El Criticón

Opinión de cine y música

Archivos por Etiqueta: Neal McDonough

Minority Report


Minority Report, 2002, EE.UU.
Género: Acción, suspense, ciencia-ficción.
Duración: 145 min.
Dirección: Steven Spielberg.
Guion: Scott Frank, Philip K. Dick (relato).
Actores: Tom Cruise, Colin Farrell, Samantha Morton, Max von Sydow, Tim Blake Nelson, Kathryn Morris, Peter Stormare, Steve Harris, Neal McDonough, Patrick Kilpatrick, Meredith Monroe.
Música: John Williams.

Valoración:
Lo mejor: Muy entretenida. Buen misterio, con giros sorprendentes. Buen ritmo, con escenas espectaculares. Correctos pesonajes y certero reparto.
Lo peor: En el fondo es un thriller muy básico, lo que se hace evidente en el flojo desenlace y los fallidos villanos.
Mejores momentos: La introducción de los precogs, la policía voladora, las arañas, la huída con Agatha.

* * * * * * * * *

Como ocurre muchas veces, el proyecto dio vueltas durante años y sufrió muchos cambios hasta que logró ver la luz. El productor y guionista Gary Goldman se hizo en 1992 con los derechos del relato El informe de la minoría de Philip K. Dick (1956). Trabajó con otros escritores en una dirección bastante sorprendente: iba a ser una secuela de Desafío total (Paul Verhoeven, 1990), que también se inspiró en Dick, con Arnold Schwarzenegger repitiendo protagonismo, la acción trasladada a Marte, y los precogs siendo los mutantes que allí habitaban. Estuvo a punto de dirigirla Jan de Bont (Speed -1994-, Twister -1996-) a finales de la década. Pero finalmente cayó en manos de Tom Cruise y Steven Spielberg, y la versión de estos escrita por Scott Frank, quien venía de pegar fuerte con Un romance muy peligroso (1998, dirigida por Steve Soderbergh), fue la que tuvimos.

La ciencia-ficción seria es un género arriesgado, porque cuesta más dinero cuanto más ambiciones, de hecho, Spielberg y Cruise tuvieron que recortar sus salarios (a cambio de un pico de la taquilla, eso sí), y también es difícil de vender al gran público si ofreces una historia muy compleja. Pero encontraron un buen término medio, combinando el thriller de acción comercial con una visión del futuro sugerente pero no demasiado complicada, y fue un éxito de taquilla y tuvo buenas críticas. Un año antes, Spielberg causó menos impacto con una obra más pretenciosa y muy publicitada, A.I., Inteligencia Artificial, pero se marcó un buen 2002 con la presente y otro thriller muy llamativo, Atrápame si puedes.

El tirón de Cruise y la marca Spielberg desde luego ayudaron mucho, pero su buen hacer también queda patente. Cruise mantiene su carisma nato y lo cierto es que se esfuerza y convence lo suficiente en un personaje, John Anderton, sencillo pero efectivo. Como en un buen título de cine negro, no tenemos un héroe impoluto e inquebrantable arquetípico, sino que estamos ante un policía bastante capaz pero con traumas serios y que se ve superado por un complot inesperado, de forma que cada paso que da es una lucha constante contra sus problemas personales y los que le caen encima. Cabe destacar que en algunas situaciones sale adelante por ayuda de otros, consiguiendo así giros bastante imprevisibles: un médico que perdió la licencia cuando lo detuvo y la ex esposa que no quería saber nada de él lo salvan en momentos cruciales. Y las dudas de cuánto margen le darán sus colegas del cuerpo generan buenos momentos de incertidumbre.

El misterio central es muy atractivo. Ya resultaba fascinante la premisa de los precogs, esos humanos, mutantes esclavizados, capaces de predecir crímenes capitales, pero la sorpresa de que el propio protagonista aparezca matando a alguien que ni conoce te deja anonadado. El destino incierto se torna inquietante cuando sale por los pelos una y otra vez de cada persecución y huída. Las secuencias con los policías voladores, las arañas y la carrera con Agatha son espectaculares. El esperado encuentro con ese tipo enigmático ofrece un subidón de aupa después de las ya de por sí frenéticas aventuras, y para rematar, te lanza otra gran sorpresa a la cara: era todo parte de la intriga y todavía quedan cosas por resolver.

