El Criticón

Opinión de cine y música

Archivos por Etiqueta: Stanley Tucci

Spotlight


Spotlight, 2015, EE.UU.
Género: Drama.
Duración: 128 min.
Dirección: Tom McCarthy.
Guion: Josh Singer, Tom McCarthy.
Actores: Mark Ruffalo, Michael Keaton, Rachel McAdams, Stanley Tucci, Liev Schreiber, John Slattery, Brian d’Arcy James, Billy Crudup.
Música: Howard Shore.

Valoración:
Lo mejor: Correcta en todos sus sentidos, sin el sensacionalismo esperable de Hollywood en un título de estas características.
Lo peor: No tiene mucha pegada, se olvida rápido.

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Spotligth es un buen drama de denuncia y thriller de investigación periodística. Está firmado e interpretado por buenos profesionales, y el acabado no tiene carencias dignas de mención. La pega es que tampoco destaca, no tiene el carisma de Zodiac ni la fuerza emocional de Erin Brockovich, por citar los primeros referentes que me han venido a la cabeza.

La historia quizá tenía potencial para construir un relato más trágico, intenso y de mayor calado, pero curiosamente debo alabar su contención, el tono natural que ofrece. Viniendo de Hollywood y siendo una favorita para los Oscar (incompresible que haya ganado ante una obra maestra como Mad Max, pero eso es otra historia), me esperaba que exprimieran el drama con el sensacionalismo habitual y que los personajes fueran clichés andantes desde los que lanzar manidos mensajes. Tenemos numerosos ejemplos recientes muy claros, como Descifrando enigma, El mayordomo, Whiplash, El puente de los espías, Dallas Buyers Clubs… Pero Josh Singer y Tom McCarthy (este último también director) prefieren narrar las cosas con tono realista y verosímil y si acaso tirar de alguna sutileza para matizar sensaciones, antes que inclinarse hacia el amarillismo para forzar emociones en el espectador.

Así, el poder de la Iglesia Católica no se expone con algún obispo o cura malvado y monocromático que pretenda dar asco, sino mostrando poco a poco el alcance de sus tentáculos y la omnipresencia que tiene en la sociedad. Los planos de las calles con grandes iglesias al fondo dominando el panorama son muy efectivos, y poniendo al lado un parque se bastan para sembrar malestar en el espectador. Y la trama obviamente desgrana toda la inmundicia que rodea a los casos de pederastia: la ocultación de pruebas, las jugadas sucias, el barrer el problema bajo la alfombra en vez de enfrentarlo, el abuso de poder con el que hacen todo esto…

La investigación se desarrolla manteniendo bien la intriga de hasta dónde podrán llegar los periodistas. Los personajes son sencillos pero interesan lo suficiente como para seguirlos, en especial el que más tiempo recibe, el de Mark Ruffalo (nominado como secundario aun siendo principal…). La puesta en escena apuesta también por la sencillez, pero sin parecer simple, pues la acción ocurre principalmente en despachos pero McCarthy consigue las dosis justas de elegancia y dinamismo: la fotografía de planos amplios, siempre con muchos personajes en acción, nos sumerge muy bien en el mundo del periódico y el trabajo de los protagonistas.

Pero nada resulta tan llamativo como para dejar huella. Los personajes no tienen el carisma y recorrido suficientes como para implicarte de lleno con ellos; alguno de hecho queda un tanto desdibujado, como el nuevo editor. El reparto cumple sin problemas pero tampoco impresiona (menuda broma nominar a Rachel McAdams como mejor actriz secundaria). La historia te atrapa durante el visionado pero no te remueve por dentro como para acabar con la sensación de que hay que hacer algo para arreglar esta práctica inmunda… Y siendo un drama de denuncia, esa falta de capacidad para impactar no es buena señal.

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Transformers: La era de la extinción


Transformers: Age of Extinction, 2014, EE.UU.
Género: Acción, fantasía.
Duración: 165 min.
Dirección: Michael Bay.
Guion: Ehren Kruger.
Actores: Mark Wahlberg, Nicola Peltz, Jack Reynor, Stanley Tucci, Kelsey Grammer, Titus Welliver, Sophia Myles.
Música: Steve Jablonsky.

