El Criticón

Opinión de cine y música

Archivos mensuales: junio 2013

El RSS y sus locuras.

No sé por qué, desde hace un tiempo cuando actualizo una entrada (porque veo un fallo, para añadir algún enlace…) esta aparece como nueva en el feed RSS, aunque no haya cambiado la fecha del artículo. Aunque no he visto a nadie quejarse, a mí me parece un poco engorroso, porque lo mismo actualizo varias seguidas y salen ahí eclipsando a las nuevas.

Sólo quería aclararlo por si alguien ha visto algo raro.

Efectos secundarios


Side Effects, 2013, EE.UU.
Género: Thriller.
Duración: 106 min.
Dirección: Steven Soderbergh.
Guión: Scott Z. Burns.
Actores: Rooney Mara, Channing Tatum, Jude Law, Catherine Zeta-Jones.
Música: Thomas Newman.

Valoración:
Lo mejor: El reparto y la puesta en escena realzan la poca calidad del guión.
Lo peor: Es un telefilme con el que rellenas la parrilla de tarde de los fines de semana.

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Me gusta Steven Soderbergh, pero su carrera es bastante extraña. Mezcla cintas muy exitosas (Ocean’s Eleven) con títulos que ganan premios (la excelente Erin Brokovich, la aburrida Traffic) y tiene obras de gran calidad pero muy infravaloradas (Contagio, Indomable, Un romance muy peligroso), pero cada dos por tres le da por hacer películas menores de escasa trascendencia: The Girlfriend Experience, Magic Mike (bastante entretenida, pero no deja huella), Bubble

Esta Efectos secundarios, a pesar de lo que su gran reparto promete, es otro paréntesis extraño, de hecho es completamente prescindible. Resulta un telefilme del montón, otro más de crímenes rebuscados, falsas apariencias y personajes sufriendo lo indecible. La sólida puesta en escena garantiza un acabado de calidad y los actores son competentes aunque no estén en sus mejores papeles, pero de este guión no hay quien saque algo bueno.

Lo peor es la sensación de engaño. Al principio parecía ser un thriller correcto y con buena carga crítica sobre la labor de los psicólogos, el lado feo de la industria farmacéutica (chanchullos con medicamentos) y la mala praxis médica (errores, timos, etc.), y además se conecta bien con los problemas del personaje de Jude Law, pero conforme se desarrolla la historia esta se va diluyendo y girando hacia ideas absurdas que echan a perder la buena base inicial. Los personajes se convierten en marionetas de una trama que se va por la tangente montando un thriller de crímenes imposibles, y el final desbarra con giros tan rebuscados (lesbianas, jajajaja) y tramposos que terminan por rematar lo poco que quedase de la historia y de la conexión con el espectador.

The Details


The Details, 2011, EE.UU.
Género: Comedia.
Duración: 91 min.
Dirección: Jacob Aaron Estes.
Guión: Jacob Aaron Estes.
Actores: Tobey Maguire, Laura Linney, Elizabeth Banks, Ray Liotta, Kerry Washington.
Música: tomandandy.

Valoración:
Lo mejor: Entretiene.
Lo peor: No provoca impresión alguna, se ve y se olvida.

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The Details no parece que se vaya a estrenar en ninguna parte después de pasar sin pena ni gloria por Sundance, pues a pesar de su reparto más que vendible la distribuidora ha decidido hundirla por completo. A la fecha de escribir esto sólo ha salido a la venta en EE.UU. y Suecia. Vale que es flojilla, ¿pero desde cuando es la calidad de las películas lo que les importa? La verdad es que siento curiosidad por conocer cómo acabó descartada, pero no he encontrado información al respecto.

Aunque intenta ser la típica comedia negra de personajes metidos en entuertos que no controlan ni entienden, de muertes y problemas inesperados que descolocan a protagonistas y espectadores, se queda a medio camino de todo. No consigue ser rebuscada y provocadora hasta producir impresión y con ello risa. Los personajes y sus aventuras prometen, pero se estiran y arrastran sin llegar a explotar del todo. La historia parece va a lanzarse a lo grande varias veces, pero no termina de hacerlo, se mantiene siempre en un tono demasiado simple y poco arriesgado. El final es más de lo mismo: tiene material de sobra para montar una locura bien rebuscada, pero se queda en algo simpático sin más.

