El Criticón

Opinión de cine y música

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Asesinato en el Orient Express


Murder on the Orient Express , 2017, EE.UU.
Género: Suspense.
Duración: 114 min.
Dirección: Kenneth Branagh.
Guion: Michael Green, Agatha Christie (novela).
Actores: Kenneth Branagh, Daisy Ridley, Leslie Odom Jr., Johnny Depp, Derek Jacobi , Michelle Pfeiffer, Willem Dafoe, Judi Dench Olivia Colman, Manuel Garcia-Rulfo, Josh Gad, Penélope Cruz, Sergei Polunin.
Música: Patrick Doyle.

Valoración:
Lo mejor: Reparto de grandes figuras.
Lo peor: Superficial en la descripción de personajes y la construcción del suspense, grandilocuente pero fallida en lo visual.

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Kenneth Brannagh no ha salido muy airoso de esta nueva aproximación literaria tras sus distantes éxitos con las adaptaciones de Shakespeare, quedándose bastante lejos del recibimiento de la versión más famosa de Agatha Christie, que precisamente fue sobre la misma novela, realizada por Sidney Lumet en 1974 también con un reparto de infarto.

Sí, como entretenimiento cumple con un mínimo más que aceptable. No tiene achaques de ritmo graves, salvo el largo e innecesario prólogo, despierta curiosidad suficiente con unos personajes variopintos, y el misterio no se puede tomar en serio pero mantiene en movimiento la acción. Pero no tiene garra suficiente para hacerte vibrar, se queda muy corto en una mezcla caótica de géneros (supense, drama, acción), y una vez terminado el visionado se olvida rápido.

El suspense es muy irregular. Consigue un par de secuencias intrigantes (el plano desde el techo al descubrir el cadáver), pero el resto del tiempo no logra la investigación te haga pensar y te mantenga en vilo por su resolución. No ayuda desde luego el estilo fantasioso de la autora, que gustará a sus adeptos pero tiene las de descolocar a cualquiera que vaya sin saber a qué se enfrenta. Yo creo que me leí este y Diez negritos (1939), y tuve suficiente, todo es humo que lleva a un desenlace que siempre explota en una orgía absurda que no hay por dónde agarrar.

El repertorio de personajes es atractivo de primeras pero queda muy desaprovechado conforme avanza el metraje. Ninguno llega a calar hondo con una personalidad llamativa o una historia compleja y conmovedora. El principal, Hercules Poirot, peca de tener una pose muy marcada e irreal; Branagh no está nada mal, pero le falta el punto de carisma para que resulte excitante en vez de histriónico y a veces cargante. El resto es un quiero y no puedo: no terminas interesándote por el porvenir de ninguno, no entiendes sus motivaciones durante la investigación (con lo que no puedes implicarte, o sea, sufrir con ellos o sospechar de ellos), y la resolución del caso es inverosímil y no termina de aportar sustancia a sus personalidades sino más extravagancia y por ende desconexión.

No funciona tampoco la grandilocuencia visual. Branagh busca un aspecto épico que no pega mucho en un relato tan teatral. Las grandes panorámicas de las montañas y la estancia atrapados en la nieve resultan artificiales en intenciones tanto como en acabado: los efectos especiales cantan demasiado, no da la sensación de ser un paraje real, sino un escenario parco rellenado con evidentes pantallas de fondo. También incluye con calzador un par de secuencias de acción muy ineficaces, pues el montaje es pésimo.

Vale para pasar el rato si no se le buscan las cosquillas, pero no deja huella alguna, y en un análisis más serio hace aguas por todas partes.

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Jack Ryan: Operación Sombra


Jack Ryan: Shadow Recruit, 2014, EE.UU.
Género: Acción, suspense.
Duración: 105 min.
Dirección: Kenneth Branagh.
Guion: Adam Cozad, David Koepp, basados en la obra de Tom Clancy.
Actores: Chris Pine, Kevin Costner, Keira Knightley, Kenneth Branagh.
Música: Patrick Doyle.

Valoración:
Lo mejor: Fingir que no existe.
Lo peor: Guion de risa, puesta en escena mediocre, pareja protagonista sin carisma ni calidad.

