El Criticón

Opinión de cine y música

Archivos mensuales: noviembre 2010

The Man from Earth

The Man from Earth, 2007, EE.UU.
Género: Ciencia-ficción.
Duración: 87 min.
Director: Richard Schenkman.
Escritor: Jerome Bixby.
Actores: David Lee Smith, Tony Todd, John Billingsley, Ellen Crawford, Annika Peterson, William Katt, Alexis Thorpe, Richard Riehle.
Música: Mark Hinton Stewart.

Valoración:
Lo mejor: La originalidad de la propuesta, la solidez del guión.
Lo peor: El aspecto visual es muy pobre.

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Sin armar revuelo, solo con el boca a boca, The Man from Earth se ha erigido como un pequeño clásico, una cinta de culto de la ciencia ficción. Jerome Bixby, un autor de relatos del mismo género (algunos para televisión, como varios capítulos de Star Trek y The Twilight Zone), es quien ideó la historia, pero falleció en 1998 sin ver que su hijo consiguió no pocos años después (2007) producir su proyecto.

Es cine independiente, casi amateur. El presupuesto no es bajo, sino prácticamente inexistente. La dirección es floja cuando no cutre. La iluminación y fotografía resultan horribles, el montaje mediocre y la música se utiliza tan mal que creo que estaría mejor sin ella. Los actores en cambio sí tienen algo de experiencia y cumplen medianamente bien. Estamos ante una obra de guión, un pequeño juego teatral filmado sin recursos. Por supuesto, su distribución ha sido nula, de hecho no ha llegado a España ni en DVD, pero menos mal que estamos en la época de Internet y gracias a ella se ha encumbrado no al éxito monetario pero sí al reconocimiento global.

Creo que debo revelar el argumento, porque sino no podría presentarla debidamente, y no se puede considerar que destripe una gran sorpresa porque es precisamente el eje central de la historia. Se narra la reunión de despedida de un compañero que ha decidido reiniciar su vida en otra parte. En la charla junto al fuego el protagonista revela que lleva vivo unos 14.000 años, que sus primeros recuerdos se remontan al paleolítico. Con esta premisa se desarrolla una conversación llena de teorías sobre la posibilidad de que lo que esté diciendo sea real y cómo podría haber ocurrido ¿Está cuerdo nuestro amigo? ¿Son reales estos sorprendentes pero coherentes relatos? ¿Habría sido algún personaje histórico conocido y con quiénes afirma haber coincidido? ¿Habría hecho algo importante por la humanidad? La discusión pasa por todas esas preguntas, abre dilemas fascinantes e intensos y roza temas de lo más variado, centrándose sobre todo en la evolución de la humanidad. Los personajes están muy bien perfilados y cada uno aporta su forma de ver el asunto. Sabiamente elegido por su autor son todos profesores, con lo que se tocan sus ramos a fondo. No hay más escenario que la casa del protagonista y la historia se desarrolla en tiempo real.

Aparte del pobre aspecto técnico hay pocas pegas que ponerle. En mi opinión el segmento dedicado a la religión se excede y el desenlace tiene un golpe de efecto que se veía venir y queda un poco forzado, pero podría haber funcionado bastante bien si estuviera mejor ejecutado. Pero incluso así el relato cautiva, la conversación entre colegas mantiene una credibilidad y alcanza unos niveles de fascinación insólitos para una película tan aparentemente pequeña y simple.

No será una obra maestra, ni ha revolucionado el género, ni siquiera ofrece algo que te atraiga para ver otra vez. Simplemente es un experimento, un juego de inteligencia, un relato de ciencia-ficción o un pensamiento de un escritor del género puesto en imágenes. Sin duda solo es apta para amantes de dicho género, y probablemente no le entre a todo el mundo, pero creo sinceramente que merece la pena el intento, porque podéis descubrir una pequeña joya. Que aprenda Hollywood, que aprenda que una película es una historia, y que la historia la cuenta el guión, no muñecos digitales y explosiones en cantidad.

Fallece Henryk Górecki

La Sinfonía nº3 de Górecki, conocida como Sinfonía de las lamentaciones, es sin duda una de las obras más aclamadas y admiradas de la sinfónica contemporánea. Górecki es así mismo uno de los compositores más venerados de la sinfónica de corte minimalista, quizá el que más tras Arvo Pärt.

Ha fallecido en su Polonia natal el 12 de noviembre a los 76 años de edad.

