El Criticón

Opinión de cine y música

Archivos por Etiqueta: Kurt Russel

Guardianes de la galaxia, Vol. 2


Guardians of the Galaxy Vol. 2, 2017, EE.UU.
Género: Superhéoes.
Duración: 136 min.
Dirección: James Gunn.
Guion: James Gunn.
Actores: Chris Pratt, Zoe Saldana, Dave Bautista, Bradley Cooper, Michael Rooker, Karen Gillan, Pom Klementieff, Kurt Russel, Elizabeth Debicki, Sean Gunn, Chris Sullivan, Vin Diesel.
Música: Tyler Bates.

Valoración:
Lo mejor: Magnífico equilibrio entre acción, humor, referencias a la cultura pop ochentera y el desarrollo dramático de los personajes. Aspecto visual arrebatador, y música (original y selección) excelente.
Lo peor: Un pequeñísimo bajón de ritmo en el tramo central (la llegada al planeta de Ego, la estancia de unos personajes en una jaula), y el poco trabajo con las motivaciones de Ego.
La frase:
1) -Peter: Finalmente he encontrado a mi familia. ¿No lo entiendes?
-Gamora: Creí que ya la habías encontrado.
2) Lo siento. Sólo puedo soportar perder a un amigo hoy -Rocket.

* * * * * * * * *

Como en la primera entrega, la inteligente y brillante visión de James Gunn al guion y la dirección ofrece una película llena de capas, energía y corazón. Es alegre y triste, abrumadora y relajada, fastuosa e intimista sin que nada se pise, formando un equilibrio mágico, sobre todo gracias a la gran conexión emocional que se establece con los numerosos protagonistas, todos con un dibujo realista y cautivador.

Cabe destacar de nuevo la habilidad para desarrollar a los personajes a través de un sinfín de aventuras y escenarios fascinantes por los que saltamos con un ritmo que parece improvisado pero está muy bien medido: entre el asombroso repertorio de acción apabullante, humor ingenioso unas veces y loco otras y referencias cultulares mil, da tiempo a que toda vivencia cale y genere una experiencia que hará a cada protagonista responder de otra forma más adelante. Y el entusiasmo y la química de los actores son notorios, sólo Chris Pratt está un poco más débil en un par de momentos dramáticos (algunas escenas con Ego).

Si el episodio inicial presentó a cada individuo y dio forma al grupo, en esta se ahonda en los problemas familiares y pasados que arrastra cada uno, impidiendo que las penas sean superadas y las relaciones terminen de fluir sin conflictos. Quill con los traumas de padre ausente, Rocket incapaz de aceptar sus defectos y poniendo una máscara de tipo duro, Yondu afligido porque no encuentra su lugar, Gamora y Nebula enfrentadas por celos de la infancia y un padre abusón… El tonto bruto de Drax es el único que parece haber asimilado sus desgracias y el primero en aceptar que su nueva familia son sus compañeros de aventuras.

Sólo un pequeño bajón de ritmo se puede citar. El receso en las estancias de Ego combinado con el cautiverio con los piratas se alarga más de la cuenta. Da la sensación de que Gunn fuerza una pausa para reservar unos personajes para el final (los enjaulados) y llevar a otros al escenario deseado. En la nave pirata, además de estirar el chiste de la aleta demasiado, canta bastante que después de todo el jaleo sin que nadie pille al personaje yendo de acá para allá aparezcan dos guardias plantados ante la celda justo a tiempo para facilitar la fuga y dejarles armas a mano. También es muy conveniente que Ego se duerma en su nave para postergar las explicaciones hasta llegar a su planeta, donde pueden vacilar del vistoso escenario y el enredo con las cápsulas-televisión. Lo lógico sería que hubiera soltado su relato por el camino y llegar al planeta directamente para empezar a asimilar las cosas.

El propio Ego es el único rol endeble en un reportorio extraordinario. Se podría perdonar si solamente fuera el típico villano que empuja la trama, de hecho su presencia es secundaria, lo que importa es la reacción de los protagonistas. Pero dada la conexión emocional con el personaje principal deberían haberse trabajado mejor sus motivaciones. El arquetipo de ente destructor del universo aquí no pega, hacía falta algo más humano, verosímil. Simplemente bastaba con que quisiera obligarlo a vivir con él en su paraíso de fantasía, forzando que abandone su vida y amigos. Así el dilema de Quill sería más difícil y creíble, pero siendo un tirano genocida está claro que reaccionará en cualquier momento sin albergar dudas. También creo que no hacía falta poner a la tripulación de piratas repleta de tanto imbécil y actor sobreactuado; entre eso y los excesos de tortas, de nuevo se Gunn pasa un poco con el humor de historieta.