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Alerta de spoilers: Hay algún ligero spoiler, si es que a alguien le preocupa.–

Sobre el papel la premisa es típica pero no tiene por qué dar algo malo. El analista que se ve metido en una gran conspiración y debe luchar por su vida, el mentor que le ayudará, el villano temible, las esperables persecuciones y tiroteos, las consabidas escenas de intriga como el asalto a la guarida del villano, y por supuesto el clímax final en una gran ciudad norteamericana. Sí, es una pena que para el reinicio de una saga empiecen por algo tan poco novedoso y no busquen algo distintivo (imposible no pensar en lo original e intensa que fue La caza del Octubre Rojo), pero el Hollywood actual es así. Lo que no es perdonable es que dieran el visto bueno a un guion que hace aguas por todas partes, más cerca de despropósitos recientes como La jungla 5 o incluso el cine cutre de Asalto al poder que de los buenos títulos de acción de finales de los ochenta y la década de los noventa, donde la saga tuvo su momento álgido y el género también (la trilogía de Jungla de cristal a la cabeza). La caza del Octubre Rojo (1990) fue un thriller ejemplar, el relanzamiento con Juego de patriotas (1992) siguió un camino más convencional pero al menos era entretenida y estaba bien rodada, y en Peligro inminente (1994) se arriesgaron y esforzaron bastante más y resultó otro thriller memorable; de Pánico nuclear (2002) no recuerdo nada (dudo que vuelva a verla alguna vez), pero aunque fuera mala difícilmente podría ser peor que la aquí analizada.

En el dichoso guion hay tantas lagunas y tonterías que tendría que ver la película otra vez para hacer una lista, pero obviamente no voy a perder el tiempo. Por ejemplo la secuencia de la cena y el asalto a la oficina del enemigo es vergonzosa: diálogos cutres, verosimilitud por los suelos, paridas informáticas lamentables, clímax pésimamente construido… Pero hay otros tantos momentos que parecen chistes de mal gusto, como la novia señalando a todos los experimentados agentes que el ataque será en Wall Street (poniendo a todos como imbéciles para realzar a un protagonista de forma forzadísima), el héroe deduciendo de la nada que el malo irá en un furgón policial de mentira y memeces sin nombre como esa furgoneta bomba que cae en la orilla y explota (instantáneamente) doscientos metros río adentro. La narración es un despropósito a todos los niveles (personajes, trama, escenas, diálogos), se va cayendo a pedazos conforme avanza y arrastra además una importante falta de credibilidad desde la poco sostenible premisa de guerra financiera. Hacia el final ya no queda nada, llegando a un lastimero anticlímax donde solo esperas que se acabe de una vez.

El nuevo Ryan no es tan llamativo como el interpretado por Alec Baldwin y Harrison Ford, que fue descrito como un analista de oficina cuya inexperiencia en la acción y el peligro se mostraba bien, logrando un héroe más original y realista que de costumbre. Este Ryan en cambio domina todo campo físico o intelectual con una habilidad pasmosa. Por suerte se trabaja un poco la idea de que sea un héroe militar con la carrera truncada por una lesión que lo llevó a estudiar economía, pero eso no justifica que se desenvuelva en otros elementos rozando la genialidad: controla las tareas de espionaje, la informática y el liderazgo de equipos como si llevara años haciéndolo. Vamos, un superhéroe sin matices con el que es difícil conectar: todo lo resuelve por su superioridad nata, no hay una evolución o aprendizaje visible, los pocos momentos en que se supone que sufre resultan muy forzados (la pelea con el asesino, que se va de madre cosa mala). Finalmente la escasa credibilidad que arrastra se va al traste por completo en la escena en que él solito averigua en un par de minutos todo el plan del atentado, donde además la tecnojerga y la ciencimagia informática valen de comodín para el vago guionista. Con un protagonista tan plano y poco atractivo no puedes vender una serie.