Valoración:
Lo mejor: Elimina o pule algunos errores de la saga (las subtramas irrelevantes alargadas hasta el infinito).
Lo peor: Pero estira el resto de elementos hasta resultar repetitiva, insustancial y muy aburrida.

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La fórmula no podía estar más gastada, y eso que evita algunos de los peores fallos de las dos entregas anteriores. Las subtramas con exceso de humor inmaduro que no tienen relación con las líneas principales se han eliminado. Ya no tenemos las largas y cansinas tontadas tipo el viaje universitario o la búsqueda de trabajo de Sam Witwicky; recordad cómo se fue de madre esta última. Pero eso implica rellenar el metraje que ocupaban estirando lo demás, porque Michael Bay sigue empeñado en llegar a las dos horas y cuarenta minutos. Además cabría esperar que con actores nuevos el relato fuera más atractivo y novedoso, pero el hechizo dura poco, porque los personajes son prácticamente los mismos. Y en la trama Bay y el guionista Ehren Kruger ponen cero esfuerzo. Tenemos otra vez el grupo de invasores, el gobierno molestando más que ayudando y los héroes casuales salvando el planeta, todo siguiendo los mismos pasos de siempre: corretear en busca del objeto de rigor (maletín, anillo, arma, sustancia… el que toque) para salvar el mundo mientras los robots se hostian alrededor.

La línea principal es la del ciudadano del montón, torpe y tontorrón (Mark Wahlberg), acompañado de la chica (en este caso su hija) que será la mujer florero (más barely legal que nunca: 18 añitos tenía Nicola Peltz durante el rodaje) y algún otro guaperas para meter más carne (el novio que pretende ser simpático pero resulta intrascendente), quienes se verán cómo no metidos en el entuerto, de hecho hagan lo que hagan siempre les cae un robot encima, y terminarán siendo los héroes de la función. Por otro lado está la sección del empresario ambicioso (Stanley Tucci) que por sus pecados pondrá a la humanidad en bandeja para la invasión de los robots malvados. Como para intentar diferenciarlo algo de los villanos previos (es igualito al de Transformers 3), en el tramo final se vuelve bueno, pero no cuela, porque el cambio es tan brusco que resulta incongruente: de malvado capitalista a secundario cómico estúpido en un abrir y cerrar de ojos. También va acompañado de un par de mujeres metidas con calzador: ¿qué aportan Sophia Myles y Bingbing Li a la trama? Y finalmente está el plan enemigo, que no es otro que ser malo porque sí. En este caso hay dos frentes, la conspiración del gobierno (la facción dirigida por un tirano –Kelsey Grammer– que quiere imponer su propio orden mundial) y el robot invasor alienígena de turno. Este último como figura enemiga tiene algo de fuerza, pero en motivaciones anda tan seco como los anteriores: matar y conquistar porque puede. Megatrón está en segundo plano, algo que se agradece porque está muy exprimido, pero me temo que al final renace para prometer aburrirnos en otra secuela.

Las tres líneas tardan muchísimo en unirse, demasiado, y cuando lo hacen no es que la película adquiera un nuevo nivel de trascendencia o mísero interés, porque todo se mantiene igual. El tono como cabía esperar es el habitual de Bay: mensajes conservadores (penoso el discurso anticientífico), vicios infectos (machismo, patriotismo, xenofobia -atención al chino del ascensor: cómo no sabe artes marciales-), mucho colorido (con predilección por el naranja), explosiones exageradas, coches deportivos, destrucción por doquier… La narración es una sucesión de piezas de acción alternadas con una paupérrima exposición de personajes y tramas. Cuánto metraje para decir cosas tan obvias, cuánto tarda en lanzar el grueso de la trama y hacer avanzar el conflicto y la evolución de personajes. Vamos, en eso tampoco sorprende. El problema es que como espectáculo palomitero no cumple. Es imposible causar la misma impresión que en las dos primeras entregas si no pone el esfuerzo por aportar algo más que puso en la tercera, donde las escenas de acción eran inconmensurables y aunque no bastaran para salvar la cinta al menos ofrecían algo de entretenimiento. Aquí Bay anda muy desgastado, acomodado a la rutina. Por mucho que los efectos especiales y sonoros sean impecables ninguna de las secuencias importantes aporta algo nuevo, ninguna resulta impactante porque ya hemos visto exactamente lo mismo en numerosas ocasiones: robots enormes dándose puñetazos, persecuciones a tiros, guerra en ciudades, edificios rompiéndose, naves sobre rascacielos… Ningún escenario es original, la trama no aporta una base desde donde ofrecer algo novedoso, y ahora más que nunca los humanos son un pegote injustificado en plena batalla. Lo único digno de mención es la estancia en la nave, que ofrece una atmósfera algo distintiva; pero como siempre, el guion lo hecha a perder con su vena cómica infantil.