Spielberg imprime un buen ritmo, sacando gran partido de los momentos cumbre de acción y tensión, y como es habitual nos deleita con algunos planos estupendos. Rodar la pelea con policías voladores tuvo que ser un quebradero de cabeza enorme, pero el resultado es impresionante. La de las arañas parece prescindible en el fondo, pero con los travellings por encima del escenario mostrando todo lo que ocurre se marca un vacile muy efectivo.

El reparto de secundarios está muy bien elegido. Max von Sydow (recientemente fallecido), Colin Farrell y Neal McDonough son valores seguros, la por entonces desconocida Samantha Morton dejó buena impresión ese año con esta cinta y la hermosa En américa (Jim Sheridan), y atención a la surrealista aparición de Peter Stormare. Quien no estuvo tan atinado fue el gran John Williams. Quizá porque trabajó con muchas prisas por problemas de agenda, ofrece un tema central interesante pero del que abusa demasiado, siendo incapaz de aportar el toque de suspense necesario.

Pero esas virtudes, destacando los giros sorprendentes y las partes tan bien trabajadas, se echan en falta en otros instantes clave, y una vez resuelto el caso miras atrás y empiezas a notar bastantes agujeros. Siempre me pasa lo mismo cuando la veo. Las dos horas y veinte que dura se pasan volando, termino con las buenas impresiones de haber disfrutado de un grato espectáculo… pero reposándola empiezan a salir a la luz carencias importantes, y termina pesando la sensación de que desaprovecharon un potencial mucho mayor.

Quizá con un final más elaborado que nos hubiera dejado absortos no te haría replantearte cosas, pero el desenlace supone un bajón que te hace pensar qué ha podido fallar, y la cadena de errores te lleva hacia atrás. Después de ponerte ante un futuro muy sugerente y tener el momento álgido de si el crimen vaticinado se cumple o no, el tramo final tira por clichés muy sobados de los thriller, con el traidor desenmascarado en unas situaciones muy predecibles.

Spielberg es un narrador bastante inspirado por lo general, pero en ocasiones se empeña en remarcar demasiado algunas cosas, a veces acertando de lleno (E.T. tiene escenas dramáticas un tanto forzadas, pero sin duda llegan hondo) y otras resultando demasiado manipulador (Salvar al soldado Ryan es toda ella un melodrama insoportable, y sus últimos trabajos demasiado pretenciosos). En este caso el efecto es contraproducente, porque realza las debilidades del guion de Scott Frank. En vez de mantener neutralidad con los personajes, de forma que sea más difícil intuir quién será el traidor y que una vez aparecido entre los pocos candidatos no parezca facilón, Spielberg y Frank intentan engañarnos. El rol de Colin Farrell, Witwer, entra en acción siendo un falso villano con el que distraerte, mientras que el director del proyecto Precrimen (Sydow) es un vejete entrañable. Y patinan bastante con ello, Witwer resula un trepa chulesco muy pasado de rosca, masticando el chicle con la boca abierta y todo, para que luego, cuando acaba la farsa, intenten de repente ponerlo de competente, serio y amigable, de forma que sintamos pena por su destino… Pero más bien resulta mosqueanto el ardid y su cutre final, porque si era tan capaz, cómo resulta a la vez tan idiota como para reunirse con el superior contra el que estaba trabajando y contarle todo lo que sabe, justo además cuando se presenta como el sospechoso más obvio.

Pero hay muchos más agujeros y deslices. El principal es que ni tan siquiera intentan tapar la paradoja tan importante que da pie a la trama y que requería una explicación para que la película no parezca al final una farsa o cagada bastante grande. Los precogs perciben la planificación de un crimen o la inmediatez de uno si es pasional… pero el asesinato que “cometerá” el protagonista se pone en marcha únicamente por la visión de estos, es decir, los precogs se lo imaginan por arte de magia, pues no había crimen en marcha, de forma que si no es por ellos el personaje no hubiera entrado en ese juego, no hubiera conocido al tipo al que podría asesinar. Los autores se habrían ahorrado este bucle absurdo haciendo que entrara en contacto con el individuo de otra forma, con una pista casual o un chivatazo de un posible sospechoso en la zona, o que el director interfiriera en la visión para lanzar la conspiración. En el relato de Dick se resuelve con ingenio y lógica: la primera visión condicionaría a Anderton en sus siguientes acciones (al ver el furuto él tiene la opción de elegir), así que las dos siguientes son versiones de lo que haría una vez sabido, pero al ser dos de ellas bastante parecidas a simple vista se genera el informe de la mayoría que lo pone como sospechoso.

