn pasa un poco con el humor de historieta tonta.

En lo visual, también el hogar de Ego es el único desliz, pues algunos fondos de la naturaleza exuberante añadidos en postroducción se notan bastante. El resto es de nuevo deslumbrante. El diseño artístico asombroso, el detallismo de los decorados, los impecables efectos digitales… todo es exprimido por Gunn en un frenesí visual maravilloso. Cabe destacar también la banda sonora, con una de las mejores selecciones de canciones vistas en una película, tanto por la calidad de los temas como por la conexión con la historia y los personajes, y una no menos excelente labor de Tyler Bates con la música original.

Por otro lado, la versión española añade sus propias fallas, con esa manía de adaptar el doblaje con localismos o reinventar referencias que el traductor no conoce o decide que el espectador no conoce. No estamos hablando de un desastre como en la serie Deadpool, pero hay una cagada que canta tanto y molesta tanto que, a pesar haberla visto doblada solamente cuando fui al cine, todavía la recuerdo con escalofríos. El apodo “Cara escroto” que pone Rocket al pirata que pretende llamarse “Taserface” se convierte en “Cara anchoa”. Este fue un personajillo que dio que hablar en las redes sociales y páginas de humor, pero a pesar de ser evidentemente una gracia de fama efímera, no tener nada que ver con la película y el chiste y mancillar la obra original, al listo del traductor le hizo gracia y ahí la tenemos para la eternidad en el bluray… a menos para los que todavía siguen anclados en las versiones dobladas.

Esos pequeños achaques bajan el nivel unas décimas respecto a la primera parte, pero el resultado es igualmente una obra de las que hacen época, capaz de llevarte de la lágrima a la carcajada varias veces en cada escena, del asombro sobrecogedor al intimismo acogedor, de apabullarte con nostalgia a la vez que desborda personalidad propia… Como el Volumen 1, estamos ante un hito del cine que desgraciadamente, por ser acción, fantasía y superhéroes, no tiene el estatus que merece. Pero estoy convencido de que, como con otros grandes títulos de la serie Marvel, el tiempo la pondrá en su sitio, la recordaremos y veremos una y otra vez durante décadas.

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Serie Los Vengadores:
Iron Man (2008)
Iron Man 2 (2010)
Thor (2011).
Capitán América: El primer Vengador (2011)
Los Vengadores (2012)
Iron Man 3 (2013)
Thor: El mundo oscuro (2013)
Capitán América: El Soldado de Invierno (2014)
Guardianes de la galaxia (2014)
Los Vengadores: La era de Ultrón (2015)
Ant-Man (2015)
Capitán América: Guerra Civil (2016)
Doctor Strange (2016)
-> Guardianes de la galaxia, Vol. 2 (2017)
Spider-Man: Homecoming (2017)
Thor: Ragnarok (2017)
Black Panther (2018)
Los Vengadores: La guerra del infinito (2018)
– – Ant-Man y la Avispa (2018)
Capitana Marvel (2019)
Los Vengadores: Fin del juego (2019)
Spider-Man 2 (2019)
Guardianes de la galaxia Vol. 3 (2020)

Los Vengadores: La guerra del infinito


Avengers: Infinity War, 2018, EE.UU.
Género: Acción, superhéroes.
Duración: 149 min.
Dirección: Anthony Russo, Joe Russo.
Guion: Christopher Markus, Stephen McFeely.
Actores: Robert Downey Jr., Chris Hemsworth, Chris Evans Mark Ruffalo, Scarlett Johansson, Benedict Cumberbatch, Chris Pratt, Josh Brolin, Tom Holland, Don Cheadle, Chadwick Boseman, Zoe Saldana, Karen Gillan, Tom Hiddleston, Paul Bettany, Elizabeth Olsen, Anthony Mackie, Sebastian Stan, Idris Elba, Danai Gurira, Benedict Wong, Dave Bautista, Pom Klementieff, Gwyneth Paltrow, Bradley Cooper.
Música: Alan Silvestri.