Además se repiten otros errores previos. Cansa ver que Optimus esté en todo momento al borde de la muerte, hecho pedazos, y siempre encuentre energías nuevas para levantarse y derrotar al enemigo en el último momento. Nunca han logrado con él el gran personaje que los fans esperaban, pero aquí queda muy relegado a objeto de la trama. De hecho hay un par de instantes de vergüenza ajena: cuando de camión destrozado se transforma y cura por arte de magia, o cuando después de tanta batalla sale volando sin más. Por el lado contrario puedo decir que al menos este capítulo tiene secundarios robots con algo más de presencia y atractivo. Los personajillos tontos han desaparecido (difícil olvidar a los gemelos macarras) y han sido sustituidos por figuras con algo más de carisma y gracia: el gordo militar y el samurái son tópicos andantes, pero valen como secundarios sencillos. El villano igual: quizá sus motivaciones no convenzan, pero algo de impresión si causa, más que el anodino Megatrón de entregas anteriores; el imponente diseño sin duda tiene algo que ver.

Es entendible que el público no le esté dando buenas notas… pero lo que falta ahora es que le den la espalda en la taquilla, que ha vuelto a recaudar más de mil millones de dólares. Mientras tenga éxito, por mucho que lloriquee luego la gente Bay seguirá con el mismo infame guionista y rodando con el mismo estilo y tics.

Serie Transformers:
Transformers (2007)
Transformers: La venganza de los caídos (2009)
Transformers: El lado osucro de la Luna (2011)
-> Transformers: La era de la extinción (2014)
Transformers: El último caballero (2017)

Los Juegos del Hambre: En llamas


The Hunger Games: Catching Fire, 2013, EE.UU.
Género: Acción, fantasía.
Duración: 146 min.
Dirección: Francis Lawrence.
Guion: Simon Beaufoy, Michael Arndt, Suzanne Collins (novela).
Actores: Jennifer Lawrence, Liam Hemsworth, Josh Hutcherson, Elizabeth Banks, Woody Harrelson, Lenny Kravitz, Stanley Tucci, Toby Jones, Philip Seymour Hoffman, Jena Malone, Donald Sutherland.
Música: James Newton Howard.

Valoración:
Lo mejor: Los personajes tienen algo de calidad, el mundo imaginario posee bastante potencial.
Lo peor: Superficial, irregular, aburrida.

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Como la primera parte, esta es una película de quieros y no puedo. Por suerte no espero nada de la saga (no soy lector de las novelas ni fan de la adaptación) y simplemente las veo y las olvido, porque si no me estaría tirando de los pelos por ver tantas posibilidades desaprovechadas. Hay un potencial enorme en todos los elementos de la trama y en todos los personajes, pero nunca termina de emerger del todo. La dictadura, el pueblo a un paso de la hambruna y de la rebelión, el control de la población que se hace a través de los medios de comunicación y los juegos, los personajes planteándose formas de lucha, el complot del que Katniss es una herramienta más… Todo se queda en la superficie, porque se difumina unas veces o se pasa descaradamente de ello otras.

Metraje hay de sobra, pero el guion nunca parece ser capaz de concretar y ahondar e ir al grano. Se pierde en cosas triviales y dedica demasiado tiempo a exponer cosas evidentes. Una escena magistral de un viejo ejecutado es un gran ejemplo de lo alto que podría llegar el relato, un listón que olvida en un trajín de intrascendentes viajes, cansinos lloriqueos de los protagonistas, romances simplones y apariciones en la tv demasiado largas, por no mencionar que se fuerza demasiado el tono juvenil, con el cansino triángulo amoroso.