Siguiendo la comparativa con el original, el complot es más algo más complejo, un golpe de estado militar, aunque en el fondo es lo mismo, un viejo aferrándose al cargo, y la esposa no es una mujer florero, sino una agente más que además pone en duda su lealtad. Eso sí, dicho relato me parece bastante flojo y también desaprovecha mucho el potencial que guardaba.

Otro aspecto decepcionante es que no se resuelva la desaparición del hijo del protagonista. Tan crucial como parecía en su historia y en la propia intriga, al final se destapa como un cliché melodramático para forzar el final feliz, la reconciciliación con la esposa; si la historia es sobre el complot, no me cueles cursiladas innecesarias. Y hay otros momentos que rechinan bastante. La pelea en la fábrica de coches es demasiado rebuscada y descabellada. Podían habernos dado alguna indicación de adónde quiere ir Anderton cuando se ve obligado a huir, porque se tira un buen tramo de la cinta corriendo para aparecer en la casa de la creadora de los precogs, de la que nada sabíamos y quien le da pistas clave sin que tenga que hacer un trabajo de investigación real, algo que se echa de menos; aunque eso sí, la mujer le da información después de marear la perdiz con diálogos más enredados de la cuenta, hasta el punto de parecer la oráculo de Matrix (hermanas Wachowski, 1999); y esto te lleva a preguntarte que si ella está tan preocupada por qué no ha hecho nada hasta ahora. Parece que falta una escena antes de encontrarse con el cirujano clandestino, cabe pensar que precisamente una donde el tipo sin ojos que le vendía droga los pone en contacto; quizá la eliminaron porque obviamente es predecible y ya había un metraje muy abultado, pero se nota un hueco, de estar sin saber qué hacer pasa a tener la solución en marcha, así que deberían haberla incluido. Pero lo más llamativo es una situación muy conveniente para agilizar las cosas: que a pesar de ser Anderton el fugitivo más buscado pueda volver a entrar en la comisaría con su ojo en la mano y no salten las alarmas ni hayan bloqueado su acceso no hay por dónde cogerlo.

Que dejen de lado el potencial que pone en bandeja el universo imaginado también le resta bastantes puntos. Los dilemas éticos subyacentes con el uso de los precogs, como el determinismo versus la capacidad de elección propia y el conflicto legal y ético con la falibilidad de las leyes y la severidad del castigo, no llegan a explorarse lo más mínimo. La mala imagen que da el caso tumba el proyecto, y aquí no ha pasado nada. Sólo deja una digna reflexión, la de que los ciudadanos estemos fichados en todo momento, sacrificando libertad e intimidad por comodidades (pagar el metro) y seguridad. Otros detalles en los que se pone bastante énfasis no funcionan en el lado argumental, son únicamente enredos visuales, como las autovías, o cosas muy vistas, como las realidades virtuales recreativas.

Por extensión, la recreación del futuro planteado es bastante impresionante en las escenas cumbre, pero siento que se queda corta en otros muchos momentos. Casi todos los escenarios son en sitios muy cerrados, incluso cuando estamos en una calle o parque se empeñan en enfocar un entorno mínimo y el horizonte queda como un fondo indeterminado por los filtros al color. El director de fotografía Janusz Kamiński trató el negativo en exceso, quedando un tono muy saturado y brillante con el que Spielberg estuvo de acuerdo. No fue un efecto que sorprendiera en su momento, si bien tampoco molestó, pero el paso de los años no le hace bien, parece una película más vieja de lo que es; y probablemente esto complique las cosas a la hora de hacer una remasterización. En resumen, no me parece que luzca como una superproducción de 100 millones de dólares (a principios de la década del 2000, hoy equivaldría a más de 150), sino como una de presupuesto medio, de 50 ó 60.

Con todos los pros y contras puestos en la balanza, Minority Report resulta una buena película, con elementos distintivos suficientes para estar por encima de la media y aguantar bien los revisionados, pero encuentro que el equilibrio al final no resulta tan efectivo como prometía, los autores sacrifican demasiado el tono de thriller de ciencia-ficción sólido y con calado por buscar una de acción comercial mediante tretas emocionales y argumentales básicas, de forma que le falta ese toque de grandeza como para poder dejar una huella imborrable.

Por comparar con otras del estilo, con mucho menos dinero y menos enredos visuales Días estraños (Kathryn Bigelow, 1995) te sumergue muchísimo mejor en el ambiente del futuro planteado y deja reflexiones muy potentes, pero no supieron venderla bien y acabó siendo una cinta de culto, conocida pocos pocos, y Desafío total mostró una inventiva sin igual en lo argumental tanto como en lo visual, teniendo gran éxito comercial y marcando un hito inolvidable en el cine.