Valoración:
Lo mejor: Equilibrio impecable entre acción y personajes, con dosis de humor geniales y momentos dramáticos memorables.
Lo peor: Cierta cobardía con los héroes más poderosos, un final de serial sensacionalista barato.
Mejores momentos: El encuentro con los Guardianes de la galaxia. La lucha en Titán.
El título: Otro que las distribuidoras dejan a medias: Vengadores: Infinity War. ¿Alguien me explica qué sentido tiene dejar unas palabras en cutre castellano (sin el determinante “Los”) y otras en inglés, más cuando se ve de antemano que la traducción es lo que usa la gente?
La frase: La Tierra está cerrada hoy -Tony Stark.

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Alerta de spoilers: Hasta próximo aviso sólo describo el argumento.–

Qué película más difícil y qué bien han salido parados sus muchos implicados. Tantos guionistas, directores y por extensión visiones e ideas como ha tenido la serie, y salvo aquella innombrable El increíble Hulk (2008), que ya nadie cuenta como parte de ella, no ha habido grandes meteduras de pata, ha mantenido un nivel de calidad y coherencia bastante estable, algo nunca visto hasta ahora en sagas cinematográficas. Sin duda, el principal factor que explica el éxito es el férreo liderazgo del proyecto que ha mantenido Kevin Feige, bajo cuya batuta no se han dado los habituales giros que han hundido muchas otras series: egos varios (productores y realizadores) metiendo mano cada cual por su lado, falta de planificación y compromiso, y las consecuentes improvisaciones de última hora. Ahí tenemos como triste modelo la otra gran línea de superhéroes actual, La liga de la justicia, que se ha estrellado a lo grande una y otra vez en cada capítulo, o muchas otras sagas que se empeñan en extender de mala manera, como Alien o Terminator.

Desde el prólogo, los guionisas Christopher Markus y Stephen McFeely y los directores Anthony Russo y Joe Russo dejan claro que no van a escatimar en la cantidad de acción y épica que esperábamos en esta unión de todos los personajes, pero también sus intenciones de no ablandarse y darnos la película dura y trágica que hay latente. La proyección resulta más que espectacular y entretenida abrumadora, e incluso se atreven a jugar con la frustración del espectador: tanta humillación, sufrimiento y derrota deja bastante mal cuerpo.

Cada personaje está en su línea, terminando de desarrollar su trayectoria sin giros forzados para justificar una exposición más fácil de los acontecimientos. Vemos a cada uno de ellos en todas sus decisiones y acciones, en cada frase y diálogo, en sus conflictos internos y en cómo van asimilando esta complicadísima odisea. Todos son vapuleados de lo lindo, poniendo a prueba como nunca antes sus capacidades, no sólo las físicas, sino también mentales. Sin duda hay “fan service” (escenas que dan a los seguidores lo que esperaban), pero ninguno parece postizo, los exprimen muy bien. Por ejemplo, el ansiado encuentro entre Stark y Strange es fantástico, y el de los Guardianes de la galaxia con cualquiera (Thor, Stark) también.

Thanos es un villano bastante bien trabajado dentro de la dificultad inherente al género, por eso de ser una descripción genérica del Mal. Describen a un clásico pero efectivo tirano iluminado que pretende un universo mejor a base de provocar un cambio a gran escala mediante caos (evolución forzosa) y exterminio (purificación). Con una breve pero correcta aproximación a su interior (pasado, sentimientos) conocemos algo de su personalidad y motivaciones, sus obsesiones y contradicciones, con lo que su determinación tiene lógica humana suficiente para resultar un personaje verosímil… mucho más verosímil que en el cómic, donde está enamorado de la muerte y quiere destruir medio universo para llamar su atención (¡!). Se redondea con el carisma que desprende a pesar de ser una creación digital y el gran reto que supone para los héroes. Además, va acompañado de algunos secundarios tan llamativos que dan ganas de haber visto alguna entrega dedicada a ellos, tanto para explorar otras opciones (al ser bichos raros y malvados podían haberse atrevido con películas más arriesgadas) como para conocer mejor sus personalidades y poderes, con lo que aquí darían incluso más juego.