Furia de titanes

Clash of the Titans, 2010, EE.UU.
Género: Aventuras, fantasía.
Duración: 106 min.
Director: Louis Leterrier.
Escritores: Travis Beacham, Phil Hay, Matt Manfredi.
Actores: Sam Worthington, Liam Neeson, Ralph Fiennes, Jasos Flemyng, Gemma Arterton, Alexa Davalos.
Música: Ramin, Djawadi.

Valoración:
Lo mejor: Aventura y espectáculo garantizado.
Lo peor: Los efectos especiales son bastante malos.

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La narración lleva un rumbo bastante bien definido, obteniendo un ritmo correcto gracias a que las escenas de acción se dosifican entre las aclaraciones necesarias para ir entendiendo el mundo y la historia mostrados. Pero eso genera otro problema, y es que da la sensación de que no importa lo que pase, lo difícil que se ponga la nueva situación, porque habrá un arma o animal mágico salido de la nada que servirá para completar la prueba. Así da la sensación de que se avanza pero hacia ninguna parte, y de que los personajes se mueven sin motivaciones claras, solo como títres de los dioses-guionistas. Entre eso y que es una historia muy fantasiosa (a ratos extraña: esos dioses parecen más bien magos un poco despistados y con mucho tiempo libre) cuesta conectar con el relato y creerse a los protagonistas.

Decía que el ritmo es bueno, de hecho es trepidante: consigue que la aventura atrape de principio a fin casi sin que te pares a pensar que lo que se ve no tiene mucha coherencia o está puesto ahí solo por obtener un momento de espectacularidad. Además, los personajes son simpáticos, por mucho que estén vacíos y en general sea un grupo aventurero muy desaprovechado (algunos tenían bastante potencial), así que como entretenimiento funciona de forma aceptable. Podría haber sido un espectáculo bastante llamativo si no fuera porque arrastra un problema notable: el aspecto visual es pobre, cuando no ridículo.

Le ocurre lo mismo que a otra que acabo de comentar, El equipo A: qué lástima que un producto de acción con base suficiente para resultar más que digno acabe lastrado por una realización impropia para una superproducción. En este caso la dirección se salva honrosamente, pero los efectos especiales son más propios de una película televisiva: tan poco trabajados que afean considerablemente el acabado de la cinta. ¿Cómo una producción destinada a ser un gran taquillazo, una de apabullar con los efectos especiales, puede tener un acabado tan pobre? ¿Debido al afán de estrenarla en una fecha y venderla con la campaña publicitaria, no con la calidad de la propia película? Es algo que se ve mucho en el mundo de los videojuegos (títulos hechos con prisas, sin depurar y a la postre con muchos fallos y deficiencias), y no pensaba que ocurriera en el cine, pero este parece un caso claro, sobre todo cuando se convirtió al 3D a toda prisa para recaudar aún más aprovechando el tirón de Avatar, resultado que por si fuera poco según todo el que la vio se empobrecía aún más.

Al final, por mucha campaña publicitaria que tuviera detrás, este remake de Furia de titanes no pasa de ser una producción menor (carne de videoclub o serie b) que vale para pasar el rato y olvidar. Lo único que deja huella es, de nuevo, la sensación de que no hacía falta mucho esfuerzo extra para hacer algo francamente bueno, de que gran parte de Hollywood ya no sabe redondear sus productos más comerciales.

Cómo entrenar a tu dragón

 

How to Train Your Dragon, 2010, EE.UU.
Género: Animación, aventuras.
Duración: 98 min.
Directores: Dean DeBlois, Chris Sanders.
Escritores: Dean DeBlois, Chris Sanders, William Davies, Cressida Cowell (novela).
Actores: Jay Baruchel, Gerarld Butler, Craig Ferguson, America Ferrara, Jonah Hill.
Música: John Powell.

Valoración:
Lo mejor: Sentido del entretenimiento, la animación.
Lo peor: Intrascendente y llena de tópicos.
Lo cuernos: Los protagonistas llevan cuernos en los cascos, eterna errónea representación de pueblo vikingo.

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Cómo entrenar a tu dragón es un repertorio de topicazos y lecciones morales más viejas que el propio cine y presenta un esquema de personajes y trama notablemente lineal y previsible. Da la sensación de que sus creadores ni pretenden alejarse de los clichés más habituales, de hecho todos los protagonistas son de manual y sus evoluciones tan evidentes que me pregunto si existe un guión estándar para estas ocasiones. Incluso se ve que buscan la fórmula segura hasta en el aspecto visual, pues es descarado el parecido del dragón con Stitch (Lilo y Stitch), tanto en diseño del rostro como en gestos. Y ya que comparo con Lilo y Stitch hay que decir que los autores son los mismos y por ello se puede entender las semejanzas (en ambas se nos cuenta la historia de una familia rota, un crío desarraigado de la sociedad, el hallazgo de una criatura peligrosa con la que intima y el consecuente proceso de aceptación del resto de la gente), pero a pesar de basarse aquí en una novela la obra resultante sabe a vista y es simplona cuando la otra fue original y estimulante, así que o anduvieron menos acertados o sencillamente Cómo entrenar a tu dragón se confeccionó buscando la taquilla fácil (no le falta ni el 3D para duplicar la recaudación).