Red 2


Red 2, 2013, EE.UU.
Género: Acción, comedia.
Duración: 116 min.
Dirección: Dean Parisot.
Guion: Jon Hoeber, Erich Hoeber.
Actores: Bruce Willis, Helen Mirren, John Malkovich, Mary-Louise Parker, Anthony Hopkins, Catherine Zeta-Jones, Neal McDonough, David Thewlis, Brian Cox.
Música: Alan Silvestri.

Valoración:
Lo mejor: Lo que queda de los personajes.
Lo peor: Insípida y aburrida.
Mejores momentos: Los celos entre Sarah y Katja.

* * * * * * * * *

El éxito de Red fue bastante merecido. Como comedia de acción destacaba bastante en un panorama lleno de títulos repetitivos, de ideas agotadas. Los excelentes personajes, un ritmo bastante acertado y sobre todo el gran sentido del humor nos dieron una película bastante recomendable. La secuela es por el contrario una gran decepción. La chispa y energía de su predecesora no se ven por ninguna parte. Los personajes son una sombra de lo que eran, estirados sin sacarles mucho partido. El humor carece de originalidad, pero también de gracia: apenas consigue llevarte a la carcajada.

Por suerte los protagonistas eran tan buenos que lo poco que queda de ellos basta para salvar la función. Cada tramo dedicado a cada uno de ellos resulta divertido debido a sus peculiares personalidades, y la dinámica entre todos mantiene al relato en una constante sensación de que hay un buen poso y en seguida va a coger carrerilla… Pero el embrujo dura poco, porque una vez se va formando una perspectiva global de la narración queda claro que los guionistas no saben muy bien cómo enlazar un capítulo con otro y mover a los protagonistas hacia algo interesante. Es decir, el argumento es endeble y difuso, se salta de acá para allá sin motivos claros (damos la vuelta al mundo varias veces sin razón alguna), vemos metraje y más metraje sin tener a la vista un objetivo concreto.

En la primera entrega alabé a los actores bastante merecidamente, pero aquí se nota que no tienen material con el que trabajar, todos van con el piloto automático puesto. La puesta en escena es correcta, destacando de nuevo por ser sobria y efectiva en comparación con los cansinos artificios del cine de acción actual.

Nada original, poco graciosa, con un ritmo bastante caótico, Red 2 resulta un aburrimiento bastante grande. No llega a ser mala, pero tampoco logra resulta un visionado que deje buenas sensaciones: se ve con pasividad, sin despertar emociones en ningún sentido, y se olvida al instante. Otra saga echada a perder.

Capitán América: El primer Vengador


Captain America: The First Avenger , 2011, EE.UU.
Género: Acción, superhéroes.
Duración: 124 min.
Dirección: Joe Johnston.
Guion: Christopher Markus, Stephen McFeely.
Actores: Chris Evans, Hayley Atwell, Sebastian Stan, Tommy Lee Jones, Hugo Weaving, Dominic Cooper, Richard Armitage, Stanley Tucci, Samuel L. Jackson, Toby Jones, Neal McDonough.
Música: Alan Silvestri.

Valoración:
Lo mejor: Personajes, diálogos, puesta en escena. Sabe exprimir el género de maravilla: héroes, villanos, fortalezas, dilemas morales, confrontaciones… todo se aprovecha bastante bien.
Lo peor: Unas veces parece un resumen y otras que le faltan escenas. Los efectos digitales se quedan a medias, y a veces incluso cantan bastante.
La frase: Yo no te voy a besar.

* * * * * * * * *

Con Capitán América, de la que no esperaba nada, me he encontrado por sorpresa con una de las mejores películas de superhéroes Marvel, con un guion que sabe manejar cada elemento y tópico del género de manera hábil y una puesta en escena bastante espectacular. La exposición del nacimiento del héroe es de las mejores que he visto (aunque a veces quede un poco raro el trucaje para adelgazar al protagonista) y su maduración resulta bastante creíble… hasta cierto punto, pues después de tanto indicar que el elegido tiene algo especial además de ganas de guerra, resulta que el tío lo primero que hace en toda confrontación es ir de frente sin más, meterse de lleno entre las tropas enemigas sin pensar en algún plan, quizá sabiendo que los soldados enemigos siempre atacan de uno en uno. O dicho de otra forma, los planes de los buenos y las escenas de acción se los podían haber trabajado un poco más, pues echan a perder personajes que tenían buena base. Los secundarios más importantes resultan también muy correctos, en especial el villano y su científico, pero también los del bando bueno, como el genio de Stark o el general; a la chica le faltaría un poco más de dedicación, pero no es grave; la verdadera pega es que con la falta de tiempo otros caracteres quedan muy atrás, como el grupo que se une al Capitán en el ecuador de la historia (da la sensación, como ocurrió en Thor, de que están ahí para contentar a los fans del cómic).