La acción, eje principal de la narrativa, es capaz de mantener un gran nivel no sólo por el excelente trabajo de los hermanos Russo y el equipo técnico (banda sonora vibrante, efectos especiales magníficos), sino sobre todo gracias a la conexión con los excelentes protagonistas. Es muy difícil sorprender a estas alturas, tras tantas obras del género los escenarios posibles ya están prácticamente agotados. Así, tenemos más naves sobre capitales (Nueva York, Wakanda) soltando bichos y destrucción, pero no importa mucho, porque las circunstancias son diferentes y los personajes también, pero, sobre todo, estos son solo momentos puntuales, el resto del relato es bastante impredecible, no sabes dónde va a acabar cada héroe y cómo se va desarrollar la lucha contra Thanos, y eso, hoy en día, es muy valioso. Cuando llegamos a los momentos cumbre acabamos desbordados de emociones, agarrados a la butaca sin poder ni pestañear. Destaca la sobrecogedora lucha en Titán, que te mantiene en vilo por el destino de los implicados, su lucha en apariencia fútil.

A las mil maravillas funcionan también los recesos humorísticos que, como en Guardianes de la galaxia Vol. 1 y Vol. 2 y Thor: Ragnarok, juegan con gran habilidad con los reveses de los protagonistas y las situaciones incómodas. El citado encuentro de los Guardianes con Thor es tronchante, y detrás de cada chiste hay desarrollo de personajes. También hay numerosas salidas absurdas pero geniales que realzan pasajes más solemnes con un subidón, como la petición de Gamora a Quill terminada con la parida del simple de Drax.

Pero aunque sea una cinta memorable y deslumbrante no se libra de tener algunas carencias en apariencia fácilmente evitables que pueden empañar el visionado en ocasiones. Alguna se puede perdonar, como que con tanto personaje algunos queden un poco descolgados. Pero aun así no puedes dejar de preguntarte si el Capitán América no debería haber tenido más presencia, dado que es uno de los protagonistas principales, o si Ojo de Halcón no aparece porque no se han esforzado o si ha habido alguna pelea con el actor, pues aunque sea un secundario no tiene mucho sentido dejar fuera a uno de los fundadores de Los Vengadores. Tampoco se entiende que no muestren el destino los compañeros de Thor: Ragnarok, ya que la presente comienza justo donde acaba aquella: no hay rastro de la amazona, ni del trol raro (Korg), ¿están vivos o muertos? Y por extensión, ¿sobrevive alguien en la nave? Porque de no ser así el pueblo de Asgard está prácticamente extinto.

El problema se agrava con la arbitraria forma de dejar de lado o guardar para luego a algunos de los superhéroes con más poderes, lo que denota cobardía o un intento de tener un giro posterior un tanto burdo. Me creo que haya una riña entre Banner y Hulk, pero es normal que muchos espectadores se quejen de que lo están reservando para la segunda parte. Donde no hay mucho margen para perdonarlo es con Visión, con quien tras tanto esperar verlo en acción desatado va y lo apartan de mala manera, como si no se atrevieran a meterlo en batalla; con Bruja Escarlata es aún peor, porque llevamos varios capítulos sin terminar de conocer a fondo su personalidad y poderes, y aquí tampoco los exploran, sino que la guardan como recurso de última hora. Y vista su fuerza, pues cabe plantearse por qué no está en primera línea marcando una diferencia en vez de esperar a estar ante una derrota inminente.

También tengo quejas con el reto de Thor con la creación del arma. Acepto que quisieran reincidir en su sacrificio y renacimiento (a pesar de que había quedado claro en Ragnarok), pero el escenario es muy mejorable, bastante tontorrón e improvisado de mala manera; hacía falto algo más serio y mejor trabajado. Por suerte, como indicaba, los personajes son tan buenos que pueden sostener cualquier historia sin muchos problemas. Lo que menos me ha convencido es el final de serial sensacionalista barato, el típico giro exagerado acompañado de música melodramática que deja todo patas arriba de forma que parece imposible arreglarlo, pero que huele a la legua que será revertido a los pocos minutos de entrar en el siguiente capítulo.

Queda un año por ver si los Russo son capaces de mantener un listón que han puesto muy alto y resolver incógnitas. Esta primera parte es todo un hito cinematográfico, tanto por suponer el colofón a una serie tan popular como por su extraordinaria calidad, pero si lo rematan bien puede dejar huella durante décadas.