No llega a ser mala, de hecho resulta entretenida y algún chiste funciona, pero de superficial y monótona no deja huella alguna. A años luz de obras insignes del género como la delirante Very Bad Things.

Tipos legales


Stand Up Guys, 2012, EE.UU.
Género: Comedia.
Duración: 95 min.
Dirección: Fisher Stevens.
Guión: Noah Haidle.
Actores: Al Pacino, Christopher Walken, Alan Arkin, Julianna Margulies, Mark Margolis.
Música: Lyle Workman.

Valoración:
Lo mejor: Buen reparto (el papelón de Christopher Walken es digno de ver), personajes muy atractivos.
Lo peor: La aventura no lleva a nada, da vueltas y vueltas sin objetivo.

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Un criminal sale de la cárcel en su vejez y sólo piensa en reunirse con sus viejos amigos y pasar el tiempo rompiendo con la rutina para sentirse vivo otra vez: juergas salidas de madre, prostitutas (con viagra en cantidad), recuerdos de viejos tiempos, locuras inesperadas (salir al rescate de una chica en apuros), persecuciones en coche…

La dinámica entre los dos personajes principales funciona, y la inclusión de un tercero también. Hay química y se transmite emoción. Los diálogos son correctos, y el enfrentamiento a los fantasmas del pasado es interesante. Por desgracia, el relato no termina de aprovechar estos protagonistas tan prometedores. La comedia es sencilla y poco inspirada. Muchos chistes se fuerzan y alargan demasiado (la tontería de tragarse todas las pastillas que encuentra es bastante cutre). El drama está bien intencionado (el tema de la hija es bonito), pero queda algo desdibujado y desaprovechado. Y en conjunto el argumento no parece llevar a nada, navega dando vueltas sin tomar una dirección clara. Si cada escena por sí sola fuera especialmente divertida no se hubiera notado tanto, pero no todas lo son, muchas se estiran y otras se ven faltas de chispa. Además los personajes secundarios que protagonizan cada segmento son poco o nada interesantes.

Con todo, la película resulta entretenida y simpática, pues los protagonistas son lo suficientemente atractivos como para levantar el interés hasta en los tramos menos intensos. Y la calidad del reparto los ensalza aún más: Al Pacino está tan carismático como siempre, y el papelón de Christopher Walken es para enmarcar, pues borda algunas escenas de forma espectacular.

La pena es que se ve una base con potencial para mucho más, y si bien es evidente que el guión no sabe explotarla del todo no puedo evitar pensar que un director más dotado habría sacado mejor partido. El tempo de cada escena es demasiado pasivo, falto de energía, y el humor gamberro y los diálogos absurdos no se captan con la ironía necesaria. Con más ritmo y vitalidad estoy convencido de que podría haber sido buena película.

Maniac


Maniac, 2012, EE.UU., Francia
Género: Thriller, terror.
Duración: 115 min.
Dirección: Franck Khalfoun.
Guión: Alexandre Aja, Grégory Levasseur, C.A. Rosenberg, Joe Spinell (original)
Actores: Elijah Wood, Nora Arnezeder, America Olivo,
Música: Rob.

Valoración:
Lo mejor: Se ve que intenta ser de calidad…
Lo peor: … aunque no termine alcanzado un nivel remarcable.
Mejores momentos: La espeluznante persecución central (la que pasa por el metro).

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Maniac es un remake de un título poco conocido de los años ochenta. Como no la he visto, no sé cuánto toma de ella y cuánto es de propia cosecha. Lo que está claro es que comparado con el género en los últimos años parte de una base más original y trabajada de lo que se suele ver. No es un refrito de obras remarcables como la aprovechada Insidious, ni un burdo relato construido a base de tópicos cansinos como La casa al final de la calle. Como la reciente Posesión infernal, parece que han querido recuperar una buena idea dándole un aspecto visual más moderno.