El resto de personajes son para el olvido. La novia metida con calzador en el argumento tenía un pase hasta que de repente la incluyen también en la acción con esa estúpida revelación de que él trabaja para la CIA, porque resulta que ella también se defiende como si llevara haciendo de espía toda su vida. El mentor es un rol plano e insípido que sirve para poco más que justificar la trama y es reutilizado de vez en cuando como agente de campo (parece que querían ahorrar en actores). El villano resulta ridículo desde su presentación, donde le pega una paliza a su médico sin venir a cuento. Y me temo que no es el último empleado que se carga. Odio los personajes en plan “soy malo porque sí”, y más aun los que parecen parodias de los villanos de James Bond, el típico tío raro que quiere dominar el mundo sin razones claras. No funciona tampoco que en unos momentos parece que el héroe es el único agente en toda Rusia y cuando el guion ya no es capaz de hacer más malabares para justificarlo salen agentes de la nada. Pues si hay más gente experimentada que se encarguen ellos y no ese novato.

Los actores andan perdidísimos. Chris Pine (experto en reinicios cutres con Star Trek y la aquí analizada) es bastante regulero y no tiene carisma, aunque tengo la impresión de que se esfuerza. Keira Knightley (Piratas del Caribe) sorprende muy para mal cuando ha tenido algún buen papel (Un método peligroso): sus muecas y expresiones forzadas son horribles. Kevin Costner no aporta nada a un personaje inerte. Kenneth Branagh es el único con talento y logra alguna mirada inquietante, pero tampoco puede hacer mucho con semejante parida de rol.

La dirección de Branagh es lastimera también. ¿Qué fue del realizador atrevido e implicado en su obra que nos regaló grandes adaptaciones de Shakespeare? Se ha vendido a lo comercial de forma incomprensible. Thor era aceptable, pero su trabajo aquí es asombrosamente espantoso, dando una de las peores labores de dirección del género en los últimos años. Frío y torpe en las conversaciones y escenas de intriga, totalmente perdido en las de acción. A pesar de ser un thriller no hay tensión ni intriga en los momentos clave, que dan más risa que otra cosa. La acción carece de originalidad y sentido del espectáculo: qué chapuceras resultan las persecuciones y tiroteos, qué difícil enterarse de algo o ver una pizca de espectacularidad. La imitación al estilo Bourne, tan esperable como innecesaria, fracasa estrepitosamente, y la comparación con las excelentes labores de John McTiernan y Phillip Noyce en la trilogía original… bueno, mejor ni hacerla, juegan en otra liga.

Es un pésimo refrito de Bourne, Misión imposible y El pacificador, y en algún momento me ha traído a la memoria a la magistral serie Rubicon… Esa sí es lo que debería ser una obra sobre Jack Ryan. Los productores han tenido suerte de que costó poco (unos escasos sesenta millones) y por ello su tibia recaudación de 140 millones no se considerará un fracaso monetario. La crítica y recepción del público ha sido floja aunque no tan mala como cabe esperar ante tal bazofia (qué triste que la gente sea tan poco exigente hoy día), pero todo apunta a que por suerte no se convertirá en una serie. Mejor olvidar que existe y empezar otra vez, esta vez con un guion serio y un realizador que se esfuerce algo más. O mejor todavía, que continúen con Jack Reacher, esa sí que apuntaba maneras y sabía recuperar el estilo del género.

Thor


Thor, 2011, EE.UU.
Género: Acción, superhéroes.
Duración: 115 min.
Dirección: Kenneth Branagh.
Guion: Ashley Miller, Zack Stentz, Don Payne, J. Michael Straczynski, Mark Protosevich.
Actores: Chris Hemsworth, Natalie Portman, Tom Hiddleston, Anthony Hopkins, Stellan Skarsgard, Kat Dennings, Clark Gregg, Idris Elba.
Música: Patrick Doyle.

Valoración:
Lo mejor: No se toma en serio ni ambiciona más de la cuenta. El reparto está muy bien elegido.
Lo peor: Su falta de trascendencia le resta algo de fuerza potencial. La ciudad de Thor resulta irreal y los efectos especiales que la recrean son mejorables.
El cameo:Straczynski, escritor de los cómics en épocas recientes y autor del primer guion de la película, aparece como el primer campesino que intenta coger el martillo del cráter.