Alerta de spoilers: A partir de aquí comento el final a fondo y especulo sobre el siguiente episodio.–

Está claro que el golpe maestro de Thanos es temporal, que resucitarán a todos los que han desaparecido con esa mitad del universo exterminada. Algunos tienen nuevas entregas anunciadas, y aunque no las tuvieran no hay quien se lo crea, ni que vamos a dejar el universo y la Tierra diezmados. Es más, me atrevo a decir que irán más lejos y resucitarán incluso a los que han muerto antes del final, como Gamora o Heimdall (y de paso, si siembran la duda sobre si Loki está muerto, es que no). Aquí se echa mucho de menos a Joss Whedon. Este no se andaba con giros trampa, las muertes de personajes en sus manos eran creíbles y crueles como en la vida misma. Así pues, ya pueden hacer medianamente creíble la reversión de los acontecimientos, porque de no hacerlo puede lastrar a este capítulo también. Por cierto, volviendo a Heimdall, ¿por qué en el prólogo salva solo a Hulk?, ¿no podía lanzar por el bifrost también a Loki, Thor y todo el que andara cerca, o lanzar al espacio a los malos?

En cuanto a la conclusión de la guerra del infinito, no he leído los cómics y apenas tengo alguna idea general de los personajes que faltan por presentar, así que mi intuición se basa sólo en las películas. La clave obviamente está en Doctor Strange y el único futuro victorioso que ha visto. En este parece que la derrota es tan inevitable como en los demás, a tenor de cómo ha actuado, así que de haber una salida podría encaminarse por convencer a Thanos de que su idea del sacrificio por un bien mayor es absurda y él rehaga el universo por voluntad propia. Sin ir más lejos, toda la película habla del sacrificio: ¿cuánto está cada uno dispuesto a sacrificar por la supervivencia de la mayoría? Y todos se equivocan en su elección, porque como se demuestra con Thanos, esta trampa ética es más absurda cuanto más grande es la escala. Otra cosa es que los productores se acobarden y tiren por la acción pura y dura: ganar a Thanos, quitarle las gemas, y deshacer los cambios sin más.

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Serie Los Vengadores:
Iron Man (2008)
Iron Man 2 (2010)
Thor (2011).
Capitán América: El primer Vengador (2011)
Los Vengadores (2012)
Iron Man 3 (2013)
Thor: El mundo oscuro (2013)
Capitán América: El Soldado de Invierno (2014)
Guardianes de la galaxia (2014)
Los Vengadores: La era de Ultrón (2015)
Ant-Man (2015)
Capitán América: Guerra Civil (2016)
Doctor Strange (2016)
Guardianes de la galaxia, Vol. 2 (2017)
Spider-Man: Homecoming (2017)
Thor: Ragnarok (2017)
Black Panther (2018)
-> Los Vengadores: La guerra del infinito (2018)
– – Ant-Man y la Avispa (2018)
Capitana Marvel (2019)
Los Vengadores: Fin del juego (2019)
Spider-Man 2 (2019)
Guardianes de la galaxia Vol. 3 (2020)

Oculus: El espejo del mal


Oculus, 2013, EE.UU.
Género: Suspense.
Duración: 104 min.
Dirección: Mike Flanagan
Guion: Mike Flanagan, Jeff Howard.
Actores: Karen Gillan, Brenton Thwaites, Katee Sackhoff, Rory Cochrane.
Música: The Newton Brothers.

Valoración:
Lo mejor: El buen papel de Karen Gillan.
Lo peor: Todo lo demás.
El título: En castellano por supuesto tienen que poner una coletilla estúpida y evidente.

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Básicamente me puse a verla por la presencia de Karen Gillan, a la que admiro desde que la conocí en Doctor Who. No esperaba gran cosa, pero desde luego no que fuera tan mala. Insulsa y vacía es la mejor definición: la película no tiene absolutamente nada. Nada da la talla ni poniendo las exigencias al mínimo. Dos cutres de sustos de manual (el único que medio funciona, el de las tres estatuas en el almacén), y el resto es una pésima construcción de atmósferas que no logran causar desazón ni intriga alguna. Y la pena es que la fotografía es buena, pero el director Mike Flanagan no sabe lo que hace.

Resulta que hay un espejo antiguo que mata gente, y la chica lo intuye e intenta descubrir el asunto con un plan. Es la excusa para lo de siempre: una casa encantada, fantasmas, e intento de giro final. La trama carece de profundidad e interés excepto por la idea de desarrollar un tramo final a dos bandas (presente y pasado fusionándose), pero como digo, desgraciadamente el realizador no tiene el nivel suficiente para desarrollarla, y lo que era una narración plana de escasísimo interés se convierte en un galimatías insoportable. Se ve hacia dónde quiere ir en todo momento, pero también cómo tropieza una y otra vez con un sentido narrativo pésimo. Esperaba que al menos con ese intento de hacer algo más distintivo el final fuera mínimamente novedoso o al menos coherente, pero no, se empeñan en repetir uno de los peores lastres del género: el giro que pretende darle la vuelta a todo. Y como en todo lo demás, ya se intuía en cuanto presentan la trama y los personajes.