En lo visual, también el hogar de Ego es el único desliz, pues algunos fondos de la naturaleza exuberante añadidos en postroducción se notan bastante. El resto es de nuevo deslumbrante. El diseño artístico asombroso, el detallismo de los decorados, los impecables efectos digitales… todo es exprimido por Gunn en un frenesí visual maravilloso. Cabe destacar también la banda sonora, con una de las mejores selecciones de canciones escuchadas en una película, tanto por la calidad de los temas como por la conexión con la historia y los personajes, y una no menos excelente labor de Tyler Bates con la música original.

Por otro lado, la versión española añade sus propias fallas, con esa manía de adaptar el doblaje con localismos o reinventar referencias que el traductor no conoce o decide que el espectador no conoce. No estamos hablando de un desastre como en la serie Deadpool, pero hay una cagada que canta tanto y molesta tanto que, a pesar haberla visto doblada solamente cuando fui al cine, todavía la recuerdo con escalofríos. El apodo “Cara escroto” que pone Rocket al pirata que pretende llamarse “Taserface” se convierte en “Cara anchoa”. Este fue un personajillo que dio que hablar en las redes sociales y páginas de humor, pero a pesar de ser evidentemente una gracia de fama efímera, no tener nada que ver con la película y el chiste y mancillar la obra original, al listo del traductor le hizo gracia y ahí la tenemos para la eternidad en el bluray… a menos para los que todavía siguen anclados en las versiones dobladas.

Esos pequeños achaques bajan el nivel unas décimas respecto a la primera parte, pero el resultado es igualmente una obra de las que hacen época, capaz de llevarte de la lágrima a la carcajada varias veces en cada escena, del asombro sobrecogedor al intimismo acogedor, de apabullarte con nostalgia a la vez que desborda personalidad propia… Como el Volumen 1, estamos ante un hito del cine que desgraciadamente, por ser acción, fantasía y superhéroes, no tiene el estatus que merece. Pero estoy convencido de que, como con otros grandes títulos de la serie Marvel, el tiempo la pondrá en su sitio, la recordaremos y veremos una y otra vez durante décadas.

* * * * * * * * *

Serie Los Vengadores:
Iron Man (2008)
Iron Man 2 (2010)
Thor (2011).
Capitán América: El primer Vengador (2011)
Los Vengadores (2012)
Iron Man 3 (2013)
Thor: El mundo oscuro (2013)
Capitán América: El Soldado de Invierno (2014)
Guardianes de la galaxia (2014)
Los Vengadores: La era de Ultrón (2015)
Ant-Man (2015)
Capitán América: Guerra Civil (2016)
Doctor Strange (2016)
-> Guardianes de la galaxia, Vol. 2 (2017)
Spider-Man: Homecoming (2017)
Thor: Ragnarok (2017)
Black Panther (2018)
Los Vengadores: La guerra del infinito (2018)
– – Ant-Man y la Avispa (2018)
Capitana Marvel (2019)
Los Vengadores: Fin del juego (2019)
Spider-Man 2 (2019)
Guardianes de la galaxia Vol. 3 (2020)

Anuncios

Deepwater Horizon (Marea negra)


Deepwater Horizon, 2016, EE.UU.
Género: Acción, drama.
Duración: 107 min.
Dirección: Peter Berg.
Guion: Matthew Michael Carnahan, Matthew Sand.
Actores: Mark Wahlberg, Kurt Russel, John Malkovich, Gina Rodríguez, James DuMont, Kate Hudson, Dylan O’Brien.
Música: Steve Jablonsky.

Valoración:
Lo mejor: El ritmo es algo intenso, sin bajones ni en las partes más expositivas.
Lo peor: No termina de arrancar nunca, esperas que llegue algo grande pero acaba sin dejar huella.
El título: La distribuidora le ha puesto Marea negra. Con la afición que suelen mostrar por los títulos en inglés, ¿qué tenían en contra de mantener el nombre de la plataforma? Es pegadizo y fácil. Y desde luego, la marea negra no es la protagonista de la película, sólo se menciona al final en texto en pantalla.