Sin embargo no se cae en la ñoñería estulta y en general, aunque se esté narrando lo mismo de siempre, los caracteres son simpáticos y la historia adquiere el interés suficiente como para que no resulte aburrida. Además goza de un ritmo trepidante, la animación es de calidad y se obtienen algunos momentos espectaculares (sobre todo en la batalla final), con lo que aunque sea una cinta menor y poco llamativa para el espectador exigente ofrece un correcto y ameno pasatiempo familiar.

Indicar también que fue sorprendentemente sobrevalorada en su estreno, donde muchos clamaron que Dreamworks por fin alcanzó el nivel de Pixar… Desde mi punto de vista no lo hace, de hecho ni siquiera podría decir que hayan encontrado su propio estilo, y si la cinta destaca es porque tiene suficiente ritmo y gracia como para entretener sin que la simpleza y los clichés lleguen a molestar.

El Equipo A

The A Team, 2009, EE.UU.
Género: Acción.
Duración: 117 min.
Director: Joe Carnahan.
Escritores: Joe Carnahan, Brian Bloom, Skip Woods.
Actores: Liam Neeson, Bradley Cooper, Jessica Biel, Quinton Jackson, Sharlto Copley, Patrick Wilson, Gerald McRaney.
Música: Alan Silvestri.

Valoración:
Lo mejor: Es entretenida y divertida.
Lo peor: La realización es horrenda y resulta un lastre enorme.

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Hay que decirlo claramente: la serie de los ochenta era mala, estúpida, repetitiva hasta el hartazgo. Forma parte de la televisión del pasado. Intenten verla hoy día, se reirán de lo cutre que es. La resurrección se me antojó pues totalmente innecesaria, absurda, otro intento de tirar de un nombre conocido para hacer caja. Así que es curioso que para una vez que una cinta comercial de dudoso valor e intenciones tiene un guión decente este se eche a perder precisamente por lo que suele funcionar mejor, el aspecto visual (refiriéndome a él como una mezcla de dirección, efectos especiales, fotografía, montaje, etc.). El moderno Equipo A resulta un entretenimiento digno, pero se ve en él un potencial que no se ha aprovechado, se ve que a la hora de ponerlo en imágenes han fallado cosas cruciales.

El guión realiza una presentación de los personajes francamente buena, y no solo del grupo protagonista, sino también de los secundarios que van a dar pie a la historia en que se ven envueltos. Los sustitutos actuales de los actores funcionan todos de maravilla, en especial un intérprete de tanta presencia como Liam Neeson. La trama es también eficaz, construyendo un thriller de acción nada ambicioso pero que sabe medir y distribuir muy bien sus bazas: cuándo meter acción, cuándo humor, cuándo ahondar en los caracteres y cuándo en el desarrollo de la historia. Hay buenos diálogos y situaciones muy conseguidas (la narración de las tácticas mientras las vemos en ejecución, por ejemplo), y en general los personajes y sus aventuras llegan al espectador con facilidad y agrado.

Con una buena realización podría haber salido una cinta de acción digna de recordar, de hecho creo sinceramente que El equipo A podría haber sido una sorpresa bastante buena. Pero no ha sido así, pues todo su potencial y las virtudes del guión deslucen considerablemente por culpa de una puesta en escena pésima y la absurda necesidad de ir a lo más gordo e imposible con las escenas de acción. Ojo, no me importan las escenas brutales y descabelladas, pues esto es más un cómic de humor y fantasía que una película realista, pero es que se van a extremos exageradísimos. Y además, si no se ruedan bien el acabado pierde aun más. Pantallas de fondo cutrísimas, fotografía y montaje de escenas de acción lamentables, resultando estas tan caóticas, confusas e hipertrofiadas que dan lástima. Cuesta enterarse de cómo se desarrollan los momentos más intensos, pues la búsqueda de la exageración más abrumadora posible ciega la coherencia narrativa. El desenlace es el tramo que peor parado sale, con esa escena del barco que supone un ridículo de proporciones alucinantes.

Así pues, El equipo A se disfruta como chorrada de acción para pasar el rato, pero sabe a enésima oportunidad perdida.