El guión trabaja bien los pocos personajes que tiene, de hecho las víctimas, aun con poco minutos en pantalla algunas, dejan entrever un poso que les da credibilidad, algo que falla bastante en el género, donde suelen ser clichés con patas puestos ahí para morir. El que mejor parado sale es obviamente es el personaje central, el asesino, otro que tiene mucha más profundidad y calidad de lo habitual. Sus problemas mentales se muestran bastante bien: ataques de pánico brutales, ira descontrolada (ojo, que hay violencia y sangre en cantidad), la recreación de una realidad paralela con los maniquíes, los recuerdos sobre la madre que exponen cómo acabó traumatizado…

Es una lástima que la película no termine de ser redonda, porque podría haber dejado un personaje mítico para los anales del género. Todo el potencial del que parte no lleva hacia la consecución de un relato verdaderamente intenso y llamativo. Al final se queda en un par de buenas ideas y algún detalle correcto en una narración que no sabe dar más énfasis e interés a su sencillo pero prometedor argumento. Todo ocurre de forma bastante lineal y monótona, no hay lugar para las sorpresas. Entre muerte y muerte prácticamente no pasa nada, y es imposible no pensar que la relación con la chica debería haber dado mucho más de sí, que resulta de manual.

Se ve que intentan darle un punto extra de fuerza con la puesta en escena, pero no siempre funciona. El plano en primera persona queda forzado a partir de la segunda o tercera escena, y debería haberse usado únicamente en momentos puntuales, como los asesinatos. La escena del metro por ejemplo está muy bien, tomándose su tiempo en trasladar la inquetud y el miedo de la chica al espectador. El resto de casos tiran más por el gore fácil, y no sorprenden casi nada, y el relato va perdiendo fuelle hasta un desenlace muy facilón.

El último desafío


The Last Stand, 2013, EE.UU.
Género: Acción.
Duración: 107 min.
Dirección: Kim Jee-Woon.
Guión: Andrew Knauer.
Actores: Arnold Schwarzenegger, Forest Whitaker, Eduardo Noriega, Jaimie Alexander, Zach Gilford, Luis Guzmán, Rodrigo Santoro.
Música: Mowg

Valoración:
Lo mejor: No se me ocurre nada, salvo que no llega al nivel de “joder, he tirado dos horas de mi vida”.
Lo peor: La fallida mezcla de comedia y acción. Los personajes tan estereotipados. La acción tan predecible y vista.

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El último desafío es un título menor de acción que no podría llamar mucho la atención si no contase con algún famoso como protagonista, y precisamente la vuelta al cine de Arnold Schwarzenegger es ese reclamo. Y más no tiene.

La trama es simple, lo que sería aceptable si sirviera para exponer una aventura emocionante y con personajes atractivos, diálogos divertidos y partes de acción originales e intensas. Pero se queda lejos de conseguir todo eso, de hecho está cerca de resultar una catástrofe. La historia es poco verosímil, por no decir absurda, y se desarrolla bastante mal: falta de rumbo, de ritmo, de originalidad y por extensión de interés. Los personajes son muy arquetípicos, bordeando la vergüenza ajena, con lo que llegan a resultar cargantes en muchos momentos. Destaca el pésimo villano (Eduardo Noriega), que no deja de ser un cutre mcguffin, es decir, un objeto excusa para la trama. Los tiroteos y persecuciones son anodinos, ninguno resulta emocionante.

Pero quizá su problema más grave es que no sabe decantarse por la acción o por la comedia absurda, y muchas escenas quedan realmente raras, confusas por su estilo sin pies ni cabeza. La acción es demasiado simplona unas veces, demasiado salida de madre otras. La comedia es demasiado estúpida y los chistes se meten con calzador. La presencia como secundario de uno de los protagonistas de Jackass (esos gilipollas que tuvieron éxito grabando sus locuras y hostias) agrava el problema: vaya personaje más ridículo.

El desigual conglomerado va perdiendo el poco interés que pudiera tener en su tramo inicial, y las escenas cumbre, como el tiroteo en la calle principal del pueblecito, no son lo suficientemente entretenidas e impactantes como para salvar la función. Pero además, el final es un despropósito. La persecución por el maizal es insípida, la pelea en el puente muy cutre. El problema no es tanto de concepto (tan previsible como el resto del relato) como de ejecución: aunque la cinta prometía ser de acción terrenal (sin abusar de efectos especiales y sin trucos digitales), para resolver estas escenas el director tira de efectos digitales, y resulta que los fondos y el puente falsos son horribles, verdaderamente horribles.

Lo cierto es que no ha sido muy mal recibida por crítica y público, pero a mí me parece un quiero y no puedo constante que roza la parodia involuntaria.

Jack Reacher


Jack Reacher, 2012, EE.UU.
Género: Acción, thriller.
Duración: 130 min.
Dirección: Christopher McQuarrie.
Guión: Christopher McQuarrie, Lee Child (novela).
Actores: Tom Cruise, Rosamund Pike, Richard Jenkins, David Oyelowo, Werner Herzog, Jai Courtney.
Música: Joe Kraemer.