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En cómic esta historia tan imaginativa (tanto en lo visual como en el argumento) seguramente funcione (no se lo conoce por ser mediocre), porque es un medio distinto y la narración habla de otra manera, pero lo que se veía en los avances de la versión cinematográfica parecían espeluznantes dioses travestidos y ciudades imaginarias horteras que prometían una orgía visual sin pies ni cabeza tipo Batman y Robin, y por extensión la trama tan fantasiosa tenía todas las de resultar irreal o incluso esperpéntica. Se arriesgaron mucho con la película. Creo que en pocas manos podría haber salido algo decente, y tuvimos suerte de que fue puesta en marcha por un grupo de guionistas que supo captar la esencia del cómic puliéndolo para que en el formato de cine no resultara excesivo y un director que supo darle un aspecto bastante tradicional para no resultar una fantasmada visual. Tan solo algunas imágenes de la ciudad tienen ese tono exagerado, irreal, porque era difícil representar semejante mundo y los diseños y efectos digitales no son perfectos (el camino de lucecitas casi resulta ridículo, por ejemplo).

Acertadamente se tomaron la cinta como un pasatiempo inofensivo, optando por un tono distendido con visos de autoparodia muy bien medidos. Se parte de lo básico, es decir, la vieja historia del rey sabio y los dos hijos que esperan heredar el trono, uno el favorito, impetuoso y heroico pero poco dado a pensar, y el otro infravalorado pero inteligente y sobre todo vengativo. El rey los pone a prueba, los antiguos enemigos se presentan de nuevo, un hijo madura y el otro mueve sus hilos para conspirar y llegar al poder. Y en el proceso nos topamos con la Tierra y sus propias historias. La unión de las dos líneas es bastante eficaz, sobre todo porque, y esto para mí supone lo mejor de la película, Thor va de sobrado y el actor Chris Hemsworth lo borda, y la chica babea constantemente ante tal tiarrón (Natalie Portman también está fantástica). El choque de culturas y las atípicas relaciones entre protagonistas ofrecen momentos humorísticos muy logrados.

Siguiendo por la idea de que esto tenía todas las de salirse de madre, me sorprende también que incluso personajes secundarios que podrían haber resultado un risorio sin sentido, como el guardián o los enemigos, ofrezcan atractivo suficiente como para que el conjunto resulte bastante sólido. Sin embargo nos vamos al extremo opuesto, al de que hay roles que se quedan en poca cosa. Obviamente por tiempo no se podía tenerlo todo, y el grupo de amigos de Thor se ve simplificado hasta el punto de que muchos fans se quejaron por su falta de protagonismo y no fans como yo nos preguntemos qué pintan en el relato, qué aportan.

La puesta en escena es como decía tradicional, sencilla, sin tirar de alardes innecesarios en una aventura que de base ya tiene cosas exageradas (la guerra en el mundo de los enemigos funciona correctamente a pesar de su tono casi de dibujos animados). Es evidente que Kenneth Branagh pone el énfasis en la dirección de actores, en sacar partido de los personajes y la química entre ellos, con lo que la alta fantasía queda muy bien dirigida hacia lo personal. Es decir, si te crees a los personaje, si te crees el entorno. El único problema es que aquí también, por tiempo y obligaciones (el género, el no intentar abarcar demasiado para no patinar), se contruye una trama quizá demasiado sencilla: más o menos todo se ve venir.

El más que correcto ritmo, la fuerza de los personajes y la gran labor de sus actores, los estupendos diálogos y unas cuantas buenas escenas consiguen que Thor, sin ser la más llamativa del género, de hecho resulta muy intrascendente, termine siendo un capítulo bastante decente de la serie de adaptaciones de cómics Marvel.

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Serie Los Vengadores:
Iron Man (2008)
Iron Man 2 (2010)
Thor (2011).
Capitán América: El primer Vengador (2011)
Los Vengadores (2012)
Iron Man 3 (2013)
Thor: El mundo oscuro (2013)
Capitán América: El Soldado de Invierno (2014)
Guardianes de la galaxia (2014)
Los Vengadores: La era de Ultrón (2015)
Ant-Man (2015)
Capitán América: Guerra Civil (2016)
Doctor Strange (2016)
Guardianes de la galaxia Vol2. (2017)
Spider-Man: Homecoming (2017)
Thor: Ragnarok (2017)
Pantera Negra (2018)
Los Vengadores: La guerra del infinito (2018)
Ant-Man and the Wasp (2018)
Capitana Marvel (2019)
Los Vengadores 4 (2019)
Spider-Man 2 (2019)
Guardianes de la galaxia Vol. 3 (2020)