El Criticón

Opinión de cine y música

Archivos por Etiqueta: Mathieu Amalric

Quantum of Solace

 


Quantum of Solace, 2008, EE.UU.
Género: Acción.
Duración: 106 min.
Director: Marc Forster.
Escritores: Paul Haggis, Neal Purvis, Robert Wade.
Actores: Daniel Craig, Judi Dench, Olga Kurylenko, Giancarlo Giannini, Jeffrey Wright, Mathieu Amalric.
Música: David Arnold.

Valoración:
Lo mejor: Entretiene. Daniel Craig ofrece una interpretación con gran carisma.
Lo peor: Dirección muy mejorable, montaje horrendo, guion poco sustancioso. Y sobre todo que supone una vuelta al Bond de más bajo nivel en vez de seguir por donde Casino Royale apuntaba. El doblaje de algunos secundarios (en especial el del villano) parece de broma.
El título: Todavía nadie sabe qué significa Quantum of Solace.

* * * * * * * * *

Quien fuera al cine esperando que Quantum of Solace siguiera explotando y mejorando la línea ofrecida en Casino Royale se llevaría una gran decepción, pues esta cinta es un paso atrás, una vuelta a la manida y floja forma de hacer cine de acción que nos ofrecían en las últimas entregas protagonizadas por Pierce Brosnan. Y por si fuera poco es descarado que intentan imitar la fórmula de la saga de Jason Bourne, pero se quedan muy lejos de lograrlo por culpa de un guion mediocre y una puesta en escena torpe e ineficaz.

Empiezo por el guion. La trama es poco sustanciosa y nada original. Los clichés de la serie que parecían haberse desechado en Casino Royale están de vuelta. Los villanos (más insípidos que nunca) y su fantasiosa conspiración mundial, las chicas, las persecuciones, y cómo no el enfrentamiento final en la guarida del enemigo, que explota porque se supone que debe hacerlo, siguen un esquema muy básico y predecible. No existe la complejidad y ambición que tan buenos resultados dio en el capítulo inicial de esta etapa.

Lo único destacable es el atractivo de los personajes Bond y M, muy bien interpretados por Daniel Craig y Judi Dench respectivamente, y el buen aprovechamiento que se hace de los secundarios (Olga Kurylenko, Giancarlo Giannini, Jeffrey Wright). Los primeros tienen carisma de sobra, y los demás sirven muy bien de apoyo. Destacan unos diálogos bastante correctos (el humor seco del espía está presente), y la humanización del propio James Bond sigue aceptablemente bien. Estos interesantes protagonistas sustentan bastante bien la poco llamativa historia en que están inmersos, con lo que hace pensar que seguramente con un villano de buen nivel se hubiera limado un poco esa sensación de ser lo mismo de siempre y sin garra alguna. Pero el rol dibujado para Mathieu Amalric (que además empeora muchísimo con el infame doblaje) no es capaz de despertar la más mínima emoción en el espectador, y no tiene secuaces dignos de mención.

En cuanto a la puesta en escena, Marc Forster, quien deslumbró con la maravillosa Descubriendo Nuncajamás, no ha atinado en esta su primera obra de acción, ofreciendo una dirección nada lustrosa. El torpe manejo de cámara en mano acompañado por el mediocre montaje, ambos intentando de forma fallida imitar los buenos resultados que ofrece la saga de Jason Bourne, proporcionan un aspecto visual bastante flojo. Las escenas de acción son caóticas y mareantes, cuesta entender lo que ocurre, y además hay momentos en los que el realizador se va por las ramas con algunos apaños extraños y molestos, como la inexplicable decisión de compaginar las peleas con escenas paralelas (la ópera y la feria).

Ahora bien, la decepción puede ocultar las pocas virtudes que tiene. Porque una vez vista de nuevo me queda claro que como película de acción básica cumple: los personajes del bando de los buenos aguantan el tipo, y el relato nunca se atasca, va siempre hacia adelante con ritmo y sin patinar en ningún momento dentro de su limitado esquema. En resumen, es bastante entretenida. Pero claro, eso tampoco oculta que es un torpe paso atrás en un momento en que la saga parecía remontar el vuelo.

Entrada actualizada de la original publicada el 01/11/2008.

* * * * * * * * *

Serie James Bond:
Casino Royale (2006)
-> Quantum of Solace (2008)
Skyfall (20012)
Spectre (2015)

Anuncios

El gran hotel Budapest


The Grand Budapest Hotel, 2014, EE.UU.
Género: Aventuras.
Duración: 99 min.
Dirección: Wes Anderson.
Guion: Wes Anderson, Hugo Guinness, basados en los escritos de Stefan Zweig.
Actores: Ralph Fiennes, F. Murray Abraham, Tony Revolori, Mathieu Amalric, Adrien Brody, Jeff Goldblum, Jude Law, Bill Murray, Saoirse Ronan, Jason Schwartzman.
Música: Alexandre Desplat.

Valoración:
Lo mejor: Puesta en escena: dirección, fotografía, dirección artística. El papel de Ralph Fiennes.
Lo peor: Historias sueltas sin mucha conexión, muchas son poco llamativas y rompen el ritmo.

* * * * * * * * *

El gran hotel Budapest es un clásica aventura con un pie en el realismo mágico y otro en la fantasía, de estas fábulas con encanto y belleza propias de Wes Anderson, aunque recuerda también a una obra cumbre género, Amelie. El tono es el esperable, de cuento imaginativo: personajes curiosos, anécdotas originales, comedia de situaciones enrevesadas y absurdas. Los peculiares habitantes del hotel y la familia de la anciana rica son atractivos, y los dos protagonistas principales, el encargado y el botones, ofrecen una relación encantadora y transmiten gran simpatía; además la interpretación de Ralph Fiennes es vibrante y contagia su entusiasmo. Las aventurillas son variadas y juegan bien con el sentido del asombro, estando llenas de escenarios peculiares y situaciones excitantes.

Sin embargo el equilibrio no es perfecto. Los numerosos secundarios, aunque están bien definidos en un primer vistazo y resultan prometedores, no consiguen pasar de simples anécdotas, no tienen el magnetismo suficiente como para causar mucha impresión. Pero la principal limitación del relato es la falta de un nexo en común realmente llamativo para todas las historias. Sí, está la trama del cuadro, pero no tiene mucha pegada, y los saltos entre distintos capítulos son muy desiguales, alejándose algunos demasiado del hilo principal. Por ejemplo la estancia en la cárcel se alarga mucho, pero es que la fuga llega a ser cansina. Y a cambio el romance con la pastelera queda casi en nada, decepcionando porque prometía más.

Gracias al portento de puesta en escena este desigual guion gana bastante. La virtuosa dirección, apoyada en una fotografía con enorme personalidad (encuadres muy medidos, uso constante de colorido y atrezo para enriquecer el cuadro), otorga una impronta visual rica y sugerente. Pero lo que entra por los ojos no termina de llegar al corazón, pues el envoltorio no lo es todo. Como entretenimiento cumple de sobras, pero no logra emocionar como para dejar huella en la memoria.