Karen Gillan acaba siendo lo único digno de mención de tal desatino, pues logra un buen papel en un personaje bastante simple y sin evolución alguna. En cambio el otro único intérprete destacable da más bien lástima: Brenton Thwaites como el hermano no cumple ni de lejos.

Guardianes de la galaxia


Guardians of the Galaxy, 2014, EE.UU.
Género: Aventuras, superhéroes.
Duración: 121 min.
Dirección: James Gunn.
Guion: James Gunn, Nicole Perlman.
Actores: Chris Pratt, Bradley Cooper, Zoe Saldana Dave Bautista, Michael Rooker, Lee Pace, Karen Gillan, John C. Reilly, Glenn Close, Benicio Del Toro, Vin Diesel, Josh Brolin.
Música: Tyler Bates.

Valoración:
Lo mejor: Todo, en especial su gran sentido de la aventura y el espectáculo y los gloriosos personajes.
Lo peor: Lo de siempre: por ser ciencia-ficción muchos medios no la incluyen entre las mejores del año, como si fuera cine de segunda.
Mejores momentos: El plan de fuga. La decisión de no esconderse y luchar por la galaxia (la escena en círculo uniéndose a Quill).
La frase:
1) Pasé casi toda mi vida rodeada de mis enemigos. Estaré agradecida de morir entre amigos –Gamora.
2) Nosotros somos Groot –Groot.

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Qué grata sorpresa ha dado Guardianes de la galaxia cuando realmente nadie esperaba mucho de ella. Primero, el cómic en que se basa es casi totalmente desconocido fuera de los fans del género, no es una saga con proyección popular como X-Men, Spider-Man y otros. Segundo, como película nacía como serie secundaria al grueso de Marvel (el grupo de Los Vengadores), y se jugaron 170 millones dólares de presupuesto con un director y un actor principal poco conocidos esperando que diera lo suficiente para tener una franquicia paralela rentable. Pero los resultados han sido estratosféricos, pues la película es magnífica y la taquilla ha respondido con entusiasmo (775 millones mundiales), con lo que ha saltado a primer plano a lo grande y sin duda aprovecharán para realzar la unión entre estos personajes y los de Los Vengadores (Thanos es enemigo común de ambas sagas), algo que hubiera peligrado de no tener éxito.

Junto al cercano estreno de Capitán América: El soldado de invierno, supone también la muestra definitiva de la madurez del género, diciendo a las claras que Los Vengadores no fue una excepción y confirmando que se pueden hacer las cosas bien planificando adecuadamente las series, contratando a gente con talento, visión y amor por lo que hacen, y sin interferir desde los despachos con ideas metidas con calzador. En The Amazing Spider-Man vimos el ejemplo contrario: un reinicio apresurado y la productora metiendo la zarpa, de forma que el producto final carece de personalidad y calidad, y ahora se tiran de los pelos porque no saben qué hacer con la serie.

Guardianes de la galaxia es aventuras, acción, comedia, ciencia-ficción… vamos, lo que se denomina space opera, género dominado hasta ahora exclusivamente por La guerra de las galaxias. De hecho a muchos nos parece mejor película que cualquiera de la segunda trilogía de George Lucas (episodios I, II, III). Y hablando del género, quien haya visto la magnífica serie Farscape verá similitudes en cantidad, aunque no sé con certeza quién se influyó en quién (esta etapa del cómic es posterior a la serie) y cuánto es casualidad, y no he encontrado algún artículo o declaración al respecto.

Su mejor baza son los personajes, alrededor de los que gira todo, porque la trama no es otra que la formación del grupo. Y el realizador James Gunn maneja esa idea como casi ningún otro autor en el cine contemporáneo (Los Vengadores de Joss Whedon es otro gran ejemplo), donde parecía olvidada la regla de tener personajes fuertes para narrar algo y no dejarlos de lado en detrimento de los efectos especiales. Así, ni siquiera en la escena de acción más aparatosa se pierde el cometido principal: desarrollar a los protagonistas y la relación entre ellos. No hay un minuto desaprovechado, ninguna escena que tire por lo fácil (el sensacionalismo visual sin nada detrás), siempre tenemos una conexión emocional con lo que estamos viendo, con lo que el espectáculo llega más hondo y resulta más gratificante.