Y de nuevo el paso al juego rompe el poco ritmo que había, pues deja de lado una trama política con algo de contenido para ir a una aventura de supervivencia anodina. Igual que en el primer capítulo la estancia en el juego (supongo que heredándolo de la novela) es incapaz de mostrar algo emocionante y complejo, ofreciendo un viaje desganado donde los pocos recursos que ofrece son bastante tramposos y rebuscados: en vez de reforzar el prometedor conflicto entre personajes y la lucha contra la hostil naturaleza, tenemos triquiñuelas tecnofantasiosas que parecen improvisadas.

Para colmo, la evolución respecto al episodio precedente es mínima. Se ve que Katniss ha cambiado bastante, de hecho, es un buen rol central, pero la trama es exactamente la misma, paso por paso, capítulo por capítulo. Sabiendo que iba ser una historia apenas cambiada por los nuevos puntos de vista de la protagonista podrían, qué digo, deberían haber aprovechado para dar más entidad a los correctos pero mejorables personajes secundarios y sobre todo al entorno, a la exposición y desarrollo del universo. ¿Sabemos algo nuevo del mundo tras otras dos horas y media de película, o ha cambiado este lo suficiente como para ofrecer nuevos horizontes narrativos? Nada de nada. Tan solo el epílogo va un paso más allá. Así pues, parece un remake realizado con más presupuesto. Y se nota en la ambientación (la ciudad y la selva son bastante espectaculares), pero no en la puesta en escena, que es bastante normalita.

Como la primera parte, resulta demasiado irregular, larga, pesada y poco emocionante a pesar de prometer mucho. Como suele ocurrir, esto no es problema para que la taquilla reviente, pues el público ya está acostumbrado a tener el listón muy bajo.

Saga Los Juegos del Hambre:
Los Juegos del Hambre (2012)
-> Los Juegos del Hambre: En llamas (2013)

Los Juegos del Hambre


Hunger Games, 2012, EE.UU.
Género: Aventuras, ciencia-ficción, drama.
Duración: 142 min.
Dirección: Gary Ross.
Guion: Gary Ross, Billy Ray, Suzanne Collins (novela).
Actores: Jennifer Lawrence, Josh Hutcherson , Stanley Tucci, West Bentley, Willow Shields, Elizabeth Banks, Woody Harrelson, Toby Jones, Donald Sutherland.
Música: James Newton Howard.

Valoración:
Lo mejor: Dirección, intérpretes. El guión presenta una prometedora distopía…
Lo peor: … que se va perdiendo en un cúmulo de vaguedades, errores y una considerable falta de rumbo. Se hace larga.

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Los Juegos del Hambre arranca con un prólogo que describe muy bien su mundo imaginario, nos sumerge de lleno en la tragedia que viven sus habitantes y nos lanza tras unos pocos personajes muy bien presentados. Promete embarcarnos en una distopía trágica con aventuras intensas… pero por desgracia, sea porque el guion no sabe exprimir la novela o porque esta también falla (no la he leído), una vez iniciado el juego la proyección rápidamente pierde esa fuerza inicial y termina convertida en una aventura de supervivencia aburrida e intrascendente.

La situación extrema de supervivencia (nada más y nada menos que matarse entre ellos) resulta una aventura desigual, con poca garra y una narrativa desganada. Los caracteres riendo y correteando por el bosque tiran por tierra la credibilidad. Que la protagonista llore a una chiquilla pero no a otras fallecidas no obedece a lógica alguna (y menos si la escena es tan desesperantemente larga). Los cambios de bando del amigo no se explican. Que me saquen un peligro y me tengan que explicar mediante narración paralela de qué va la cosa es penoso. Que para mostrar más peligros tenga que recurrirse a chorradas de ciencia-ficción (la realización del programa mete un incendio aquí y unos perros asesinos allá), con todas las posibilidades que el entorno hostil y la lucha entre personajes ofrece, muestra definitivamente que la historia no da más de sí, que sus escritores (y esto seguro que viene del libro) no tienen recursos narrativos suficientes para sostener el conjunto. En definitiva, toda la sustancia que podría haber tenido se diluye en estas poco satisfactorias aventuras por el bosque. Apenas se recuperan algunas ideas llamativas en el tramo final, como el amor quizá fingido quizá no con el que dan espectáculo a la audiencia para salvar el trasero o las tenues pinceladas sobre la política de la parte rica del mundo y las revueltas en la zona sometida y pobre (que no sé si serán más completas en la novela).