Valoración:
Lo mejor: Un guión que recupera muy bien el estilo setentero de los thrillers de acción. El personaje central, inmenso. La excelente puesta en escena.
Lo peor: El villano comiquero y el traidor imposible desentonan en un conjunto más serio y estropean un poco el final. La escasez de títulos de este tono y calidad.
La frase:
– No puedo pagarte.
– No soy una fulana.
– Entonces sí que no puedo pagarte.

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Es sorprendente y muy de agradecer que en los tiempos que corren alguien se haya atrevido a rodar una película de acción que sea más un thriller que un desfile de efectos especiales sin nada detrás. Jack Reacher parece una cinta sacada de los años setenta, y recupera muy bien el espíritu del género: pausada, intrigante, con personajes bien definidos, con escenas de acción puntuales pero con calidad y personalidad, con una trama bien expuesta y dosificada…

Ya desde el prólogo, lento, largo y mudo, se ve que el director y guionista Christopher McQuarrie (autor de los guiones de Valkiria y la famosa Sospechosos habituales, entre otras) no va a ceder a la forma de entender el cine de acción de hoy en día. El protagonista tarda en aparecer, algunos secundarios aún más, la trama se desvela poco a poco y está muy bien hilada, con la pesquisas, revelaciones y resoluciones llegando cuando tienen que hacerlo. Obviamente el patrón a seguir es muy clásico: héroe, chica, villano, traidor… pero McQuarrie lo sabe y se esfuerza por edificar algo sólido, que no sepa a visto ni tome por tonto al espectador. En cuanto a la acción, quitando la extraña pelea en el baño, que toma un cariz cómico un tanto forzado y sin venir a cuento, no hay fantasmadas salidas de madre, tenemos persecuciones y tiroteos clásicos pero espectaculares (ese coche antiguo que coge el protagonista es un evidente homejane al género, con Bullit a la cabeza).

Sin embargo la trama se topa con un muro extraño en los malos. Ese villano exagerado propio de James Bond desentona muchísimo. Por suerte sus escenas son pocas y acaba con un giro estupendo. Pero no es el único cliché fuera de tono, porque las motivaciones del traidor quedan poco claras, de hecho no se explican lo más mínimo. Parece que pusieron todo el empeño en la pareja protagonista…

El rol central, encarnado por Tom Cruise, está cerca de resultar antológico: un buen trasfondo que define su forma de ser y sus motivaciones, una personalidad arisca y chulesca divertidísima, una resolución y carisma impresionantes, una serie de diálogos geniales… Sin duda con un actor de mayor registro habría resultado más llamativo, pero lo cierto es que Cruise no lo hace mal, culpe de sobras en el factor carisma. Mejor actriz es Rosamund Pike, quien capta muy bien a la abogada luchadora y decidida que halla un caso que amenaza con superarla. Algunas escenas, como ella babeando por él y, tras sentirse rechazada, apareciendo con escote, tienen un punto de originalidad y humor muy inesperado y eficaz. Pero mejor es la escena de la pelea en el bar, que enlaza un diálogo tronchante tras otro. Un solo detalle me parece criticable: no resulta muy creíble que en el EE.UU. actual la gente vaya a esconder a un tipo perseguido por multitud de coches de policía; como la secuencia del baño, la gracia del momento se desvanece por su falta de seriedad.

La labor de McQuarrie tras las cámaras es excelente, y más teniendo en cuenta su inexperiencia (es su segundo trabajo como director). La cámara se está quietecita y muestra con claridad cada escena de acción gracias a una estupenda planificación (en la cantera sabes exactamente dónde está cada contrincante), una fotografía muy cuidada (la iluminación es magnífica) y un estupendo montaje. Es una de las películas de acción mejor dirigidas de los últimos años, aunque precisamente por ello se echa de menos alguna escena más con la que deleitarse.

La taquilla ha respondido bien (no de forma llamativa, pero poco más de 200 millones para 60 de presupuesto parece un buen resultado), y eso que tengo la impresión de que apenas se la ha dado publicidad a pesar de tener a Tom Cruise como protagonista, así que espero que sigan adaptando novelas del personaje, que Lee Child ha montado una saga bien larga, y nos regalen una serie con potencial para sustutuir a Jason Bourne.