Peter Quill es una clásica y efectiva mezcla de héroe y antihéroe en la línea de los míticos Han Solo (La guerra de las galaxias) y Malcolm Reynolds (Firefly, y obviamente deriva del primero), es decir, tiene cualidades de mujeriego y pasota y es un fuera de la ley, pero también posee sentido de la responsabilidad, piensa en los débiles y da un paso al frente cuando es necesario. Resulta enormemente carismático, y por si fuera poco es definido con la profundidad y aristas suficientes para que se sostenga no sólo con su estilo, sino también con su credibilidad y cercanía, resultando uno de los mejores personajes (no sólo de acción) de los últimos años. Y qué hallazgo Chris Pratt, el tontito simpático y entrado en kilos de Parks and Recreations y secundario en otras tantas comedias, que parecía completamente inadecuado al personaje pero en quien confió ciegamente James Gunn. Y no defraudó. Primero, se puso en forma en pocos meses, y segundo, se adapta al personaje como si fuera él mismo.

Gamora es la chica solitaria y herida que se mantiene al margen, Drax el grandullón atontado (con una vuelta de tuerca genial, por eso de que no pilla las ironías), Groot es… bueno, Groot, Rocket el loco pendenciero… Pero todos son también mucho más, porque se ve una persona detrás del nombre por muy alienígenas que sean, y van evolucionando según se desarrollan los acontecimientos. Los intérpretes aportan lo justo para realzar su magnetismo: la melancolía de Zoe Saldana, la ira contenida y el aspecto despistado de Dave Bautista (que no era actor propiamente dicho, viene de la lucha libre -wrestling-), Bradley Cooper transmite el tono socarrón de Rocket sólo con la voz (ni idea de si el doblaje está a la altura)… Escenas memorables nos regalan un gran número: la fuga de la cárcel, el intento de acercamiento de Quill a Gamora (con el walkman), la reunión para decidir qué hacer (si huir o sacrificarse por la galaxia), el rescate de Gamora del espacio…

Los únicos fallos son detalles, pequeñas trampas argumentales o limitaciones del medio y el género difícilmente evitables. En esto último entra el papel de los malos y el villano. El género de superhéroes define enemigos bastante monocromáticos, salvo excepciones (en Spider-Man se cuida más su psicología), y eso de que sean malos porque sí puede mosquear un poco. Pero en casos como este o Los Vengadores se perdona, pues, como decía, el argumento de la película no es otro que la formación del grupo protagonista. En esa premisa el archienemigo juega un papel testimonial, es un catalizador, no un personaje principal. Cumplen poniendo algún capitán (el representado por Djimon Hounsou) y algún villano secundario (Nébula –Karen Gillan-) con los que habrá una lucha más completa, pero al final estos igualmente sirven para complementar la evolución de los protagonistas. Por otro lado, también habitual es que los soldados enemigos sean figuras sin forma ni personalidad que mueren como moscas. Aquí entra la clasificación por edades: no puedes tener seres humanos matando seres humanos violentamente, esto es una aventura apta para los jóvenes. Aun así hay momentos en que hacen cosas extrañas: se hace un uso de la violencia muy raro, convirtiéndola en chistes de tortas tipo historieta a lo Mortadelo y Filemón. Hay cantidad de golpes, hostias y tortazos usados como gracia, y algunos me parecen un poco excesivos: electrocuciones tipo táser, gente lanzada contra columnas de metal y otros del estilo no me parecen muy divertidos ni acordes al tono esperable.

Otro detalle que suele ir con el género y me mosquea es el abuso de la cienci-magia. Los malditos cascos que desaparecen, rayos tractores usados para todo, la chorrada de la flecha-silbido (todo el mundo se queda mirando cómo se mueve en vez de disparar al tío)… Y la más importante es la que menos me convence, la fantasmada del bloqueo de naves en Xandar, esa red que montan juntándose para frenar a la nave enemiga: qué conveniente resulta, y parece que tienen cien mil naves.