El otro punto a favor de la película es que no parece nacer como superproducción comercial (salvo porque se nota la forzosa reducción de violencia). El presupuesto de menos de ochenta millones no sirve para recrear un mundo imaginario con la calidad exigible hoy en día… pero la verdad es que no me importa que lo digital se note y las pantallas de fondo sean incluso cutres, porque se suple con una dirección que aporta solidez más que de sobra. En las cintas taquilleras casi siempre falta una mano que dé entereza, calidad y personalidad al acabado de la película, que no permita que los efectos especiales se coman la narración y a la vez impida que los productores, por miedo a perder audiencias, te obliguen a dirigir la cinta con la técnica más simple y facilona posible. Gary Ross sabe que está ante una historia de personajes y que no tiene dinero para montarse una aventura visual de altos vuelos, así que se centra en esos protagonistas. Los primeros planos son constantes, porque siempre están en juego los problemas y sentimientos, pero la fotografía y el montaje son de calidad y en general la narración fluye muy dinámica. Además, saca muy buen partido de unos actores bastante experimentados, en especial la impresionante Jennifer Lawrence, que ha demostrado más que de sobra ser una actriz enorme (Winter’s Bone) y vuelve a estar estupenda, sobre todo teniendo en cuenta que su rol es la película y siempre está en pantalla. Qué raro es ver grandes papeles en obras destinadas al público juvenil y protagonizadas por jóvenes.

Sin duda, el buen acabado, tanto en dirección como en interpretación, otorga a la cinta un aura de seriedad y un mínimo de calidad que el guion pierde a marchas forzadas a pesar de partir de algunas ideas muy atractivas. El equilibrio sin embargo es débil, y en mi opinión la balanza se inclina hacia el lado malo: Los Juegos del Hambre resulta demasiado larga para el poco contenido que tiene, y llega a hacerse aburrida. Su enorme éxito ha garantizado la puesta en marcha de secuelas con más presupuesto, con lo que el aspecto visual mejorará considerablemente… pero ya veremos si son capaces de atinar con el guion. Mi experiencia en cine comercial y sagas de este tipo me dice que es muy improbable.

Saga Los Juegos del Hambre:
-> Los Juegos del Hambre (2012)
Los Juegos del Hambre: En llamas (2013)

Capitán América: El primer Vengador


Captain America: The First Avenger , 2011, EE.UU.
Género: Acción, superhéroes.
Duración: 124 min.
Dirección: Joe Johnston.
Guion: Christopher Markus, Stephen McFeely.
Actores: Chris Evans, Hayley Atwell, Sebastian Stan, Tommy Lee Jones, Hugo Weaving, Dominic Cooper, Richard Armitage, Stanley Tucci, Samuel L. Jackson, Toby Jones, Neal McDonough.
Música: Alan Silvestri.

Valoración:
Lo mejor: Personajes, diálogos, puesta en escena. Sabe exprimir el género de maravilla: héroes, villanos, fortalezas, dilemas morales, confrontaciones… todo se aprovecha bastante bien.
Lo peor: Unas veces parece un resumen y otras que le faltan escenas. Los efectos digitales se quedan a medias, y a veces incluso cantan bastante.
La frase: Yo no te voy a besar.

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Con Capitán América, de la que no esperaba nada, me he encontrado por sorpresa con una de las mejores películas de superhéroes Marvel, con un guion que sabe manejar cada elemento y tópico del género de manera hábil y una puesta en escena bastante espectacular. La exposición del nacimiento del héroe es de las mejores que he visto (aunque a veces quede un poco raro el trucaje para adelgazar al protagonista) y su maduración resulta bastante creíble… hasta cierto punto, pues después de tanto indicar que el elegido tiene algo especial además de ganas de guerra, resulta que el tío lo primero que hace en toda confrontación es ir de frente sin más, meterse de lleno entre las tropas enemigas sin pensar en algún plan, quizá sabiendo que los soldados enemigos siempre atacan de uno en uno. O dicho de otra forma, los planes de los buenos y las escenas de acción se los podían haber trabajado un poco más, pues echan a perder personajes que tenían buena base. Los secundarios más importantes resultan también muy correctos, en especial el villano y su científico, pero también los del bando bueno, como el genio de Stark o el general; a la chica le faltaría un poco más de dedicación, pero no es grave; la verdadera pega es que con la falta de tiempo otros caracteres quedan muy atrás, como el grupo que se une al Capitán en el ecuador de la historia (da la sensación, como ocurrió en Thor, de que están ahí para contentar a los fans del cómic).