Destacan diálogos sumamente ingeniosos y divertidos así como escenas que además de resumir un proceso de maduración que podía haber sido muy largo resultan excelentes como momento cómico (por ejemplo, la bandera y la granada del entrenamiento, que justifican la elección de nuestro protagonista ante otros en apariencia más preparados). Pero hay mucho que contar y algunas partes se ventilan a modo de videoclips o saltos de tiempo que dejan una ligera sensación de que se ha resumido en exceso. Pero era casi obligatorio si no querían elegir entre partir la película en dos y dejar la historia a medias o simplificarla en exceso. Y por el lado contrario, viendo que en unas partes les falta tiempo cabe preguntarse por qué alargan tantísimo la sección dedicada a los bonos de guerra, que se hace bastante pesada.

La realización es buena en cuanto al sentido del espectáculo, pero quieren abarcar tanto que a veces resulta irreal, por exagerada o porque los efectos especiales no pueden llegar a tales límites si no es con el doble de tiempo y dinero. Aunque la recreación de la época es excelente, con grandes persecuciones por las calles de los años 40, y los vehículos y fortalezas enemigos resultan enormes y bien diseñados, algunos momentos terminan dejando ver un exceso de ambición y no quedan del todo bien: algún plano de combate o de tanques gigantes canta a pantalla de fondo y efecto digital menor. Yo prefiero poco pero bien hecho y donde prime la trama, y lo cierto es que ésta aquí está bastante bien trabajada, así que esos fallos o excesos no me han molestado demasiado. Incluso escenas cumbre que podrían resultar previsibles, como la clásica confrontación final en la guarida del enemigo, mantienen el interés y sentido del espectáculo muy bien, y no resulta especialmente grave que algunos instantes (como la persecución del coche al avión) no sean visualmente perfectos.

En cuanto al reparto, sorprende ver la maduración de Chris Evans, quien resultó insoportable en la abominación de Los cuatro fantásticos pero ha pasado a convertirse en un intérprete bastante correcto (eso sí, un poco absurdo que repitan con él habiendo sido ya rostro de un héroe Marvel). Aun así, enormes nombres eclipsan su figura: brillan con luz propia la estupenda composición de villano que hace Hugo Weaving o las impresionantes aportaciones de Tomy Lee Jones. La chica (Hayley Atwell, yo la conocí en Los pilares de la Tierra) en cambio queda bastante en segundo plano, ya sea porque su personaje no es muy llamativo o porque le falta algo de carisma. Los secundarios están excelentes, en especial Stanley Tucci y Tobey Jones.

El ambiente de universo Marvel que posee la cinta funciona de maravilla, dándole esa idea buscada de que es un capítulo que forma parte de una serie que se encamina hacia un desenlace (Los Vengadores). La presencia del padre de Tony Stark (con su exposición tecnológica al estilo de Iron Man), así como el prólogo y el epílogo dedicados a traer al Capitán al presente con Shield, encajan a la perfección en la propia historia interna de la película. Y viendo los buenos resultados de esta entrega, la esperada Los Vengadores ha ganado considerable interés entre los amantes del género.

* * * * * * * * *

Serie Los Vengadores:
Iron Man (2008)
Iron Man 2 (2010)
Thor (2011).
-> Capitán América: El primer Vengador (2011)
Los Vengadores (2012)
Iron Man 3 (2013)
Thor: El mundo oscuro (2013)
Capitán América: El Soldado de Invierno (2014)
Guardianes de la galaxia (2014)
Los Vengadores: La era de Ultrón (2015)
Ant-Man (2015)
Capitán América: Guerra Civil (2016)
Doctor Strange (2016)
Guardianes de la galaxia Vol2. (2017)
Spider-Man: Homecoming (2017)
Thor: Ragnarok (2017)
Pantera Negra (2018)
Los Vengadores: La guerra del infinito (2018)
Ant-Man and the Wasp (2018)
Capitana Marvel (2019)
Los Vengadores 4 (2019)
Spider-Man 2 (2019)
Guardianes de la galaxia Vol. 3 (2020)