* * * * * * * * *

Tras deslumbrar en su presentación en la pantalla grande con Very Bad Things, Peter Berg no volvió a ofrecer nada tan original y redondo, decantándose por un cine más comercial donde no exprimía su potencial: El tesoro del Amazonas, Hancock, La sombra del reino y Battleship son bastante olvidables. Pero en su siguiente obra personal retornó ese realizador habilidoso y comprometido: El último superviviente. Su guion no es complejo ni profundo, pero es que tampoco se requería, así que cumple de sobras; ni tampoco se veía algo esperable en una obra hollywoodiense sobre el ejército: el patriotismo aparece en su justa medida. Pero en lo visual resultó un ejercicio narrativo impresionante, regalándonos una de acción bélica memorable.

Su siguiente largometraje, Deepwater Horizon, llegaba con unos avances bastante espectaculares. ¿Tendríamos al Berg comercial o al inspirado? Pues me temo que se inclina por lo primero. A pesar de que el argumento amaga con mostrar un drama serio y de grandes pretensiones y calado, tanto el guionista Matthew Michael Carnahan (con el que colaboró también en La sombra del reino) como el propio director parecen empeñados constantemente en limitar sus posibilidades, optando por a una de acción al uso. Me recuerda mucho a United 93: una historia real tratada con demasiada distancia y frialdad, soltando unos pocos datos y acción en fila a toda leche pero sin trabajarse lo más mínimo el espectro emocional ni tampoco el alcance, porque requería una complejidad que no parecen buscar.

Tenemos decenas de personajes en distintos puestos de la plataforma, el barco de los residuos, las agencias de emergencias… Pero sólo unos pocos van más allá de simples elementos de la trama, y no es que se haga un gran trabajo con ellos. El empresario villano, el jefe responsable y el héroe protagonista tienen un dibujo extremadamente superficial, y apenas tenemos secundarios dignos de mención: la mujer del prota, el currante simpático y otros trabajadores con mucha presencia carecen de personalidad, aparecen en muchas escenas pero sin dejar huella alguna. No puedes formar un drama coral sin darle entidad y una historia a cada protagonista. Así, la cinta va avanzando saltando constantemente entre grupos de trabajo, pero sin que llegue a narrar ninguna odisea personal concreta. Llega el accidente, corretean y se salvan o mueren, no hay más. Demasiada anécdota, frase chorra suelta (“He dejado el café”), y poca, o más bien ninguna, concreción y profundidad, y por extensión, muy poca o ninguna conexión emocional. La trama más o menos igual. Parece que iban a poner algo de esfuerzo en explicar cómo funciona la plataforma, pero se limitan a cuatro datos vagos que describen el accidente, sin llegar a transmitir una idea clara del trabajo y el ambiente en general. Por supuesto, en este panorama no esperes un gran retrato del entorno y un análisis crítico de los hechos. Cumplen mostrando un par de escenas del empresario ambicioso contra el jefe prudente, y ya está.

Pero la narrativa es también veloz y algo enérgica, con lo que, aunque no se ahonde en nada al menos te dejas llevar. Y la acción, aunque tarda en aparecer y no destaca especialmente, mantiene un nivel de intensidad constante y Berg no se pierde entre los varios los frentes abiertos, siempre sabes dónde estás y siempre hay algo movidito a lo que atender. Además Mark Walhberg desprende una simpatía contagiosa en todas sus películas, con lo que incluso con su esquemático personaje te engancha.

Así pues, esto no está en la onda de El coloso en llamas, una de catástrofes que combinaba el drama serio con la acción aparatosa logrando un por lo visto inigualable referente para el género. Pero si haces la vista gorda a todo su potencial ignorado queda un entretenimiento sin pretensiones e inofensivo con el que pasar el rato.

El estreno casi se junta con el nuevo proyecto del realizador, Patriots Day (Día de patriotas), que tendría una postproducción mucho más corta. Por los avances, tiene pinta de ser el mismo estilo de película, y esta vez también promete un tono patriota claro.