Destacan diálogos sumamente ingeniosos y divertidos así como escenas que además de resumir un proceso de maduración que podía haber sido muy largo resultan excelentes como momento cómico (por ejemplo, la bandera y la granada del entrenamiento, que justifican la elección de nuestro protagonista ante otros en apariencia más preparados). Pero hay mucho que contar y algunas partes se ventilan a modo de videoclips o saltos de tiempo que dejan una ligera sensación de que se ha resumido en exceso. Pero era casi obligatorio si no querían elegir entre partir la película en dos y dejar la historia a medias o simplificarla en exceso. Y por el lado contrario, viendo que en unas partes les falta tiempo cabe preguntarse por qué alargan tantísimo la sección dedicada a los bonos de guerra, que se hace bastante pesada.

La realización es buena en cuanto al sentido del espectáculo, pero quieren abarcar tanto que a veces resulta irreal, por exagerada o porque los efectos especiales no pueden llegar a tales límites si no es con el doble de tiempo y dinero. Aunque la recreación de la época es excelente, con grandes persecuciones por las calles de los años 40, y los vehículos y fortalezas enemigos resultan enormes y bien diseñados, algunos momentos terminan dejando ver un exceso de ambición y no quedan del todo bien: algún plano de combate o de tanques gigantes canta a pantalla de fondo y efecto digital menor. Yo prefiero poco pero bien hecho y donde prime la trama, y lo cierto es que ésta aquí está bastante bien trabajada, así que esos fallos o excesos no me han molestado demasiado. Incluso escenas cumbre que podrían resultar previsibles, como la clásica confrontación final en la guarida del enemigo, mantienen el interés y sentido del espectáculo muy bien, y no resulta especialmente grave que algunos instantes (como la persecución del coche al avión) no sean visualmente perfectos.

En cuanto al reparto, sorprende ver la maduración de Chris Evans, quien resultó insoportable en la abominación de Los cuatro fantásticos pero ha pasado a convertirse en un intérprete bastante correcto (eso sí, un poco absurdo que repitan con él habiendo sido ya rostro de un héroe Marvel). Aun así, enormes nombres eclipsan su figura: brillan con luz propia la estupenda composición de villano que hace Hugo Weaving o las impresionantes aportaciones de Tomy Lee Jones. La chica (Hayley Atwell, yo la conocí en Los pilares de la Tierra) en cambio queda bastante en segundo plano, ya sea porque su personaje no es muy llamativo o porque le falta algo de carisma. Los secundarios están excelentes, en especial Stanley Tucci y Tobey Jones.

El ambiente de universo Marvel que posee la cinta funciona de maravilla, dándole esa idea buscada de que es un capítulo que forma parte de una serie que se encamina hacia un desenlace (Los Vengadores). La presencia del padre de Tony Stark (con su exposición tecnológica al estilo de Iron Man), así como el prólogo y el epílogo dedicados a traer al Capitán al presente con Shield, encajan a la perfección en la propia historia interna de la película. Y viendo los buenos resultados de esta entrega, la esperada Los Vengadores ha ganado considerable interés entre los amantes del género.

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Serie Los Vengadores:
Iron Man (2008)
Iron Man 2 (2010)
Thor (2011).
-> Capitán América: El primer Vengador (2011)
Los Vengadores (2012)
Iron Man 3 (2013)
Thor: El mundo oscuro (2013)
Capitán América: El Soldado de Invierno (2014)
Guardianes de la galaxia (2014)
Los Vengadores: La era de Ultrón (2015)
Ant-Man (2015)
Capitán América: Guerra Civil (2016)
Doctor Strange (2016)
Guardianes de la galaxia Vol2. (2017)
Spider-Man: Homecoming (2017)
Thor: Ragnarok (2017)
Pantera Negra (2018)
Los Vengadores: La guerra del infinito (2018)
Ant-Man and the Wasp (2018)
Capitana Marvel (2019)
Los Vengadores 4 (2019)
Spider-Man 2 (2019)
Guardianes de la galaxia Vol. 3 (2020)