En cuanto a trampas argumentales, porque no parecen ser gazapos propiamente dichos, sino requiebros que cuelan los guionistas para acabar las escenas como desean, hay un par muy cantosas. Cabe preguntarse por qué las autoridades han llevado la nave de Quill a la prisión. ¿Por qué ese gasto en trasladarla a donde nadie le va a dar uso, por qué no es subastada en Xandar? Pues porque así pueden fugarse con ella. No costaba nada que robaran un transporte de la prisión y que luego consiguieran otra nave semejante de los piratas, para recuperar la suya al final, sería más creíble y no creo que ocupara más líneas de guion. El segundo es incluso más absurdo. En el ataque a la gran nave enemiga el plan es abrir una brecha en el casco y colarse. Pero resulta que lo hace Rocket con una nave mientras los otros esperan lejos, tras las líneas enemigas; cuando termina se va y Quill sufre de lo lindo para llegar. ¿Por qué no pasó él también a través de la distracción, colaboró en la brecha y así podría entrar sin tantas dificultades? Supongo que pensarían que se limitaría mucho la batalla espacial al no tener al protagonista en acción. Pero es fácil pensar que si quitas a Rocket y la distracción de la ecuación todo seguiría igual pero sin patinazo de guion: Quill llega tras sortear la flota enemiga, hace la brecha y entra.

Cabe preguntarse cómo un realizador (productor, guionista y director) con tan poco currículo y tan desconocido como James Gunn (sólo destacan Super y Slither, una parodia de superhéroes y una parodia de terror, respectivamente) acabó con el control creativo casi total de una superproducción de este calire. Pero de alguna forma el productor Kevin Feige, dirigente de la línea Marvel, confió en él tras las reuniones con varios autores sobre cómo enfocar la película. Y menudo acierto.

La puesta en escena es un auténtico portento en lo relativo a manejar efectos especiales, pero también en el dominio narrativo. La dirección artística es soberbia: alienígenas, mundos, ciudades, naves por fuera y por dentro y vestuario componen un mosaico fascinante, y no falla su recreación a través de un trabajo de decorados y efectos especiales inconmensurable. ¿Qué es digital y qué no? A saber, todo lo que se ve transmite realismo, te crees los lugares y casi puedes tocarlos. La dirección de Gunn es ejemplar, no se amilana ante una superproducción tan difícil y saca lo mejor de todos los campos, incluyendo los actores. El ritmo es impecable, todas las escenas fluyen de maravilla con una enorme capacidad para asombrar, divertir y emocionar. Sólo se echa en falta una banda sonora instrumental con más pegada, que ni siquiera hay un tema llamativo que defina un sello para la saga; y eso no implica decir que el trabajo de Tyler Bates sea malo, que dista de serlo, pero le falta personalidad. Al menos en la selección musical aciertan de lleno, porque además de ser buenas canciones estas forman parte de la esencia de la aventura y los personajes.

Guardianes de la galaxia es cine y espectáculo de primerísimo nivel. Y no la veremos en las listas de lo mejor del año de los medios y premios convencionales por su fobia a determinados géneros y su afinidad con dramones prefabricados. Pero como ocurre siempre, el tiempo la pondrá en su sitio. Se recordará durante años, mientras los títulos más aclamados por esos carcas se los llevará el viento. No tengo dudas de ello, tiene alma de clásico del cine.

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Serie Los Vengadores:
Iron Man (2008)
Iron Man 2 (2010)
Thor (2011).
Capitán América: El primer Vengador (2011)
Los Vengadores (2012)
Iron Man 3 (2013)
Thor: El mundo oscuro (2013)
Capitán América: El Soldado de Invierno (2014)
-> Guardianes de la galaxia (2014)
Los Vengadores: La era de Ultrón (2015)
Ant-Man (2015)
Capitán América: Guerra Civil (2016)
Doctor Strange (2016)
Guardianes de la galaxia Vol. 2 (2017)
Spider-Man: Homecoming (2017)
Thor: Ragnarok (2017)
Black Panther (2018)
Los Vengadores: La guerra del infinito (2018)
Ant-Man and the Wasp (2018)
Capitana Marvel (2019)
Los Vengadores 4 (2019)
Spider-Man 2 (2019)
Guardianes de la galaxia Vol. 3 (2020)